Diagnóstico diferencial de las úlceras perianales neonatales: a propósito de un caso

12 febrero 2026

 

AUTORES

  1. Sara Moya López. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Ignacio Aparicio Del Rio. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Celia Fuentes Sánchez. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Inés Loreto Gallan Farina. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Aída Lorente López. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Ángela Hurtado Rojo. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Introducción:

Las úlceras neonatales, especialmente en la región perineal, constituyen un reto diagnóstico por la amplia variedad de etiologías infecciosas, inflamatorias y vasculares que pueden presentarse con manifestaciones clínicas similares. El hemangioma con crecimiento mínimo o detenido (HCMD) es una variante poco frecuente del hemangioma infantil que puede simular procesos infecciosos comunes, retrasando el diagnóstico y el tratamiento adecuados.

Caso clínico: Presentamos el caso de un neonato con lesiones ulceradas perianales inicialmente tratadas como dermatitis infecciosa, sin respuesta clínica a tratamiento antibiótico ni antifúngico. La persistencia de las lesiones y la aparición de un patrón telangiectásico orientaron hacia una patología vascular. El estudio histológico con inmunohistoquímica positiva para GLUT-1 confirmó el diagnóstico de HCMD, iniciándose tratamiento con propranolol oral (1 mg/kg/día) con mejoría progresiva.

Discusión: Se aborda el diagnóstico diferencial de las úlceras neonatales, enfatizando la necesidad de sospechar anomalías vasculares ante lesiones refractarias al tratamiento convencional. El HCMD representa una variante diagnóstica compleja dentro del espectro de los hemangiomas infantiles al no presentar proliferación progresiva, lo que puede simular procesos inflamatorios o infecciosos como dermatitis del pañal o intertrigo candidiásico. El reconocimiento precoz del HCMD evita tratamientos innecesarios y permite instaurar terapias eficaces como el propranolol.

PALABRAS CLAVE

Úlcera, neonato, hemangioma.

ABSTRACT

Introduction: Neonatal ulcers, particularly in the perineal region, represent a diagnostic challenge due to the wide range of infectious, inflammatory, and vascular etiologies that may present with similar clinical manifestations. Minimally or arrested growth hemangioma (MAGH) is an uncommon variant of infantile hemangioma that can mimic common infectious processes, leading to delays in appropriate diagnosis and treatment.

Case report: We present the case of a neonate with perianal ulcerated lesions initially treated as infectious dermatitis, with no clinical response to antibiotic or antifungal therapy. Persistence of the lesions and the appearance of a telangiectatic pattern suggested an underlying vascular pathology. Histological examination with positive GLUT-1 immunohistochemistry confirmed the diagnosis of MAGH, and oral propranolol (1 mg/kg/day) was initiated, resulting in progressive improvement.

Discussion: The differential diagnosis of neonatal ulcers is discussed, emphasizing the need to suspect vascular anomalies in lesions refractory to conventional treatment. MAGH represents a diagnostically challenging variant within the spectrum of infantile hemangiomas, as it lacks progressive proliferation and may therefore simulate inflammatory or infectious conditions such as diaper dermatitis or candidal intertrigo. Early recognition of MAGH prevents unnecessary treatments and allows timely initiation of effective therapies such as propranolol.

KEY WORDS

Ulcer, newborn, hemangioma.

INTRODUCCIÓN

Los hemangiomas infantiles son los tumores vasculares benignos más frecuentes de la infancia. Generalmente siguen una evolución trifásica caracterizada por una fase proliferativa inicial, seguida de estabilización e involución progresiva. Dentro de este espectro, el hemangioma con crecimiento mínimo o detenido representa una variante poco habitual, descrita por una escasa o nula proliferación tras el nacimiento.

El HCMD suele manifestarse desde el periodo neonatal como máculas eritematosas, telangiectásicas o reticuladas, lo que puede conducir a errores diagnósticos al confundirse con dermatitis irritativas, infecciones cutáneas o procesos inflamatorios. La localización perineal incrementa la dificultad diagnóstica, ya que es una zona frecuentemente afectada por dermatitis del pañal y sobreinfecciones.

Este trabajo tiene como objetivo destacar la importancia del diagnóstico diferencial de las úlceras neonatales mediante la presentación de un caso clínico inicialmente orientado como proceso infeccioso, que finalmente resultó ser un HCMD.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un neonato de 22 días de vida, presentó un embarazo controlado con parto instrumentado a las 39 semanas de gestación, peso al nacimiento de 3320 gramos. Sin antecedentes familiares relevantes.

Consultó por la aparición de lesiones ulceradas en región perianal, glútea y lumbar de diez días de evolución. Había recibido tratamiento previo con mupirocina tópica, corticoide tópico y antibioterapia sistémica con amoxicilina-clavulánico, sin mejoría clínica. Asociaba deposiciones líquidas frecuentes, sin fiebre ni afectación del estado general.

En la exploración física se objetivaron úlceras perianales de bordes eritematosos sobreelevados, junto con una lesión telangiectásica de patrón reticulado que se extendía hacia la región lumbosacra y extremidad inferior izquierda. No presentaba signos de sepsis ni otras alteraciones sistémicas.

Los análisis de sangre mostraron hemograma, bioquímica y marcadores inflamatorios dentro de la normalidad. Los cultivos microbiológicos (hemocultivo, coprocultivo y cultivo de la lesión) fueron negativos o compatibles con contaminación cutánea. El estudio inmunológico no evidenció inmunodeficiencia. Los niveles de zinc sérico se situaron en el límite inferior de la normalidad.

La ecografía de partes blandas descartó la presencia de malformaciones vasculares profundas. Dada la mala evolución clínica, se realizó biopsia cutánea, que mostró ausencia de proliferación vascular significativa en la tinción hematoxilina-eosina. El estudio inmunohistoquímico evidenció positividad focal para GLUT-1 en el tejido lesional, confirmando el diagnóstico de hemangioma con crecimiento mínimo o detenido.

Se instauró tratamiento con propranolol oral a dosis inicial de 1 mg/kg/día, con adecuada tolerancia. Se observó una mejoría progresiva de las lesiones ulceradas, disminución del eritema y resolución gradual del patrón telangiectásico, sin aparición de efectos adversos relevantes.

DISCUSIÓN

Las úlceras cutáneas en el periodo neonatal constituyen un motivo frecuente de consulta y representan un desafío diagnóstico debido a la amplia variedad de entidades que pueden originarlas. La localización perineal incrementa la complejidad, ya que se trata de una zona expuesta a humedad, fricción y colonización bacteriana, lo que favorece diagnósticos iniciales orientados hacia procesos infecciosos o irritativos.

Dentro del diagnóstico diferencial deben considerarse, en primer lugar, las causas infecciosas, como la dermatitis del pañal candidiásica, el impétigo bacteriano y las infecciones por virus herpes simple, especialmente cuando existen lesiones ulceradas dolorosas o de rápida progresión1.

Las dermatosis inflamatorias representan otro grupo relevante, incluyendo la dermatitis irritativa del pañal, la dermatitis seborreica y, en casos menos frecuentes, la psoriasis del área del pañal. Estas entidades suelen responder al tratamiento tópico convencional, por lo que la ausencia de mejoría debe hacer reconsiderar el diagnóstico inicial2.

Otras causas menos comunes pero clínicamente relevantes incluyen trastornos metabólicos como la deficiencia de zinc (acrodermatitis enteropática), enfermedades autoinmunes poco frecuentes en el periodo neonatal y entidades genéticas asociadas a fragilidad cutánea3.

Las anomalías vasculares constituyen un grupo etiológico que con frecuencia no se considera en la evaluación inicial de las úlceras neonatales. Tanto los hemangiomas infantiles ulcerados como las malformaciones vasculares pueden debutar con lesiones erosivas o ulceradas, especialmente en áreas sometidas a maceración, como la región perianal4.

En este contexto, el hemangioma con crecimiento mínimo o detenido representa una entidad particularmente compleja desde el punto de vista diagnóstico, ya que carece de la fase proliferativa típica del hemangioma infantil clásico y puede manifestarse únicamente como lesiones telangiectásicas o eritematosas desde el nacimiento, favoreciendo su confusión con otras dermatosis más frecuentes5,6.

La falta de respuesta a tratamientos antibióticos, antifúngicos o corticoides tópicos, junto con la presencia de un patrón telangiectásico reticulado, debe alertar al clínico sobre la posible etiología vascular de la lesión. En estos casos, la biopsia cutánea con estudio inmunohistoquímico resulta clave, siendo la positividad para GLUT-1 el hallazgo que confirma la naturaleza hemangiomatosa y permite diferenciar estas lesiones de otras anomalías vasculares5,7.

Este caso pone de manifiesto la importancia de un enfoque diagnóstico sistemático y amplio ante úlceras neonatales persistentes, evitando la cronificación de las lesiones y la exposición del paciente a tratamientos innecesarios. La colaboración multidisciplinar resulta fundamental para alcanzar un diagnóstico precoz y un manejo terapéutico adecuado2,4.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.

FINANCIACIÓN

No se ha contado con ningún tipo de financiación para la realización de este trabajo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hoeger PH, Harper JI, Baselga E, et al. Treatment of infantile haemangiomas: recommendations of a European expert group. Eur J Pediatr. 2015;174(7):855–865. doi:10.1007/s00431-015-2570-0.
  2. Kazaks EL, Lane AT. Diaper dermatitis. Pediatr Clin North Am. 2000 Aug;47(4):909–919. doi:10.1016/s0031-3955(05)70248-0.
  3. Maverakis E, Lynch PJ. Acrodermatitis enteropathica. Dermatol Online J. 2007;13(3):11.
  4. Baselga E, et al. Consenso español sobre el hemangioma infantil. An Pediatr (Barc). 2016;85(5):256–265. doi:10.1016/j.anpedi.2015.10.004.
  5. Lanoel A, Tosi V, Bocian M, Lubieniecki F, Poblete SB, García HO, Pierini AM. Perianal ulcers on a segmental hemangioma with minimal or arrested growth. Actas Dermosifiliogr. 2012 Nov;103(9):820–823. doi:10.1016/j.ad.2011.07.018.
  6. Martin JM, Sanchez S, González V, Cordero P, Ramon D. Infantile hemangiomas with minimal or arrested growth: a retrospective case series. Pediatr Dermatol. 2019 Jan;36(1):125–131. doi:10.1111/pde.13695.
  7. North PE, Waner M, Mizeracki A, Mihm MC Jr. GLUT1: a newly discovered immunohistochemical marker for juvenile hemangiomas. Hum Pathol. 2000;31(1):11–22. doi:10.1016/S0046-8177(00)80192-6.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos