Malformación vascular del pabellón auricular: enfoque neurointervencionista en una zona poco común. Informe de caso

21 julio 2026

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.14.65.002

 

AUTORES

  1. Esteban Andrés Toapanta-Allauca. Médico Posgradista de Imagenología Universidad San Francisco de Quito. ORCID: 0009-0004-1734-3592. Ecuador.
  2. Ligia Gabriela Velalcazar-Oñate. Médico Radióloga Intervencionista del Hospital de Especialidades Eugenio Espejo. ORCID: 0009-0003-1993-8963. Ecuador.
  3. Daniela Karina Guerrón-Revelo. Médico Neuroradióloga. ORCID: 0009-0009-2793-6320 Ecuador.

 

RESUMEN

Este artículo presenta un paciente masculino de 25 años, el cual presenta una malformación vascular a nivel del pabellón auricular, dicha lesión generaba molestias tanto estéticas como sintomatologías relacionadas con dolor en esta zona. Se planteó la realización de una embolización por vía vascular la cual tuvo excelentes resultados estéticos, así como funcionales.

Las malformaciones vasculares del pabellón auricular son anomalías congénitas poco frecuentes que presentan desafíos diagnósticos y terapéuticos debido a su compleja anatomía y manifestaciones clínicas variables, como aumento de volumen, dolor, sangrado recurrente y deformidad estética. El diagnóstico preciso requiere técnicas de imagen avanzadas (angiografía por tomografía, resonancia magnética o angiografía digital) para identificar el nido vascular y los vasos nutricios.

El manejo ha evolucionado hacia enfoques mínimamente invasivos, destacándose la embolización endovascular superselectiva como tratamiento de primera línea. Esta técnica, realizada con agentes embólicos que permite controlar síntomas y reducir el volumen lesional. En casos complejos, la punción directa o la cirugía post-embolización son alternativas complementarias. Las complicaciones (necrosis cutánea, dolor transitorio) son infrecuentes con técnica adecuada, aunque se requiere seguimiento a largo plazo por posibles recidivas.

PALABRAS CLAVE

Malformaciones arteriovenosas, pabellón auricular, embolización terapéutica, procedimientos endovasculares, angiografía digital, imagen por resonancia magnética.

ABSTRACT

This article presents the case of a 25-year-old male patient with a vascular malformation involving the auricle. The lesion caused both aesthetic concerns and symptoms related to pain in the affected area. Endovascular embolization was proposed and performed, achieving excellent aesthetic and functional outcomes.

Vascular malformations of the auricle are rare congenital anomalies that pose diagnostic and therapeutic challenges due to their complex anatomy and variable clinical manifestations, including swelling, pain, recurrent bleeding, and cosmetic deformity. Accurate diagnosis requires advanced imaging techniques, such as computed tomography angiography, magnetic resonance imaging, or digital subtraction angiography, to identify the vascular nidus and feeding vessels.

Management has evolved toward minimally invasive approaches, with superselective endovascular embolization emerging as the first-line treatment. This technique, performed using embolic agents, allows effective symptom control and reduction of lesion volume. In complex cases, direct puncture embolization or surgery following embolization may serve as complementary treatment options. Complications, such as skin necrosis and transient pain, are uncommon when the procedure is performed appropriately; however, long-term follow-up is required due to the possibility of recurrence.

KEY WORDS

Arteriovenous malformations, ear auricle, embolization, therapeutic, endovascular procedures, digital subtraction angiography, magnetic resonance imaging.

INTRODUCCIÓN

Las malformaciones vasculares del pabellón auricular son entidades clínicas poco frecuentes, clasificadas dentro del espectro de las anomalías vasculares congénitas. Estas lesiones, que pueden estar compuestas por vasos capilares, venosos, arteriales o combinaciones de estos, se manifiestan en el pabellón auricular con signos clínicos variables que incluyen aumento de volumen, coloración violácea, dolor, sangrado recurrente y, en ocasiones, deformidad estética significativa. Su diagnóstico representa un reto clínico debido a su rareza y la necesidad de diferenciar estas lesiones de otros tumores o masas del oído externo1.

El manejo de las malformaciones vasculares ha evolucionado notablemente con el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas, entre las cuales la embolización neurointervencionista ha ganado protagonismo como una alternativa terapéutica eficaz y segura. Esta técnica consiste en la oclusión selectiva de los vasos anómalos mediante el uso de agentes embólicos, como partículas, microesferas, adhesivos o agentes líquidos, que son administrados por cateterismo superselectivo bajo control angiográfico. En el caso del pabellón auricular, el objetivo principal de la embolización es reducir el flujo sanguíneo hacia la lesión, controlar síntomas como el sangrado y el dolor, y facilitar procedimientos quirúrgicos posteriores, si son necesarios2,3.

La aplicación del enfoque neurointervencionista en esta región anatómicamente compleja requiere un conocimiento detallado de la vascularización de la cabeza y el cuello, así como una planificación rigurosa para minimizar riesgos como la necrosis cutánea, embolización no deseada o complicaciones neurológicas. Este artículo describe las características clínicas y angioanatómicas de las malformaciones vasculares auriculares, así como los principios y resultados del tratamiento mediante embolización endovascular selectiva3.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un paciente masculino de 25 años con antecedente de una lesión vascular en el pabellón auricular derecho, de larga evolución, que mostró crecimiento progresivo en los últimos tres años. Clínicamente, la lesión causaba una distorsión completa de la morfología auricular, con episodios de sangrado recurrente, particularmente tras la exposición solar (Figura 1A). Estos episodios eran manejados mediante compresión manual, pero interferían significativamente con sus actividades diarias, condicionando limitaciones funcionales y sociales.

Se realizó una angiografía diagnóstica con cateterismo selectivo de la arteria carótida externa ipsilateral, en la que se identificó una malformación vascular auricular de tipo arteriovenoso, dependiente de la arteria auricular posterior (Figura 1B). Tras discusión en junta multidisciplinaria, se planteó embolización endovascular como estrategia terapéutica inicial, con el objetivo de controlar los síntomas, reducir el volumen lesional y prevenir futuras complicaciones hemorrágicas.

Durante el procedimiento se realizó embolización selectiva de la arteria auricular posterior mediante agente embólico líquido, con técnica superselectiva, procurando preservar la perfusión del pabellón auricular remanente y evitar el riesgo de necrosis tisular. En los controles angiográficos postembolización se observó una obliteración completa del flujo hacia la malformación (Figura 2A).

El seguimiento clínico a varios meses demostró una mejoría significativa del aspecto auricular, con involución progresiva de la lesión y cese de los episodios hemorrágicos (Figura 2B), sin evidencia de complicaciones isquémicas ni recurrencia sintomática. En la actualidad el paciente no presenta sintomatología descrita e incluso mejoría estética importante (Figura 2C).

DISCUSIÓN

Las malformaciones vasculares del pabellón auricular, aunque poco frecuentes, representan un desafío diagnóstico y terapéutico debido a su complejidad anatómica y variabilidad clínica. Los artículos revisados destacan la importancia de un enfoque multidisciplinario para su manejo, integrando técnicas de imagen avanzadas, embolización endovascular y, en algunos casos, cirugía reconstructiva1,2,3.

Las malformaciones vasculares auriculares pueden manifestarse con síntomas como aumento de volumen, pulsaciones, sangrado recurrente, dolor y deformidad estética. En el caso reportado, el paciente presentaba una lesión de larga evolución con crecimiento progresivo y episodios de sangrado, lo que coincide con los hallazgos de Kim et al. y Ahmad, quienes describen que estas lesiones suelen agravarse durante la pubertad o tras traumatismos. La clasificación de Schobinger es útil para estratificar la gravedad y guiar el tratamiento, como se observa en los estudios de Ahmad, donde la mayoría de los pacientes se encontraban en etapas II o III1,5.

El diagnóstico preciso requiere técnicas de imagen como angiografía por tomografía computarizada (ATC), resonancia magnética (RM) o angiografía digital, que permiten identificar el nido, los vasos aferentes y eferentes. En el caso presentado, la angiografía confirmó una malformación arteriovenosa dependiente de la arteria auricular posterior, similar a lo reportado por Churojana et al., quienes enfatizan la necesidad de caracterizar la estructura vascular para planificar la embolización2,3.

La embolización mediante cateterismo supraselectivo se ha consolidado como el tratamiento de primera línea para malformaciones vasculares auriculares, especialmente en lesiones sintomáticas o de alto flujo. Los artículos revisados coinciden en que la embolización selectiva del nido vascular es crucial para evitar recurrencias. En el caso presentado, se utilizó un agente embólico líquido, logrando una obliteración completa del flujo, similar a los resultados de Kim et al., donde la embolización prequirúrgica seguida de resección mostró altas tasas de éxito2,5.

También se debe mencionar que existe la técnica por punción directa que útil en lesiones inaccesibles por vía arterial5.

La resección quirúrgica sigue siendo una opción para lesiones residuales o recurrencias, pero debe realizarse después de la embolización para reducir el riesgo de sangrado. Wu et al., destacan que la cirugía sin embolización previa tiene altas tasas de fracaso debido al reclutamiento vascular colateral. En el caso presentado, la embolización fue suficiente para controlar los síntomas, evitando la necesidad de cirugía4,5.

Las complicaciones postembolización incluyen necrosis cutánea (reportada en el 25% de los casos por Ahmad et, al), dolor transitorio e infección. En el caso discutido, no se observaron complicaciones, lo que subraya la importancia de una técnica cuidadosa y el uso de esteroides postprocedimiento para reducir la inflamación. El seguimiento a largo plazo es esencial, ya que algunas lesiones pueden requerir sesiones repetidas de embolización, como se observó en el estudio de Ahmad, donde el 63% de los pacientes necesitaron múltiples procedimientos1,2,4.

CONCLUSIÓN

La embolización superselectiva demostró ser una técnica altamente efectiva en el manejo de malformaciones vasculares del pabellón auricular, logrando en este caso la obliteración completa del nido vascular, la resolución de los síntomas (dolor y sangrado) y una mejora estética significativa sin complicaciones inmediatas. La angiografía digital, junto con técnicas avanzadas como la resonancia magnética o la angiotomografía, son esenciales para una caracterización precisa de la anatomía vascular, permitiendo una planificación terapéutica adecuada y minimizando riesgos como la necrosis tisular o la embolización no deseada. La discusión en equipo (cirujanos vasculares, radiólogos intervencionistas y especialistas en imagen) fue clave para seleccionar la estrategia óptima, destacando la embolización como primera línea en lesiones sintomáticas, con opciones complementarias (punción directa o cirugía) para casos complejos. Se debe tener en cuenta que la embolización endovascular ofrece resultados funcionales y estéticos satisfactorios, con baja tasa de complicaciones cuando se realiza con técnica superselectiva, evitando en este caso la necesidad de cirugía reconstructiva. Aunque el caso presentado no mostró recurrencia, la literatura sugiere la posibilidad de recidivas, por lo que se recomienda un seguimiento clínico-imagenológico prolongado para detectar y tratar precozmente cualquier recaída. La intervención no solo resolvió la sintomatología física, sino que mejoró significativamente el bienestar psicosocial del paciente, subrayando la importancia de abordar tanto los aspectos funcionales como estéticos en estas patologías.

En conclusión, este caso refuerza el papel de la embolización endovascular como tratamiento seguro y eficaz para malformaciones vasculares auriculares sintomáticas, respaldado por una evaluación diagnóstica rigurosa y un enfoque terapéutico individualizado. Su éxito destaca la necesidad de integrar avances en imagenología y técnicas intervencionistas para optimizar resultados en estas lesiones complejas.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ahmad, S. (2021). Endovascular management of auricular arteriovenous malformations. Turkish Journal of Plastic Surgery, 29(1), 66–72. https://doi.org/10.4103/tjps.tjps_95_19
  2. Boullosa, E., Camuñez, F., Górriz, E., López, J., Moreno, F., & Segarra, A. (2023). Malformaciones vasculares periféricas: guía de valoración y tratamiento (C. C. de la SERVEI., Ed.). ELSEVIER. https://servei.org/wp-content/uploads/Malformaciones-Vasculares-Perifericas-Dr.E_G%C3%B3rriz24-04-08.pdf
  3. Churojana, A., Chiewwit, P., Chuangsuwanich, A., Aojanepong, C., Chawalaparit, O., & Suthipongchai, S. (2004). Embolization of vascular malformations in head and neck regions. A single center experience: A single center experience. Interventional Neuroradiology: Journal of Peritherapeutic Neuroradiology, Surgical Procedures and Related Neurosciences, 10(1), 37–46. https://doi.org/10.1177/159101990401000103
  4. de Miguel, R., López-Gutierrez, J. C., & Boixeda, P. (2014). Malformaciones arteriovenosas: un reto diagnóstico y terapéutico. Actas Dermo-Sifiliograficas, 105(4), 347–358. https://doi.org/10.1016/j.ad.2013.04.013
  5. Kim, S. H., Han, S. H., Song, Y., Park, C. S., & Song, J.-J. (2017). Arteriovenous malformation of the external ear: a clinical assessment with a scoping review of the literature. Brazilian Journal of Otorhinolaryngology, 83(6), 683–690. https://doi.org/10.1016/j.bjorl.2016.09.004

 

ANEXOS

Figuras.

Figura 1A: Imagen anatómica de la lesión auricular (pre intervención). Nótese el componente ulcerado y el aparente contenido hemático periférico en el antihélix y de la fosa escafoides del pabellón auricular. Autor: Andrés Toapanta.

 

Figura 1B: Angiografía digital en la cual se identifica malformación vascular auricular de tipo arteriovenoso, dependiente de la arteria auricular posterior. Autor: Andrés Toapanta.

 

Figura 2A: Control angiográfico postembolización, se observa una obliteración completa del flujo hacia la malformación. Autor: Andrés Toapanta.

 

Figura 2B: Imagen anatómica de post intervención. La lesión ha disminuido de volumen y la úlcera se ha cerrado. Persiste un cambio de coloración de la parte del antihélix y de la fosa escafoides del pabellón auricular. Autor: Andrés Toapanta.

 

Figura 2C: Imagen anatómica de post intervención a los ……meses. La lesión es imperceptible y la coloración a desaparecido. Autor: Andrés Toapanta.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos