El síntoma psicosomático en la tradición psicoanalítica

13 junio 2026

 

AUTORES

  1. Lucas Santiago Piñeiro. F.E.A. Psicología Clínica Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.
  2. Belén Sieso Gracia. F.E.A Psiquiatría Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El presente artículo revisa las principales aportaciones de la tradición psicoanalítica al estudio del síntoma psicosomático. Partiendo de una crítica al modelo biomédico y al dualismo cartesiano, el psicoanálisis introduce una comprensión del cuerpo como espacio de expresión del conflicto psíquico. Freud desarrolló conceptos fundamentales como la conversión histérica y el equivalente somático de angustia para explicar la relación entre sufrimiento emocional y manifestaciones corporales. Posteriormente, autores como Groddeck, Deutsch y Alexander ampliaron estas formulaciones, destacando el valor simbólico del síntoma y la influencia de factores emocionales en la enfermedad somática. Más adelante, la Psicología del Yo incorporó la importancia de las relaciones tempranas, especialmente la relación materno-filial, en la génesis de los trastornos psicosomáticos. Finalmente, los modelos centrados en la familia ampliaron el análisis hacia las dinámicas relacionales y contextuales. Estas contribuciones permitieron una comprensión más integradora del sufrimiento humano y del vínculo entre mente y cuerpo.

PALABRAS CLAVE

Psicosomática, psicoanálisis, trastornos psicosomáticos, relación mente-cuerpo.

ABSTRACT

This article reviews the main contributions of the psychoanalytic tradition to the study of psychosomatic symptoms. Starting from a critique of the biomedical model and Cartesian dualism, psychoanalysis introduced an understanding of the body as a space for the expression of psychic conflict. Freud developed key concepts such as hysterical conversion and the somatic equivalent of anxiety to explain the relationship between emotional suffering and bodily manifestations. Later, authors such as Groddeck, Deutsch, and Alexander expanded these formulations, emphasizing the symbolic value of symptoms and the influence of emotional factors on somatic illness. Subsequently, Ego Psychology highlighted the importance of early relationships, especially the mother-child relationship, in the development of psychosomatic disorders. Finally, family-oriented models broadened the analysis toward relational and contextual dynamics. These contributions promoted a more integrative understanding of human suffering and the relationship between mind and body.

KEY WORDS

Psychosomatics, psychoanalysis, psychosomatic disorders, mind-body relationship.

DESARROLLO DEL TEMA

El término “psicosomático” remite etimológicamente a la unión de dos dimensiones fundamentales de la experiencia humana: lo psíquico y lo somático. Sin embargo, su propia composición lingüística revela una división originaria entre mente y cuerpo que ha atravesado la historia del pensamiento occidental. Desde la filosofía griega hasta el desarrollo del modelo biomédico contemporáneo, el conocimiento sobre el ser humano ha estado marcado por una progresiva tendencia a la fragmentación de la realidad en unidades de estudio cada vez más simples1.

El dualismo cartesiano constituye un punto de inflexión en esta trayectoria, al consolidar la separación entre res cogitans y res extensa, y favorecer una concepción mecanicista del cuerpo que influirá decisivamente en la medicina moderna. Este enfoque ha derivado en el modelo biomédico, en el que la enfermedad se entiende como una alteración de partes aisladas del organismo, dejando en un segundo plano la dimensión subjetiva y relacional del sufrimiento2.

En este contexto, el concepto de psicosomática surge como un intento de recuperación de una visión integradora del ser humano, aunque tensionado por la persistencia histórica de la dicotomía cuerpo-mente.

Frente a este modelo fragmentario, el psicoanálisis emerge a finales del siglo XIX como un intento de reinscribir el sufrimiento humano en una lógica de sentido, introduciendo una ruptura con la explicación puramente orgánica del síntoma. Desde esta perspectiva, el cuerpo deja de ser concebido exclusivamente como una máquina biológica y pasa a entenderse como un escenario de expresión del conflicto psíquico2.

En el presente artículo haremos una revisión de las principales aportaciones del psicoanálisis a la medicina psicosomática. Estas comienzan con las primeras teorías de Freud y sus sucesores donde se realiza una lectura fundamentalmente intrapsíquica e individual del síntoma. Más tarde, con la llegada de lo que se conoce como Psicología Psicoanalítica del Yo se centra el interés en variables de personalidad de figuras significativas para el paciente, principalmente la madre. Finalmente aparecen desarrollos de corte psicoanalítico que ponen el foco de estudio en la familia del paciente.

DESARROLLO TEÓRICO:

EL PENSAMIENTO DE FREUD EN TORNO AL SÍNTOMA PSICOSOMÁTICO:

A lo largo de su obra se observa la clara noción de la presencia de aspectos de orden psíquica en múltiples presentaciones con apariencia únicamente somática. Es sobre todo con sus estudios sobre la histeria y sobre la neurosis de angustia, y más en concreto con el desarrollo de los conceptos de conversión y de equivalencia de angustia, donde aporta las primeras interpretaciones psicoanalíticas de un síntoma orgánico3.

En sus clásicos trabajos sobre la histeria, Freud considera los síntomas orgánicos de la histeria como resultado de un proceso represivo llamado conversión. Así, Freud señala que “en la histeria, la representación incompatible se hace inofensiva debido a que su suma de excitación es transformada en algo somático”, proceso al que denomina conversión4.

Comienza así a teorizar sobre el salto de aspectos primariamente psíquicos en síntomas orgánicos. De forma paralela, trabaja sobre otra hipótesis sobre la génesis de síntomas psicosomáticos a través del concepto de equivalente somático de angustia, por el que algunas manifestaciones orgánicas acompañan o substituyen al ataque de angustia5. En esta ocasión, una angustia que no se puede nombrar puede desencadenar en el cuerpo como una excitación somática desagradable.

Con ello Freud, en palabras de Onnis, asocia la conversión a la represión producida por una “representación incompatible que se hace inofensiva”2. El equivalente somático de angustia, por el contrario, se asocia con el más primitivo mecanismo de defensa de la proyección, por el cual una angustia no elaborada se proyecta en lo somático. Ambos conceptos freudianos para explicar la génesis de la patología psicosomática han sido muy utilizados por diversos autores en torno al tema que nos ocupa, intentando generalizar su uso a otras manifestaciones somáticas2.

Groddeck fue uno de los primeros en proponer esta generalización del concepto de conversión histérica, en “El libro del Ello” (1923) llega a hablar del “cuerpo como símbolo”, categorizando los síntomas somáticos como un elemento de trabajo análogo a los sueños o a la formación del síntoma neurótico y considerando que toda manifestación sintomática corresponde a la expresión simbólica de material proveniente del Ello6.

En la misma línea que autores precedentes, Deutsch en 1973 retoma también el concepto de conversión freudiano y trata de precisarlo a través de lo que él llama “simbolización”, llegando a acuñar la expresión “lenguaje del cuerpo” y ampliando la noción de la influencia de aspectos psíquicos en la patología somática2.

F. Alexander, en la década de los 50, por su parte se apoya en el concepto freudiano de equivalente somático de angustia. Introduce la denominación de neurosis vegetativa para la enfermedad psicosomática, distinguiéndola claramente de los síntomas de conversión. Tratando de describir un “conflicto psicodinámico específico” para cada una de las enfermedades psicosomáticas descritas por él y su equipo7.

La principal aportación de los autores precedentes al campo de estudio de la medicina psicosomática radica en intentar aportar luz sobre la comprensión del síntoma, dirigiendo el foco hacia aspectos no meramente orgánicos. Así, a través de hipótesis e interpretaciones han logrado establecer las bases de la interdependencia entre la mente y el cuerpo, alejándose de la visión clásica y mecanicista de la ciencia biomédica.

 

LA PSICOLOGÍA DEL YO:

La Psicología del Yo, de corte psicoanalítico, trata de establecer nexos entre el desarrollo del Yo y la formación de las primeras relaciones objetales, centrándose principalmente en la relación con la figura materna3.

Entre estos autores, R. Spitz (1970) relaciona las perturbaciones psicosomáticas del niño con alteraciones en la personalidad de la madre. Así, establece dos tipos de relación que podrían dar lugar al fenómeno sintomático: relaciones inapropiadas y relaciones por defecto8.

Por su parte Kreisler, Fain y Soulè (1977) afirman que cuando el comportamiento de la madre es “desorganizante” con su hijo, impidiendo la comprensión y satisfacción de necesidades, así como la integración mental del infante, éste puede desarrollar un síntoma psicosomático debido a su todavía falta de desarrollo9.

G. Ammon da un paso más allá y acuña el término “madre psicosomatógena” para hablar de una madre que a costa de sus propios conflictos identitarios no logra funcionar como un “yo auxiliar” para suministrar al niño la catexis narcisista necesaria sobre los límites del Yo. Estableciendo que las enfermedades psicosomáticas deben ser entendidas como una perturbación de la relación materno-filial2.

El indudable valor de estas aportaciones radica en explorar más allá de las causas intrapsíquicas. Poniendo el punto de partida para la importancia del contexto y de las dinámicas relacionales en la génesis del síntoma psicosomático.

 

LA FAMILIA PSICOSOMÁTICA VISTA DESDE EL PSICOANÁLISIS:

A finales de los años 50 y principios de los 60 se desarrollan modelos teóricos en los que se incorpora la influencia de otros miembros del sistema familiar en la salud emocional y orgánica del individuo, reconociendo que el desarrollo infantil no se produce en una relación exclusiva con la figura materna. Estos enfoques introducen factores relacionales y contextuales en la explicación del síntoma, manteniendo una lectura centrada en la interacción entre dinámica familiar y expresión somática del malestar.

Entre las investigaciones realizadas desde esta perspectiva destaca en primer lugar la desarrollada por Titchener, James, Riskin y Emerson en la que a través del estudio de una familia en la que uno de sus miembros presenta colitis ulcerosa concluyen la influencia de “modelos interaccionales” en el desarrollo sintomático. Aun así, consideran todavía fundamental la relación con la madre10.

En este contexto surge una investigación realizada por Pinkerton en 1967 en la que a través del estudio de 25 familias de niños asmáticos las clasifica en base a sus dinámicas familiares en tres grupos: especialmente sobreprotectoras, especialmente rechazantes y ambivalentes11.

Por último, H. Bruch en 1977, a través del estudio del comportamiento alimentario llama la atención del estrecho vínculo entre estos pacientes y sus familias y la dificultad por ello de contar con un espacio propio donde construir su identidad, considerando imprescindible el trabajo con las familias para alterar estas dinámicas disfuncionales12.

 

CONCLUSIÓN

Las aportaciones de la tradición psicoanalítica al estudio de la psicosomática supusieron un cambio relevante en la comprensión del síntoma somático, al incorporar la dimensión subjetiva y emocional del sufrimiento frente a la visión exclusivamente biomédica.

A lo largo de esta evolución teórica, el interés se desplazó progresivamente desde una comprensión centrada en los procesos intrapsíquicos individuales hacia modelos que incorporaban la importancia de las relaciones tempranas y, posteriormente, de las dinámicas familiares. Este recorrido permitió ampliar la comprensión del fenómeno psicosomático, señalando la relevancia de los vínculos, las funciones de cuidado y los contextos relacionales en la génesis y mantenimiento del síntoma.

Aunque muchas de estas formulaciones han sido posteriormente cuestionadas por mantener modelos explicativos de tipo lineal y establecer relaciones causales simplificadas entre conflicto psíquico y enfermedad somática2, sus aportaciones resultaron fundamentales para ampliar la comprensión del síntoma más allá de lo puramente orgánico. Asimismo, permitieron introducir la importancia de los vínculos tempranos, las experiencias emocionales y el contexto relacional en la comprensión del sufrimiento psicosomático, contribuyendo al desarrollo de una visión más amplia e integradora del ser humano.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. El cuerpo como máquina: la aportación del dualismo cartesiano al desarrollo de la ciencia moderna Llinàs Begon J. El cuerpo como máquina: la aportación del dualismo cartesiano al desarrollo de la ciencia moderna. Daímon Rev Filos. 2017;(71):437-51.
  2. La palabra del cuerpo Onnis L. La palabra del cuerpo: psicosomática y perspectiva sistémica. Barcelona: Herder; 1997.
  3. Fundamentos de psicopatología psicoanalítica Álvarez JM, Esteban R, Sauvagnat F. Fundamentos de psicopatología psicoanalítica. Madrid: Síntesis; 2009.
  4. Obras completas. Volumen III Freud S. Las neuropsicosis de defensa (Ensayo de una teoría psicológica de la histeria adquirida, de muchas fobias y representaciones obsesivas, y ciertas psicosis alucinatorias). En: Obras completas. Vol. III. 2ª ed. Buenos Aires: Amorrortu; 1992.
  5. Obras completas. Volumen III Freud S. Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de “neurosis de angustia”. En: Obras completas. Vol. III. 2ª ed. Buenos Aires: Amorrortu; 1992.
  6. El libro del ello Groddeck G. El libro del ello. Madrid: Taurus; 1973.
  7. Medicina Psicosomática Alexander F. Medicina psicosomática. Firenze: Universitaria; 1951.
  8. El primer año de vida del niño Spitz R. El primer año de vida del niño. Madrid: Síntesis; 1970.
  9. El niño y su cuerpo Kreisler L, Fain M, Soulé M. El niño y su cuerpo. Buenos Aires: Amorrortu; 1977.
  10. The family in psychosomatic process Titchener M, James L, Riskin J, Emerson R. The family in psychosomatic process. Psychosom Med. 1960;22(1):11-20.
  11. Correlating physiologic with psychodynamic data in the study and management of childhood asthma Pinkerton P. Correlating physiologic with psychodynamic data in the study and management of childhood asthma. J Psychosom Res. 1967;11(1):11-25.
  12. Patología del comportamiento alimenticio Bruch H. Patología del comportamiento alimenticio. Milán: Feltrinelli; 1977.

 

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