Fisioterapia y estiramientos en la prevención de lesiones. Una revisión bibliográfica

25 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas, Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

La prevención de lesiones musculoesqueléticas es uno de los pilares fundamentales de la fisioterapia deportiva. Dentro de las estrategias preventivas, los estiramientos musculares han sido ampliamente utilizados tanto en la práctica clínica como en el entrenamiento físico. Sin embargo, la evidencia científica sobre su eficacia real en la prevención de lesiones continúa siendo motivo de debate. El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar los estudios más recientes sobre el papel de los estiramientos estáticos, dinámicos y balísticos en la prevención de lesiones, así como su integración dentro de los programas fisioterapéuticos preventivos. Se realizó una búsqueda sistemática en las bases de datos PubMed, Scopus y PEDro, seleccionando artículos entre 2013 y 2025. Los resultados muestran que los estiramientos por sí solos no garantizan una prevención efectiva de lesiones, pero pueden ser beneficiosos si se combinan con ejercicios de calentamiento, fortalecimiento neuromuscular y control motor. Se concluye que el enfoque fisioterapéutico debe ser integral e individualizado, considerando la especificidad del deporte y el perfil del paciente.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, estiramientos musculares, prevención de lesiones, calentamiento, deporte.

ABSTRACT

Musculoskeletal injury prevention is a cornerstone of sports physiotherapy. Among preventive strategies, stretching exercises are widely used in both clinical practice and athletic training. However, the scientific evidence regarding their true efficacy remains controversial. This literature review aims to analyze recent studies on the role of static, dynamic, and ballistic stretching in injury prevention, as well as their integration within physiotherapeutic programs. A systematic search was conducted in PubMed, Scopus, and PEDro databases, including studies published between 2013 and 2025. Findings indicate that stretching alone does not ensure effective injury prevention, but may be beneficial when combined with warm-up routines, neuromuscular strengthening, and motor control training. An integrated and individualized physiotherapeutic approach is recommended, taking into account sport specificity and the athlete’s profile.

KEY WORDS

Physiotherapy, stretching exercises, injury prevention, warm-up, sports.

INTRODUCCIÓN

La práctica deportiva, tanto recreativa como profesional, implica una alta demanda biomecánica que expone al sistema musculoesquelético a un riesgo constante de lesiones. Las más comunes incluyen distensiones musculares, esguinces articulares y lesiones por sobreuso, siendo causa frecuente de absentismo deportivo y gasto sanitario.

Las lesiones conllevan diversas consecuencias negativas, entre ellas la aparición de dolor y la limitación en la ejecución de las actividades básicas de la vida diaria, lo cual impacta de forma directa en la calidad de vida de las personas afectadas. Por este motivo, la prevención de lesiones representa un componente clave dentro de las estrategias de salud pública, ya que su adecuada implementación puede reducir considerablemente las complicaciones funcionales a largo plazo1.

Para que los estiramientos resulten efectivos y seguros, es fundamental que se apliquen siguiendo ciertos principios fundamentales. Aspectos como la correcta posición del cuerpo, la ejecución precisa de la técnica y la percepción individual del estiramiento ya sea en deportistas, pacientes, niños o personas mayores son determinantes para lograr los beneficios deseados. Asimismo, comprender las adaptaciones que se producen a nivel musculotendinoso y en el control neuromuscular es crucial para emplear de forma adecuada y eficiente las distintas modalidades de estiramiento2.

El estiramiento suele consistir en llevar una extremidad hasta alcanzar su límite articular dentro del rango máximo de movimiento (ROM), manteniendo dicha posición durante un periodo determinado. Diversos estudios han evidenciado que esta técnica constituye una estrategia eficaz para mejorar la amplitud articular. Esta ganancia en flexibilidad se relaciona, principalmente, con una reducción en la rigidez de la unión miotendinosa, así como con un incremento en la tolerancia del tejido muscular frente a la elongación3.

En este contexto, los programas de prevención de lesiones han cobrado protagonismo dentro de la fisioterapia, con el objetivo de minimizar factores de riesgo intrínsecos (como desequilibrios musculares o falta de flexibilidad) y extrínsecos (como el tipo de superficie o el equipamiento). Entre las estrategias más tradicionales destacan los estiramientos musculares, ampliamente recomendados como parte del calentamiento o enfriamiento posterior al ejercicio. Sin embargo, el papel real de los estiramientos en la prevención de lesiones ha sido cuestionado en la última década, generando una importante controversia científica. Por ello, resulta relevante revisar de forma crítica la evidencia disponible.

OBJETIVO

Revisar la literatura científica reciente sobre la efectividad de los estiramientos musculares en la prevención de lesiones deportivas y su integración en los programas de fisioterapia preventiva.

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión bibliográfica sistemática en las bases de datos PubMed, Scopus y PEDro. Los términos utilizados fueron: stretching, injury prevention, physiotherapy, warm-up, sports injuries, combinados mediante operadores booleanos (AND, OR). Se incluyeron artículos publicados entre 2013 y 2025, de diseño metodológico tipo ensayo clínico, revisión sistemática o estudio de cohorte. Se seleccionaron aquellos estudios que evaluaban programas de fisioterapia preventiva con inclusión de estiramientos musculares. Se excluyeron estudios centrados en la rehabilitación de lesiones ya establecidas, poblaciones no deportistas y aquellos que empleaban estiramientos solo como técnica de recuperación pasiva. Tras aplicar los criterios de selección, se incluyeron 22 estudios para el análisis narrativo.

RESULTADOS

Los estiramientos estáticos, definidos como el mantenimiento de una posición de elongación muscular por más de 15 segundos, han sido tradicionalmente empleados en rutinas de calentamiento. Sin embargo, la evidencia sugiere que no reducen significativamente la incidencia de lesiones musculares, e incluso pueden disminuir el rendimiento explosivo si se aplican antes de la actividad física intensa. Por su parte, los estiramientos dinámicos, que implican movimientos controlados y progresivos dentro del rango articular, han mostrado mayores beneficios preventivos, especialmente cuando se integran como parte de un calentamiento activo. Varios estudios indican que mejoran la temperatura muscular, la viscoelasticidad y la coordinación neuromuscular, reduciendo el riesgo de lesiones musculares agudas. Los estiramientos balísticos, aunque históricamente desaconsejados por el riesgo de microlesiones, han sido rehabilitados por algunos estudios recientes que sugieren que pueden ser seguros y útiles en poblaciones entrenadas, siempre que se realicen con técnica adecuada y supervisión profesional. La mayoría de los artículos revisados concluyen que los estiramientos, por sí solos, no previenen lesiones de forma significativa, pero pueden ser eficaces si se integran en programas más amplios que incluyan fortalecimiento neuromuscular, entrenamiento de control motor, educación postural y ejercicios propioceptivos.

DISCUSIÓN

La evidencia recopilada en esta revisión pone de manifiesto que el estiramiento muscular, si bien es una herramienta clásica en el ámbito de la fisioterapia deportiva, no puede considerarse como un componente aislado suficiente para prevenir lesiones de forma significativa. Este hallazgo cuestiona prácticas tradicionales aún vigentes en muchos entornos deportivos y plantea la necesidad de actualizar los protocolos de intervención preventiva bajo un enfoque más integrador y basado en la evidencia científica actual.

Los resultados refuerzan la idea de que el tipo de estiramiento, el momento de aplicación y el contexto funcional en el que se implementan son determinantes para lograr efectos beneficiosos. Por ejemplo, el estiramiento estático ha demostrado tener una utilidad más evidente en la mejora de la flexibilidad a largo plazo y en la recuperación postejercicio, pero su aplicación antes de esfuerzos intensos puede incluso reducir temporalmente el rendimiento, especialmente en disciplinas que requieren fuerza explosiva. En contraste, los estiramientos dinámicos se han consolidado como una herramienta eficaz en la fase de calentamiento, promoviendo la activación neuromuscular, la regulación del tono muscular y la preparación articular, sin comprometer el rendimiento físico inmediato.

Asimismo, aunque los estiramientos balísticos han sido históricamente evitados por su potencial lesivo, investigaciones recientes sugieren que, en contextos controlados y con poblaciones entrenadas, podrían tener cabida dentro de programas específicos, aunque su aplicación debe ser cuidadosamente monitorizada por profesionales de la salud.

Un hallazgo clave en esta revisión es que ningún estudio de calidad alta concluye que los estiramientos, de forma aislada, sean suficientes para reducir la incidencia global de lesiones deportivas. Sin embargo, su integración dentro de programas de fisioterapia más completos, que incluyan además fortalecimiento muscular, reeducación postural, entrenamiento de control motor, trabajo propioceptivo y educación para la prevención, sí muestra resultados más consistentes en cuanto a la reducción del riesgo lesional.

Este enfoque multidimensional responde a la comprensión actual de la lesión como un fenómeno multifactorial, en el que interactúan variables intrínsecas (como desbalances musculares, limitaciones de movilidad o alteraciones biomecánicas) y extrínsecas (como el entorno, el tipo de calzado o la carga de entrenamiento). Por tanto, el diseño de estrategias preventivas no puede basarse en una única intervención, sino que debe ser individualizado, contextualizado y dinámico, adaptándose a la evolución del deportista y a las exigencias específicas de la disciplina que practica.

En el ámbito de la fisioterapia, esta perspectiva exige que los profesionales desarrollen competencias avanzadas en valoración funcional, análisis de riesgos y prescripción de ejercicio terapéutico, incluyendo la selección adecuada del tipo de estiramiento, su intensidad, duración y frecuencia. Además, se debe promover una cultura preventiva entre deportistas y entrenadores, fomentando la adherencia a los programas preventivos a través de la educación sanitaria.

Otro aspecto que merece ser destacado es la limitación metodológica de algunos de los estudios incluidos en la revisión. A pesar de que se seleccionaron ensayos clínicos y revisiones sistemáticas, persisten variabilidades en los protocolos de intervención, en la duración de los programas y en las variables de resultado evaluadas. Esta heterogeneidad dificulta la comparación directa entre estudios y resalta la necesidad de establecer criterios más homogéneos y estandarizados para futuras investigaciones.

En conjunto, los hallazgos de esta revisión apoyan un cambio de paradigma en la prevención de lesiones deportivas, desplazando el foco desde intervenciones aisladas hacia un modelo biopsicosocial e interdisciplinario. En este modelo, el fisioterapeuta actúa no solo como técnico de intervención, sino como educador, analista del movimiento y gestor del riesgo funcional del deportista.

 

CONCLUSIÓN

Los estiramientos musculares continúan ocupando un lugar relevante dentro de la práctica fisioterapéutica, pero su efectividad como herramienta única en la prevención de lesiones deportivas ha sido claramente cuestionada por la literatura científica reciente. Esta revisión confirma que, aunque los estiramientos pueden tener beneficios concretos particularmente los dinámicos en la fase de calentamiento y los estáticos en el periodo de recuperación, su eficacia preventiva depende en gran medida de cómo, cuándo y en qué contexto se aplican.

Por tanto, los estiramientos deben entenderse como una herramienta complementaria, no sustitutiva, dentro de los programas de prevención de lesiones en el ámbito deportivo. Su integración con otras estrategias fisioterapéuticas, como el fortalecimiento funcional, la mejora del control motor, la reeducación postural y la educación sanitaria, proporciona un abordaje más robusto y eficaz, alineado con los principios actuales de prevención y promoción de la salud musculoesquelética.

El diseño de programas preventivos debe estar guiado por una evaluación funcional individualizada y adaptado a las demandas del deporte practicado, así como a las características físicas y antecedentes del deportista. La supervisión por parte de fisioterapeutas cualificados es esencial para garantizar la correcta aplicación de las técnicas y evitar efectos contraproducentes.

Finalmente, se recomienda continuar impulsando la investigación en este campo mediante estudios con diseños metodológicos rigurosos, mayor homogeneidad en las intervenciones y seguimiento a largo plazo. Esto permitirá definir con mayor claridad los protocolos óptimos para la integración de los estiramientos musculares en la prevención de lesiones, fortaleciendo así la base científica que sustenta la práctica clínica en fisioterapia deportiva.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aramendia Telleria, Maialen, Alberto Lekuona Amiano, and María Orosia Lucha López. «Plan de intervención en fisioterapia para la prevención del dolor lumbar en ciclistas.»2021.
  2. Abellaneda, S., E. Dubuisson, and N. Guissard. «Principios de los estiramientos musculares.» EMC-Kinesiterapia-Medicina Física 45.2 (2024): 1-9.
  3. Rodríguez Álvarez, Alejandro. «Efectos del estiramiento miotendinoso en futbolistas: una revisión sistemática.» (2024).

 

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