AUTORES
- Andreea Pantea. DUE. Zaragoza. España.
- María Del Rosario Palomo Medina. TCAE. Zaragoza. España.
- Alba García Ginoves. TCAE. Zaragoza. España.
- María Dolores Azagra Sierra. TCAE. Zaragoza. España.
- Azucena Palomo Gracia. TCAE. Zaragoza. España.
- Carmen María Ricón Freitas. TCAE. Zaragoza. España.
RESUMEN
La vacunación constituye una de las intervenciones preventivas con mayor impacto sobre la salud individual y colectiva. Su utilidad no se limita a la infancia, sino que se extiende desde el embarazo y los primeros meses de vida hasta la edad adulta y la vejez, adaptándose a las características, necesidades y situaciones de riesgo de cada etapa. En España, el calendario común de vacunación e inmunización a lo largo de toda la vida establece las recomendaciones según edad y determinadas condiciones personales, con el objetivo de reducir la incidencia de enfermedades inmunoprevenibles, sus complicaciones y la mortalidad asociada.
La vacunación durante el embarazo permite, además de proteger a la gestante, proporcionar protección al recién nacido durante los primeros meses de vida mediante la transferencia de anticuerpos maternos. Durante la infancia y adolescencia se completa la protección frente a diferentes enfermedades infecciosas y se incorporan vacunas relacionadas con determinadas etapas, como la inmunización frente al virus del papiloma humano. En la edad adulta adquieren especial relevancia la actualización de pautas, las dosis de recuerdo y la vacunación asociada a enfermedades crónicas, situaciones laborales o circunstancias individuales. En las personas mayores, la prevención de infecciones respiratorias y de otras enfermedades inmunoprevenibles adquiere una especial importancia debido al incremento del riesgo de complicaciones.
La información sanitaria, la revisión del estado vacunal, la identificación de personas susceptibles y el seguimiento de las pautas constituyen elementos fundamentales para favorecer una adecuada cobertura de vacunación. La atención sanitaria continuada ofrece numerosas oportunidades para detectar vacunaciones pendientes y facilitar el acceso a las medidas preventivas correspondientes.
PALABRAS CLAVE
Vacunación, inmunización, prevención, calendario vacunal, salud pública, adulto, persona mayor, promoción de la salud.
ABSTRACT
Vaccination is one of the preventive interventions with the greatest impact on individual and population health. Its importance is not restricted to childhood but extends from pregnancy and the first months of life to adulthood and old age, adapting to the characteristics, needs and risk conditions of each stage. In Spain, the common vaccination and immunization schedule throughout life establishes recommendations according to age and specific personal circumstances, with the aim of reducing the incidence of vaccine-preventable diseases, their complications and associated mortality.
Vaccination during pregnancy protects the pregnant woman and may also provide protection to the newborn during the first months of life through the transfer of maternal antibodies. During childhood and adolescence, protection against several infectious diseases is completed and vaccines associated with specific stages, such as human papillomavirus immunization, are incorporated. In adulthood, updating vaccination schedules, booster doses and vaccination related to chronic diseases, occupational exposure or individual circumstances become particularly relevant. Among older people, prevention of respiratory infections and other vaccine-preventable diseases is especially important because of the increased risk of complications.
Health education, assessment of vaccination status, identification of susceptible individuals and follow-up of vaccination schedules are essential elements for achieving adequate vaccination coverage. Continuous healthcare provides numerous opportunities to identify missed vaccinations and facilitate access to appropriate preventive measures.
KEY WORDS
Vaccination, immunization, prevention, vaccination schedule, public health, adult, older people, health promotion.
DESARROLLO DEL TEMA
La vacunación representa una herramienta fundamental dentro de las estrategias de prevención de enfermedades transmisibles. Su evolución ha permitido modificar de manera importante la incidencia y las consecuencias de numerosas enfermedades infecciosas, convirtiéndose en una intervención integrada dentro de los programas de salud pública. En España, el primer calendario sistemático de vacunaciones se implantó en 1975 y, desde entonces, las recomendaciones se han ido modificando conforme han aparecido nuevas vacunas, cambios epidemiológicos y nuevas evidencias científicas.
El concepto actual de vacunación ha evolucionado desde una visión centrada principalmente en la infancia hacia un modelo que contempla la protección durante todas las etapas de la vida. El calendario común de vacunación e inmunización a lo largo de toda la vida del Sistema Nacional de Salud recoge recomendaciones desde el periodo prenatal hasta edades avanzadas, además de contemplar situaciones específicas y grupos de riesgo.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante porque la susceptibilidad frente a las enfermedades inmunoprevenibles no permanece constante. El embarazo presenta determinadas necesidades preventivas, la infancia requiere una protección programada desde los primeros meses, la adolescencia incorpora nuevas recomendaciones y, posteriormente, la edad adulta y el envejecimiento hacen necesaria la revisión periódica de la situación vacunal.
La vacunación también presenta una dimensión colectiva. Una cobertura elevada dificulta la circulación de determinados agentes infecciosos y contribuye a proteger a personas que, por su edad o por determinadas condiciones clínicas, pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones. Los objetivos establecidos por el Ministerio de Sanidad para 2030 contemplan, entre otros aspectos, mantener coberturas elevadas en la vacunación infantil, mejorar la vacunación de personas adultas y aumentar la protección frente a enfermedades como gripe, neumococo, herpes zóster, tétanos, difteria, tosferina o virus del papiloma humano1.
En este contexto, la prevención no debe entenderse como una actuación puntual, sino como un proceso continuado que acompaña a la persona a lo largo de su trayectoria vital.
La vacunación como proceso preventivo continuado:
El calendario de vacunación constituye una herramienta de planificación sanitaria que permite establecer qué vacunas deben administrarse y en qué momento. El calendario común del Sistema Nacional de Salud se configura mediante recomendaciones acordadas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, basadas en evaluaciones científico-técnicas que consideran aspectos como la carga de enfermedad, la efectividad y seguridad de las vacunas, las repercusiones de los cambios en el programa, los aspectos éticos y la evaluación económica.
Por tanto, la vacunación no consiste exclusivamente en administrar una dosis. Existe un proceso previo de valoración, identificación de necesidades, información y comprobación de antecedentes, seguido posteriormente de registro, seguimiento y, cuando corresponde, administración de dosis adicionales.
La revisión del estado vacunal adquiere especial importancia cuando existen dosis pendientes, antecedentes vacunales incompletos o desconocidos, cambios en las circunstancias personales o aparición de factores de riesgo. El Ministerio de Sanidad dispone además de recomendaciones específicas para grupos de riesgo y determinadas situaciones, entre ellas enfermedades crónicas, inmunodeficiencias, institucionalización, determinados entornos laborales, conductas de riesgo y embarazo2.
Embarazo y primeros meses de vida:
La protección puede comenzar incluso antes del nacimiento. Durante el embarazo se valoran determinadas vacunas que permiten proteger a la gestante y, mediante la transferencia de anticuerpos, ofrecer protección al recién nacido durante los primeros meses.
Las recomendaciones españolas contemplan especialmente la vacunación frente a la tosferina durante la gestación, así como la vacunación frente a la gripe cuando coincide con la temporada correspondiente. Las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría para 2026 mantienen la vacunación con dTpa durante el embarazo y la vacunación frente a gripe y COVID-19 según las circunstancias indicadas3.
Tras el nacimiento comienza una etapa especialmente importante para completar las inmunizaciones infantiles. Las primeras dosis se administran en edades tempranas y permiten desarrollar protección frente a enfermedades que pueden presentar consecuencias graves durante los primeros años de vida. El calendario común incluye, entre otras, vacunas frente a poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, hepatitis B, Haemophilus influenzae tipo b, neumococo, meningococo, sarampión, rubéola, parotiditis y varicela.
En este periodo resulta importante que las familias dispongan de información clara sobre las pautas y las posibles dosis pendientes. La pérdida de una cita o el retraso de una dosis no debería interpretarse como la finalización del proceso, sino como una situación que requiere revisar la pauta y valorar las medidas de rescate correspondientes.
Infancia y adolescencia:
Durante la infancia se produce una parte importante de las inmunizaciones sistemáticas. Sin embargo, la protección continúa durante la adolescencia con nuevas recomendaciones relacionadas con la edad y con la epidemiología de determinadas enfermedades.
Un ejemplo significativo es la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH), recomendada en ambos sexos dentro del calendario español. Esta estrategia permite prevenir infecciones persistentes por determinados genotipos y enfermedades asociadas al virus. Los objetivos de vacunación establecidos para 2030 plantean alcanzar coberturas elevadas tanto en adolescentes mujeres como en adolescentes varones.
La adolescencia constituye también una oportunidad para revisar vacunas administradas durante la infancia y comprobar la existencia de dosis de recuerdo o vacunaciones pendientes. En determinadas situaciones pueden ser necesarias pautas de rescate cuando no se han recibido las dosis correspondientes en la edad recomendada.
Las recomendaciones pueden actualizarse con el tiempo debido a modificaciones epidemiológicas. Como ejemplo, las recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría para 2026 incorporan la vacunación sistemática frente a hepatitis A entre los 12 y 15 meses y recomiendan estrategias de rescate para niños y adolescentes no vacunados4.
Edad adulta: una etapa que requiere seguimiento:
Una de las dificultades de los programas de vacunación es mantener la percepción de que la prevención continúa siendo necesaria después de la infancia. La edad adulta no representa el final del calendario vacunal. El Ministerio de Sanidad señala expresamente que la vacunación debe realizarse a lo largo de toda la vida y dispone de recomendaciones específicas para la población adulta.
En esta etapa adquieren relevancia las dosis de recuerdo y la revisión de antecedentes vacunales. También deben considerarse situaciones individuales como enfermedades crónicas, inmunosupresión, determinadas condiciones laborales, viajes internacionales o circunstancias que aumenten el riesgo de exposición.
La vacunación frente a tétanos y difteria constituye un ejemplo de protección que requiere seguimiento en la edad adulta. Asimismo, determinadas campañas estacionales, como la vacunación frente a la gripe, adquieren especial importancia en personas pertenecientes a grupos para los que está indicada.
La atención sanitaria ofrece numerosas oportunidades para realizar esta revisión. Una consulta por un problema agudo, una revisión de una enfermedad crónica, una visita relacionada con la prevención o cualquier otro contacto con los servicios sanitarios puede convertirse en una oportunidad para detectar una vacunación pendiente.
Envejecimiento y vacunación:
El envejecimiento se relaciona con cambios en la respuesta inmunitaria y con una mayor frecuencia de enfermedades crónicas. Por ello, determinadas infecciones pueden presentar mayor gravedad en las personas mayores.
La vacunación frente al neumococo y frente a herpes zóster forma parte de las estrategias dirigidas a este grupo de población. El calendario común contempla la vacunación antineumocócica y frente a herpes zóster en edades determinadas, mientras que las recomendaciones pueden adaptarse a factores de riesgo individuales. 5
La gripe representa igualmente una causa relevante de complicaciones en personas de edad avanzada. Para la temporada 2026-2027, el Ministerio de Sanidad mantiene recomendaciones específicas de vacunación frente a la gripe para los grupos de población establecidos por la Comisión de Salud Pública.
La prevención en esta etapa no debe limitarse a la administración de una vacuna durante una campaña concreta. Es necesario mantener una visión global de la situación vacunal y comprobar periódicamente si existen nuevas recomendaciones asociadas a la edad o a cambios en el estado de salud.
Educación sanitaria y comunicación
La información constituye uno de los elementos esenciales para favorecer decisiones informadas sobre vacunación. La comunicación sanitaria debe adaptarse al nivel de comprensión de cada persona, utilizando un lenguaje claro y evitando tecnicismos innecesarios.
La entrevista permite conocer los conocimientos previos, identificar dudas y detectar posibles barreras relacionadas con el acceso, el miedo a los efectos adversos, experiencias anteriores o dificultades para completar las pautas. Una comunicación adecuada debe proporcionar información sobre beneficios esperados, posibles reacciones y signos que requieran consulta, evitando generar falsas expectativas6.
La lucha contra la desinformación requiere especialmente una comunicación continuada y basada en fuentes sanitarias fiables. El Ministerio de Sanidad ha señalado entre sus líneas de actuación la necesidad de aumentar las coberturas en población adulta y colectivos vulnerables y reforzar estrategias de comunicación empáticas y basadas en información veraz.
Registro, seguimiento y continuidad asistencial:
El registro correcto de las vacunas administradas resulta fundamental para garantizar la continuidad de la atención. La existencia de sistemas de información permite conocer las coberturas, identificar grupos con menor protección y orientar las estrategias de mejora.7
El Ministerio de Sanidad dispone de SIVAMIN, sistema de información que recoge datos sobre coberturas de vacunación desde 2017. Además, se encuentra en desarrollo el Sistema de Información Vacunal (SIVAIN), orientado a mejorar la disponibilidad y cohesión de la información relacionada con la vacunación.
La correcta identificación de la persona, la vacuna administrada, la fecha, la pauta correspondiente y las dosis pendientes facilita que otros profesionales puedan continuar el seguimiento sin duplicidades ni pérdidas de información.
Vacunación y eficiencia sanitaria:
La prevención mediante vacunación también tiene una dimensión económica. Evitar una enfermedad significa potencialmente evitar consultas, tratamientos, hospitalizaciones, bajas laborales, complicaciones y secuelas.
Un estudio publicado en la Revista Española de Salud Pública estimó que en 2023 el coste de vacunar durante toda la vida a una persona sana era de 1.541,56 euros en mujeres y 1.498,18 euros en hombres. Los autores señalaron que, pese al incremento respecto a estimaciones anteriores, la vacunación continúa siendo una intervención de bajo coste cuando se considera el impacto económico de las enfermedades prevenibles y los beneficios asociados a su prevención.
Este enfoque permite comprender la vacunación no únicamente como una actuación frente a una enfermedad concreta, sino como una inversión preventiva mantenida durante toda la trayectoria vital.
CONCLUSIÓN
La vacunación a lo largo de la vida constituye una estrategia preventiva dinámica que debe acompañar a la persona desde el embarazo hasta la edad avanzada. El modelo español ha evolucionado desde un calendario principalmente infantil hacia un calendario que incorpora progresivamente diferentes etapas vitales, situaciones especiales y grupos de riesgo.
La prevención comienza antes del nacimiento con determinadas intervenciones durante el embarazo, continúa durante la infancia y adolescencia y requiere seguimiento durante la edad adulta y la vejez. En cada período existen necesidades diferentes, por lo que la revisión del estado vacunal debe formar parte de una atención sanitaria continuada.
La educación sanitaria, la comunicación clara, la identificación de necesidades individuales, el registro adecuado y el seguimiento de las pautas son elementos esenciales para mantener una protección adecuada. Del mismo modo, los diferentes contactos con el sistema sanitario constituyen oportunidades para recuperar vacunaciones pendientes y prevenir enfermedades que pueden ocasionar complicaciones evitables.
Los programas de vacunación deben mantenerse vinculados a la evidencia científica, a la situación epidemiológica y a las características de la población. Las actualizaciones periódicas del calendario permiten adaptar las recomendaciones a nuevas necesidades y mejorar progresivamente la protección colectiva.
En definitiva, considerar la vacunación como una intervención exclusiva de la infancia supone limitar su verdadero alcance. La protección inmunitaria necesita continuidad y revisión, de manera que cada etapa de la vida pueda beneficiarse de las medidas preventivas disponibles y contribuir, al mismo tiempo, a mantener una adecuada protección de la comunidad.
BIBLIOGRAFÍA
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- Ministerio de Sanidad. Vacunación en grupos de riesgo de todas las edades y en determinadas situaciones [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad [citado 17 sep 2026]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/programasDeVacunacion/riesgo/Vac_GruposRiesgo_todasEdades.htm
- Ministerio de Sanidad. Objetivos de vacunación para 2030 [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2026 [citado 17 sep 2026]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/coberturas/docs/Objetivos_vacunacion_2030.pdf
- Ministerio de Sanidad. Coberturas de vacunación. Datos estadísticos [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad [citado 17 sep 2026]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/en/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/coberturas/home.htm
- Ministerio de Sanidad. Recomendaciones de vacunación frente a la gripe en España. Temporada 2026-2027[Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2026 [citado 17 sep 2026]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/programasDeVacunacion/gripe/
- Ministerio de Sanidad. Vacunas y programas de vacunación [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad [citado 17 sep 2026]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/