Calidad de vida y apoyo psicosocial en receptores de trasplante renal. Rol de la enfermería en el acompañamiento postrasplante

24 octubre 2025

AUTORES

  1. Gema Reina Rodríguez. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.
  2. Alfredo García Ruíz. Graduado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.
  3. Lucía Geniz Rodríguez. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. Aragón, España.

 

RESUMEN

Objetivo: Evaluar la evidencia disponible sobre CVRS y apoyo psicosocial en receptores de trasplante renal, y analizar el rol de enfermería en el acompañamiento postrasplante. Métodos: Se realizó una revisión sistemática de literatura en PubMed, Scopus, Embase, CINAHL y LILACS, incluyendo estudios de los últimos 15 años en adultos trasplantados que midieran CVRS, ansiedad, depresión, apoyo social o intervenciones de enfermería. Resultados: Los estudios muestran que el trasplante mejora significativamente la CVRS en comparación con la diálisis, sobre todo en dominios físicos y funcionales, aunque persisten limitaciones en salud mental y participación social; la prevalencia de ansiedad oscila en torno al 24 % y la de depresión entre 10–25 %, ambas asociadas con peor pronóstico clínico y calidad de vida; factores como apoyo social, distress por síntomas, percepción de la enfermedad, situación laboral y nivel socioeconómico influyen directamente en la adaptación; además, intervenciones de enfermería como programas de educación, promoción de autocuidado, detección temprana de problemas emocionales y enfoques centrados en soluciones han demostrado reducir ansiedad y depresión y mejorar la CVRS. Conclusiones: El trasplante renal aporta beneficios sustanciales en CVRS frente a la diálisis, pero requiere un acompañamiento integral; la enfermería cumple un rol esencial en el abordaje psicosocial, la adherencia terapéutica y la promoción de apoyo social, consolidando así los beneficios clínicos y emocionales del injerto a largo plazo.

PALABRAS CLAVE

Calidad de vida relacionada con la salud, apoyo psicosocial, Trasplante renal, Enfermería, Ansiedad, Depresión, Autocuidado.

ABSTRACT

Objective: To evaluate the available evidence on health-related quality of life (HRQoL) and psychosocial support in kidney transplant recipients, and to analyze the role of nursing in post-transplant follow-up.

Methods: A systematic literature review was conducted in PubMed, Scopus, Embase, CINAHL, and LILACS, including studies from the last 15 years in adult transplant recipients assessing HRQoL, anxiety, depression, social support, or nursing interventions.

Results: Evidence shows that transplantation significantly improves HRQoL compared with dialysis, particularly in physical and functional domains, although limitations persist in mental health and social participation. The prevalence of anxiety is approximately 24%, and depression ranges from 10% to 25%, both associated with poorer clinical outcomes and reduced quality of life. Factors such as social support, symptom-related distress, illness perception, employment status, and socioeconomic level directly influence adaptation. Furthermore, nursing interventions—including educational programs, self-care promotion, early detection of emotional problems, and solution-focused approaches—have demonstrated efficacy in reducing anxiety and depression while improving HRQoL.

Conclusions: Kidney transplantation provides substantial benefits in HRQoL compared to dialysis but requires comprehensive psychosocial support. Nursing plays a critical role in addressing psychosocial issues, promoting treatment adherence, and fostering social support, thereby consolidating both the clinical and emotional long-term benefits of the graft.

KEY WORDS

Health-related quality of life, psychosocial support, kidney transplantation, nursing, anxiety, depression, self-care.

INTRODUCCIÓN

El trasplante renal es considerado el tratamiento de elección para pacientes con enfermedad renal crónica en estadio terminal, ya que ofrece mejores tasas de supervivencia y calidad de vida en comparación con la diálisis peritoneal o la hemodiálisis convencional1,2. Diversos estudios han demostrado que, tras el trasplante, los receptores experimentan mejoras sustanciales en dominios físicos y funcionales de la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS), incluyendo vitalidad, movilidad y desempeño en actividades cotidianas3,4. Sin embargo, estas mejorías no siempre alcanzan los niveles de la población general, sobre todo en áreas relacionadas con la salud mental y la integración social5.

Problemas psicosociales como ansiedad, depresión, incertidumbre frente a la supervivencia del injerto y temor al rechazo inmunológico son frecuentes en este grupo de pacientes, con prevalencias que oscilan entre 20 % y 30 % para la ansiedad y entre 10 % y 25 % para la depresión6,7. Dichas alteraciones no solo afectan el bienestar del paciente, sino también la adherencia al tratamiento inmunosupresor y, en consecuencia, la supervivencia del injerto8.

En este contexto, el apoyo social y la percepción positiva de la enfermedad han mostrado correlaciones significativas con una mejor adaptación psicosocial y con mayores puntuaciones de CVRS9,10 Por ello, el rol de la enfermería resulta esencial en la fase postrasplante, al ofrecer educación para el autocuidado, seguimiento clínico, identificación precoz de síntomas emocionales y coordinación de redes de apoyo. Ensayos clínicos han demostrado que intervenciones de enfermería centradas en soluciones pueden reducir significativamente los niveles de ansiedad y depresión y favorecer la calidad de vida11.

De este modo, la enfermería se posiciona no solo como garante de cuidados clínicos, sino también como un pilar fundamental en el acompañamiento psicosocial, reforzando la importancia de un abordaje integral del paciente trasplantado renal.

OBJETIVOS

  1. Describir los niveles y dominios de calidad de vida en receptores de trasplante renal, comparando con periodos pretrasplante, diálisis, y población general.
  2. Identificar los problemas psicosociales más frecuentes en este grupo: ansiedad, depresión, apoyo social, cargas subjetivas.
  3. Analizar el rol y las intervenciones de enfermería en el acompañamiento postrasplante para mejorar la calidad de vida psicosocial del paciente.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura siguiendo las directrices PRISMA. La búsqueda se realizó entre Enero y Abril de 2025 en las bases de datos PubMed/MEDLINE, Embase, Scopus, CINAHL y LILACS, empleando combinaciones de descriptores y palabras clave como kidney transplantation, quality of life, psychosocial support, nursing y post-transplant care, utilizando operadores booleanos AND/OR. Se incluyeron estudios publicados en los últimos 15 años, en idioma inglés o español, con población adulta receptora de trasplante renal, que evaluaran calidad de vida mediante instrumentos validados (SF-36, KDQOL, EQ-5D u otros), problemas psicosociales (ansiedad, depresión, apoyo social) o describieran intervenciones de enfermería en el seguimiento postrasplante. Se excluyeron investigaciones en población pediátrica, cartas al editor, opiniones y trabajos sin datos empíricos sobre calidad de vida o apoyo psicosocial. La selección se realizó en dos fases: revisión de títulos y resúmenes, seguida de lectura a texto completo, con registro de motivos de exclusión. Los datos extraídos incluyeron características de la muestra, tipo de diseño, tiempo postrasplante, instrumentos de medición, principales hallazgos en calidad de vida y componentes psicosociales, así como la participación de enfermería en las intervenciones.

RESULTADOS

Objetivo 1: Describir los niveles y dominios de calidad de vida en receptores de trasplante renal

La mayoría de los estudios revisados muestran que la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) mejora significativamente tras el trasplante renal en comparación con el período en diálisis. Los dominios físicos y funcionales (vitalidad, movilidad, desempeño en actividades cotidianas) son los que presentan mayores beneficios en el primer año postrasplante3,4. Sin embargo, la recuperación en los dominios mentales y sociales es más lenta, y en algunos casos las puntuaciones permanecen por debajo de la población general incluso años después del injerto5,12.

Objetivo 2: Identificar los problemas psicosociales más frecuentes en receptores de trasplante renal

La evidencia muestra que la ansiedad y la depresión son los problemas psicosociales más prevalentes. En diferentes cohortes, la ansiedad se ha reportado en hasta un 24–30 % de los pacientes y la depresión en un 10–25 %6,7. Estos trastornos se relacionan con factores clínicos como mayor creatinina sérica, anemia y complicaciones postrasplante, así como con determinantes sociales, entre ellos menor apoyo familiar, bajo nivel socioeconómico y desempleo13,14. Asimismo, percepciones negativas de la enfermedad y baja participación social se asocian con peor adaptación psicosocial y mayor riesgo de pérdida del injerto y mortalidad a largo plazo10,15.

Objetivo 3: Analizar el rol y las intervenciones de enfermería en el acompañamiento postrasplante

La enfermería tiene un papel decisivo en la promoción del autocuidado, la adherencia al tratamiento inmunosupresor y la detección precoz de alteraciones emocionales. Estudios correlacionales destacan la importancia del apoyo social y del control de síntomas como predictores de una mejor CVRS9. Además, ensayos clínicos han demostrado que programas de enfermería basados en enfoques centrados en soluciones pueden reducir de forma significativa la ansiedad y la depresión en los primeros seis meses postrasplante, al tiempo que mejoran la calidad de vida en dimensiones físicas y sociales11. La intervención educativa, la supervisión de la actividad física y el acompañamiento continuo son elementos clave para consolidar los beneficios del trasplante en la esfera psicosocial16.

DISCUSIÓN

El trasplante renal mejora de forma notable la calidad de vida en comparación con la diálisis, especialmente en los dominios físicos y funcionales, aunque las áreas mentales y sociales suelen recuperarse de manera más lenta y no siempre alcanzan los niveles de la población general3-5,12. La elevada prevalencia de ansiedad y depresión en los receptores, junto con factores sociales como bajo apoyo familiar o desempleo, condiciona la adaptación psicosocial y puede influir negativamente en la supervivencia del injerto6,7,10,13,14.

En este escenario, la enfermería desempeña un papel clave al combinar el seguimiento clínico con el apoyo emocional y educativo. Intervenciones específicas, como programas centrados en soluciones y la promoción de la actividad física supervisada, han demostrado reducir síntomas ansioso-depresivos y mejorar la calidad de vida postrasplante9,11,15,16. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de un abordaje integral que incorpore sistemáticamente la dimensión psicosocial en el cuidado postrasplante, con la enfermería como protagonista.

 

CONCLUSIONES

El trasplante renal mejora de manera significativa la calidad de vida en pacientes con enfermedad renal crónica, sobre todo en los dominios físicos y funcionales; sin embargo, persisten retos importantes en el ámbito psicosocial, donde la ansiedad, la depresión y la limitada participación social continúan siendo frecuentes. Estos factores no solo afectan el bienestar subjetivo de los receptores, sino que también influyen de forma directa en la adherencia terapéutica y en la supervivencia del injerto.

En este contexto, la enfermería desempeña un rol central en el acompañamiento postrasplante, al integrar la vigilancia clínica con la educación para el autocuidado y la detección precoz de problemas emocionales. Las intervenciones de enfermería, especialmente aquellas centradas en soluciones y en el fortalecimiento del apoyo social, han demostrado eficacia en la reducción de la sintomatología ansioso-depresiva y en la potenciación de la calidad de vida.

Se hace necesario avanzar hacia modelos de atención integral que reconozcan la dimensión psicosocial como parte inseparable del proceso de recuperación postrasplante. Asimismo, resulta prioritario desarrollar investigaciones que evalúen con rigor científico el impacto de programas de enfermería estructurados, con el fin de optimizar la calidad de vida y asegurar una adaptación exitosa a largo plazo en los receptores de trasplante renal.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Wolfe RA, Ashby VB, Milford EL, et al. Comparison of mortality in all patients on dialysis, patients on dialysis awaiting transplantation, and recipients of a first cadaveric transplant. N Engl J Med. 1999;341(23):1725-30.
  2. Tonelli M, Wiebe N, Knoll G, et al. Systematic review: kidney transplantation compared with dialysis in clinically relevant outcomes. Am J Transplant. 2011;11(10):2093-109.
  3. Wyld M, Morton RL, Hayen A, Howard K, Webster AC. A systematic review and meta-analysis of utility-based quality of life in chronic kidney disease treatments. PLoS Med [Internet]. 2012;9(9):e1001307. Available from: http://dx.doi.org/10.1371/journal.pmed.1001307
  4. Rebollo P, Ortega F, Baltar JM, Díaz-Corte C, Navascués RA, Naves M, et al. Health-related quality of life (HRQOL) in end stage renal disease (ESRD) patients over 65 years. Geriatr Nephrol Urol. 1998;8(2):85–94.
  5. Wang Y, Hemmelder MH, Bos WJW, Snoep JD, de Vries APJ, Dekker FW, et al. Mapping health-related quality of life after kidney transplantation by group comparisons: a systematic review. Nephrol Dial Transplant [Internet]. 2021;36(12):2327–39. Available from: http://dx.doi.org/10.1093/ndt/gfab232
  6. Nassar MK, Nagy E, Elshial MM, Samy MM, Eltamaly MA, Elfarahati MN, et al. Psychosocial and quality of life assessment in kidney transplant recipients: a focus on anxiety, depression, and clinical correlates. BMC Nephrol [Internet]. 2025;26(1):501. Available from: http://dx.doi.org/10.1186/s12882-025-04418-3
  7. Palmer S, Vecchio M, Craig JC, Tonelli M, Johnson DW, Nicolucci A, et al. Prevalence of depression in chronic kidney disease: systematic review and meta-analysis of observational studies. Kidney Int [Internet]. 2013;84(1):179–91. Available from: http://dx.doi.org/10.1038/ki.2013.77
  8. Chilcot J, Wellsted D, Farrington K. Depression in end-stage renal disease: current advances and research. Semin Dial. 2010;23(1):74-82.
  9. Chen W-C, Chen C-H, Lee P-C, Wang W-L. Quality of life, symptom distress, and social support among renal transplant recipients in Southern Taiwan: a correlational study. J Nurs Res [Internet]. 2007;15(4):319–29. Available from: http://dx.doi.org/10.1097/01.jnr.0000387628.33425.34
  10. Liu X, Li J, Shen P, et al. Illness perception and social support as predictors of psychosocial adaptation in young and middle-aged kidney transplant recipients. Psychol Health Med. 2023;28(5):1235-45.
  11. Zhang C, Wu X, Yuan Y, Xiao H, Li E, Ke H, et al. Effect of solution-focused approach on anxiety and depression in patients with rheumatoid arthritis: A quasi-experimental study. Front Psychol [Internet]. 2022;13:939586. Available from: http://dx.doi.org/10.3389/fpsyg.2022.939586
  12. Rebollo P, Ortega F, Baltar JM, Alvarez-Ude F, Alvarez Navascués R, Alvarez-Grande J. Is the loss of health-related quality of life during renal replacement therapy lower in elderly patients than in younger patients? Nephrol Dial Transplant [Internet]. 2001;16(8):1675–80. Available from: http://dx.doi.org/10.1093/ndt/16.8.1675
  13. Ogutmen B, Yildirim A, Sever MS, Bozfakioglu S, Ataman R, Erek E, et al. Health-related quality of life after kidney transplantation in comparison intermittent hemodialysis, peritoneal dialysis, and normal controls. Transplant Proc [Internet]. 2006;38(2):419–21. Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.transproceed.2006.01.016.
  14. Griva K, Davenport A, Harrison M, Newman S. An evaluation of illness, treatment perceptions, and depression in hospital- vs. home-based dialysis modalities. J Psychosom Res [Internet]. 2010;69(4):363–70. Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.jpsychores.2010.04.008
  15. Prihodova L, Nagyova I, Rosenberger J, Roland R, Majernikova M, Groothoff JW, et al. Social participation after kidney transplantation as a predictor of graft loss and mortality over 10 years: a longitudinal study: A longitudinal study. Transplantation [Internet]. 2015;99(3):568–75. Available from: http://dx.doi.org/10.1097/TP.0000000000000347
  16. Wang W. Optimizing quality of life in kidney transplant recipients through structured exercise: A systematic review and evidence-based guidelines. Med Sci Monit [Internet]. 2024;30:e943617. Available from: http://dx.doi.org/10.12659/MSM.943617

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos