Tabaco y cicatrización de heridas: influencia del tabaquismo en la reparación tisular y los cuidados de enfermería

29 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. José Ricardo Sánchez Carbó. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Pablo Gascón Sáez. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

RESUMEN

El tabaquismo puede dificultar la cicatrización de las heridas al afectar al aporte de sangre y oxígeno y alterar diferentes procesos implicados en la reparación de los tejidos. La nicotina favorece la vasoconstricción y el monóxido de carbono reduce la disponibilidad de oxígeno, mientras que otras sustancias del tabaco pueden interferir en la respuesta inflamatoria, la actividad de los fibroblastos y la formación de colágeno. Estos efectos pueden hacer que una herida tarde más en cicatrizar y aumente el riesgo de complicaciones.

Aunque los cuidados locales son fundamentales para conseguir una buena evolución, una cura adecuada no siempre es suficiente cuando existen factores que afectan a la capacidad de reparación del organismo. En las personas fumadoras se ha observado una mayor frecuencia de problemas como retraso de la cicatrización, infección y dehiscencia, especialmente en el contexto de heridas quirúrgicas. El abandono del tabaco puede contribuir a mejorar las condiciones necesarias para la reparación y reducir algunas de estas complicaciones.

Enfermería tiene un papel importante tanto en la valoración y cuidado de la herida como en la identificación del tabaquismo como factor modificable. Informar al paciente sobre sus efectos, fomentar el abandono del consumo y realizar un seguimiento adecuado permite complementar los cuidados locales y ofrecer una atención más completa.

PALABRAS CLAVE

Tabaquismo, cicatrización de heridas, heridas y lesiones, nicotina y cuidados de enfermería.

ABSTRACT

Smoking can hinder wound healing by affecting the blood and oxygen supply and altering different processes involved in tissue repair. Nicotine promotes vasoconstriction and carbon monoxide reduces oxygen availability, while other substances in tobacco smoke may interfere with the inflammatory response, fibroblast activity, and collagen formation. These effects can delay wound healing and increase the risk of complications.

Although local wound care is essential for achieving a good outcome, appropriate wound management may not always be sufficient when other factors affect the body’s ability to repair tissue. Smokers have been found to experience problems such as delayed healing, infection, and wound dehiscence more frequently, particularly in the context of surgical wounds. Smoking cessation may help improve the conditions required for tissue repair and reduce some of these complications.

Nursing plays an important role both in wound assessment and care and in identifying smoking as a modifiable risk factor. Informing patients about its effects, encouraging smoking cessation, and providing appropriate follow-up can complement local wound care and contribute to more comprehensive patient care.

KEY WORDS

Smoking, wound healing, wounds and injuries, nicotine and nursing care.

INTRODUCCIÓN

El tabaquismo continúa siendo un problema frecuente en la población adulta. En España, el 16,6 % de las personas de 15 años o más se declararon fumadoras diarias en 2023, con una prevalencia del 20,2 % en hombres y del 13,3 % en mujeres. Cuando estas personas presentan una herida, el consumo de tabaco puede convertirse en un factor que dificulta su evolución, incluso cuando los cuidados locales se realizan correctamente1.

La cicatrización necesita un adecuado aporte de sangre y oxígeno para que puedan desarrollarse las diferentes fases de reparación tisular. El tabaco favorece la vasoconstricción y reduce la oxigenación de los tejidos, además de interferir en procesos relacionados con la inflamación, la proliferación de fibroblastos y la formación de colágeno. Estas alteraciones pueden retrasar la reparación de la herida y favorecer la aparición de complicaciones2,3.

Por ello, en una persona fumadora con una herida, la cura local no debe considerarse de forma aislada. Aunque se realicen una limpieza adecuada, control de la humedad, protección de la zona y seguimiento de la evolución, el consumo mantenido de tabaco puede seguir condicionando la cicatrización. La identificación de este factor y la intervención para favorecer el abandono del tabaco forman parte también de unos cuidados de Enfermería integrales3,4.

OBJETIVOS

General:

Analizar la influencia del tabaquismo en la cicatrización de heridas cutáneas en personas adultas.

Específico:

Describir el papel de Enfermería en el cuidado de estas heridas y en el abordaje del tabaquismo como factor que puede dificultar su cicatrización.

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica sistemática sobre la influencia del tabaquismo en la cicatrización de heridas en personas adultas. Las bases de datos consultadas fueron PubMed, CINAHL, Scopus, Cochrane Library y SciELO.

Pregunta de investigación: ¿En personas adultas con heridas cutáneas, el tabaquismo activo, en comparación con no fumar, se relaciona con una peor cicatrización y una mayor aparición de complicaciones?

La pregunta se estructuró mediante la estrategia PICO:

  • P (Población): personas adultas con heridas cutáneas.
  • I (Intervención/exposición): tabaquismo activo.
  • C (Comparación): personas no fumadoras.
  • O (Resultados): cicatrización y complicaciones de la herida.

Las palabras clave utilizadas, todas ellas presentes en DeCS, fueron: cicatrización de heridas, heridas y lesiones, tabaquismo, nicotina, cuidados de enfermería. En inglés se utilizaron los términos correspondientes de MeSH. Se combinaron mediante los operadores booleanos AND y OR.

La búsqueda se limitó a los últimos cinco años, desde 2021 hasta 2026. Se incluyeron publicaciones en español o inglés, con texto completo y acceso gratuito, realizadas en población adulta y relacionadas con el tabaquismo y la evolución de heridas.

Se excluyeron estudios pediátricos, investigaciones centradas exclusivamente en la cicatrización ósea, publicaciones duplicadas, estudios sin relación directa con heridas cutáneas y aquellos que no aportaran información sobre la evolución o las complicaciones de la cicatrización.

RESULTADOS

El tabaco como factor que dificulta la cicatrización:

La cicatrización de una herida depende de que exista un aporte adecuado de sangre y oxígeno y de que las células implicadas en la reparación puedan desarrollar su función correctamente. En las personas fumadoras, diferentes sustancias presentes en el humo del tabaco pueden interferir en estos procesos y afectar a varias fases de la reparación, desde la respuesta inflamatoria inicial hasta la formación y remodelación del nuevo tejido1,2.

Uno de los principales mecanismos es la vasoconstricción producida por la nicotina, que reduce el flujo sanguíneo hacia los tejidos. A esto se añade el efecto del monóxido de carbono, que dificulta el transporte de oxígeno. Esta combinación puede reducir la disponibilidad de oxígeno en la zona lesionada, algo especialmente importante durante la cicatrización, ya que los tejidos necesitan una adecuada oxigenación para combatir microorganismos, formar nuevos vasos sanguíneos y producir colágeno3.

El efecto del tabaco tampoco se limita a la circulación. Se ha descrito una alteración de la actividad de los fibroblastos, de la síntesis y depósito de colágeno y de la respuesta de diferentes células implicadas en la defensa frente a microorganismos. También puede verse afectada la angiogénesis, necesaria para aportar sangre al tejido que se está formando.

Por tanto, el tabaquismo puede actuar sobre varios mecanismos al mismo tiempo. Esto explica que una persona fumadora pueda presentar una evolución más lenta de una herida, aunque reciba una limpieza adecuada, un apósito correcto y un seguimiento periódico. El problema no se encuentra únicamente en el tratamiento local, sino también en las condiciones del propio organismo para reparar el tejido3,4.

Vasoconstricción y menor oxigenación de los tejidos:

La llegada de oxígeno a una herida depende de una adecuada circulación sanguínea. El tabaco puede alterar este aporte mediante diferentes mecanismos. La nicotina produce vasoconstricción y puede reducir el flujo sanguíneo periférico, mientras que el monóxido de carbono se une a la hemoglobina y disminuye la capacidad de transporte de oxígeno. El resultado es un entorno tisular menos favorable para la reparación1,2.

Esta falta de oxígeno tiene especial importancia porque las células que participan en la cicatrización necesitan unas condiciones adecuadas para proliferar y producir los componentes del nuevo tejido. Además, una buena oxigenación contribuye a la actividad de las células defensivas y a la eliminación de microorganismos presentes en la herida1,3.

La alteración de la microcirculación puede ser especialmente relevante en heridas localizadas en zonas con una vascularización comprometida o en pacientes que presentan otros factores de riesgo vascular. Por este motivo, el tabaquismo debe valorarse junto con otros elementos que puedan afectar al aporte sanguíneo, y no como un factor aislado4.

Alteración de la formación del nuevo tejido:

Durante la fase proliferativa de la cicatrización se produce la formación de tejido de granulación, la proliferación de fibroblastos, la síntesis de colágeno y la aparición de nuevos vasos sanguíneos. El tabaco puede interferir en varios de estos procesos, dificultando que la herida avance adecuadamente hacia el cierre1,3.

Los fibroblastos tienen un papel fundamental porque producen colágeno y otros componentes necesarios para proporcionar estructura y resistencia al tejido nuevo. El tabaquismo puede disminuir su migración y proliferación y alterar la síntesis de colágeno. Al mismo tiempo, la afectación de las células endoteliales puede dificultar la formación de nuevos vasos sanguíneos y, por tanto, mantener durante más tiempo unas condiciones poco favorables para la reparación1.

Esto puede traducirse clínicamente en una evolución más lenta, menor calidad del tejido reparado y mayor susceptibilidad a determinadas complicaciones. Por ello, cuando una herida no progresa como se esperaba, es importante revisar no solo la técnica de cura, sino también los factores del paciente que pueden estar interfiriendo en la reparación2,4.

Respuesta inflamatoria, defensa frente a microorganismos e infección:

La inflamación es una fase necesaria de la cicatrización, ya que permite eliminar restos celulares y controlar los microorganismos presentes en la zona lesionada. El tabaquismo puede alterar la función de diferentes células implicadas en esta respuesta, entre ellas neutrófilos y macrófagos, y disminuir determinados mecanismos relacionados con la defensa frente a las bacterias1,3.

Esta alteración puede favorecer que una herida tenga más dificultades para controlar una contaminación bacteriana y evolucionar hacia una infección. Además, si la respuesta inflamatoria y la posterior formación de tejido se encuentran alteradas, la herida puede permanecer más tiempo en fases iniciales de la cicatrización.

La relación entre tabaquismo e infección está especialmente documentada en el contexto quirúrgico. Una revisión sistemática y metaanálisis que incluyó 140 estudios de cohortes y casi 480.000 pacientes encontró una mayor frecuencia de infección del sitio quirúrgico en fumadores frente a no fumadores, además de mayores tasas de retraso de cicatrización y dehiscencia4,5.

Retraso de la cicatrización y complicaciones de las heridas:

El efecto conjunto sobre la circulación, la oxigenación, la respuesta inmunitaria y la reparación celular puede terminar manifestándose como una evolución más lenta de la herida. En pacientes quirúrgicos, la evidencia ha relacionado el tabaquismo con un mayor riesgo de necrosis, retraso de la cicatrización, dehiscencia, infección y otras complicaciones de la herida4,5.

En el metaanálisis de Sørensen, los fumadores presentaron aproximadamente el doble de riesgo de retraso de la cicatrización y dehiscencia y de infección del sitio quirúrgico, mientras que la necrosis fue todavía más frecuente. Aunque estos resultados proceden principalmente de heridas quirúrgicas, ayudan a comprender la magnitud del efecto que puede tener el tabaquismo sobre los procesos de reparación tisular4.

También se ha observado que el abandono del tabaco puede modificar este riesgo. Una revisión publicada en 2021 encontró que dejar de fumar al menos cuatro semanas antes de una intervención se asociaba con una menor frecuencia de infección de la herida en comparación con continuar fumando. Esto refuerza la importancia de considerar el tabaquismo como un factor modificable dentro del abordaje de las heridas5.

La importancia de los cuidados locales:

El tratamiento local continúa siendo una parte fundamental del manejo de cualquier herida. La valoración de la lesión, la limpieza, el control del tejido desvitalizado, el mantenimiento de un ambiente adecuado y la elección del tratamiento según las características de la herida son medidas necesarias para favorecer su evolución.

Sin embargo, estos cuidados actúan principalmente sobre las condiciones locales. No pueden eliminar por completo los efectos que el tabaquismo produce sobre la circulación, la oxigenación y la capacidad de reparación de los tejidos. Por ello, una cura técnicamente correcta no garantiza por sí sola una cicatrización adecuada si persisten otros factores que dificultan el proceso.

Desde esta perspectiva, ante una herida que presenta una evolución lenta o inesperada, la valoración enfermera debería incluir también factores como el consumo de tabaco, además de otros aspectos como el estado nutricional, la vascularización, las enfermedades concomitantes y el tratamiento farmacológico6,7.

Papel de Enfermería:

Enfermería desempeña un papel fundamental tanto en el cuidado directo de la herida como en la identificación de factores que pueden interferir en su evolución. La valoración del paciente debe ir más allá de observar el aspecto de la lesión e incluir aspectos relacionados con sus hábitos y estado general.

En el caso del tabaquismo, resulta importante conocer si el paciente fuma actualmente, cuánto consume y si existe disposición para reducir o abandonar el hábito. Esta información permite identificar un factor modificable y ofrecer educación sanitaria adaptada a la situación de cada persona3,4,5.

La intervención enfermera no debería limitarse a indicar al paciente que deje de fumar. Puede incluir información sobre la relación entre tabaco y cicatrización, establecimiento de objetivos realistas, refuerzo de los intentos de abandono y derivación a los recursos disponibles cuando sea necesario. De esta manera, la atención de la herida se integra con una intervención dirigida a mejorar las condiciones generales necesarias para su reparación.

En definitiva, el abordaje enfermero debe contemplar la herida y a la persona que la presenta. Una buena técnica de cura sigue siendo imprescindible, pero identificar y actuar sobre factores modificables como el tabaquismo puede ser igualmente importante para favorecer una evolución adecuada5,7.

DISCUSIÓN

La evidencia revisada muestra una relación entre el tabaquismo y una peor evolución de las heridas. Los mecanismos descritos son coherentes entre sí: la nicotina favorece la vasoconstricción, el monóxido de carbono reduce la disponibilidad de oxígeno y otros componentes del humo pueden alterar la respuesta inflamatoria y la reparación del tejido. Por tanto, el efecto del tabaco no se limita a un único proceso, sino que puede afectar a diferentes etapas de la cicatrización1-4.

Aun así, la evolución de una herida no depende únicamente del consumo de tabaco. La evolución de una herida depende también de otros factores, como la edad, el estado nutricional, la vascularización, la diabetes, la infección o el tipo y profundidad de la lesión. Además, gran parte de la evidencia disponible procede de pacientes quirúrgicos, por lo que no todos los resultados pueden extrapolarse directamente a cualquier tipo de herida cutánea4,5.

En este sentido, Enfermería no debe centrarse únicamente en el estado de la herida. Preguntar por el consumo de tabaco, explicar al paciente cómo puede influir en su cicatrización y ofrecerle ayuda para dejar de fumar también forman parte de los cuidados. Actuar sobre este hábito puede favorecer la evolución de la herida y reducir el riesgo de complicaciones5.

En conjunto, los resultados apoyan considerar el tabaquismo como un factor modificable que puede dificultar la cicatrización, aunque no permite afirmar que sea la única causa de una mala evolución. La mejor atención será aquella que combine un tratamiento local adecuado con la valoración y modificación, cuando sea posible, de los factores individuales que puedan estar retrasando la reparación6,7.

CONCLUSIONES

  • El tabaquismo puede retrasar la cicatrización al afectar a la circulación, la oxigenación y la reparación de los tejidos.
  • Fumar aumenta el riesgo de complicaciones de las heridas, especialmente infección, dehiscencia y retraso de la cicatrización.
  • Una cura local adecuada es fundamental, pero no elimina los efectos que el tabaco produce sobre el organismo y que pueden dificultar la reparación.
  • Enfermería debe valorar el consumo de tabaco como parte del cuidado de la persona con una herida y aprovechar el seguimiento para informar y apoyar el abandono del hábito.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rau A, Bazzi M, Elhage KG, Daveluy S. The association between smoking and wound healing after surgical treatment of hidradenitis suppurativa: a systematic review. Int J Dermatol. 2025;64(2):453-455. doi:10.1111/ijd.17613.
  2. Olsson M, Nordendahl E, Klinge B, Ekbom A, Edlund C, Fored M, et al. Does smoking cessation affect postoperative healing following oral surgery among smokers? A systematic review. BMC Oral Health. 2024;24(1):242. doi:10.1186/s12903-024-03989-1.
  3. Thieman T, Westmark D, Sutton A. Electronic cigarettes and cutaneous wound healing: A systematic review. J Am Acad Dermatol. 2023;88(4):911-912. doi:10.1016/j.jaad.2022.10.042.
  4. Artiaga Irache P, Subías Urbano V, Belmonte Azábal I, Sancho Alcañiz E, Castillo Quilez M, Lombera Álvarez C. Cuidados de enfermería en la cicatrización de heridas quirúrgicas, una revisión bibliográfica. Rev Sanit Investig. 2023;4(5). Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-la-cicatrizacion-de-heridas-quirurgicas-una-revision-bibliografica/
  5. Raga Wichi A, Ramírez Serrano A, Serrano Sánchez M, Cortés Bruna M, Esteve Perdiguer A, Martín Navarro P. Cuidados de enfermería en un paciente con dehiscencia de herida quirúrgica: un caso clínico. Rev Sanit Investig. 2021;2(12). Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/cuidados-de-enfermeria-en-un-paciente-con-dehiscencia-de-herida-quirurgica-un-caso-clinico/
  6. Siverio-Díaz AR, Bellahmar Lkadiri S. A propósito de un caso: abordaje y manejo integral de la enfermedad de Buerger en Atención Primaria. Ene. 2023;17(3). Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?lng=es&pid=S1988-348X2023000300009&script=sci_arttext&tlng=es&utm
  7. Serrano Alquézar I, Valenzuela Gil I, Vicente Álvarez L, N’Diaye Mayoral ME, Orgaz Martín L, López Fernández S. Úlceras vasculares. Artículo monográfico. Rev Sanit Investig. 2024;5(4). Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/ulceras-vasculares-articulo-monografico/

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos