Prevención de caídas en personas mayores: estrategias enfermeras para mejorar la seguridad del paciente

16 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Enara Ramallo Lamikiz. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
  2. Nadia El Hounaini Nourelabidine. Enfermera. Aragón, España.
  3. Silvia Chaure Lumbreras. Enfermera. Aragón, España.  
  4. Iris Royo Villar. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España. 

RESUMEN

Las caídas en las personas mayores constituyen uno de los principales síndromes geriátricos y representan un importante problema de salud pública por su elevada frecuencia y las consecuencias físicas, psicológicas, sociales y económicas que conllevan. La mayoría son prevenibles mediante la identificación precoz de los factores de riesgo y la aplicación de intervenciones individualizadas basadas en la evidencia científica.

El objetivo de esta revisión es analizar la evidencia disponible sobre las intervenciones enfermeras dirigidas a la prevención de caídas en personas mayores. Para ello, se realizó una revisión narrativa de la literatura mediante la consulta de las bases de datos PubMed, Scielo, Cuiden, Elsevier y Google Académico, así como de guías de práctica clínica y documentos de organismos científicos publicados entre 2020 y 2025.

La evidencia muestra que las intervenciones multifactoriales lideradas por enfermería, que incluyen la valoración sistemática del riesgo, la educación sanitaria, el fomento del ejercicio físico, la adaptación del entorno y la revisión farmacológica, contribuyen a disminuir la incidencia de caídas y a mejorar la seguridad del paciente. La aplicación de planes de cuidados individualizados y el seguimiento continuado favorecen el mantenimiento de la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores.

PALABRAS CLAVE

Caídas, personas mayores, enfermería, prevención de accidentes, seguridad del paciente.

ABSTRACT

Falls among older adults are one of the leading geriatric syndromes and represent a significant public health problem due to their high frequency and the physical, psychological, social, and economic consequences they entail. Most falls are preventable through early identification of risk factors and the implementation of individualized interventions based on scientific evidence.

The objective of this review is to analyze the available evidence on nursing interventions aimed at preventing falls in older adults. To this end, a narrative literature review was conducted by searching the PubMed, Scielo, Cuiden, Elsevier, and Google Scholar databases, as well as clinical practice guidelines and documents from scientific organizations published between 2020 and 2025.

The evidence shows that nursing-led multifactorial interventions—which include systematic risk assessment, health education, promotion of physical activity, environmental modifications, and medication review—contribute to reducing the incidence of falls and improving patient safety. The implementation of individualized care plans and ongoing monitoring help maintain older adults’ independence and quality of life.

KEY WORDS

Falls, older adults, nursing, accident prevention, patient safety.

INTRODUCCIÓN

El envejecimiento poblacional constituye uno de los principales retos actuales para los sistemas sanitarios debido al incremento progresivo de la esperanza de vida y al aumento de personas mayores con enfermedades crónicas y situaciones de fragilidad. Entre los principales síndromes geriátricos destacan las caídas, consideradas un problema frecuente que afecta a la autonomía, funcionalidad y calidad de vida de este grupo poblacional 1.

Las caídas en personas mayores tienen importantes consecuencias físicas, psicológicas y sociales, pudiendo ocasionar traumatismos, fracturas, pérdida de movilidad, miedo a volver a caer y aumento del grado de dependencia. Además, suponen un importante consumo de recursos sanitarios debido a la necesidad de hospitalización, rehabilitación y cuidados posteriores . La evidencia actual indica que la prevención de caídas debe basarse en un abordaje multifactorial que incluya la identificación de factores de riesgo, la valoración individualizada y la aplicación de intervenciones adaptadas a las necesidades de cada persona 2.

En este contexto, la enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de este evento adverso mediante la valoración del riesgo, la educación sanitaria, la promoción del ejercicio físico, la adaptación del entorno y el seguimiento continuado del paciente. Los programas dirigidos por profesionales de enfermería han demostrado ser estrategias eficaces para reducir factores asociados a las caídas y mejorar la seguridad de las personas mayores3.

OBJETIVO

El objetivo de esta revisión es analizar la evidencia científica disponible sobre las intervenciones enfermeras dirigidas a la prevención de caídas en personas mayores.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó una revisión narrativa de la evidencia científica disponible sobre la prevención de caídas en personas mayores y el papel de enfermería en la reducción del riesgo y mejora de la seguridad del paciente.

Para ello, se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, Scielo, Cuiden, Elsevier y Google Académico, además de consultar guías clínicas y documentos de organismos científicos nacionales e internacionales. Se utilizaron como palabras clave los términos: “caídas”, “personas mayores”, “prevención de caídas”, “cuidados de enfermería” y “seguridad del paciente”, combinados mediante operadores booleanos.

Se seleccionaron artículos publicados entre 2020 y 2025, incluyendo revisiones sistemáticas, metaanálisis, estudios originales y guías de práctica clínica relacionados con los factores de riesgo, valoración enfermera, intervenciones preventivas y educación sanitaria. Se excluyeron aquellos documentos que no se ajustaban al objetivo de la revisión o no aportaban información relevante para la práctica enfermera.

La información obtenida fue analizada y organizada en diferentes apartados con el objetivo de sintetizar la evidencia actual sobre las estrategias enfermeras más eficaces para prevenir las caídas en la población mayor.

DESARROLLO

Concepto e impacto sanitario de las caídas en personas mayores:

Las caídas se definen como acontecimientos involuntarios en los que una persona pierde el equilibrio y termina en el suelo o en una superficie inferior. Constituyen uno de los principales síndromes geriátricos debido a su elevada frecuencia y a las consecuencias que pueden generar sobre la salud, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores4.

Su incidencia aumenta con la edad, especialmente a partir de los 65 años, debido a los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento, la presencia de enfermedades crónicas y las situaciones de fragilidad. Las consecuencias pueden ser físicas, como fracturas, traumatismos y pérdida de movilidad; psicológicas, como miedo a volver a caer; y sociales, favoreciendo el aislamiento y la pérdida progresiva de independencia1.

Además, las caídas representan un importante problema de salud pública por el aumento de hospitalizaciones, necesidad de rehabilitación y consumo de recursos sanitarios. Por ello, las estrategias actuales se centran en la prevención mediante la identificación precoz de factores de riesgo y la aplicación de intervenciones multifactoriales adaptadas a las necesidades de cada persona mayor2.

Factores de riesgo de las caídas:

Las caídas en las personas mayores tienen un origen multifactorial, siendo el resultado de la interacción entre factores relacionados con el propio individuo, el entorno y las actividades que realiza. La identificación de estos factores permite establecer medidas preventivas individualizadas y reducir la probabilidad de aparición de eventos adversos2.

Entre los factores intrínsecos destacan la edad avanzada, la disminución de la fuerza muscular, las alteraciones del equilibrio y la marcha, los déficits visuales y auditivos, el deterioro cognitivo y la presencia de enfermedades crónicas como patologías neurológicas, cardiovasculares o musculoesqueléticas. Además, la polimedicación y el uso de determinados fármacos, como sedantes, hipnóticos o antihipertensivos, pueden aumentar el riesgo al favorecer la aparición de mareos, hipotensión ortostática o alteraciones del estado de alerta1.

Por otro lado, los factores extrínsecos están relacionados con el entorno y pueden ser modificables mediante intervenciones preventivas. Entre ellos se encuentran una iluminación insuficiente, superficies deslizantes, obstáculos en el domicilio, ausencia de dispositivos de apoyo, calzado inadecuado o una distribución poco segura del mobiliario. La valoración integral realizada por enfermería permite detectar estos riesgos y establecer estrategias dirigidas a mantener la autonomía y seguridad de la persona mayor4.

Valoración enfermera del riesgo de caídas:

La valoración enfermera es el primer paso para prevenir las caídas en las personas mayores, ya que permite identificar de forma precoz a aquellos pacientes con mayor riesgo y planificar intervenciones individualizadas. Esta valoración debe formar parte de la valoración geriátrica integral e incluir aspectos como los antecedentes de caídas, la movilidad, el equilibrio, la marcha, el estado cognitivo, la agudeza visual, la continencia, la medicación habitual y las características del entorno domiciliario o hospitalario2.

Existen diferentes herramientas validadas para facilitar la identificación del riesgo de caídas. Entre las más utilizadas destacan la escala de Downton, evalúa antecedentes de caídas, medicación, déficits sensoriales, estado mental y deambulación; la escala de Morse, empleada en el ámbito hospitalario; y la escala de Tinetti, valora el equilibrio y la marcha5.

Una vez identificados los factores de riesgo, la enfermería debe elaborar un plan de cuidados individualizado que incluya medidas preventivas adaptadas a las necesidades de cada paciente. La reevaluación periódica es esencial, ya que el riesgo de caída puede modificarse con la evolución clínica, la aparición de nuevas enfermedades o cambios en el tratamiento farmacológico1.

Intervenciones enfermeras para prevenir caídas:

La prevención de las caídas requiere un abordaje multifactorial e individualizado, en el que la enfermería desempeña un papel esencial mediante la identificación de riesgos y la aplicación de medidas preventivas basadas en la evidencia2. Entre ellas destacan:

  • Educación sanitaria: Explicar la importancia de informar al paciente y a los cuidadores sobre los factores de riesgo y las medidas preventivas. Incluir recomendaciones sobre calzado adecuado, levantarse lentamente, uso de ayudas técnicas, reconocimiento de signos de alarma y promoción del autocuidado6.
  • Ejercicio físico: Destacar que los programas de ejercicio multicomponente (fuerza, equilibrio, marcha y flexibilidad) son la intervención más eficaz para prevenir caídas. Recomendar actividades como caminar, ejercicios de resistencia o taichí, siempre adaptadas a la capacidad funcional del paciente 7.
  • Adaptación del entorno: Describir las modificaciones del domicilio o del entorno hospitalario: buena iluminación, eliminación de obstáculos y alfombras, instalación de barras de apoyo, suelos antideslizantes y correcta utilización de bastones o andadores 2.
  • Revisión farmacológica: Explicar la importancia de revisar periódicamente la medicación, especialmente en pacientes con polimedicación o que reciben benzodiacepinas, hipnóticos, antidepresivos o antihipertensivos, ya que pueden aumentar el riesgo de caídas. La enfermería debe detectar posibles problemas relacionados con la medicación y coordinarse con el equipo médico cuando sea necesario2.

Papel de enfermería en la seguridad del paciente:

La prevención de caídas constituye uno de los objetivos prioritarios de la seguridad del paciente, ya que se consideran uno de los eventos adversos más frecuentes tanto en el ámbito hospitalario como en Atención Primaria. En este contexto, la enfermería desempeña un papel esencial mediante la valoración sistemática del riesgo, la identificación precoz de factores predisponentes y la planificación de cuidados individualizados dirigidos a minimizar la aparición de caídas. La aplicación de protocolos basados en la evidencia, junto con la utilización de escalas de valoración y la reevaluación periódica del paciente, contribuyen a mejorar la calidad asistencial y reducir la incidencia de este tipo de eventos2.

Asimismo, la enfermería actúa como eje coordinador entre el paciente, la familia y el resto del equipo multidisciplinar, favoreciendo la continuidad de los cuidados y promoviendo la educación sanitaria como herramienta fundamental para fomentar la autonomía y el autocuidado. La implicación activa del profesional de enfermería en la promoción de una cultura de seguridad permite disminuir las complicaciones derivadas de las caídas y mejorar los resultados en salud de las personas mayores4,8.

CONCLUSIONES

Las caídas en las personas mayores constituyen un importante problema de salud pública debido a su elevada frecuencia y al impacto que generan sobre la funcionalidad, la autonomía y la calidad de vida. La mayoría de estos eventos pueden prevenirse mediante la identificación precoz de los factores de riesgo y la implantación de estrategias preventivas basadas en la evidencia científica.

La enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de caídas a través de la valoración integral del paciente, la educación sanitaria, la promoción del ejercicio físico, la adaptación del entorno y la coordinación con el resto del equipo multidisciplinar. Estas intervenciones permiten reducir la incidencia de caídas, mejorar la seguridad del paciente y favorecer un envejecimiento más activo y saludable.

Por ello, resulta imprescindible continuar promoviendo programas de prevención liderados por enfermería, reforzar la formación de los profesionales e impulsar la aplicación de protocolos de actuación que contribuyan a disminuir las complicaciones asociadas a las caídas y optimizar la calidad de los cuidados.

BIBLIOGRAFÍA

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2. Montero-Odasso M, van der Velde N, Martin FC, Petrovic M, Tan MP, Ryg J, et al. World guidelines for falls prevention and management for older adults: a global initiative. Age Ageing. 2 de septiembre de 2022;51(9). https://doi.org/10.1093/ageing/afac205

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7. Sherrington C, Fairhall NJ, Wallbank GK, Tiedemann A, Michaleff ZA, Howard K, et al. Exercise for preventing falls in older people living in the community. Cochrane Database Syst Rev. 31 de enero de 2019;2019(1). https://doi.org/10.1002/14651858.CD012424.pub2

8. Orts-Cortés MI, Cabañero-Martínez MJ, Meseguer-Liza C, Arredondo-González CP, de la Cuesta-Benjumea C, Abad-Corpa E. Effectiveness of nursing interventions in the prevention of falls in older adults in the community and in health care settings: A systematic review and meta-analysis of RCT. Enfermería Clínica (English Ed. enero de 2024;34(1):4-13. https://doi.org/10.1016/j.enfcle.2024.01.001

 

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