Actuación del personal sanitario en la prevención de infecciones nosocomiales

4 abril 2024

 

AUTORES

  1. Celia María Montesinos García. (Graduada en Enfermería. Unidad de Oncología. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  2. Reyes Antón Agudo. (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  3. Claudia Gascón San Miguel. (Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Especiales. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  4. Carolina Ruiz Hernández. (Graduada en Enfermería. Unidad de radioterapia. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  5. Omara Gaspar Tobajas. (Graduada en Enfermería. Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  6. María Jessica Bueno Moros (Graduada en Enfermería. Unidad de Cirugía. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).

 

RESUMEN

Las infecciones nosocomiales (IN) o infecciones intrahospitalarias son aquellas adquiridas dentro del ámbito hospitalario en pacientes que no estaban infectados previamente. Actualmente estas suponen un importante impacto en los sistemas de salud, ya que se relacionan con un aumento de la duración de la hospitalización, un aumento del uso de antibióticos, mayor riesgo de complicaciones aumento de la mortalidad y morbilidad de los pacientes, el conjunto de todo esto hace que los costes sanitarios se eleven. La problemática es todavía mayor cuando el paciente se encuentra en estado crítico, como en las unidades de cuidados intensivos (UCI), donde hay que destacar la importancia de las medidas de prevención al encontrarse los pacientes en un estado de salud más vulnerable.

Los profesionales de la salud tienen una gran labor respecto a la propagación de estas infecciones, ya que con ciertas medidas de higiene y asepsia se ha demostrado una gran disminución de la incidencia, razón por la que desde la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) y la Sociedad Española de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias (SEEIUC) se han creado diferentes protocolos sobre medidas que se deben tomar ante el cuidado de pacientes con riesgo de infección asociada a dispositivos, de forma que se unifiquen las medidas preventivas seleccionadas con evidencia de tener resultados positivos para combatir dichas enfermedades.

PALABRAS CLAVE

Infección hospitalaria, prevención de enfermedades, enfermería.

ABSTRACT

Nosocomial infections (NI) or hospital-acquired infections are those acquired within the hospital setting in patients who were not previously infected. Currently, these represent an important impact on health systems, since they are related to an increase in the duration of hospitalization, an increase in the use of antibiotics, a greater risk of complications, increased mortality and morbidity of patients, the set of all of this causes healthcare costs to rise. The problem is even greater when the patient is in a critical condition, such as in intensive care units, where the importance of prevention measures must be highlighted as patients are in a more vulnerable state of health.
Health professionals have a great job regarding the spread of these infections, since with certain hygiene and asepsis measures a significant decrease in the incidence has been demonstrated, which is why the Spanish Society of Critical Intensive Care Medicine and Units Coronary Care Units and the Spanish Society of Intensive Nursing and Coronary Units have created different protocols on measures to be taken when caring for patients at risk of infection associated with devices, so that the selected preventive measures are unified with evidence of having positive results to combat these diseases.

 

KEY WORDS

Cross infection, disease prevention, nursing.

INTRODUCCIÓN

Las infecciones nosocomiales (IN), también conocidas como infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS), son aquellas que se adquieren en el ámbito hospitalario en pacientes que no estaban infectados en el momento de ingreso, ni en periodo de incubación. Se consideran nosocomiales aquellas que ocurren más de 48 horas tras el ingreso1,2.

CONTEXTO HISTÓRICO Y ACTUALIDAD:

Las infecciones nosocomiales han estado presentes desde la misma fundación de los hospitales como centros de ayuda a los enfermos, alrededor del 325 d.C. Antes de la introducción de las prácticas de higiene y del uso de antibióticos, estas infecciones son causadas por agentes patógenos externos o por microorganismos de la flora propia de los pacientes. El progreso en el conocimiento y el uso de antibióticos redujo de forma considerable la mortalidad causada por enfermedades infecciosas1,3.

Actualmente la situación es muy diferente y las IN son una importante problemática debida a diferentes factores como la elevada edad de los pacientes y la existencia de patologías crónicas. Además, el aumento de las intervenciones y de los procedimientos invasivos necesarios para el tratamiento o diagnóstico y la resistencia de los gérmenes intrahospitalarios a los antibióticos, ha afectado a la identificación de IN presentes en pacientes hospitalizados, destacando las unidades de cuidados intensivos por la necesidad existente en estas de la práctica de un mayor número de técnicas y procedimientos invasivos1,3.

CLASIFICACIÓN:

Las IN pueden clasificarse en función de su procedencia en endógenas y exógenas. Las endógenas son aquellas partes del cuerpo del paciente que por su propia naturaleza se encuentran colonizadas por microorganismos, dentro de estas encontramos el tracto genitourinario y gastrointestinal. Dentro de las exógenas se encontraría el personal de salud, el entorno y los dispositivos sanitarios4.

DATOS ESTADÍSTICOS:

La incidencia de las infecciones nosocomiales adquiridas en pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos varía en función del país y el nivel de desarrollo de este4.

Este tipo de infecciones afectan aproximadamente al 5% de los pacientes hospitalizados. Las infecciones nosocomiales son uno de los principales factores de aumento de la morbilidad y un aumento de los costes económicos, por ello, son sin duda una importante problemática para el paciente y también para los sistemas de salud pública 5,6.

 

OBJETIVO

El objetivo de esta revisión bibliográfica es conocer la forma correcta de realizar los diferentes procedimientos sanitarios con el fin de minimizar el riesgo de transmisión de infecciones nosocomiales en el entorno hospitalario.

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica de diferentes artículos científicos a través de las siguientes bases de datos de ciencias de la salud: MedLine, PubMed, Scopus, Dialnet, Scielo, Cochrane.

La búsqueda se realizó a partir de la creación de diferentes fórmulas con las palabras clave incluidas en los DeCS y en los MeSH combinándolas con los operadores booleanos “AND”, “OR” y “NOT”, tanto en español como en inglés.

La búsqueda se limitó a artículos de menos de 10 años de antigüedad (publicaciones posteriores a diciembre de 2012), en español y en inglés, disponibles de forma libre a texto completo.

 

RESULTADOS

Se ha demostrado que las medidas de protección personal de los profesionales de la salud, han resultado efectivas frente a la propagación de determinados gérmenes que infectan a los pacientes en los centros de hospitalización, dentro de estas medidas generales para todos los pacientes encontramos el lavado de manos y el uso de equipos de protección personal7,8.

Lavado de manos:

Muchas de las infecciones intrahospitalarias son transmitidas de paciente a paciente por medio de las manos de profesionales, lo que se conoce como infección cruzada. Está demostrado que la higiene de manos es el método más simple y efectivo para evitar dicha transmisión7.

Según la OMS existen 5 momentos en los que el personal sanitario debe realizar la higiene de manos, son los siguientes8,9:

– Antes del contacto con el paciente.

– Antes de la realización de una tarea aséptica.

– Después del riesgo de exposición a fluidos orgánicos.

–  Después del contacto con el paciente.

– Después del contacto con el entorno del paciente.

 

Existen varios tipos de lavado de manos9:

– Lavado higiénico de manos: su finalidad es eliminar la suciedad, materia orgánica y flora transitoria de las manos, para lo que es necesario jabón líquido de ph neutro o ligeramente ácido.

– Antisepsia de manos: además del lavado higiénico de manos también elimina parte de la flora resistente, consiguiendo también cierta actividad residual antimicrobiana. Se puede realizar con jabón antiséptico o con solución hidroalcohólica.

– Antisepsia quirúrgica: se realiza siempre antes de cada intervención quirúrgica, se puede realizar tanto con jabón antiséptico como con soluciones de base alcohólica con actividad residual, antes de la colocación de los guantes estériles.

 

Equipos de protección personal8,10:

  • Guantes: Deben usarse siempre que se vaya a tener contacto con sangre, fluidos corporales, secreciones, excreciones y material contaminado. Es importante realizar un uso correcto de los guantes y tener en cuenta que esto no sustituye el lavado de manos, para ello es conveniente seguir una serie de recomendaciones para el uso de guantes:
    • Usar guantes cuando pueda haber contacto con sangre o cualquier otro material infeccioso como mucosas o piel dañada.
    • No reutilizar los guantes para más de un paciente, quitárselos inmediatamente después de atender a un paciente.
    • Realizar un cambio de guantes en la atención de un mismo paciente si se va a pasar de una zona contaminada a tocar una zona limpia.

 

Los guantes se deben retirar de forma que la zona expuesta de ambos quede junta, un guante retira al otro, al retirar el segundo guante la parte externa es la que estaba en contacto con la mano.

  • Bata: Debe estar limpia, se coloca con la finalidad de proteger la piel y proteger el manchado de la ropa del personal, a la hora de la retirada hay que darle la vuelta, de modo que la zona contaminada quede en el interior.
  • Mascarillas: Se deben usar siempre que se vaya a realizar un procedimiento en el que se puedan generar salpicaduras por parte del paciente de sangre, secreciones o excreciones. Se manejan desde los lazos o gomas que quedan en la parte posterior de la cabeza o de las orejas. Se recomienda ponérsela antes de entrar en la habitación y quitarlas una vez fuera. El tipo de mascarilla que se debe utilizar varía en función del tipo de aislamiento.
  • Gafas: Se utilizan en casos en los que pueda haber salpicaduras de fluidos por parte del paciente. Se pueden reutilizar lavándolas con gel desinfectante con base de clorhexidina y agua y dejar secar.
  • Gorro: Lo debemos retirar manipulando la parte interna para no ponerse en contacto con la parte expuesta.

 

Encontramos también como medidas generales de prevención de transmisión de enfermedades infecciosas el correcto control del medio, es decir el manejo adecuado de los productos usados por el paciente que puedan contener sangre, secreciones o estar contaminados, así como el pijama y la ropa de cama. Las unidades de salud laboral tienen una importante función poniendo en conocimiento del personal las acciones adecuadas a la hora de desechar productos contaminados, cortantes o punzantes8.

Existen diferentes medidas de precaución dependiendo del tipo de transmisión en cada caso, estas se pondrán en marcha cuando el paciente esté diagnosticado o cuando haya sospecha de infección, una vez confirmado el diagnóstico se procederá al aislamiento del paciente en caso necesario11.

Los diferentes tipos de aislamiento en función de la transmisión son los siguientes10,11:

  • Transmisión aérea: Es el aislamiento que se debe poner en marcha cuando las partículas permanecen suspendidas en el aire por largos periodos de tiempo y pueden ser inhaladas por otro individuo. Se debe prestar atención a las precauciones que debe tomar el personal, especialmente en estos casos en el uso de mascarillas de alta eficacia (respirador de partículas).
  • Transmisión por gotas: Cuando las partículas generadas al hablar, toser o estornudar quedan suspendidas en el aire a una distancia de hasta un metro al hablar y hasta cuatro al toser y estornudar.
  • Por contacto: Se aplicaría en los casos en que la transmisión se produce con el contacto directo con el paciente o por el contacto con superficies y utensilios utilizados por el paciente. En este caso es recomendable el uso de guantes, bata y mascarilla cuando se va a tener contacto con el paciente. El lavado de manos es imprescindible antes y después del contacto y el material de uso clínico deberá ser exclusivo del paciente y permanecer dentro de la habitación.
  • Aislamiento inverso: Trata de proteger a los pacientes inmunodeprimidos y febriles de infecciones y sobreinfecciones.

 

Estas medidas de aislamiento se pondrán en marcha cuando el facultativo considere, siendo necesario comenzar las medidas de aislamiento aun cuando no exista un diagnóstico real, se esté a la espera de resultados, pero haya suficientes evidencias con los síntomas que presenta el paciente8,10.

 

CONCLUSIONES

Está demostrado que el papel del personal sanitario es fundamental en las medidas de prevención de la transmisión de infecciones intrahospitalarias, ya que, con el hecho de implementar ciertas medidas a los protocolos establecidos, se puede llegar a disminuir notablemente la incidencia de las IN.

Para conseguir erradicar estas infecciones, es imprescindible la educación al personal sanitario, especialmente a los profesionales de enfermería ya que son los encargados de realizar la mayor parte de técnicas invasivas a pacientes críticos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Modroño Liz M, Sánchez Álvarez CM. Prevención de Infecciones Nosocomiales en Unidades de Cuidados Intensivos en España. A Coruña; 2020 jun.
  2. Ramos Salvachúa A. Infecciones nosocomiales en el ambiente hospitalario: artículo monográfico. Revista Sanitaria de Investigación [Internet]. 2021 [citado 16 de junio de 2023]; Disponible en: https://revistasanitariadeinvestigacion.com/infecciones-nosocomiales-en-el-ambiente-hospitalario-articulo-monografico/
  3. Maguiña Vargas C. Infecciones nosocomiales. Acta Med Peru. 2016;33(3):175-7. Disponible en: www.amp.cmp.org.pe
  4. Vilca Yahuita J, Rodriguez Auad JP, Philco Lima P. Risk factors associated with intrahospital infections in critical patients. Rev Med La Paz. 2020;26(1):9-18.
  5. Pujol M, Limón E. Epidemiología general de las infecciones nosocomiales. Sistemas y programas de vigilancia. Enferm Infecc Microbiol Clin. febrero de 2013;31(2):108-13.
  6. Gordon Zamora EJ, Masaquiza Moyolema DA, Gallegos Moreno FA, Mayorga Gutiérrez ER. La infección nosocomial. Un reto en las unidades de cuidados intensivos. Enfermería Investiga: Investigación, Vinculación, Docencia y Gestión. 6 de enero de 2018;3(1 Sup):28-33.
  7. Siles Puerma J. Prevención primaria de infecciones nosocomiales en la unidad de cuidados intensivos: cuidados de enfermería. NPunto. 15 de septiembre de 2020;3(30):32-49.
  8. Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva SP y GS. Guía de aislamientos para la prevención de las enfermedades transmisibles en el hospital. 2022.
  9. Osakidetza. Guía de higiene de manos para profesionales sanitarios. 2017.
  10. Archivos de Pediatría del Uruguay, Manual Plan de Invierno. Medidas de prevención de infecciones intrahospitalarias. 2020;91(1).
  11. Protocolo de precauciones y aislamientos en patología infecciosa | Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero. 2022.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos