Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.72.22.001
AUTORES
- María Jesús Lozano Molina. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Idoia Martínez Martínez. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
RESUMEN
La vía subcutánea es una forma de administración parenteral que permite introducir fármacos o sueroterapia de hidratación en el tejido subcutáneo, siendo una alternativa segura y mínimamente invasiva. Es especialmente útil en pacientes con difícil acceso venoso, personas mayores, frágiles o en situaciones de enfermedad avanzada. La absorción por esta vía es más lenta y sostenida que por la vía intravenosa, favoreciendo una liberación prolongada del fármaco y un adecuado control sintomático. La Hipodermoclisis permite la hidratación subcutánea en casos de deshidratación leve a moderada, evitando procedimientos más agresivos. Además, presenta un bajo riesgo de complicaciones y una buena tolerancia local. El papel de enfermería es fundamental en la selección de la vía, la técnica de inserción, el mantenimiento del dispositivo y la educación sanitaria. A pesar de los beneficios que ofrece, la vía subcutánea sigue siendo poco utilizada en la práctica clínica, lo que evidencia la importancia de reforzar la formación continuada del personal sanitario y de disponer de protocolos bien definidos que impulsen su correcta implementación.
PALABRAS CLAVE
Tejido subcutáneo, hipodermoclisis, enfermería, cuidados paliativos, atención domiciliaria, hidratación.
ABSTRACT
The subcutaneous route is a form of parenteral administration that allows the introduction of drugs or hydration therapy into the subcutaneous tissue, representing a safe and minimally invasive alternative. It is particularly useful in patients with difficult venous access, older adults, frail individuals, or those with advanced illness. Absorption via this route is slower and more sustained than intravenous administration, promoting prolonged drug release and adequate symptom control. Hypodermoclysis enables subcutaneous hydration in cases of mild to moderate dehydration, avoiding more invasive procedures. In addition, it carries a low risk of complications and is well tolerated locally. The role of nursing is essential in the selection of the route, insertion technique, device maintenance, and patient education. Despite its benefits, the subcutaneous route remains underutilized in clinical practice, highlighting the importance of ongoing staff training and the implementation of well-defined protocols to ensure its proper use.
KEY WORDS
Subcutaneous tissue, hypodermoclysis, nursing, palliative care, home care, hydration
INTRODUCCIÓN
La vía subcutánea es una forma de administración parenteral que consiste en introducir medicación o líquidos de hidratación debajo de la piel, en la capa del tejido celular ubicado justo encima del músculo, es decir en la hipodermis1.
La administración de medicamentos en el tejido celular subcutáneo puede realizarse mediante una punción directa con aguja y jeringa, o bien utilizando un catéter subcutáneo (palomilla)1,2.
La idea de aplicar sustancias debajo de la piel comenzó a desarrollarse entre los siglos XVII y XVIII, cuando los científicos empezaron a probar las primeras inyecciones en animales.
A mediados del siglo XIX fue cuando se desarrolló la aguja hipodérmica y la jeringa con émbolo. A partir de ahí ya se empezó a emplear la vía subcutánea para: analgesia, administración de fármacos que era imposible dar vía oral y como alternativa a la vía intravenosa en muchos casos3.
En el siglo XX se empezó a emplear la insulina para el tratamiento de la diabetes, la hipodermoclisis para la hidratación del paciente y la administración de analgésicos (sobre todo opioides como la morfina).
En las últimas décadas es clave en los cuidados paliativos, geriatría, atención domiciliaria. Sin embargo, hoy en día sigue en infrautilización, posiblemente debida a la falta de conocimientos, ausencia de protocolos claros.
Es fundamental el papel de enfermería tanto en la canalización, manejo, mantenimiento, indicaciones y educación sanitaria de la vía subcutánea, ya que es la responsable de ello. Por tanto, el personal debe estar actualizado y formado de forma continua1,2,3.
OBJETIVOS
- Definir la vía subcutánea y su técnica de inserción.
- Describir las indicaciones, contraindicaciones y ventajas de la vía subcutánea.
- Explicar la hipodermoclisis, los fármacos y sueros compatibles.
- Recalcar la importancia del papel de enfermería en la vía subcutánea.
MATERIAL Y MÉTODO
Diseño y pregunta PICO:
- (Paciente / Problema): Pacientes adultos con difícil acceso venoso, personas mayores, frágiles o en situaciones de enfermedad avanzada que requieren administración de fármacos o hidratación.
- I (Intervención): Administración de fármacos o líquidos de hidratación por vía subcutánea (incluyendo hipodermoclisis).
- C (Comparación): Administración de fármacos por vía intravenosa o vía oral (cuando sea posible).
- O (Outcome / Resultado): Seguridad del procedimiento, efectividad en la absorción del medicamento, buen control de los síntomas, buena tolerancia en el sitio de administración, menor riesgo de complicaciones y mejora en la calidad de los cuidados de enfermería.
Estrategia de búsqueda: Por heterogeneidad metodológica se optó por síntesis narrativa. Se consultaron bases de datos como PubMed, Scopus, CINAHL y SciELO. También Revistas de Enfermería en Internet, entre ellas Revista Sanitaria de Investigación; con una acotación temporal de 10 años. Se incluyeron artículos publicados entre 2015 y 2024.
Se emplearon como palabras clave: Tejido subcutáneo, hipodermoclisis, enfermería, cuidados paliativos, atención domiciliaria, hidratación. Previamente consultadas al DeCs (Descriptores en Ciencias de la Salud) y operadores booleanos: AND.
DESARROLLO
Definición y características generales de la vía subcutánea:
Vía subcutánea: Forma mínimamente invasiva de administrar fármacos o sueroterapia en el tejido celular subcutáneo, situado entre la dermis y la fascia muscular. Se usa en fármacos que requieren una absorción lenta o moderada, permitiendo así su liberación prolongada en el tiempo.
Es una alternativa útil en pacientes con mal acceso venoso, frágiles, pluripatológicos o en situaciones de enfermedad avanzada4.
Técnica de inserción:
Se realiza por parte del profesional de Enfermería.
- Higiene de manos.
- Preparación del material a emplear: guantes no estériles, gasas no estériles, antiséptico: alcohol a 70 ° o clorhexidina alcohólica al 2%, el catéter y apósito transparente.
- Selección de la zona de punción adecuada: zona con suficiente tejido subcutáneo, evitando zonas con edema, pliegues o prominencias óseas.
- Se introduce el catéter con un ángulo de 30-45°3,5.
- En varios protocolos revisados aceptan el cambio de la palomilla subcutánea cada 5- 7 días siempre que: la zona esté sin enrojecimiento, sin induración, sin calor, sin fugas, sin aspecto de “bolsa” dura. El apósito debe estar seco, limpio y bien fijado1,3,5.
Cómo es la absorción:
La absorción por la vía subcutánea es más lenta y sostenida que por la vía intravenosa.
La velocidad de la absorción va a depender de:
- Flujo sanguíneo en tejido subcutáneo (Enlentecimiento en frío, shock, deshidratación grave… y se acelera con el calor o vasodilatación).
- Características del fármaco (Cuanto más liposoluble, la absorción es más lenta).
- Volumen administrado (A mayor volumen, mayor riesgo de induración y absorción irregular).
- pH del fármaco: Cuanto más cercano al fisiológico, mejor tolerancia2,5.
Indicaciones, contraindicaciones y ventajas de la vía subcutánea:
Indicaciones:
- Pacientes con difícil acceso venoso.
- Personas mayores, frágiles o pluripatológicos.
- Obstrucción intestinal.
- En cuidados paliativos (Sedación o situación terminal), enfermedad avanzada.
- Administración continua e intermitente de analgésicos, antieméticos, sedantes, antipsicóticos.
- Hidratación subcutánea (Hipodermoclisis) en pacientes con deshidratación leve- moderada.
- Vía oral no suficiente o imposible; sin necesidad de una expansión rápida de volumen.
- Administración de insulinas, heparinas de bajo peso molecular y otro tipo de fármacos de uso crónico (absorción lenta).
- Atención domiciliaria/ residencias, favoreciendo la continuidad de cuidados y reduciendo los ingresos o estancias hospitalarias1,2,3,5.
Contraindicaciones:
- Paciente inestable hemodinámicamente o en shock. Absorción impredecible.
- Necesidad de efecto inmediato o administración de grandes cantidades de volúmenes en poco tiempo.
- Edemas en zonas de punción (anasarca, linfedema, celulitis…), hipoalbuminemia: absorción alterada y mayor riesgo de complicación local.
- Trastornos graves en la coagulación: el beneficio no compensa el posible sangrado o hematoma.
- Infección local, radiodermitis o zonas irradiadas.
- Alergia o reacciones previas al material de los dispositivos subcutáneos (Catéter, apósitos)3,4,5.
Ventajas de la vía subcutánea:
- Niveles plasmáticos similares a los alcanzados por vía intravenosa.
- Más segura que la vía intravenosa: no precisa su administración lenta por riesgo de para respiratoria o hipotensión.
- Su uso evita el paso hepático.
- Pocos efectos secundarios y las complicaciones se detectan rápidamente2,3.
- Reduce mucho el riesgo de infecciones.
- Fácil de usar, poco agresiva, mínimamente dolorosa.
- No requiere hospitalización del paciente.
- Facilita la calidad del paciente al permitir su autonomía.
- Económica1,4,5.
Hipodermoclisis:
Consiste en la infusión lenta y continua de soluciones isotónicas en el tejido subcutáneo. El volumen como máximo que se debe administrar debe oscilar entre 1000 y 1500 ml en 24 horas. Se pueden llegar a administrar hasta 3000 ml al día, pero empleando dos puntos de punción diferentes y simultáneamente.
La velocidad de administración debe ser lenta.
Las soluciones más empleadas son:
- Suero fisiológico al 0,9%.
- Suero Glucosado al 5%.
- Soluciones mixtas (glucosadas y salinas)2,5.
Zonas adecuadas para la punción:
Evitar articulaciones, zonas de pliegues y prominencias óseas.
El tejido subcutáneo deberá tener entre 1 y 2,5 cm de espesor.
En pacientes caquéxicos; evitar zona subclavicular (tejido graso fino)1,3,5.
Las ideales:
- Zona pectoral debajo de la clavícula (evitar tejido mamario).
- Zona anterior y externa del deltoides (no para dermoclisis).
- Cara anterior de los muslos.
- Zona abdominal debajo del ombligo.
- Zona escapular1,2,5.
Fármacos compatibles con la vía subcutánea:
- Midazolam.
- Bromuro de butilescopolamina.
- Haloperidol.
- Cloruro Mórfico.
- Metoclopramida.
- Dexametasona.
- Diclofenaco.
- Ketorolaco.
- Tramadol.
- Metadona1,2,3,4,5.
Desde el enfoque de enfermería, la elección de la vía de administración requiere una valoración integral y personalizada del paciente, considerando aspectos como el estado hemodinámico, la perfusión periférica, el nivel de conciencia, el apoyo familiar disponible y los objetivos del plan de cuidados. Asimismo, es fundamental analizar las características del fármaco o de la solución a administrar, tales como el volumen, la osmolaridad, el pH y la necesidad de una acción terapéutica rápida1,5.
CONCLUSIONES
La vía subcutánea es una alternativa segura, eficaz y mínimamente invasiva para la administración de fármacos y sueroterapia, en pacientes con acceso venoso difícil o en situaciones de enfermedades avanzadas.
Hay una eficacia demostrada: los niveles plasmáticos de fármacos alcanzados por vía subcutánea son comparables a los obtenidos por la vía intravenosa.
La Hipodermoclisis es una técnica útil para la hidratación en casos de deshidratación leve a moderada, permitiendo un manejo adecuado del paciente sin necesidad de recurrir a la vía intravenosa.
Es una vía que favorece los cuidados centrados en la persona, permitiendo una administración segura, escasamente invasiva, poco dolorosa, compatible con el entorno hospitalario y con gran participación tanto del paciente como de la familia.
A pesar de los beneficios que ofrece, la vía subcutánea sigue siendo poco utilizada en la práctica clínica, lo que evidencia la importancia de reforzar la formación continuada del personal de Enfermería y de disponer de protocolos bien definidos que impulsen su correcta implementación.
BIBLIOGRAFÍA
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