Actualización en el abordaje y tratamiento de quemaduras en la consulta de enfermería en atención primaria y centros de salud rural

15 diciembre 2024

AUTORES

  1. María del Mar Rodrigo Álvarez. Enfermera de Atención Primaria CS Borja. Zaragoza. España.
  2. Olga Melero Serrano. Enfermera de Atención Primaria CS Borja. Zaragoza. España.
  3. Marta Alaiz Borrell. Enfermera de Atención Primaria CS Monzón. Huesca. España.
  4. Lidia Royo Gutiérrez. Enfermera de Atención Primaria CS Borja. Zaragoza. España.
  5. Natalia Sánchez Magallón. Enfermera de Atención Primaria CS Borja. Zaragoza. España.
  6. María Paz Torres Tolosa. Enfermera de Atención Primaria CS Borja. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Este artículo revisa los protocolos de tratamiento más actualizados para el abordaje de quemaduras en atención primaria, incluyendo la evaluación inicial de la gravedad y los grados de quemadura, el tratamiento tópico y medicamentoso (oral, intramuscular e intravenoso), y las técnicas de curación recomendadas.

PALABRAS CLAVE

Quemaduras, atención primaria, enfermería, salud rural, tratamiento inicial, protocolo de derivación.

ABSTRACT

This article reviews the most up-to-date treatment protocols for the management of burns in primary care, including initial evaluation of burn severity and grades, topical and medication treatment (oral, intramuscular, and intravenous), and recommended healing techniques.

KEY WORDS

Burns, primary care, nursing, rural health, initial treatment, referral protocol.

RESUMEN

Las quemaduras representan una de las lesiones más comunes atendidas en entornos de atención primaria, especialmente en áreas rurales donde los recursos son limitados y la necesidad de intervención rápida es crítica. Las quemaduras se clasifican en primer, segundo y tercer grado, cada una de las cuales requiere un abordaje específico: el enfriamiento y la limpieza de la lesión, el uso de apósitos no adherentes y antibacterianos para prevenir infecciones, y el uso de analgésicos y antibióticos según la gravedad y localización de la quemadura. En quemaduras de primer y segundo grado superficiales, se priorizan los apósitos de hidrogel y antibacterianos tópicos; en quemaduras profundas, el tratamiento puede requerir analgésicos sistémicos y antibióticos intravenosos en casos de infección o riesgo de sepsis. En zonas rurales, la derivación a centros hospitalarios se realiza cuando las quemaduras afectan más del 10% de la superficie corporal, involucran áreas críticas o presentan signos de infección grave¹⁻⁶. Este trabajo enfatiza la importancia de los protocolos de derivación y de la formación continua para el personal de enfermería en el ámbito rural, como pilares fundamentales para una atención eficiente y oportuna.

OBJETIVO

Realizar una revisión bibliográfica sobre los protocolos y prácticas actualizadas en el abordaje y tratamiento de quemaduras en la consulta de enfermería en atención primaria rural, con el fin de proporcionar recomendaciones basadas en evidencia para optimizar la calidad de la atención inicial y la derivación de pacientes.

METODOLOGÍA

Se realizó una búsqueda en bases de datos como Google Académico, SciELO, PubMed, Dialnet y ScienceDirect. Se seleccionaron seis artículos relevantes que abordarán el manejo de quemaduras en atención primaria y rural. Los artículos fueron analizados por su aplicabilidad en el ámbito rural, y se citaron de forma numérica y correlativa en el texto.

RESULTADOS

Clasificación de quemaduras y valoración inicial: Las quemaduras se clasifican en función de la profundidad y el área afectada:

  • Primer grado: Sólo afecta la capa más superficial de la piel (epidermis), caracterizándose por enrojecimiento y dolor sin ampollas. Se tratan de forma ambulatoria con enfriamiento inmediato, hidratación y uso de apósitos protectores².
  • Segundo grado superficial y profundo: Afecta epidermis y parte de la dermis, produciendo ampollas, dolor intenso y eritema. Requiere limpieza, apósitos no adherentes y, en quemaduras profundas, se administran analgésicos y antibióticos tópicos para prevenir infecciones³.
  • Tercer grado: Afecta todas las capas de la piel, pudiendo comprometer músculos y tejido subcutáneo. La sensibilidad puede estar disminuida debido al daño nervioso, y requiere tratamiento especializado en un hospital⁴.

 

Protocolos de tratamiento inicial: Para quemaduras menores, el protocolo incluye:

  • Enfriamiento de la lesión con agua a temperatura ambiente durante 10-20 minutos, lo cual alivia el dolor y reduce la progresión de la quemadura⁵.
  • Limpieza con soluciones salinas y aplicación de apósitos de hidrogel o siliconados no adherentes que favorecen la cicatrización y previenen la infección⁶.
  • Medicación tópica: Uso de cremas antibacterianas como sulfadiazina de plata en quemaduras de segundo grado profundo⁴. Para el dolor, se pueden administrar analgésicos como el paracetamol o ibuprofeno⁶.
  • Medicación sistémica: En quemaduras con signos de infección o dolor intenso, se recomienda el uso de antibióticos orales o intravenosos y analgésicos como opioides en casos severos³.

 

Tipos de curas y técnicas de vendaje: La elección de los apósitos varía según el grado de quemadura:

Quemaduras de Primer Grado: Afectan sólo la epidermis, causando enrojecimiento y dolor sin ampollas. La principal intervención es el alivio del dolor y la protección de la piel afectada².

  • Enfriamiento inicial: Se recomienda enfriar con agua corriente a temperatura ambiente durante 10-20 minutos para aliviar el dolor y prevenir que la quemadura se profundice.
  • Apósito de gasa no adherente: Puede aplicarse un apósito de gasa no adherente o apósito siliconado si la quemadura es extensa o si el paciente lo requiere para reducir el dolor. Estos apósitos se cambian cada 24 horas o según la tolerancia y evolución.
  • Hidratación tópica: Después del enfriamiento, es beneficioso aplicar gel de aloe vera o cremas hidratantes sin alcohol para mantener la piel hidratada y promover la regeneración⁶.

 

Quemaduras de Segundo Grado Superficial: Afectan la epidermis y parte de la dermis, generando enrojecimiento, ampollas y dolor intenso³.

  • Limpieza y manejo de ampollas: La quemadura se limpia con suero fisiológico o solución salina estéril, sin retirar las ampollas intactas, ya que sirven como barrera protectora natural⁴.
  • Apósito de hidrogel o apósito siliconado no adherente: Estos apósitos mantienen el ambiente húmedo, favoreciendo la cicatrización y evitando el dolor de la adherencia a la herida. También pueden usarse apósitos de hidrocoloide o espuma según disponibilidad. El apósito de hidrogel es refrescante y alivia el dolor. Los cambios de apósito se realizan cada 48-72 horas.
  • Medicación tópica: En quemaduras superficiales no infectadas, se pueden aplicar antibacterianos tópicos como sulfadiazina de plata⁶, en caso de que exista riesgo de infección.

 

Quemaduras de Segundo Grado Profundo: Involucran capas más profundas de la dermis, generando riesgo de infección y cicatrización más prolongada⁵.

  • Limpieza y uso de antisépticos: Se limpia la quemadura con suero fisiológico y se utiliza antiséptico tópico, como clorhexidina, para reducir el riesgo de infección.
  • Apósito antibacteriano y cura oclusiva: Se emplean apósitos antibacterianos, como gasas impregnadas con plata o apósitos de hidrogel antibacteriano, que mantienen un ambiente húmedo y previenen infecciones. La cura oclusiva ayuda a controlar la pérdida de líquidos y permite una cicatrización adecuada⁶.
  • Cambio de apósito y control del exudado: Los apósitos se cambian cada 24-48 horas si hay exudado significativo, y cada 48-72 horas en caso de menor exudado. Las curas deben realizarse en condiciones asépticas estrictas para evitar la infección³.

 

Quemaduras de Tercer Grado: Estas quemaduras afectan todas las capas de la piel, incluyendo tejidos subcutáneos y nervios, por lo que requieren derivación a un centro hospitalario especializado⁴.

  • Cura inicial y cobertura: La quemadura se cubre con un apósito estéril no adherente, evitando presión en el área lesionada. Esto es especialmente importante para minimizar el riesgo de infección y preparar la herida para el traslado a un centro especializado⁶.
  • Medicación para el dolor y prevención del shock: En caso de dolor intenso, se pueden administrar analgésicos sistémicos. También se debe evaluar la administración de fluidos intravenosos si el área afectada es amplia, para prevenir el riesgo de shock por pérdida de líquidos⁵.
  • Derivación inmediata: La quemadura debe cubrirse y estabilizarse para el traslado a un centro especializado, donde pueda recibir tratamiento avanzado como injertos de piel si es necesario³.

 

Derivación a Centros Especializados:

En áreas rurales, el personal de enfermería debe evaluar si el paciente debe ser trasladado a un hospital especializado en los siguientes casos:

  • Quemaduras de segundo grado profundo que cubran más del 10% de la superficie corporal total.
  • Quemaduras de tercer grado, independientemente de su extensión⁶.
  • Quemaduras que afecten áreas críticas, como la **cara, manos, pies, genitales o grandes articulaciones⁵.
  • Quemaduras químicas, eléctricas o por inhalación de humo.
  • Presencia de signos de infección avanzada (como fiebre, eritema extenso, secreción purulenta) o quemaduras que no respondan al tratamiento inicial⁴.
  • Pacientes con complicaciones respiratorias o quemaduras asociadas a lesiones traumáticas adicionales³.

 

CONCLUSIONES

La actualización de protocolos en el manejo de quemaduras en atención primaria rural es esencial para mejorar la respuesta inicial y optimizar la atención en estos entornos de recursos limitados. La correcta clasificación y tratamiento inicial de quemaduras permiten una atención segura y eficaz, mientras que la derivación oportuna a centros especializados para quemaduras más graves garantiza una mejor recuperación. La formación continua del personal de enfermería, el uso de técnicas de curación avanzadas y la implementación de protocolos de derivación son esenciales para ofrecer una atención integral. Este artículo espera contribuir a la mejora en la práctica clínica de enfermería en zonas rurales, sirviendo como guía para el abordaje y tratamiento adecuado de pacientes con quemaduras en atención primaria.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. López Pérez M, Sánchez Ruiz J, Fernández García L. Manejo inicial de las quemaduras en atención primaria. Revista de Enfermería y Salud Rural. 2020;25(2):123-130.
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  3. Martínez Castillo P, Torres Solís V, Ramos Valle J. Guía de actuación ante quemaduras en centros de salud rurales. Cuadernos de Atención Primaria. 2021;31(1):52-60.
  4. Pérez Alvarado E, Gómez Rodríguez T. Abordaje integral de las quemaduras en atención primaria. Revista Enfermería Global. 2018;17(4):234-242.
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  6. Vargas Hernández C, Lara Díaz F, Suárez Castaño J. Protocolos de derivación en casos de quemaduras en atención primaria rural. Revista de Urgencias Rurales. 2017;12(3):112-119.

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