AUTORES
- Mario Soro Arroyo. Técnico en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Irene Arner Dobón. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Jorge Bárcena Ferruz. Técnico de Laboratorio Clínico y Biomédico del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Ylenia Caballero Casanova. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- María Paz Arroyo Clemente. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Susana Serrano Gaspar. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
La Gammagrafia tiroidea es un procedimiento de Medicina Nuclear que permite estudiar la anatomía funcional de la glándula tiroides mediante la administración de radioisótopos que pueden ser captados por el tejido tiroideo. A diferencia de otras técnicas de imagen, da información de la actividad metabólica de los nódulos y parénquima glandular y de la actividad funcional del tejido tiroideo. Para ello se administran sustancias radiactivas, principalmente yodo radioactivo o tecnecio-99m, que son captadas por las células tiroideas y posteriormente detectadas mediante una gammacámara.
La principal característica que diferencia ésta técnica de otras pruebas de imagen es que no sólo muestra la estructura de la glándula, sino también su comportamiento funcional. Esto permite identificar áreas con aumento de actividad, denominadas nódulos calientes, o zonas con disminución de captación, conocidas como nódulos fríos.
Aunque actualmente la ecografía tiroidea tiene un papel fundamental en el estudio morfológico de la glándula, la gammagrafía sigue siendo especialmente relevante en la valoración del hipertiroidismo y en determinadas alteraciones nodulares donde es necesario conocer la funcionalidad del tejido tiroideo.
PALABRAS CLAVE
Gammagrafía tiroidea, medicina nuclear, radioisótopos, tiroides, nódulo tiroideo.
ABSTRACT
Thyroid scintigraphy is a nuclear medicine procedure that allows the study of the functional anatomy of the thyroid gland through the administration of radioisotopes that can be taken up by thyroid tissue. Unlike other imaging techniques, it provides information on the metabolic activity of the nodules and glandular parenchyma, as well as the functional activity of the thyroid tissue. This is achieved by administering radioactive substances, primarily radioactive iodine or technetium-99m, which are taken up by thyroid cells and subsequently detected using a gamma camera.
The main characteristic that distinguishes this technique from other imaging tests is that it not only shows the structure of the gland but also its functional behavior. This allows the identification of areas with increased activity, called hot nodules, or areas with decreased uptake, known as cold nodules.
Although thyroid ultrasound currently plays a fundamental role in the morphological study of the gland, scintigraphy remains especially relevant in the assessment of hyperthyroidism and in certain nodular alterations where it is necessary to know the functionality of the thyroid tissue.
KEY WORDS
Thyroid scintigraphy, nuclear medicine, radiotracers, thyroid gland, thyroid nodule.
INTRODUCCIÓN
La gammagrafía tiroidea es un procedimiento de medicina nuclear que permite estudiar la anatomía funcional de la glándula tiroides mediante la administración de radioisótopos que pueden ser captados por el tejido tiroideo. A diferencia de otras técnicas de imagen da información de la actividad metabólica de los nódulos y parénquima glandular. El objetivo de esta revisión es analizar el método de realización, sus principales indicaciones clínicas y los escenarios en los que debe evitarse o utilizarse con precaución. que muestran principalmente características morfológicas, como la ecografía o la tomografía computarizada, la gammagrafía proporciona información sobre la actividad metabólica y la capacidad funcional del tejido tiroideo. Esta prueba se basa en la fisiología normal de la tiroides, cuya función principal es captar y utilizar yodo para la síntesis de hormonas tiroideas, proceso que puede ser estudiado mediante radiofármacos específicos1.
Los radioisótopos más utilizados en la gammagrafía tiroidea son el yodo-123 (¹²³I) y el tecnecio-99m (⁹⁹ᵐTc), debido a sus características físicas favorables y a su adecuada captación por el tejido tiroideo. El yodo¹²³I presenta un comportamiento similar al yodo natural, permitiendo una valoración más fisiológica de la captación y distribución del elemento en la glándula. Por otro lado, el ⁹⁹ᵐTc-pertecnetato es ampliamente empleado por su disponibilidad, menor tiempo de exploración y adecuada calidad de imagen, aunque no participa en la organificación del yodo2.
El procedimiento consiste en la administración intravenosa u oral del radiofármaco y la posterior adquisición de imágenes mediante una gammacámara. Estas imágenes permiten analizar la distribución del trazador dentro de la glándula, identificando áreas con actividad aumentada o disminuida. Los hallazgos obtenidos pueden clasificarse en nódulos calientes, que presentan una captación superior al tejido circundante y suelen asociarse a una mayor actividad funcional, y nódulos fríos, que muestran una captación reducida y requieren una valoración complementaria debido a su diferente comportamiento clínico3.
Entre sus principales indicaciones se encuentra el estudio del hipertiroidismo, especialmente para diferenciar la enfermedad de Graves, el bocio multinodular tóxico y los adenomas tiroideos funcionantes. También es útil en la evaluación de nódulos tiroideos, alteraciones congénitas de la localización tiroidea, tejido tiroideo ectópico y seguimiento de determinados pacientes con cáncer diferenciado de tiroides. La información funcional obtenida mediante esta técnica complementa otras pruebas diagnósticas, como la determinación hormonal y la ecografía tiroidea4.
En conclusión, la gammagrafía tiroidea constituye una herramienta fundamental dentro del diagnóstico endocrinológico, ya que permite valorar no solo la estructura, sino también la actividad funcional de la glándula. Su capacidad para identificar patrones de captación específicos la convierte en una prueba de gran utilidad para orientar el diagnóstico, establecer tratamientos adecuados y realizar un seguimiento preciso de diversas patologías tiroidea
OBJETIVOS
Objetivo principal:
Describir el método empleado para realizar una gammagrafía tiroidea, así como analizar sus principales indicaciones y contraindicaciones.
Objetivos secundarios:
- Explicar los radioisótopos más utilizados y el procedimiento técnico.
- Identificar las situaciones clínicas en las que la gammagrafía aporta mayor información.
- Describir las limitaciones y precauciones asociadas a la prueba.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica mediante la consulta de artículos científicos, libros especializados y guías clínicas relacionadas con medicina nuclear y patología tiroidea. Se seleccionaron publicaciones centradas en la técnica gammagráfica, sus aplicaciones diagnósticas y sus criterios de seguridad.
La búsqueda se orientó hacia documentos que describieran la utilización de radioisótopos tiroideos, principalmente tecnecio-99m y yodo-123, además de estudios sobre indicaciones actuales y restricciones de la exploración. Se analizaron fuentes publicadas en bases de datos biomédicas y literatura académica especializada.
RESULTADOS
La gammagrafía tiroidea se realiza mediante la administración de un radiofármaco que posee afinidad por el tejido tiroideo. Los más utilizados son el pertecnetato de tecnecio-99m y el yodo-123. El tecnecio presenta ventajas técnicas debido a su disponibilidad y características físicas, mientras que el yodo-123 proporciona una valoración más específica del metabolismo del yodo por parte de la glándula¹.
Tras la administración del radioisótopo, se espera un periodo de captación antes de obtener las imágenes mediante una gammacámara. El paciente permanece generalmente en posición supina con el cuello ligeramente extendido para favorecer la visualización de la glándula. Las imágenes obtenidas permiten valorar la distribución del radiotrazador y detectar alteraciones funcionales.
Entre las principales indicaciones se encuentra el estudio del hipertiroidismo. La gammagrafía permite diferenciar la enfermedad de Graves, donde suele observarse una captación aumentada y difusa, de otras causas como los adenomas tóxicos, que muestran áreas localizadas de hiperactividad².
Otra indicación importante es la evaluación de nódulos tiroideos. Los nódulos calientes suelen corresponder a lesiones hiperfuncionantes con baja probabilidad de malignidad, mientras que los nódulos fríos presentan menor captación y requieren valoración complementaria mediante ecografía y, en algunos casos, biopsia³.
También puede utilizarse en pacientes con alteraciones congénitas del desarrollo tiroideo, como ausencia de glándula, localizaciones ectópicas o alteraciones de la captación del yodo. Además, tiene utilidad en algunos protocolos de seguimiento del carcinoma diferenciado de tiroides, especialmente cuando se requiere localizar tejido tiroideo funcional residual⁴.
Respecto a las contraindicaciones, la principal es el embarazo, debido al posible efecto de la radiación sobre el feto. Durante la lactancia también debe valorarse cuidadosamente la indicación, ya que algunos radioisótopos pueden pasar a la leche materna.
Otra limitación importante es la interferencia producida por sustancias que contienen yodo, como determinados medicamentos, contrastes radiológicos y suplementos. Estas sustancias pueden disminuir o alterar la captación del radiofármaco y afectar la interpretación de los resultados.
Asimismo, algunos tratamientos tiroideos, como los fármacos antitiroideos, pueden modificar temporalmente la función glandular y deben considerarse antes de realizar la exploración.
CONCLUSIÓN
La gammagrafía tiroidea continúa siendo una técnica relevante dentro del diagnóstico funcional de las enfermedades tiroideas. Aunque otras pruebas de imagen han adquirido mayor importancia para valorar la anatomía glandular, la gammagrafía aporta información única sobre la actividad del tejido tiroideo.
Sus principales aplicaciones se encuentran en el estudio del hipertiroidismo, la valoración funcional de nódulos y el seguimiento de determinados carcinomas tiroideos. La correcta selección del paciente y la identificación de posibles contraindicaciones permiten obtener resultados fiables y reducir riesgos asociados a la exposición radiológica.
El conocimiento del método, sus indicaciones y sus limitaciones resulta fundamental para que los profesionales sanitarios puedan utilizar esta herramienta de forma segura y eficaz.
BIBLIOGRAFÍA
- Ziessman HA, O’Malley JP, Thrall JH. Nuclear Medicine: The Requisites. 5th ed. Philadelphia: Elsevier; 2020.
- Mettler FA, Guiberteau MJ. Essentials of Nuclear Medicine and Molecular Imaging. 7th ed. Philadelphia: Elsevier; 2019.
- Haugen BR, Alexander EK, Bible KC, et al. 2015 American Thyroid Association Management Guidelines for Adult Patients with Thyroid Nodules and Differentiated Thyroid Cancer. Thyroid. 2016;26(1):1-133.
- Cooper DS, Doherty GM, Haugen BR, et al. Revised American Thyroid Association Management Guidelines for Patients with Thyroid Nodules and Differentiated Thyroid Cancer. Thyroid. 2009;19(11):1167-1214.