Microbiota intestinal. Artículo monográfico

19 julio 2026

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.27.23.001

 

AUTORES

  1. Idoia Martínez Martínez. Diplomada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  2. Mª Jesús Lozano Molina. Diplomada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La palabra microbiota se define como un conjunto de microorganismos que viven en lo tejidos sanos de nuestro cuerpo y los podemos encontrar en la garganta, los pulmones, la boca, la vagina, la nariz, la piel y en el intestino, que es la que vamos a ver desarrollada en este artículo. Así pues, la microbiota intestinal, es el conjunto de bacterias que viven dentro del tubo digestivo del ser humano, residen en nuestro cuerpo de forma permanente y cumplen funciones importantes para nuestro organismo.

PALABRAS CLAVE

Microbiota intestinal, bacterias, disbiosis.

ABSTRACT

The word microbiota is defined as a collection of microorganisms that live in the healthy tissues of our body and can be found in the throat, lungs, mouth, vagina, nose, skin, and intestines, which is what we will discuss in this article. Thus, the gut microbiota is the set of bacteria that live inside the human digestive tract, reside in our body permanently, and perform important functions for our organism.

KEY WORDS

Gut microbiota, bacteria, dysbiosis.

DESARROLLO DEL TEMA

La microbiota intestinal está compuesta por bacterias, hongos, virus y protozoos que viven en nuestra luz intestinal desde que nacemos, son microorganismos permanentes, que nos abandonan cuando morimos1,3,6.

Hay que diferenciar entre microbiota y microbioma, porque no es lo mismo, aunque estén muy relacionados. La microbiota engloba a los microorganismos que viven en un lugar determinado, en cambio el microbioma, aparte de ocuparse de los microorganismos también se ocupan de los factores relacionados con ellos como son las condiciones ambientales, las sustancias liberadas, etc. También hay que decir que llamar “flora intestinal” a la microbiota es un error muy común, los microorganismos no son plantas1.

En términos generales en nuestro intestino habitan unos 100 billones de bacterias de unas 500 a 1000 especies distintas que llegarían a pesar unos 200 gr. más o menos. En el estómago y duodeno no tenemos casi microorganismos debido a que el entorno, gracias a la bilis, no es el más propicio para vivir, en cambio en el colón es donde más habitan1,2.

Nuestra microbiota empieza a desarrollarse en el mismo momento que naces y depende de la forma a la que vienes al mundo para que tengas unas bacterias u otras. Si el parto es vaginal, el bebé será colonizado por la microbiota intestinal y vaginal de su madre, que son poco diversificadas y que se deben a la alimentación; en cambio, si el parto es por cesárea, su microbiota será cutánea y la del entorno hospitalario. Un paso muy importante para el buen desarrollo de la microbiota es la lactancia y sobre todo la lactancia materna que aporta al recién nacido bacterias vivas y oligosacáridos que tendrán un efecto prebiótico en su intestino. En cambio, los bebés alimentados con leche de fórmula tendrán una microbiota más parecida a la de una persona adulta con más diversidad bacteriana en general. Con el destete y al introducir una dieta más variada, más o menos a los tres años, la microbiota se considerará ya la de una persona adulta e irá evolucionando a lo largo de nuestra vida. Es un periodo importante ya que el sistema inmunitario del niño se tiene que “acostumbrar” a la nueva microbiota y contribuir a su maduración3,4.

Hemos visto que la forma en la que naces es decisiva para tener una microbiota con unas bacterias determinadas u otras, el tipo de alimentación si es materna o artificial, la forma de introducir los alimentos en el destete y todavía hay dos factores más que influirían que son el uso de antibióticos y otros medicamentos y el estilo de vida y los factores genéticos y ambientales4.

Las principales familias bacterianas que nos podemos encontrar en nuestro intestino son:

  • Firmicutes que son las más abundantes, entre los que encontramos Lactobacillus (los que predominan en los recién nacidos alimentados con leche materna), Bacillus, Clostridium, Enterococcus y Ruminicoccus.
  • Bacteriodetes que son el grupo más abundante.
  • Actinobacterias que tienen una representación del 5%.
  • Proteobacteria.
  • Verrucomicrobia con porcentajes más bajos1,3,4.

 

Las funciones de la microbiota intestinal son muchas y muy variadas. Son las siguientes:

  • Metabolizan alimentos: Tenemos bacterias, que gracias a las enzimas que producen, pueden degradar compuestos de origen vegetal que de otra manera no podríamos asimilar y fermentar sustratos que el intestino delgado no puede, obteniendo así energía como la que aportan los carbohidratos. Los productos que se obtienen de la fermentación y que llegan al colón son, por un lado, gases como dióxido de carbono, hidrógeno y el metano, en algunas personas, y por otro, ácidos grasos de cadena corta, que proporcionan energía a las células que componen la mucosa intestinal y reducen el pH del colón1,2,3,4,5,6.
  • Sintetizan vitaminas: se encarga de sintetizar la vitamina B12, la vitamina K y la B9 o Ácido Fólico1,3,4,5,6.
  • Degradan toxinas: Metaboliza sustancias ambientales químicas disminuyendo la toxicidad para el sistema inmunitario creando un equilibrio entre la tolerancia y la función defensiva1,3,4.
  • Función de protección: la microbiota ocupa un lugar que ya no puede ser colonizado por patógenos, además algunas bacterias generan sustancias bactericidas que atacan a los invasores y favorecen la secreción del anticuerpo clave en la defensa de las mucosas, la Ig A. Además, fortalece el sistema inmunitario y le ayuda a reconocer y a combatir a las bacterias perjudiciales1,4,5.
  • Impiden el desarrollo de enfermedades alérgicas: aunque parezca mentira, nuestro intestino y el equilibrio de estos microorganismos ayudan a que no desarrollemos alergias alimentarias, se ha visto que estas personas con alergias tienen una microbiota, poco equilibrada, con menos diversidad y tienen un número mayor de bacterias “malas” para la salud6.
  • Ayudan con la obesidad: con dietas poco saludables nuestra microbiota intestinal se desequilibra, lo que lleva a que el sistema inmunitario no se regule bien, con lo que conseguimos que haya una disminución del metabolismo basal, haya un aumento en la producción de metabolitos culpables de la inflamación y el eje regulador de las hormonas se altere6.
  • Influye en el comportamiento: el estado de nuestra microbiota puede influir en nuestro estado de ánimo y en cómo nos comportamos3.
  • Producción de neurotransmisores: la microbiota también se encarga de la producción de las moléculas esenciales para el óptimo funcionamiento del sistema nervioso5.

 

El desajuste de la microbiota se llama disbiosis intestinal y muchos de sus efectos son transitorios y leves, aunque en algunos casos puede agravarse y se necesita un médico, ya que se pierden funciones beneficiosas. Se pueden diferenciar entre estas tres causas:

  • Hay una pérdida de diversidad general de bacterias.
  • Se pierden las bacterias intestinales “buenas”.
  • Hay un exceso de crecimiento, más de los normal, de bacterias patógenas.

 

Estos tipos de disbiosis se dan a la vez y son muchos los factores que pueden causarlas, entre ellos encontramos cambios de dieta, ansiedad, estrés, adicciones, como el alcoholismo, el uso de antibióticos…

Y los síntomas que más asociamos con la disbiosis son: dolor de estómago y de pecho, hinchazón abdominal, halitosis y náuseas, estreñimiento o diarrea, depende, problemas de concentración y fatiga, depresión y ansiedad, picores rectales o vaginales y algunas urticarias de la piel1,4.

En casi todos los casos se asocian varias enfermedades y no se sabe si la disbiosis es una consecuencia de una enfermedad, la causa de la enfermedad o ambas cosas4.

Estos son algunos hábitos con los que conseguiremos tener una microbiota sana:

  • Seguir una alimentación variada, con alimentos de origen vegetal y rica en fibra y en omegas 3 y 6.
  • Se recomienda tomar alimentos fermentados, como los yogures.
  • Evitar, en lo posible, azúcares refinados, alimentos ultra procesados y grasas nada saludables.
  • Realizar ejercicio físico adaptado a cada persona cada día o de forma regular.
  • Descansar y dormir cada uno su tiempo necesario.
  • Autogestionar el estrés.
  • No abusar de la toma de medicamentos, sobre todo de los antibióticos, sólo tomarlos con prescripción médica4,6.

 

Se está introduciendo de forma novedosa, para el cuidado de nuestra microbiota intestinal, el uso de probióticos y prebióticos, que hacen que mejore los componentes de la flora intestinal añadiendo sustancias o microorganismos vivos. Los probióticos son bacterias vivas beneficiosas en el tratamiento de infecciones, en alergias alimentarias y en la mala absorción de la lactosa; y los prebióticos son las fibras que sirven de alimento para las bacterias y se encargaría de reducir la obesidad, reducir la enfermedad ateroesclerótica, mejorar el control de la diabetes tipo I y de prevenir la gastroenteritis aguda2,5.

CONCLUSIONES

Nuestra microbiota es única, como nuestra huella digital, nadie tendrá la misma microbiota que tú y cambia a lo largo de nuestra vida, no es fija, Muchas cosas que nos pasan en nuestra vida, incluido donde vivimos, hace que unas bacterias predominen sobre otras, pero esto cambia. Cuanto más se estudia, más se ve la importancia que tiene frente a patologías, antes más desconocidas, como el cáncer colorrectal o incluso en el autismo y cómo va a beneficiar a la industria farmacéutica.

Sabemos que hay factores que afectan a nuestra microbiota, como son la genética, la forma de nacimiento, la edad, … que no podemos cambiar, pero sí que podemos cambiar nuestra forma de vida, nuestra dieta para así favorecer el buen funcionamiento de nuestra microbiota intestinal.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Vivo Labs. Microbiota intestinal: definición y funciones [Internet]. [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://vivolabs.es/microbiota-intestinal-definicion-y-funciones/
  2. Quirónsalud. Microbiota intestinal [Internet]. Madrid: Quirónsalud; [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://www.quironsalud.com/blogs/es/adentrate-genes/microbiota-intestinal
  3. Gut Microbiota for Health. Sobre la microbiota intestinal [Internet]. [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://www.gutmicrobiotaforhealth.com/es/sobre-la-microbiota-intestinal/
  4. Hospital Universitari de Bellvitge. La microbiota intestinal: aliada clave para la salud [Internet]. Barcelona: Hospital Universitari de Bellvitge; [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://bellvitgehospital.cat/es/aula-de-salud/la-microbiota-intestinal-aliada-clave-para-la-salud
  5. Viamed Salud. Microbiota intestinal [Internet]. Madrid: Viamed Salud; [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://www.viamedsalud.com/patologias/aparato-digestivo/microbiota-intestinal/
  6. Allergy Therapeutics España. ¿Para qué sirve la microbiota intestinal? [Internet]. Madrid: Allergy Therapeutics España; [citado 20 jun 2026]. Disponible en: https://www.allergytherapeutics.es/para-que-sirve-la-microbiota-intestinal/

 

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