AUTORES
- Enara Ramallo Lamikiz. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
- Silvia Chaure Lumbreras. Enfermera. Aragón, España.
- Iris Royo Villar. Enfermera y Dietista-Nutricionista. Aragón, España.
- Nadia El Hounaini Nourelabidine. Enfermera. Aragón, España.
RESUMEN
Los accidentes biológicos constituyen uno de los principales riesgos laborales para los profesionales sanitarios, siendo la extracción sanguínea uno de los procedimientos con mayor probabilidad de exposición a sangre y otros fluidos potencialmente infecciosos. La aplicación de medidas de bioseguridad y el cumplimiento de las precauciones estándar son fundamentales para reducir el riesgo de transmisión de patógenos como el virus de la hepatitis B, el virus de la hepatitis C y el virus de la inmunodeficiencia humana.
El objetivo de esta revisión es analizar la evidencia científica sobre la prevención de accidentes biológicos durante la extracción sanguínea y destacar el papel de la enfermería en la seguridad del profesional y del paciente. Para ello, se realizó una revisión narrativa mediante la consulta de las bases de datos PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier y Google Académico, complementada con guías y documentos de organismos nacionales e internacionales publicados entre 2020 y 2025.
La evidencia disponible pone de manifiesto que la formación continuada, la higiene de manos, el uso adecuado de equipos de protección individual, la utilización de dispositivos de bioseguridad y la correcta eliminación del material cortopunzante constituyen las principales estrategias para prevenir accidentes biológicos. Asimismo, la actuación precoz tras una exposición accidental y la implantación de protocolos de seguridad contribuyen a minimizar las complicaciones y mejorar la calidad asistencial.
PALABRAS CLAVE
Accidentes biológicos, enfermería, bioseguridad, exposición ocupacional, seguridad del paciente.
ABSTRACT
Biological incidents are one of the main occupational hazards for healthcare professionals, and blood collection is one of the procedures with the highest likelihood of exposure to blood and other potentially infectious fluids. The implementation of biosafety measures and adherence to standard precautions are essential for reducing the risk of transmission of pathogens such as the hepatitis B virus, the hepatitis C virus, and the human immunodeficiency virus.
The objective of this review is to analyze the scientific evidence on the prevention of biological incidents during blood collection and to highlight the role of nursing in ensuring the safety of both healthcare professionals and patients. To this end, a narrative review was conducted by searching the PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier, and Google Scholar databases, supplemented by guidelines and documents from national and international organizations published between 2020 and 2025.
The available evidence shows that continuing education, hand hygiene, the proper use of personal protective equipment, the use of biosafety devices, and the correct disposal of sharps are the main strategies for preventing biological accidents. Furthermore, early intervention following accidental exposure and the implementation of safety protocols help minimize complications and improve the quality of care.
KEY WORDS
Biological incidents, nursing, biosafety, occupational exposure, patient safety.
INTRODUCCIÓN
Los accidentes biológicos constituyen uno de los principales riesgos laborales para los profesionales sanitarios, especialmente durante la manipulación de material cortopunzante y la realización de técnicas invasivas como la extracción sanguínea. La exposición accidental a sangre y otros fluidos biológicos puede favorecer la transmisión de patógenos como el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), suponiendo un importante problema de salud laboral y de seguridad del paciente 1. La mayoría de estos accidentes son evitables mediante el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y la aplicación de protocolos basados en la evidencia científica2.
La extracción de muestras sanguíneas es uno de los procedimientos más habituales en la práctica clínica enfermera y, por tanto, una de las actividades con mayor riesgo de exposición ocupacional. Factores como el uso inadecuado de dispositivos punzantes, el reencapuchado de agujas, la eliminación incorrecta del material o el incumplimiento de las precauciones estándar incrementan la probabilidad de sufrir accidentes biológicos. En este contexto, la implantación de dispositivos de bioseguridad, junto con la formación continuada de los profesionales, ha demostrado reducir significativamente la incidencia de este tipo de lesiones3.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó una revisión narrativa de la evidencia científica disponible sobre la prevención de accidentes biológicos durante la extracción sanguínea y el papel de enfermería en la seguridad del profesional sanitario.
Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, Scielo, CINAHL, Elsevier y Google Académico, además de consultar guías y documentos de organismos científicos nacionales e internacionales. Se seleccionaron artículos publicados entre 2020 y 2025 relacionados con bioseguridad, prevención de lesiones por material cortopunzante, exposición ocupacional e intervenciones enfermeras.
DESARROLLO
Accidentes biológicos: concepto e impacto sanitario:
Los accidentes biológicos se definen como la exposición accidental de un profesional sanitario a sangre, tejidos u otros fluidos potencialmente contaminados durante el desarrollo de su actividad laboral. Estas exposiciones pueden producirse mediante pinchazos, cortes, salpicaduras en mucosas o contacto con piel no intacta, siendo los accidentes por material cortopunzante los más frecuentes en el ámbito sanitario 4.
Los profesionales de enfermería presentan un mayor riesgo debido a la realización habitual de procedimientos invasivos como la extracción sanguínea, canalización de vías venosas y administración de tratamientos. Entre los principales agentes infecciosos asociados a estas exposiciones destacan el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), cuya transmisión depende de factores como el tipo de exposición, la profundidad de la lesión y la carga viral del paciente fuente 5.
Además del riesgo de infección, los accidentes biológicos generan consecuencias psicológicas y laborales en los profesionales afectados, como ansiedad, miedo a la transmisión de enfermedades y necesidad de seguimiento clínico. Por ello, su prevención constituye un objetivo prioritario dentro de la seguridad laboral y asistencial, siendo fundamental la aplicación de precauciones estándar, formación continuada y protocolos de actuación adecuados
Factores de riesgo durante la extracción sanguínea:
Los accidentes biológicos durante la extracción sanguínea son consecuencia de factores relacionados con el profesional, el procedimiento y el entorno de trabajo. Entre los principales factores de riesgo destacan la inexperiencia, la falta de formación en bioseguridad, el incumplimiento de las precauciones estándar y la sobrecarga asistencial, situaciones que favorecen la aparición de errores durante la manipulación del material cortopunzante 3.
Asimismo, determinadas prácticas inseguras, como el reencapuchado de agujas, la manipulación inadecuada de dispositivos punzantes o la eliminación incorrecta del material en contenedores específicos, incrementan significativamente el riesgo de exposición accidental. Del mismo modo, la ausencia de dispositivos de bioseguridad o su utilización incorrecta se asocia con una mayor incidencia de lesiones percutáneas5.
Las condiciones del entorno también influyen en la aparición de accidentes biológicos. La falta de iluminación, los espacios reducidos, las interrupciones durante el procedimiento, la presión asistencial y las jornadas laborales prolongadas pueden comprometer la concentración del profesional y aumentar el riesgo de exposición. Por ello, la identificación precoz de estos factores resulta esencial para implantar medidas preventivas eficaces y garantizar una práctica clínica segura4.
Medidas preventivas basadas en la evidencia:
- Higiene de manos:
La higiene de manos es la medida más eficaz para prevenir la transmisión de microorganismos en el ámbito sanitario. Debe realizarse antes y después del contacto con el paciente, antes de procedimientos asépticos, tras el riesgo de exposición a fluidos biológicos y después del contacto con el entorno del paciente, siguiendo los «Cinco momentos para la higiene de manos» establecidos por la Organización Mundial de la Salud. La utilización de soluciones hidroalcohólicas o agua y jabón, cuando esté indicado, reduce significativamente el riesgo de transmisión cruzada y de infección asociada a la asistencia sanitaria 6.
- Uso de equipos de protección individual (EPI):
Los equipos de protección individual (EPI), como los guantes, las mascarillas, las gafas de protección y las batas, constituyen una barrera frente a la exposición a sangre y otros fluidos biológicos. Su utilización debe adecuarse al riesgo del procedimiento, complementándose siempre con las precauciones estándar. No sustituyen la higiene de manos, sino que forman parte de una estrategia integral de prevención de infecciones5.
- Dispositivos de bioseguridad:
La incorporación de dispositivos de bioseguridad, como agujas con sistemas de protección o mecanismos de retracción automática, ha demostrado reducir la incidencia de lesiones por objetos cortopunzantes. Su eficacia depende de una correcta formación de los profesionales y de su utilización sistemática durante los procedimientos con riesgo de exposición biológica4.
- Eliminación segura del material punzante:
Tras la realización de la extracción sanguínea, el material punzante debe desecharse inmediatamente en contenedores homologados resistentes a perforaciones, sin reencapuchar las agujas ni manipularlas innecesariamente. Estas medidas, junto con el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, disminuyen de forma significativa el riesgo de accidentes laborales y de transmisión de enfermedades infecciosas2.
Actuación tras una exposición accidental:
Ante un accidente biológico, la actuación inmediata es fundamental para disminuir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas. En caso de una lesión percutánea, se recomienda lavar la zona con agua y jabón, evitando maniobras que favorezcan el sangrado o la compresión de la herida. Si la exposición afecta a mucosas, debe realizarse un lavado abundante con agua o suero fisiológico. En ningún caso se aconseja la aplicación de sustancias irritantes o desinfectantes agresivos sobre la lesión5.
Tras las primeras medidas, el profesional debe notificar el accidente de forma inmediata y acudir al servicio de prevención de riesgos laborales o al servicio de urgencias, donde se valorará el tipo de exposición, el estado serológico del paciente fuente y la necesidad de instaurar profilaxis postexposición frente al virus de la hepatitis B (VHB) o al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Asimismo, se establecerá el seguimiento clínico y serológico correspondiente para detectar de forma precoz una posible seroconversión7.
La prevención de las consecuencias derivadas de estos accidentes no depende únicamente de la actuación tras la exposición, sino también de la existencia de protocolos asistenciales, la notificación sistemática de los incidentes y la formación continuada de los profesionales sanitarios, favoreciendo una cultura de seguridad y mejora continua4.
Papel de enfermería en la seguridad del paciente y del profesional:
La enfermería desempeña un papel fundamental en la prevención de los accidentes biológicos mediante la aplicación sistemática de las precauciones estándar, el cumplimiento de las normas de bioseguridad y la utilización adecuada de dispositivos de seguridad durante la extracción sanguínea. Asimismo, la valoración de los riesgos, la correcta eliminación del material cortopunzante y la actualización continua de los conocimientos contribuyen a disminuir la incidencia de exposiciones accidentales y a garantizar una práctica asistencial segura2.
Además de proteger su propia salud, el profesional de enfermería participa activamente en la promoción de una cultura de seguridad, fomentando el cumplimiento de los protocolos establecidos, la notificación de los accidentes biológicos y la formación continuada del equipo sanitario. Estas actuaciones favorecen la mejora continua de la calidad asistencial, incrementan la seguridad del paciente y del profesional y reducen el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas en el entorno sanitario2.
CONCLUSIONES
Los accidentes biológicos continúan representando un importante riesgo laboral para los profesionales sanitarios, especialmente durante la realización de procedimientos invasivos como la extracción sanguínea. La mayoría de estas exposiciones pueden prevenirse mediante el cumplimiento de las precauciones estándar y la aplicación de medidas de bioseguridad basadas en la evidencia científica.
La enfermería desempeña un papel esencial en la prevención de estos accidentes a través de la utilización adecuada de equipos de protección individual, el empleo de dispositivos de bioseguridad, la eliminación segura del material cortopunzante y la actuación inmediata ante una exposición accidental. Estas intervenciones no solo protegen la salud del profesional, sino que también contribuyen a mejorar la seguridad del paciente y la calidad de la atención sanitaria.
Por ello, es imprescindible fomentar la formación continuada, promover una cultura de seguridad y garantizar la disponibilidad de recursos que permitan reducir la incidencia de accidentes biológicos y reforzar la protección de los profesionales sanitarios.
BIBLIOGRAFÍA
1. Asier-Peña MP, Martínez-Bianchi V, Torijano-Casalengua ML, Ares-Blanco S, Bueno-Ortiz JM, Férnandez-García M. El Plan de acción mundial para la seguridad del paciente 2021-2030: identificando acciones para una atención primaria más segura. Atención Primaria. diciembre de 2021;53:102224. https://doi.org/10.1016/j.aprim.2021.102224
2. Ministerio de Sanidad. Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud 2025-2035. 2025.
3. El Bouazzi O, Toujami Z, Raoui SM, Benammi D, Merabti A, Didouh M, et al. Occupational exposure to blood and body fluids among nursing students in clinical internship. J Public Health Africa. 21 de junio de 2023;14(6):2336. https://doi.org/10.4081/jphia.2023.2336 PubMed PMID: 37538936.
4. European Agency for Safety and Health at Work. Preventing needlestick injuries in healthcare [Internet]. Luxembourg; 2020. Disponible en: https://osha.europa.eu/
5. CDC. Workbook for Designing, Implementing & Evaluating a Sharps Injury Prevention Program | Infection Control | CDC [Internet]. 2024. Disponible en: https://www.cdc.gov/infection-control/hcp/sharps-safety/program-workbook.html
6. Organization WH. WHO Guidelines on Hand Hygiene in Health Care. Organization WH, editor. Geneva; 2009. 270 p.
7. Sanidad M de. Documento de consenso sobre la profilaxis postexposición ocupacional frente al VIH, VHB y VHC. Madrid; 2024.