Trabajo monográfico: obesidad infantil

26 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Carmen Aznar Sabaté. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.
  2. Natalia Cáncer Sáez. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.
  3. Aroa Cardiel Hernández. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.
  4. Paula Aznárez Collado. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.
  5. Marina Aliaga Calvo. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.
  6. Marina Domingo Crespo. Enfermera (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza). España.

 

RESUMEN

La obesidad infantil se ha convertido en una pandemia mundial, especialmente en los países desarrollados, representando un importante problema de salud pública. Este fenómeno multifactorial se asocia con numerosas comorbilidades médicas y psicológicas que aumentan la morbilidad y la mortalidad prematura. Los factores que contribuyen a la obesidad infantil incluyen genética, biología, factores psicosociales, comportamientos de salud y ambientales. La detección temprana mediante el índice de masa corporal (IMC) ajustado por edad y sexo, junto con estrategias de prevención y tratamiento, es fundamental para reducir el riesgo a largo plazo. Este trabajo monográfico analiza en detalle la etiología, consecuencias, prevención y manejo de la obesidad infantil, enfatizando la importancia de intervenciones tempranas y multidisciplinarias para mejorar los resultados en salud.

PALABRAS CLAVE

Obesidad infantil, factores de riesgo, conducta alimentaria, comorbilidad.

ABSTRACT

Childhood obesity has become a global pandemic, especially in developed countries, representing a major public health problem. This multifactorial phenomenon is associated with numerous medical and psychological comorbidities that increase morbidity and premature mortality. The factors contributing to childhood obesity include genetics, biology, psychosocial aspects, health behaviors, and environmental influences. Early detection through age- and sex-adjusted Body Mass Index (BMI), along with prevention and treatment strategies, is essential to reducing long-term risk. This monographic study analyzes in detail the etiology, consequences, prevention, and management of childhood obesity, emphasizing the importance of early and multidisciplinary interventions to improve health outcomes.

KEY WORDS

Childhood obesity, risk factors, eating behavior, comorbidity.

DESARROLLO DEL TEMA

La obesidad infantil se ha convertido en un problema de salud pública global, alcanzando niveles de pandemia en los países desarrollados. Este fenómeno tiene implicaciones significativas para la salud de los niños y adolescentes, ya que no solo afecta su bienestar físico y psicológico en el presente, sino que también aumenta la morbilidad y la mortalidad prematura en la edad adulta. La obesidad infantil es un fenómeno complejo y multifactorial, cuya génesis se encuentra en la interacción de factores genéticos, biológicos, psicosociales y conductuales relacionados con la salud.

En términos generales, la obesidad infantil se define como un exceso de grasa corporal que compromete la salud y el funcionamiento normal del organismo. A medida que la prevalencia de la obesidad infantil ha aumentado en las últimas décadas, también lo han hecho las enfermedades asociadas a ella, incluyendo diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad hepática grasa no alcohólica, apnea obstructiva del sueño y problemas respiratorios como el asma. Además, los trastornos psicológicos, como la baja autoestima, la depresión y los trastornos alimentarios, son más frecuentes entre los niños con sobrepeso y obesidad, acumulando así un gran número de dificultades físicas y emocionales.

La obesidad infantil tiene repercusiones significativas a nivel social y económico. El tratamiento y manejo de las comorbilidades provoca un aumento de los costos económicos para los sistemas de salud en todo el mundo. La necesidad de intervenciones tempranas y eficaces es fundamental para prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de los niños afectados.

Determinación de la obesidad infantil:

La evaluación de la obesidad en la infancia se realiza mediante la medición del Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso (en kilogramos) entre la altura (en metros) al cuadrado2. Según los estándares internacionales:

  • Un IMC entre el percentil 85 y 95 indica sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior al percentil 95 se considera obesidad.

 

El IMC, aunque no es un indicador perfecto de grasa corporal, sigue siendo una herramienta práctica y ampliamente utilizada. Sin embargo, dado que el crecimiento de los niños varía según la edad y el sexo, el IMC se interpreta utilizando percentiles ajustados (1).

Estar en el rango de obesidad durante la infancia o adolescencia aumenta significativamente el riesgo de obesidad en la edad adulta. Además, la obesidad grave en la infancia se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardio-metabólicas y muerte prematura (2), lo que enfatiza la necesidad de intervención temprana.

Causas de la obesidad infantil:

La obesidad infantil es el resultado de un desequilibrio energético, donde la ingesta calórica supera al gasto energético. Este desequilibrio puede estar influenciado por múltiples factores que interactúan entre sí, generando un entorno propicio para el aumento de peso. Entre los factores más importantes se encuentran los siguientes:

Alimentación inadecuada:

El consumo excesivo de bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y altos en grasas saturadas, junto con un bajo consumo de frutas, verduras y alimentos ricos en nutrientes, constituye un factor crítico en el desarrollo de la obesidad infantil. Estos hábitos alimentarios proporcionan un exceso calórico y contribuyen a la acumulación de grasa corporal1.

Inactividad física:

Los bajos niveles de actividad física y la tendencia hacia comportamientos sedentarios, como pasar mucho tiempo frente a dispositivos electrónicos, aumentan el riesgo de obesidad. La actividad física insuficiente no solo reduce el gasto calórico, sino que también afecta la salud cardiovascular, la fuerza muscular y la composición corporal de los niños1.3.

Alteraciones del sueño:

Los niños que presentan sueño nocturno acortado desde la infancia hasta la edad escolar tienen un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso u obesidad en comparación con los niños que duermen las horas recomendadas para su edad. La falta de sueño también se asocia con estrés crónico, ansiedad y desregulación hormonal, factores que contribuyen al aumento de peso1.

Tiempo frente a pantallas:

El uso excesivo de dispositivos electrónicos está relacionado con un incremento en el consumo de alimentos y bebidas de alto contenido energético, así como una disminución en la ingesta de frutas y verduras. Además, las pantallas interfieren con la calidad y duración del sueño, generando un ciclo que favorece la obesidad3.

Factores psicosociales:

El estrés parental y las tensiones familiares pueden influir en el aumento de peso de los niños. Asimismo, la obesidad puede conducir a estigmatización social y dificultades en las relaciones interpersonales, afectando la autoestima y el bienestar emocional de los niños. La interacción de estos factores hace que la obesidad infantil sea un fenómeno complejo que requiere intervenciones integrales y multidisciplinarias5.

Consecuencias médicas:

La obesidad infantil tiene un impacto profundo en casi todos los sistemas orgánicos del cuerpo, aumentando significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y complicaciones médicas desde la infancia hasta la edad adulta. Estas consecuencias médicas incluyen tanto trastornos metabólicos y cardiovasculares como problemas respiratorios y hepáticos. A continuación, se describen las principales afecciones asociadas:

Diabetes tipo 21,6,7:

La diabetes mellitus tipo 2 (DT2), tradicionalmente considerada una enfermedad de adultos, se ha vuelto cada vez más común en la infancia debido al aumento de la obesidad. Los niños con sobrepeso u obesidad presentan hasta cuatro veces más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con niños con peso saludable. La prevalencia es especialmente alta entre minorías étnicas y en familias de bajos ingresos.

El tratamiento de la DT2 infantil combina cambios en el estilo de vida, incluyendo dieta equilibrada y actividad física regular, con medicamentos como la metformina, que ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre. La intervención temprana es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo, como daño renal, neuropatía y enfermedades cardiovasculares.

Apnea obstructiva del sueño (AOS)1:

La apnea obstructiva del sueño es una condición frecuente en niños con obesidad, afectando hasta el 60% de ellos. Se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción de las vías respiratorias superiores durante el sueño, lo que provoca somnolencia diurna, deterioro cognitivo, problemas de comportamiento y un aumento del riesgo cardiovascular.

El tratamiento inicial incluye cambios en el estilo de vida, como pérdida de peso y modificaciones en los hábitos de sueño. En casos severos, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para corregir anomalías anatómicas que contribuyan a la obstrucción.

Asma1:

El asma es más frecuente y severa en niños obesos. Se ha observado que la obesidad puede empeorar los síntomas respiratorios, aumentar la inflamación de las vías aéreas y reducir la eficacia de los tratamientos convencionales. A pesar de la relación conocida entre obesidad y asma, se requiere mayor investigación para comprender los mecanismos precisos y desarrollar estrategias de manejo específicas.

Hipertensión1,7:

La hipertensión arterial es otra consecuencia frecuente de la obesidad infantil, afectando aproximadamente al 25% de los niños con sobrepeso u obesidad. La presión arterial elevada en la infancia aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, incluyendo infartos y accidentes cerebrovasculares. El manejo incluye control del peso, actividad física regular y, en algunos casos, medicación antihipertensiva.

Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA)1,7:

La EHGNA es altamente prevalente en niños obesos, con tasas que varían entre el 22,5% y el 52,8%. Esta condición se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el hígado, que puede evolucionar hacia inflamación crónica, fibrosis e incluso cirrosis si no se trata. El manejo principal es la reducción de peso, que mejora significativamente el pronóstico. El funcionamiento familiar y el apoyo en el hogar influyen en la gravedad de la enfermedad y la adherencia al tratamiento.

Trastornos psicológicos coexistentes:

Además de los problemas médicos, la obesidad infantil está estrechamente relacionada con alteraciones psicológicas que afectan el bienestar emocional y social de los niños:

  • Baja autoestima y depresión: Los niños con sobrepeso u obesidad presentan niveles más altos de depresión y baja autoestima. Estos problemas pueden estar influenciados por el estilo de crianza, los hábitos de vida y la dinámica familiar. La alimentación emocional puede perpetuar un ciclo de obesidad y trastornos del estado de ánimo1,8.
  • Trastornos alimentarios: Los adolescentes con sobrepeso tienen un riesgo un mayor de desarrollar trastornos alimentarios que los adolescentes cuyo peso está en el rango saludable. Existe una alta prevalencia de episodios de atracones y pérdida de control al comer en niños con obesidad. La obesidad infantil aumenta el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios en la adolescencia y la adultez9.

 

Consecuencias a largo plazo:

La obesidad infantil no solo afecta el peso y la apariencia física de los niños, sino que también provoca cambios metabólicos y fisiológicos que tienen consecuencias graves a largo plazo. Entre los factores más relevantes se encuentran la inflamación crónica de bajo grado, los efectos cardiovasculares y el aumento del riesgo de mortalidad prematura1,7.

El desarrollo de obesidad infantil y sus consecuencias a largo plazo es multifactorial, involucrando genética, comportamiento, entorno familiar y social. Cambios sostenibles en la alimentación, actividad física, sueño y manejo del estrés son fundamentales para prevenir las complicaciones médicas y mejorar la calidad de vida6.

Inflamación crónica de bajo grado10:

Un factor causal central en la obesidad infantil es la inflamación crónica de bajo grado, que puede detectarse incluso en niños en edad preescolar. Esta inflamación es inducida por el exceso de tejido adiposo, que actúa como un órgano endocrino activo, liberando citocinas proinflamatorias y hormonas que alteran el metabolismo normal.

Los efectos de esta inflamación incluyen:

  • Disfunción endotelial, que afecta la salud vascular.
  • Alteraciones en la sensibilidad a la insulina, aumentando el riesgo de diabetes tipo 2.
  • Desequilibrio en el metabolismo lipídico, lo que contribuye a la acumulación de grasa en órganos vitales.

 

Estos procesos inflamatorios y metabólicos configuran un terreno fértil para el desarrollo de enfermedades crónicas, incluso antes de alcanzar la adultez.

Riesgo cardiovascular7:

La obesidad infantil se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares en la infancia y la adultez temprana. Entre los efectos más frecuentes se incluyen:

  • Hipertensión arterial, presente en aproximadamente el 25% de los niños obesos.
  • Dislipidemia, con aumento del colesterol LDL y disminución del HDL.
  • Alteraciones en la estructura y función cardíaca, como hipertrofia ventricular izquierda y arterias más rígidas.

 

El riesgo cardiovascular se potencia si la obesidad persiste hasta la adolescencia y la adultez, y la reducción temprana del peso puede mejorar significativamente los marcadores de riesgo cardiometabólico. La pérdida de peso antes de la pubertad es particularmente beneficiosa.

Tratamiento y manejo de la obesidad infantil:

La obesidad infantil representa un desafío importante para la salud pública y clínica debido a sus múltiples causas y consecuencias. Su manejo requiere un enfoque integral, multidisciplinario y adaptado a la edad del niño, la severidad de la obesidad y la presencia de comorbilidades.

Intervenciones basadas en cambios de estilo de vida5,6,11,12:

El cambio de comportamiento es la fundamental en el tratamiento de la obesidad infantil. Para lograrlo, es necesario realizar intervenciones multinivel, no sólo centradas en dieta y ejercicios, sino también incluyendo factores genéticos, familiares, sociales y ambientales.

Los componentes principales del tratamiento basado en estilo de vida incluyen:

  • Modificación de la dieta: reducción del consumo de calorías, alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y grasas saturadas; aumento del consumo de frutas, verduras, proteínas magras y fibra2.
  • Incremento de la actividad física: al menos 60 minutos diarios de actividad moderada a vigorosa, adaptada a la edad y capacidad del niño2,1.
  • Reducción de comportamientos sedentarios: limitar el tiempo frente a pantallas y promover actividades lúdicas activas1,2.
  • Mejorar los patrones de sueño: garantizar la duración y calidad del sueño según la edad, ya que la falta de sueño se asocia con mayor riesgo de obesidad2.
  • Apoyo familiar: involucrar a padres y cuidadores en la planificación de comidas, actividades físicas y hábitos saludables, ya que el entorno familiar influye en la adherencia al tratamiento.

 

Tratamiento farmacológico7:

Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, especialmente en casos de obesidad severa o con comorbilidades, se pueden considerar intervenciones farmacológicas.

  • Liraglutida: agonista de GLP-1 aprobado para niños a partir de los 12 años en Europa y Estados Unidos; ha demostrado un buen efecto en adolescentes.
  • Semaglutida: segunda generación de agonista de GLP-1, con administración semanal; actualmente en estudios clínicos en adolescentes.
  • Tirzepatida: agonista combinado de GLP-1 y GIP, aprobado para diabetes tipo 2 y con marcado efecto sobre la pérdida de peso.

 

Cirugía bariátrica7:

En casos de obesidad severa con comorbilidades, la cirugía bariátrica puede ser una opción, aunque requiere evaluación cuidadosa:

  • Bypass gástrico: se ha demostrado que reduce significativamente los marcadores de riesgo cardiometabólico.
  • Consideraciones a largo plazo: hasta el 25% de los pacientes puede experimentar limitaciones en la efectividad a largo plazo; se requiere seguimiento continuo y apoyo nutricional.

 

Limitaciones y desafíos del tratamiento

A pesar de los avances en el tratamiento, la eficacia general aún es limitada. Reducir la ingesta calórica y modificar hábitos en el contexto de una sociedad con alta disponibilidad de alimentos ultraprocesados representa un desafío constante1.

Además, la adherencia al tratamiento puede verse afectada por factores socioeconómicos, culturales y familiares. La intervención temprana es clave: la reducción de peso antes de la pubertad ofrece los mayores beneficios en términos de reducción de riesgo de comorbilidades futuras6,7.

Perspectiva futura1:

Se requiere un enfoque integral y sostenible, combinando:

  • Prevención primaria en escuelas y comunidades.
  • Programas de educación nutricional y actividad física.
  • Uso estratégico de tecnología para monitoreo y apoyo familiar.
  • Desarrollo de nuevas terapias farmacológicas seguras y efectivas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Smith JD, Fu E, Kobayashi MA. Prevention and Management of Childhood Obesity and Its Psychological and Health Comorbidities. Annual Review of Clinical Psychology [Internet]. 2020 May 7 [cited 2025 Aug 23];16:351–78. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32097572/
  2. Sobrepeso y obesidad – Obesidad infantil | NHLBI, NIH [Internet]. [cited 2025 Aug 23]. Available from: https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/sobrepeso-y-obesidad/obesidad-infantil
  3. Smith JD, Fu E, Kobayashi MA. Prevention and Management of Childhood Obesity and Its Psychological and Health Comorbidities. Annual Review of Clinical Psychology [Internet]. 2020 May 7 [cited 2025 Aug 23];16:351–78. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32097572/
  4. Hoare E, Milton K, Foster C, Allender S. The associations between sedentary behaviour and mental health among adolescents: A systematic review. International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity [Internet]. 2016 Oct 8 [cited 2025 Aug 23];13(1). Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27717387/
  5. Rao WW, Zong QQ, Zhang JW, An FR, Jackson T, Ungvari GS, et al. Obesity increases the risk of depression in children and adolescents: Results from a systematic review and meta-analysis. Journal of Affective Disorders [Internet]. 2020 Apr 15 [cited 2025 Aug 23];267:78–85. Available from: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165032719330903?via%3Dihub
  6. Ali A, Al-Ani O, Al-Ani F. Children’s behaviour and childhood obesity. Pediatric Endocrinology, Diabetes, and Metabolism [Internet]. 2024 [cited 2025 Aug 23];30(3):148. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11538919/
  7. Marcus C, Danielsson P, Hagman E. Pediatric obesity—Long‐term consequences and effect of weight loss. Journal of Internal Medicine [Internet]. 2022 Dec 1 [cited 2025 Aug 23];292(6):870. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9805112/
  8. Rao WW, Zong QQ, Zhang JW, An FR, Jackson T, Ungvari GS, et al. Obesity increases the risk of depression in children and adolescents: Results from a systematic review and meta-analysis. Journal of Affective Disorders [Internet]. 2020 Apr 15 [cited 2025 Aug 23];267:78–85. Available from: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165032719330903?via%3Dihub
  9. de Giuseppe R, di Napoli I, Porri D, Cena H. Pediatric obesity and eating disorders symptoms: The role of the multidisciplinary treatment. A systematic review. Frontiers in Pediatrics [Internet]. 2019 [cited 2025 Aug 23];7(APR):123. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6463004/
  10. Castro AM, Toledo-Rojas AA, Macedo-De La Concha LE, Inclán-Rubio V. La obesidad infantil, un problema de salud multisistémico. Revista Médica del Hospital General de México [Internet]. 2012 Jan 1 [cited 2025 Aug 23];75(1):41–9. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-del-hospital-general-325-articulo-la-obesidad-infantil-un-problema-X0185106312231587
  11. Lanigan J, Sauven N. Treatment of childhood obesity: a multidisciplinary approach. Clinics in Integrated Care [Internet]. 2020 Nov 1 [cited 2025 Aug 23];3:100026. Available from: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2666869620300269
  12. Pereira AR, Oliveira A. Dietary Interventions to Prevent Childhood Obesity: A Literature Review. Nutrients [Internet]. 2021 Oct 1 [cited 2025 Aug 23];13(10):3447. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8537925/

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos