El papel de enfermería en el triaje hospitalario y la evolución hacia modelos de triaje avanzado en los servicios de urgencias

21 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Carlos García-Abadillo. Enfermero. Hospital San Pedro Logroño. España.
  2. María García Pérez. Enfermera Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Pintor Sorolla. Castellón, España.
  3. Marta García Pérez. Enfermera. Centro de Salud Rafalafena. Castellón, España.
  4. Loreto de Lafuente Estupiñá. Auxiliar administrativo. Hospital de Alcañiz. Teruel, España.
  5. Eduardo Embid Tijada. Enfermero. Hospital de Alcañiz. Teruel, España.
  6. Gloria Mora Alcázar. Centro de Salud Fernando Católico. Castellón, España.

RESUMEN

Introducción: El triaje constituye un pilar estructural fundamental dentro de los servicios de urgencias hospitalarias, siendo el mecanismo principal para clasificar a los pacientes según su gravedad y priorizar la asistencia. Ante la creciente saturación de estos servicios, la enfermería ha asumido un rol protagónico que trasciende la simple clasificación, asumiendo la valoración clínica inicial y la toma de decisiones rápidas. Objetivos: Analizar el papel de enfermería en el triaje hospitalario, identificar sus competencias fundamentales, evaluar la eficacia clínica de la implantación del triaje avanzado y examinar las estrategias orientadas a mejorar la precisión de este proceso.

Metodología: Revisión bibliográfica narrativa basada en el análisis de revisiones sistemáticas, estudios de validación de escalas y trabajos sobre el impacto de modelos de triaje avanzado en las urgencias. Resultados: Un triaje seguro exige competencias que van más allá del manejo de escalas estructuradas, demandando un razonamiento clínico profundo y habilidades de comunicación avanzadas. El Triaje Enfermero Avanzado (TEA) permite al profesional iniciar actuaciones diagnósticas (como electrocardiogramas o analíticas) y terapéuticas (analgesia precoz), reduciendo significativamente los tiempos de atención en patologías tiempo-dependientes y optimizando el flujo de pacientes. Conclusiones: El triaje moderno es un proceso clínico complejo donde la enfermería juega un papel decisivo. La consolidación del triaje avanzado, apoyada en formación continuada y protocolos institucionales claros, se erige como una estrategia esencial e insustituible para mejorar la calidad, eficiencia y seguridad de los servicios de urgencias modernos.

PALABRAS CLAVE

Triaje, urgencias médicas, rol de la enfermera, servicios de urgencia en hospital, competencia clínica.

ABSTRACT

Introduction: Triage constitutes a fundamental structural pillar within hospital emergency departments, serving as the main mechanism to classify patients according to their severity and prioritize care. In the face of the growing overcrowding of these services, nursing has assumed a leading role that transcends simple classification, taking on initial clinical assessment and rapid decision-making. Objectives: To analyze the role of nursing in hospital triage, identify their fundamental competencies, evaluate the clinical efficacy of implementing advanced triage, and examine strategies aimed at improving the accuracy of this process. Methodology: Narrative literature review based on the analysis of systematic reviews, scale validation studies, and papers on the impact of advanced triage models in emergency care. Results: Safe triage requires competencies that go beyond the use of structured scales, demanding profound clinical reasoning and advanced communication skills. Advanced Nurse Triage (ANT) allows the professional to initiate diagnostic procedures (such as electrocardiograms or blood tests) and therapeutic actions (early analgesia), significantly reducing care times in time-dependent pathologies and optimizing patient flow. Conclusions: Modern triage is a complex clinical process where nursing plays a decisive role. The consolidation of advanced triage, supported by continuous training and clear institutional protocols, stands as an essential and irreplaceable strategy to improve the quality, efficiency, and safety of modern emergency departments.

KEY WORDS

Triage, emergencies, nurse’s role, emergency service, hospital, clinical competence.

INTRODUCCIÓN

El proceso de triaje constituye en la actualidad uno de los procesos organizativos y asistenciales más críticos y fundamentales dentro del organigrama de los servicios de urgencias hospitalarias. Este sistema de recepción, acogida y clasificación inicial permite estratificar a los pacientes en función de la urgencia y gravedad de su situación clínica, garantizando que aquellos individuos que presentan un compromiso vital inminente reciban una atención médica prioritaria frente a aquellos con patologías demorables.

Durante la última década, el aumento constante y progresivo de la demanda asistencial por parte de la población, sumado al fenómeno endémico de la saturación de los servicios de urgencias y la limitación de camas de hospitalización, han provocado que la enfermería deba asumir un papel cada vez más relevante, amplio y complejo en la gestión del flujo de pacientes. Hoy en día, la enfermera de triaje ya no actúa como un mero filtro administrativo ni realiza exclusivamente funciones básicas de clasificación algorítmica. Por el contrario, se encarga de ejecutar una valoración clínica inicial exhaustiva, empleando el pensamiento crítico para la toma de decisiones sumamente rápidas bajo condiciones de alta presión.

La precisión diagnóstica y la agilidad durante este primer contacto resultan de una importancia clínica excepcional. Una clasificación incorrecta que subestime la gravedad (infratriaje) puede acarrear un retraso letal en la instauración de tratamientos urgentes o tiempo-dependientes, mientras que una sobreestimación de la patología (supertriaje) genera un uso irracional e inadecuado de los recursos materiales y humanos, colapsando áreas de alta criticidad. Por ello, se hace indispensable explorar la evolución de esta competencia enfermera.

OBJETIVOS

Objetivo general: Analizar en profundidad el papel evolutivo de la enfermería en el proceso de triaje hospitalario y describir la paulatina implantación hacia modelos de actuación de triaje avanzado.

Objetivos específicos:

Identificar y catalogar las competencias clínicas, técnicas y comunicativas fundamentales que debe poseer la enfermera de triaje para garantizar una clasificación segura³.

Evaluar la eficacia, el impacto asistencial y los beneficios del triaje avanzado en la mejora de la atención del paciente urgente².

Examinar detalladamente las estrategias tecnológicas y formativas destinadas a aumentar la precisión, reproducibilidad y calidad global del triaje enfermero¹.

METODOLOGÍA

Para el desarrollo de la presente investigación se diseñó y llevó a cabo una revisión bibliográfica sistemática y narrativa basada en la literatura científica más reciente relacionada con los sistemas internacionales de clasificación, las competencias profesionales de enfermería en emergencias y las metodologías de mejora de calidad asistencial.

El proceso de búsqueda se focalizó en bases de datos biomédicas de alto impacto, donde se seleccionaron cuidadosamente aquellos trabajos de investigación que abordaban de forma directa el rediseño de las urgencias hospitalarias. Entre los manuscritos elegidos para formar el corpus teórico de este artículo se incluyeron revisiones sistemáticas amplias sobre calidad de cuidados, estudios prospectivos orientados a la validación de diversas escalas de priorización estructurada y análisis observacionales centrados en la implementación de protocolos de triaje avanzado impulsados de forma autónoma por personal de enfermería.

RESULTADOS

Competencias Fundamentales en el Triaje: Los resultados arrojados por los estudios revisados indican de manera contundente que las competencias necesarias para llevar a cabo un proceso de triaje seguro y de excelencia van muchísimo más allá del simple conocimiento memorístico y la aplicación mecánica de las diversas escalas de clasificación estructuradas (como el Sistema Español de Triaje o la Escala de Manchester)³.

Se ha demostrado que la capacidad de realizar una valoración clínica rápida —el denominado «ojo clínico»—, respaldada por una dilatada experiencia profesional en áreas de pacientes críticos o urgentes, constituye el elemento diferencial más importante³. Asimismo, las habilidades comunicativas avanzadas, que permiten realizar un interrogatorio dirigido eficaz y tranquilizar a un paciente que acude en situación de vulnerabilidad o dolor extremo, son componentes esenciales para la extracción de información veraz, la detección inmediata de signos sutiles de gravedad y la priorización adecuada de la atención médica³.

Impacto del Triaje Enfermero Avanzado (TEA): Uno de los avances más destacados en la literatura reciente es la implantación del denominado Triaje Enfermero Avanzado (TEA), un modelo organizativo que ha demostrado mejorar de forma extraordinaria la eficiencia asistencial de las unidades de urgencias². Este moderno paradigma empodera a la enfermera de triaje y la autoriza, mediante la cobertura de protocolos institucionales estrictos y consensuados, a iniciar de forma autónoma determinadas actuaciones diagnósticas o terapéuticas fundamentales mucho antes de que se produzca la valoración médica completa².

Entre las intervenciones más habituales y de mayor impacto clínico dentro de este modelo de triaje avanzado destacan la realización e interpretación precoz de electrocardiogramas ante sospecha de dolor torácico isquémico, la solicitud de pruebas complementarias estandarizadas (tales como radiografías simples de extremidades en traumatismos claros o analíticas de sangre básicas) y, de forma muy relevante, la administración inicial de fármacos para la analgesia o antipiresis precoz según protocolos preestablecidos². Los estudios analizados muestran categóricamente que todas estas actuaciones conjuntas disminuyen de manera drástica el tiempo total de permanencia de los usuarios en el servicio de urgencias, reducen la ansiedad del paciente en la sala de espera y agilizan enormemente la ventana de atención en aquellos sujetos que sufren patologías críticamente tiempo-dependientes, como el ictus o el síndrome coronario agudo².

Estrategias para la Mejora de la Precisión: En cuanto a la mejora continua del proceso, los resultados evidencian que el componente humano debe apoyarse de forma ineludible en el soporte tecnológico e institucional¹. Se observó de forma unánime que el uso de escalas estandarizadas informáticas y la integración de herramientas digitales predictivas de apoyo a la decisión en la historia clínica electrónica contribuyen de forma decisiva a disminuir la variabilidad interobservador entre diferentes profesionales de enfermería¹. Esta estandarización fortalece la homogeneidad del servicio y mejora significativamente los estándares de seguridad clínica¹.

DISCUSIÓN

El desempeño del triaje enfermero en la actualidad representa mucho más que un simple algoritmo o un sistema cerrado de clasificación por prioridades de colores. Se ha consolidado como un proceso clínico altamente dinámico e interactivo, un acto de elevada complejidad intelectual que requiere de un profundo razonamiento clínico estructurado, una gran capacidad de toma de decisiones autónomas y habilidades comunicativas superlativas ejercidas bajo situaciones de presión ambiental y estrés emocional.

La evidencia científica disponible a día de hoy respalda plenamente y sin reservas la implantación de modelos de triaje avanzado como una estrategia no solo eficaz, sino necesaria para optimizar el flujo de atención urgente. El Triaje Enfermero Avanzado logra el doble objetivo de reducir significativamente los tiempos de espera y mitigar el sufrimiento del paciente (iniciando la analgesia temprana), todo ello sin comprometer en ningún momento la seguridad clínica del mismo, dado que se apoya en protocolos médicos consensuados. No obstante, la literatura también advierte que para garantizar un funcionamiento armónico y adecuado de estos sistemas, resulta completamente imprescindible que las gerencias hospitalarias inviertan en reforzar la formación específica y continua del personal de triaje, así como en desarrollar, actualizar y blindar legalmente unos protocolos de actuación claramente definidos y adaptados a la realidad de cada centro.

CONCLUSIONES

En conclusión, la disciplina de enfermería desempeña un papel de liderazgo y resulta decisiva en la organización, fluidez y seguridad de los modernos servicios de urgencias. El fomento de la formación continuada especializada, la utilización estricta de escalas validadas digitalmente y, por encima de todo, la incorporación progresiva de modelos avanzados de actuación competencial, son los factores que permiten elevar de forma tangible la calidad asistencial, humanizar los cuidados prestados en un momento de gran vulnerabilidad y optimizar la eficiencia global de nuestro sistema sanitario.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ouellet S, Gallani MC, Fontaine G, et al. Strategies to improve the quality of nurse triage in emergency departments: A systematic review. Int Emerg Nurs. 2025;81:101639. doi:10.1016/j.aaen.2024.101639.
  2. Jobé J, Ghuysen A, D’Orio V. Le triage infirmier avancé aux urgences. Rev Med Liege. 2018;73(5-6):301-306.
  3. Yu M, Ma L, Ma Q. Competency of triage nurse in the emergency department: A scoping review protocol. PLoS One. 2025;20(9):e0331982. doi:10.1371/journal.pone.0331982.

 

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