AUTORES
- Julia Navarro García. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Clara Andrés Escribano. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Javier Higueras Isidro. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Paula Moreno Gilaberte. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Julia Zamora Zapater. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Andrea Ruiz Martínez. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
RESUMEN
A lo largo de la historia las infecciones neonatales han constituido una de las principales causas de morbimortalidad en los neonatos. En nuestro medio, la bacteria Streptococcus agalactiae es una de las causas más frecuentes de infección en el neonato. Para su prevención se recomienda la identificación de las embarazadas portadoras de la bacteria a través de un cultivo vagino-rectal y la administración de profilaxis antibiótica intraparto a todas las gestantes colonizadas.
La matrona tiene un papel fundamental en aportar información clara y comprensible sobre la realización del cribado, explicando el procedimiento, sus beneficios y las implicaciones de un resultado positivo. Sin medidas de prevención, el riesgo de que un bebé desarrolle una infección grave es elevado, pudiendo provocar secuelas neurológicas a largo plazo, discapacidad o incluso la muerte. En la actualidad, la detección y profilaxis temprana han demostrado ser altamente eficaces, disminuyendo su incidencia en un 80%. En los casos en los que el cribado es positivo, el tratamiento va a centrarse en prevenir la transmisión de la bacteria al bebé, a través de la administración de profilaxis antibiótica a la madre en el momento del parto.
PALABRAS CLAVE
Streptococcus agalactiae, Estreptococo del Grupo B, cultivo vagino-rectal, profilaxis antibiótica, sepsis neonatal.
ABSTRACT
Throughout history, neonatal infections have been one of the main causes of morbidity and mortality in neonates. In our environment, the Streptococcus agalactiae bacterium is one of the most frequent causes of infection in the neonate. For its prevention, the identification of pregnant women carrying the bacteria through vagino-rectal culture and the administration of intrapartum antibiotic prophylaxis to all colonized pregnant women is recommended.
The midwife has a fundamental role in providing clear and understandable information about screening, explaining the procedure, its benefits and the implications of a positive result. Without preventive measures, the risk of a baby developing a serious infection is high and can lead to long-term neurological sequelae, disability or even death. Currently, early detection and prophylaxis have proven to be highly effective, decreasing its incidence by 80%. In cases where the screening is positive, treatment will focus on preventing transmission of the bacteria to the baby, through the administration of antibiotic prophylaxis to the mother at the time of delivery.
KEY WORDS
Streptococcus agalactiae, Group B Streptococcus, vagino-rectal culture, antibiotic prophylaxis, neonatal sepsis.
DESARROLLO DEL TEMA
A lo largo del embarazo se realizan múltiples pruebas diagnósticas para la prevención y tratamiento de posibles patologías o complicaciones. Una de ellas es el cribado vagino-rectal, una prueba fundamental en la prevención de infecciones neonatales, especialmente las causadas por el Estreptococo del grupo B (SGB)1.
La infección por SGB continúa siendo la causa más frecuente de sepsis neonatal de etiología bacteriana en nuestro medio. Por ello, en el año 2003, en el que las Sociedades Españolas de Ginecología y Obstetricia, Neonatología, Enfermedades infecciosas y Microbiología Clínica y Medicina Familiar y Comunitaria publicaron recomendaciones actualizadas para la prevención de esta infección2,3.
Finalmente, los Centros de Control de Enfermedades (CDC), junto con los nuevos avances y la literatura científica disponibles, llevaron a crear un consenso en 2012 dirigido a todos los profesionales sanitarios relacionados con el diagnóstico microbiológico y la atención al embarazo, el parto y el recién nacido (RN)4.
Dada la relevancia de esta infección neonatal, es fundamental que la matrona sea capaz de proporcionar información adecuada sobre la importancia del cribado vagino – rectal. A través de la educación, el acompañamiento y la ejecución del procedimiento, las matronas deben asegurar que las embarazadas reciban un cuidado de calidad, reduciendo así los riesgos asociados al SGB y contribuyendo a la salud y al bienestar de las madres y sus bebés3.
MECANISMO DE TRANSMISIÓN ESTREPTOCOCO DEL GRUPO B:
El Streptococcus agalctiae o estreptococo del grupo B (SGB) es una bacteria que forma parte de la flora del tracto gastrointestinal y genital de aproximadamente el 10 – 30% de las mujeres adultas. Aunque la presencia de SGB es generalmente asintomática en las gestantes, su transmisión al recién nacido (RN) durante el parto puede causar infecciones neonatales graves1,5.
Además de la colonización materna intraparto por SGB, existen otros factores que incrementan el riesgo de infección por SGB: Prematuridad (< 35 semanas), rotura prematura de membranas (≥ 18 horas), fiebre materna intraparto (≥38ºC), urinocultivo positivo para SGB durante la gestación e hijo anterior con infección neonatal precoz por SGB6.
ESTREPTOCOCO DEL GRUPO B EN EL RECIÉN NACIDO:
Los bebés de madres con EGB positivo que reciben tratamiento deben estar estrechamente controlados tras el nacimiento para detectar posibles signos de infección. Los síntomas sospechosos de sepsis en el RN son muy inespecíficos e incluyen inestabilidad térmica, succión débil, hipotonía, hipoglucemia, distensión abdominal, dificultad respiratoria, alteración hemodinámica, e incluso convulsiones. En ausencia de síntomas, generalmente no requieren tratamiento adicional7.
En los casos más graves pueden desarrollar sepsis, neumonía o meningitis. La sepsis y la meningitis son particularmente graves debido a su elevada mortalidad y el riesgo de secuelas, como discapacidad intelectual, parálisis cerebral y pérdida auditiva8.
Estas infecciones pueden ocurrir de forma temprana (primera semana) o tardía (entre los primeros 7 días y los 90 posteriores). Casi en el 90% de los casos los síntomas se manifiestan durante las primeras 24 horas de vida7.
PROCEDIMIENTO DEL CRIBADO VAGINO – RECTAL:
La detección y profilaxis temprana han demostrado ser altamente eficaces, disminuyendo la incidencia de infecciones neonatales graves en un 80%. El cribado vagino-rectal durante el embarazo es esencial para identificar a las mujeres que son portadoras de EGB. Este procedimiento permite que se tomen las medidas necesarias para prevenir la transmisión de la bacteria al RN durante el parto3.
El cribado de SGB se realiza a todas las embarazadas, independientemente de su riesgo obstétrico, entre las semanas 35 y 37 de gestación, a través de un cultivo vagino-rectal. En gestaciones gemelares y con riesgo de prematuridad se adelantará a las semanas 33-35. También debe aplicarse el cribado en las cesáreas electivas ya que esta intervención no protege de la infección neonatal por SGB1,2,6.
Quedan excluidas del cribado gestantes con un hijo anterior con infección neonatal precoz por SGB, gestantes en las que se detecte SGB en orina (≥ 10.000 UFC/ml) y aquellas en las que el cultivo sea positivo en algún momento previo de la gestación actual. En estos casos la profilaxis antibiótica está indicada incluso si se realiza frotis vagino-rectal con resultado negativo5,9.
RECOGIDA DEL CULTIVO VAGINO – RECTAL:
La toma del exudado vaginorrectal debe realizarse antes de cualquier manipulación vaginal y sin que la mujer haya usado productos de higiene íntima femenina o esté en tratamiento antibiótico. Generalmente lo realiza el ginecólogo o la matrona, sin embargo, en ocasiones es la propia mujer la que realiza el auto toma en su domicilio tras haber sido instruida7.
Se trata de una prueba rápida, indolora y segura tanto para la madre como para el bebé. Para la recogida de la muestra, se utiliza un hisopo de algodón estéril que debe colocarse en un tubo de transporte. Primero se obtiene una muestra del tercio externo vaginal (sin usar espéculo) y, posteriormente se toma una muestra rectal. Los exudados endocervical, perianal o perineal no son válidos6.
Una vez recogida la muestra se envía a un laboratorio para su análisis. Su transporte debe realizarse lo antes posible para optimizar los resultados y únicamente se mantendrá en refrigeración (entre 2 y 8ºC) si el envío se demora más de 24 horas.
En nuestro medio, la detección del SGB se realiza mediante aislamiento en una placa de agar diferencial y en un caldo de enriquecimiento selectivo. El tiempo de procesamiento es aproximadamente de 48 horas.
Dado el carácter transitorio e intermitente de la colonización por SGB, los resultados del cribado tienen una validez máxima de 5 semanas. En caso de que no se produjera el parto desde la toma del cultivo hasta pasado este período, deberá recogerse una nueva muestra6,10.
INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS Y TRATAMIENTO PROFILÁCTICO:
Tras el envío de las muestras, los resultados suelen estar disponibles a 24-48 horas de su análisis. Si el cribado es negativo, significa que en ese momento no hay colonización de SGB y que por tanto no se requieren medidas adicionales durante el parto. Mientras que, si el resultado es positivo, deberá administrarse a la madre una profilaxis antibiótica intraparto (PAI), momento de mayor riesgo de contagio del RN. Tras la aplicación de la PAI, la incidencia de sepsis neonatal precoz ha disminuido de forma significativa en nuestro país a más del 85%6.
La penicilina G es el antibiótico de elección para la profilaxis en mujeres con cribado SGB positivo. Se comienza con una dosis de 5 millones de unidades, seguida de 2,5 millones de unidades cada cuatro horas hasta el parto. En el caso de mujeres alérgicas a la penicilina, se pueden utilizar alternativas como la Cefazolina (si la alergia no es grave) o la Clindamicina y Vancomicina (en casos de alergia grave o resistencia del SGB a otros antibióticos)6,11.
La vía de administración más efectiva es la intravenosa ya que garantiza niveles altos de concentración de antibiótico en la circulación fetal y en el líquido amniótico10,12.
Para que la pauta antibiótica profiláctica sea efectiva deben administrarse al menos 4 horas antes del nacimiento. Si el parto se ha acelerado o el tratamiento no se completa, debe vigilarse al RN para detectar posibles signos de infección6.
Por último, no se ha demostrado que la administración de antibióticos durante la gestación resulte eficaz para erradicar la colonización vaginal, ya que, al suprimir el tratamiento, la vagina vuelve a colonizarse a partir del recto. Tampoco hay datos concluyentes acerca del uso de antisépticos vaginales como la Clorhexidina o la prevención de SGB mediante vacunas2.
CONCLUSIONES
El cultivo vagino-rectal ha sido adoptado como parte de los cuidados prenatales rutinarios debido a su alta eficacia en la prevención de complicaciones neonatales asociadas a SGB.
Su realización entre la semana 35 y 37 de gestación permite a los profesionales sanitarios identificar a las mujeres que necesitan profilaxis antibiótica durante el parto, reduciendo significativamente el riesgo de transmisión y de complicaciones en el RN.
Dada su relevancia, es fundamental que todas las gestantes reciban información adecuada sobre la importancia del cribado vagino-rectal. La matrona es una figura central en la atención prenatal y su rol en la realización del cribado.
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