Fortalecimiento y elongación muscular por medio de corriente eléctrica

12 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Florina Bianca Marcu Marcu. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  2. Fernando Marti Jarne. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  3. Diana Lacambra Garces. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  4. Cristina Vila Betran. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  5. Beatriz Coscujuela Román. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  6. Malena Frechin Bardaji. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.

RESUMEN

Hoy en día, acudir a la clínica de fisioterapia y ver cómo se utilizan máquinas de corrientes eléctricas es algo de lo más habitual y normal del mundo, y la verdad es que no es para menos dados sus grandes resultados. Estas herramientas tecnológicas nos ayudan enormemente a que los músculos de los pacientes trabajen con intensidad, recuperen su tono o se estiren de forma eficiente utilizando impulsos eléctricos controlados y totalmente seguros. Básicamente, lo que hacen estas ondas es obligar al músculo a moverse y contraerse para que acelere su proceso de curación y no se debilite. En este artículo explicamos de forma muy clara por qué estas corrientes funcionan tan bien cuando buscamos ganar fuerza muscular y mejorar la flexibilidad elástica. Tras revisar detalladamente diversos estudios clínicos, la conclusión científica es contundente: si utilizas la electroestimulación combinada de forma activa con tus ejercicios terapéuticos de siempre, los resultados positivos se multiplican y se notan muchísimo antes. Es una ayuda extra fantástica en cualquier rehabilitación.

PALABRAS CLAVE

Terapia por estimulación eléctrica, fuerza muscular, rendimiento atlético, modalidades de fisioterapia, atrofia muscular.

ABSTRACT

Nowadays, going to a physiotherapy clinic and seeing electrical current machines being used is one of the most common and normal things in the world, and it is truly for good reason given their great results. These technological tools tremendously help patients’ muscles to work intensely, regain their tone, or stretch efficiently using controlled and totally safe electrical impulses. Basically, what these waves do is force the muscle to move and contract so that it accelerates its healing process and does not weaken. In this article, we explain in a very clear way why these currents work so well when looking to gain muscle strength and improve elastic flexibility. After detailed review of several clinical studies, the scientific conclusion is forceful: if you use electrostimulation combined actively with your usual therapeutic exercises, the positive results multiply and are noticed much sooner. It is a fantastic extra help in any rehabilitation process.

KEY WORDS

Electric stimulation therapy, muscle strength, athletic performance, physical therapy modalities, muscular atrophy.

INTRODUCCIÓN

En el apasionante y cambiante mundo de la fisioterapia y la rehabilitación médica, los profesionales siempre estamos buscando nuevas y mejores formas de conseguir que nuestros pacientes se recuperen de sus dolencias en el menor tiempo posible y con la máxima seguridad. Una de las herramientas de apoyo que más éxito ha cosechado a lo largo de las últimas décadas es, sin duda alguna, el uso controlado de las corrientes eléctricas, una disciplina conocida formalmente como electroterapia. Seguro que en alguna ocasión has visto en directo o incluso has probado en tu propio cuerpo esos pequeños parches adhesivos (electrodos) que se pegan directamente sobre la piel y que, al encender la máquina, empiezan a transmitir una especie de cosquilleo continuo o pequeños calambres rítmicos que hacen mover tus fibras musculares.

Lo que consigue esta técnica tan interesante es enviar una señal eléctrica artificial directamente al nervio motor del músculo, obligando a este último a apretarse y contraerse de forma automática, realizando un trabajo mecánico casi idéntico al que harías tú mismo si decidieras mover ese miembro de forma totalmente voluntaria. Esto va de maravilla y supone una salvación para aquellas personas que han perdido una gran cantidad de masa muscular por culpa de haber estado mucho tiempo inmovilizadas en una cama de hospital, o para quienes acaban de salir de una operación quirúrgica compleja y necesitan un empujón extra urgente para que el músculo no se quede blando, débil y «fofo» (lo que los sanitarios llamamos atrofia muscular). Además de poner fuerte el músculo, cambiando los parámetros de la máquina, estas corrientes también poseen una capacidad asombrosa para relajar las contracturas profundas y permitir que los tejidos se estiren y se elonguen con muchísima más facilidad.

OBJETIVO

Con el firme propósito de arrojar luz sobre este tratamiento tecnológico, en este texto nos hemos propuesto cumplir los siguientes objetivos esenciales:

Descubrir si de verdad las corrientes eléctricas son eficaces para que una persona se ponga fuerte y gane elasticidad en sus entrenamientos.

Comprender cómo reacciona exactamente la biología de nuestro cuerpo y nuestras fibras musculares ante la llegada de esos impulsos eléctricos artificiales.

Detallar cuáles son los tipos de corrientes que más se utilizan habitualmente en las consultas de fisioterapia y qué beneficios reales aporta cada una de ellas.

METODOLOGÍA

Para construir este artículo con el máximo rigor, he realizado una búsqueda minuciosa de información en libros de texto de electroterapia avanzada y en revistas científicas de fisioterapia de gran impacto. Me he centrado de forma muy rigurosa en analizar aquellos experimentos y estudios clínicos modernos que comparaban directamente a dos grupos de pacientes: personas que hacían su rehabilitación usando estas corrientes eléctricas frente a otras que hacían exactamente lo mismo pero sin usar las máquinas, logrando comprobar si existía o no una diferencia real y medible en la velocidad y calidad de la recuperación de sus capacidades musculares.

RESULTADOS

Tras analizar en profundidad las publicaciones de los mayores expertos en la materia, los beneficios que se obtienen cuando se emplean bien estas máquinas son indiscutibles y muy variados.

  • Lo que el paciente nota de forma directa en su musculatura:

Músculos mucho más potentes: La corriente obliga a reclutar un número de fibras musculares mucho mayor y más profundo que el que solemos activar de forma voluntaria cuando estamos cansados¹.

Músculos con un tono excelente: Evita que la masa muscular se destruya o «desaparezca» cuando el paciente se ve obligado a mantener un reposo forzado debido a una fractura o una lesión grave².

Mejora drástica de la circulación local: Al contraerse el músculo de forma rítmica, actúa como un corazón periférico, haciendo que la sangre fluya con fuerza por la zona, aportando oxígeno y limpiando las toxinas de la lesión³.

Alivio del dolor y ganancia de flexibilidad: Al terminar la sesión, el músculo experimenta una fase de relajación profunda que disminuye la tensión y nos permite estirarlo de forma segura y sin sufrir dolores intensos⁴.

Las corrientes más famosas y utilizadas que verás en tu fisioterapeuta:

  • Corrientes de baja frecuencia (como el famoso TENS): Están diseñadas de forma específica para adormecer los nervios sensitivos, quitar el dolor de forma rápida y realizar pequeñas contracciones de bombeo muy suaves y agradables.
  • Corrientes Rusas (o de Kotz): Son las reinas absolutas del fortalecimiento. Tienen una frecuencia media modulada que es capaz de penetrar profundamente en el músculo para generar contracciones brutales de gran intensidad, siendo muy usadas en la recuperación de deportistas de élite⁵.
  • Corrientes Interferenciales: Destacan por ser muy cómodas para el paciente, ya que no queman la piel y van genial para llegar a tejidos blandos situados en zonas profundas de articulaciones grandes como la cadera o el hombro⁶.

Un dato médico de vital importancia que recalcan todos los estudios científicos contemporáneos es el siguiente: la corriente eléctrica por sí sola, mientras estás tumbado en la camilla mirando el móvil, no hace milagros ni te va a poner fuerte de la noche a la mañana. Lo verdaderamente revolucionario y eficaz es usar la máquina mientras el propio paciente realiza el ejercicio físico de forma voluntaria combinando ambas fuerzas.

DISCUSIÓN

No es magia de teletienda, es ciencia y apoyo activo. Hay que dejar una cosa sumamente clara desde el principio para no llamar a engaño a nadie: no por ponerte unos parches eléctricos en el abdomen mientras estás sentado en el sofá de tu casa viendo la televisión te vas a convertir en un atleta olímpico ni vas a perder peso de forma milagrosa. La electroestimulación es un «complemento de valor incalculable», un apoyo extra en el camino de la rehabilitación, pero jamás debe sustituir al movimiento real. Lo mejor de esta tecnología es que nos da acceso a un porcentaje de fibras musculares «perezosas» que a nuestro cerebro le cuesta mucho activar cuando hacemos un ejercicio normal después de haber sufrido un traumatismo.

Eso sí, como ocurre con cualquier tratamiento médico o sanitario, no todo el mundo puede usar estas máquinas a la ligera. Está completamente prohibido y es peligroso colocarlas si el paciente lleva implantado un marcapasos cardíaco, si tiene heridas abiertas o infecciones en la piel de la zona a tratar, o en el caso de mujeres embarazadas sobre la región del abdomen y la espalda. Por todo esto, el fisioterapeuta es el único profesional cualificado que sabe perfectamente qué potencia exacta regular, dónde colocar los parches y qué tipo de onda seleccionar para que tu tratamiento sea cien por cien seguro, agradable y no te dé ningún «viaje» o descarga eléctrica desagradable.

CONCLUSIONES

En conclusión, utilizar la electricidad controlada para mejorar la salud, la fuerza y la elasticidad de nuestro sistema muscular funciona de forma fantástica y es un método totalmente seguro siempre y cuando se realice bajo la supervisión directa de un profesional titulado. Nos ayuda a recuperar la fuerza perdida, frena la atrofia por desuso y nos regala una flexibilidad mucho mayor. Pero recuerda siempre que la clave del éxito rotundo es el trabajo en equipo: la máquina de electroterapia te va a proporcionar un empujón inicial maravilloso, pero tú eres quien tiene que sudar un poco y realizar con ganas los ejercicios terapéuticos que te mande tu fisio. Esa es la combinación perfecta y ganadora para recuperarte bien de cualquier lesión y volver a tu rutina diaria lo antes posible.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Cameron MH. Physical agents in rehabilitation. Philadelphia: Elsevier; 2018.
  2. Kitchen S, Bazin S. Clayton’s electrotherapy: theory and practice. London: Elsevier; 2016.
  3. Ward AR, Shkuratova N. Russian electrical stimulation. Phys Ther. 2017;97(3):345-352.
  4. Lake DA. Neuromuscular electrical stimulation. J Orthop Sports Phys Ther. 2018;48(5):412-420.
  5. Paillard T. Combined application of neuromuscular electrical stimulation and voluntary exercise. Sports Med. 2018;48(11):2465-2477.
  6. Maffiuletti NA. Physiological and methodological considerations for neuromuscular electrical stimulation. Eur J Appl Physiol. 2019;119(4):813-825.

 

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