AUTORES
- Aroa Hijós Puig. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
- María Andreu. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
- Laura Revuelto Mendoza. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
- María Victoria Tolosa Pinilla. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
- Julia Hernández Modrego. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
- Verónica Muñoz Fernández. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud, Aragón. España.
RESUMEN
Las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) representan uno de los principales problemas de seguridad del paciente, especialmente en el ámbito quirúrgico. La correcta aplicación de las medidas de asepsia y del lavado quirúrgico de manos constituye una de las intervenciones más eficaces para reducir la transmisión de microorganismos y prevenir las infecciones del sitio quirúrgico.
El objetivo de este trabajo es analizar la evidencia científica sobre la importancia de la asepsia quirúrgica y del lavado de manos como estrategias fundamentales para la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, así como revisar el papel de los profesionales de enfermería en el mantenimiento de un entorno quirúrgico seguro.
Se realizó una revisión bibliográfica mediante la consulta de artículos científicos, guías clínicas y documentos institucionales publicados por organismos nacionales e internacionales sobre higiene de manos, asepsia quirúrgica y prevención de infecciones en el bloque quirúrgico.
Para concluir, la evidencia disponible demuestra que la higiene adecuada de las manos, junto con el cumplimiento estricto de las técnicas de asepsia, disminuye significativamente la incidencia de infecciones del sitio quirúrgico. La formación continuada y la adherencia a los protocolos constituyen elementos esenciales para garantizar la seguridad del paciente y la calidad asistencial.
PALABRAS CLAVE
Asepsia, lavado de manos, quirófanos, infección de la herida quirúrgica, enfermería perioperatoria, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Healthcare-associated infections (HAIs) remain one of the main patient safety challenges, particularly in surgical settings. Proper surgical asepsis and surgical hand hygiene are among the most effective measures to prevent microorganism transmission and reduce surgical site infections.
The aim of this paper is to review the scientific evidence regarding the importance of surgical asepsis and hand hygiene as essential strategies for preventing healthcare-associated infections and to analyze the role of nursing professionals in maintaining a safe surgical environment.
A narrative literature review was conducted using scientific articles, clinical guidelines and documents published by national and international organizations addressing hand hygiene, surgical asepsis and infection prevention in operating rooms.
To conclude, current evidence supports that proper surgical hand hygiene and strict adherence to aseptic techniques significantly reduce the incidence of surgical site infections. Continuous professional training and compliance with established protocols are essential to ensure patient safety and high-quality healthcare.
KEY WORDS
Asepsis, hand hygiene, operating rooms, surgical wound infection, perioperative nursing, patient safety.
INTRODUCCIÓN
Las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) constituyen uno de los principales retos para los sistemas de salud debido a su impacto sobre la morbimortalidad, el incremento de la estancia hospitalaria y el aumento de los costes sanitarios. Entre ellas, las infecciones del bloque quirúrgico representan una de las complicaciones más frecuentes tras una intervención, afectando tanto a la recuperación del paciente como a la calidad de la atención sanitaria 1.
La transmisión de microorganismos durante la asistencia sanitaria puede producirse por diferentes vías; sin embargo, las manos de los profesionales continúan siendo el principal mecanismo de transmisión cruzada. Por este motivo, la higiene de manos se considera la medida preventiva más eficaz para disminuir la propagación de microorganismos y reducir la incidencia de infecciones asociadas a la atención sanitaria 1,2.
En el ámbito quirúrgico, la asepsia comprende el conjunto de procedimientos destinados a evitar la contaminación del campo estéril y minimizar el riesgo de infección durante el acto quirúrgico. Estas medidas incluyen el lavado quirúrgico de manos, la utilización correcta del equipo de protección estéril, la preparación del paciente, la esterilización del instrumental y el mantenimiento de un entorno quirúrgico seguro. Su correcta aplicación requiere una actuación coordinada de todos los profesionales que integran el equipo quirúrgico3.
El personal de enfermería desempeña un papel esencial en la prevención de las infecciones del sitio quirúrgico mediante el cumplimiento de los protocolos de asepsia, la vigilancia del ambiente quirúrgico, el control del material estéril y la promoción de prácticas seguras basadas en la evidencia científica. La actualización continua de conocimientos y la adherencia a las recomendaciones internacionales contribuyen de forma significativa a mejorar la seguridad del paciente y la calidad asistencial 3.
Por ello, resulta necesario revisar la evidencia científica disponible sobre las medidas de asepsia quirúrgica y la higiene de manos, analizando su eficacia en la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y destacando el papel fundamental de los profesionales de enfermería en su aplicación.
OBJETIVO
Analizar la evidencia científica disponible sobre la importancia de la asepsia quirúrgica y del lavado de manos como medidas fundamentales para prevenir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, identificando las principales técnicas de higiene de manos, los factores que influyen en su correcta aplicación y el papel de los profesionales de enfermería en la seguridad del paciente dentro del bloque quirúrgico.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica con el objetivo de recopilar y analizar la evidencia científica más reciente sobre la asepsia quirúrgica y la higiene de manos en el ámbito hospitalario.
La búsqueda bibliográfica se efectuó entre los meses de septiembre y octubre de 2024 mediante la consulta de diferentes bases de datos biomédicas y páginas web de organismos oficiales, entre ellas PubMed/MEDLINE, SciELO, Google Académico, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Sanidad y la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica.
Para la búsqueda se utilizaron los descriptores DeCS y MeSH asepsia, lavado de manos, quirófano, infección del sitio quirúrgico, seguridad del paciente, Asepsis, Hand Hygiene, Operating Room, Surgical Site Infection y Patient Safety, combinados mediante los operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron artículos originales, revisiones sistemáticas, guías de práctica clínica, documentos institucionales y publicaciones científicas relacionadas con la prevención de infecciones quirúrgicas y la higiene de manos. Se priorizaron los estudios publicados en español e inglés durante los últimos quince años, aunque también se incorporaron documentos de referencia por su relevancia científica.
Se excluyeron publicaciones duplicadas, artículos sin acceso al texto completo y aquellos cuya temática no guardaba relación directa con el objetivo de esta revisión.
La información seleccionada se organizó en diferentes bloques temáticos: conceptos de asepsia y antisepsia, microbiota de la piel, técnicas de lavado de manos, tipos de higiene de manos, medidas de asepsia en el quirófano y papel de enfermería en la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.
RESULTADOS
- CONCEPTO DE ASEPSIA Y ANTISEPSIA:
La asepsia comprende el conjunto de medidas destinadas a impedir la contaminación por microorganismos durante la asistencia sanitaria, especialmente en procedimientos invasivos y quirúrgicos. Su principal finalidad es mantener un ambiente estéril que reduzca al mínimo el riesgo de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria1.
Por su parte, la antisepsia consiste en la aplicación de sustancias antisépticas sobre tejidos vivos con el objetivo de disminuir o eliminar la carga microbiana presente en la piel y las mucosas4. Ambas medidas son complementarias y constituyen la base de la prevención de las infecciones del sitio quirúrgico.
La evidencia científica demuestra que la correcta aplicación de las técnicas de asepsia y antisepsia disminuye significativamente la incidencia de infecciones postoperatorias, favoreciendo una recuperación más rápida del paciente y reduciendo la estancia hospitalaria y los costes asistenciales.
- MICROBIOTA DE LA PIEL Y TRANSMISIÓN DE MICROORGANISMOS
La piel constituye la principal barrera de protección frente a los microorganismos presentes en el medio ambiente. Sin embargo, sobre su superficie conviven diferentes tipos de microorganismos que forman parte de la microbiota cutánea.
Se distinguen dos tipos principales de flora bacteriana. La flora residente está formada por microorganismos que permanecen de manera habitual sobre la piel y que, en condiciones normales, no producen enfermedad. Por el contrario, la flora transitoria está constituida por microorganismos adquiridos mediante el contacto con personas, superficies o materiales contaminados, siendo los principales responsables de la transmisión cruzada de infecciones dentro del ámbito sanitario5.
Las manos de los profesionales sanitarios representan el principal vehículo de transmisión de esta flora transitoria entre pacientes. Por este motivo, la higiene de manos continúa siendo considerada la intervención más efectiva para prevenir la propagación de microorganismos y reducir la incidencia de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria3,5.
- HIGIENE DE MANOS EN EL ÁMBITO QUIRÚRGICO
La higiene de manos constituye una práctica esencial dentro de los programas de seguridad del paciente y representa la medida preventiva más eficaz para evitar la transmisión de microorganismos durante la atención sanitaria.
En función del procedimiento que vaya a realizarse, pueden diferenciarse tres modalidades principales de higiene de manos: el lavado higiénico, el lavado antiséptico y el lavado quirúrgico6.
El lavado higiénico se realiza mediante agua y jabón, permitiendo eliminar la suciedad visible y gran parte de la flora transitoria6.
El lavado antiséptico incorpora soluciones jabonosas con agentes antisépticos, como la clorhexidina o la povidona yodada, consiguiendo una mayor reducción de la carga microbiana6.
Por último, el lavado quirúrgico de manos constituye el procedimiento de máxima antisepsia y tiene como objetivo eliminar la flora transitoria y disminuir significativamente la flora residente antes de cualquier intervención quirúrgica. Este procedimiento debe realizarse siguiendo una técnica estandarizada que incluya el lavado de manos y antebrazos, respetando los tiempos recomendados y evitando posteriormente cualquier contacto con superficies no estériles antes de la colocación de la bata y los guantes estériles6.
La correcta ejecución de estas técnicas, junto con la utilización adecuada del material estéril y el cumplimiento de los protocolos establecidos, resulta fundamental para minimizar el riesgo de infección del sitio quirúrgico y garantizar la seguridad del paciente.
- MEDIDAS DE ASEPSIA EN EL BLOQUE QUIRÚRGICO
La asepsia quirúrgica constituye uno de los pilares fundamentales para prevenir las infecciones del sitio quirúrgico y garantizar la seguridad del paciente durante una intervención. Su finalidad es impedir la entrada y transmisión de microorganismos mediante la aplicación rigurosa de procedimientos estandarizados antes, durante y después del acto quirúrgico1,4.
Entre las medidas más importantes destacan la higiene quirúrgica de las manos, la correcta colocación de la indumentaria estéril, la esterilización del instrumental, la preparación antiséptica de la piel del paciente y el mantenimiento de un campo quirúrgico estéril durante toda la intervención 4. Estas actuaciones deben realizarse siguiendo protocolos establecidos y con una técnica rigurosa para minimizar el riesgo de contaminación.
Asimismo, el control del ambiente quirúrgico desempeña un papel esencial. Factores como la limitación del tránsito de personal, el mantenimiento de puertas cerradas, la adecuada ventilación del quirófano y la limpieza de las superficies contribuyen a reducir la presencia de microorganismos ambientales y, en consecuencia, el riesgo de infección4,5.
La evidencia científica demuestra que la aplicación conjunta de todas estas medidas reduce significativamente la incidencia de infecciones relacionadas con la cirugía, mejorando los resultados clínicos y disminuyendo la estancia hospitalaria de los pacientes.
- TÉCNICA DEL LAVADO QUIRÚRGICO DE MANOS
El lavado quirúrgico de manos tiene como objetivo eliminar la flora transitoria y disminuir al máximo la flora residente presente en la piel antes de cualquier procedimiento invasivo. Se considera una de las medidas preventivas más eficaces para evitar la contaminación del campo estéril 1.
Antes de iniciar el procedimiento deben retirarse anillos, pulseras, relojes y cualquier otro objeto que pueda dificultar la correcta limpieza de las manos. Las uñas deben mantenerse cortas, limpias y sin esmalte, ya que bajo ellas pueden acumularse numerosos microorganismos 3,6.
El procedimiento comienza con el lavado de manos y antebrazos utilizando agua y un jabón antiséptico o una solución alcohólica autorizada para uso quirúrgico. Durante la fricción deben limpiarse cuidadosamente todas las superficies de las manos, incluyendo palmas, dorso, espacios interdigitales, pulgares, puntas de los dedos, uñas y muñecas, continuando posteriormente por los antebrazos hasta los codos6.
Una vez finalizado el lavado, el secado debe realizarse con una toalla estéril mediante movimientos que eviten la recontaminación de las manos. Posteriormente se procede a la colocación de la bata estéril y de los guantes quirúrgicos sin romper en ningún momento la esterilidad conseguida durante el procedimiento6.
Actualmente, las soluciones hidroalcohólicas específicas para el lavado quirúrgico han demostrado una eficacia igual o superior a los métodos tradicionales, ofreciendo además una menor irritación cutánea y una mayor adherencia por parte de los profesionales sanitarios6.
- PAPEL DE LA ENFERMERÍA EN LA PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES QUIRÚRGICAS
La enfermería perioperatoria desempeña un papel esencial en la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, siendo responsable de aplicar y supervisar el cumplimiento de las medidas de asepsia durante todo el proceso quirúrgico7.
Antes de la intervención, la enfermera verifica que el quirófano reúna las condiciones de limpieza y esterilidad necesarias, comprueba el correcto funcionamiento del material quirúrgico y prepara el instrumental estéril siguiendo los protocolos establecidos. Asimismo, participa en la preparación del paciente, realizando la identificación correcta, la valoración de posibles factores de riesgo y la preparación antiséptica de la zona quirúrgica4,7,8.
Durante la intervención, la enfermera instrumentista mantiene la esterilidad del campo quirúrgico, controla el manejo del instrumental y vigila que todos los miembros del equipo respeten las normas de asepsia8. Paralelamente, la enfermera circulante supervisa el cumplimiento de las medidas de seguridad, facilita el material necesario y minimiza cualquier situación que pueda favorecer la contaminación del entorno7.
Tras la cirugía, la actuación enfermera continúa mediante la correcta gestión del instrumental utilizado, la eliminación segura de los residuos sanitarios, la vigilancia de la herida quirúrgica y la educación sanitaria dirigida al paciente sobre los cuidados posteriores y la identificación precoz de signos de infección7.
Además de las competencias técnicas, los profesionales de enfermería desempeñan un importante papel educativo, promoviendo la higiene de manos, la actualización continua de conocimientos y el cumplimiento de las recomendaciones basadas en la evidencia científica, contribuyendo de manera decisiva a la mejora de la seguridad del paciente7,8.
DISCUSIÓN
La presente revisión bibliográfica pone de manifiesto que la higiene de manos y la correcta aplicación de las medidas de asepsia constituyen las intervenciones más eficaces para prevenir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, especialmente las infecciones del bloque quirúrgico. La evidencia científica demuestra que el cumplimiento de estas medidas reduce significativamente la transmisión de microorganismos y mejora la seguridad del paciente durante el proceso quirúrgico.
Diversos estudios coinciden en señalar que las manos de los profesionales sanitarios representan la principal vía de transmisión de microorganismos en el entorno hospitalario. Por ello, la higiene de manos continúa siendo considerada una práctica imprescindible dentro de los programas de prevención y control de infecciones. No obstante, la adherencia a los protocolos establecidos sigue siendo variable entre los profesionales, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la formación continuada y la sensibilización sobre la importancia de esta medida preventiva.
En el ámbito quirúrgico, el lavado quirúrgico de manos, la utilización adecuada del material estéril y el mantenimiento del campo quirúrgico constituyen actuaciones fundamentales para disminuir el riesgo de contaminación durante la intervención. Del mismo modo, el control del ambiente del quirófano, la esterilización correcta del instrumental y el cumplimiento de las normas de circulación dentro del bloque quirúrgico complementan las estrategias de prevención de infecciones.
El papel de la enfermería resulta esencial en todas las fases del proceso quirúrgico. La enfermera no solo participa en la preparación del paciente y del material estéril, sino que también supervisa el cumplimiento de las normas de asepsia, identifica posibles situaciones de riesgo y promueve la aplicación de prácticas seguras basadas en la evidencia científica. Además, su función educativa favorece la implantación de una cultura de seguridad entre los diferentes miembros del equipo quirúrgico.
Existe un amplio consenso entre las principales guías internacionales respecto a la eficacia de la higiene de manos y de las medidas de asepsia para reducir la incidencia de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.
En conjunto, los resultados obtenidos ponen de manifiesto la necesidad de continuar promoviendo programas de formación, auditorías periódicas y estrategias de mejora que favorezcan el cumplimiento de los protocolos de higiene y asepsia, contribuyendo así a incrementar la seguridad del paciente y la calidad de la atención sanitaria.
CONCLUSIÓN
La asepsia quirúrgica y la higiene de manos constituyen medidas esenciales para prevenir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y garantizar una atención segura durante el procedimiento quirúrgico.
La evidencia científica demuestra que la correcta aplicación de las técnicas de lavado de manos, junto con el cumplimiento de las normas de esterilidad y de los protocolos de asepsia, disminuye significativamente la incidencia de infecciones del sitio quirúrgico y mejora los resultados clínicos de los pacientes.
El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de estas complicaciones mediante la preparación del entorno quirúrgico, el mantenimiento de la esterilidad, la vigilancia del cumplimiento de los protocolos y la promoción de prácticas seguras basadas en la evidencia.
Por todo ello, resulta imprescindible mantener una formación continuada de los profesionales sanitarios, fomentar la adherencia a las recomendaciones internacionales y promover una cultura de seguridad que sitúe la prevención de las infecciones como una prioridad dentro del bloque quirúrgico.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO guidelines on hand hygiene in health care. Geneva: World Health Organization; 2009.
- Ministerio de Sanidad. Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2023.
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Guideline for Hand Hygiene in Health-Care Settings. Atlanta: CDC; 2002.
- Association of periOperative Registered Nurses (AORN). Guidelines for Perioperative Practice. Denver: AORN; 2024.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Global Guidelines for the Prevention of Surgical Site Infection. Geneva: World Health Organization; 2018.
- Ministerio de Sanidad. Documento técnico sobre higiene de manos en el ámbito sanitario. Madrid: Ministerio de Sanidad.
- Asociación Española de Enfermería Quirúrgica (AEEQ). Recomendaciones para la práctica de la enfermería perioperatoria. Madrid: AEEQ.
- UManresa. Lavarse las manos salva vidas: tipos y técnicas de asepsia; 2022.