Adolescencia y vulnerabilidad psicológica: cambios biopsicosociales e implicaciones clínicas

26 junio 2026

 

AUTORES

  1. Belén Sieso Gracia. F.E.A Psiquiatría Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Lucas Santiago Piñeiro. F.E.A. Psicología Clínica Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La adolescencia constituye una etapa de transición entre la infancia y la edad adulta caracterizada por importantes cambios físicos, psicológicos, cognitivos, familiares y sociales. Debido a la intensidad de dichos cambios, este periodo representa una etapa de especial vulnerabilidad psicológica y emocional. El presente trabajo describe las principales características evolutivas de la adolescencia, así como los cambios biopsicosociales y sus implicaciones clínicas. La interacción entre factores individuales, familiares y sociales influye significativamente sobre la adaptación emocional del adolescente y sobre el riesgo de desarrollar psicopatología. Asimismo, durante esta etapa pueden aparecer conflictos emocionales, dificultades en la construcción de la identidad, conductas impulsivas y alteraciones en la dinámica familiar. Todo ello pone de manifiesto la importancia de favorecer contextos familiares, educativos y sociales que faciliten el desarrollo emocional, la autonomía progresiva y la adecuada regulación de los conflictos propios de esta etapa evolutiva.

PALABRAS CLAVE

Adolescente, salud mental, relaciones familiares, adaptación psicológica.

ABSTRACT

Adolescence is a transitional stage between childhood and adulthood characterized by significant physical, psychological, cognitive, familial, and social changes. Due to the intensity of these changes, this period represents a time of particular psychological and emotional vulnerability. This paper describes the main developmental characteristics of adolescence, as well as the biopsychosocial changes and their clinical implications. The interaction between individual, familial, and social factors significantly influences the adolescent’s emotional adjustment and the risk of developing psychopathology. Furthermore, emotional conflicts, difficulties in identity formation, impulsive behaviors, and disruptions in family dynamics may arise during this stage. All of this underscores the importance of fostering family, educational, and social environments that facilitate emotional development, progressive autonomy, and the appropriate regulation of the conflicts inherent in this developmental stage.

KEY WORDS

Adolescent, mental-health, family relations, psychological adaptation.

INTRODUCCIÓN

La adolescencia constituye una etapa evolutiva de transición entre la infancia y la edad adulta caracterizada por importantes cambios físicos, psicológicos, cognitivos, familiares y sociales1. Habitualmente comprende el periodo entre los 11 y los 20 años, diferenciándose una adolescencia temprana y otra tardía según el grado de desarrollo alcanzado1,2. Durante este periodo el individuo debe afrontar progresivamente el paso desde la dependencia infantil hacia la dependencia adulta2.

Desde una perspectiva clínica, la adolescencia representa una etapa de especial vulnerabilidad psicológica debido a la intensidad de los cambios madurativos y a las demandas adaptativas asociadas3. En este contexto pueden aparecer conflictos emocionales, dificultades en la construcción de la identidad, conductas impulsivas o alteraciones en la dinámica familiar que, aunque en muchos casos forman parte del desarrollo normativo, también pueden constituir factores de riesgo para la aparición de psicopatología1.

OBJETIVO

El objetivo de este trabajo es describir las principales características evolutivas de la adolescencia, así como los cambios psicológicos, familiares y sociales más relevantes y sus implicaciones clínicas.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de bibliografía relacionada con el desarrollo adolescente y la salud mental mediante la consulta de libros especializados, manuales de psicología evolutiva, artículos científicos y publicaciones de organismos sanitarios relevantes. Se incluyeron diferentes modelos teóricos y clínicos relevantes para la comprensión biopsicosocial de la adolescencia.

DESARROLLO

PERSPECTIVAS TEÓRICAS SOBRE LA ADOLESCENCIA:

El estudio de la adolescencia ha sido abordado desde múltiples perspectivas teóricas. Stanley Hall escribió el primer tratado sobre adolescencia, definiéndose como una etapa de crisis y conflicto marcada por importantes tensiones internas1. Posteriormente, Anna Freud destacó que se trata de un periodo caracterizado por el resurgimiento de pulsiones sexuales reprimidas durante la etapa de latencia, señalando que cierta conmoción psíquica forma parte del desarrollo normal4.

Desde el psicoanálisis, Arminda Aberastury describió tres duelos fundamentales por los que el adolescente debe transitar: el duelo por el cuerpo infantil, por la identidad infantil y por los padres idealizados de la infancia2. Erikson, desde una perspectiva biopsicosocial, situó en esta etapa la crisis de “identidad versus confusión de roles”, considerando la construcción de una identidad estable como la principal tarea evolutiva del adolescente. Explica que para ello los jóvenes deben elegir satisfactoriamente una ocupación, unos valores en los que creer y una identidad sexual sólida. Asimismo, señala la confusión de roles como el principal peligro de esta etapa e introduce el término de “moratoria social”, haciendo referencia al tiempo que la sociedad ofrece a los jóvenes para resolver el conflicto con respecto a su identidad1.

Por otro lado, Piaget, desde una perspectiva cognitiva, explicó que la adolescencia es el periodo en donde tiene lugar la aparición del pensamiento formal y abstracto1. Mientras Bandura enfatizó la importancia de los procesos de aprendizaje social y adquisición de roles1.

Desde la perspectiva sistémica, autores como Minuchin y Fishman centraron la atención en los cambios y adaptaciones que deben producirse dentro del sistema como consecuencia del cambio de ciclo vital de la familia, a través de la adopción de nuevas reglas y roles, para favorecer el proceso de individuación y desvinculación del adolescente5.

Por último, Feduchi señala la presencia de dos tipos de ansiedades predominantes en la adolescencia: las agorafóbicas, esto es, temor al crecimiento y al cambio adolescente; y las claustrofóbicas, temor a quedarse atrapado en la etapa infantil. La polaridad entre ambos tipos de ansiedades orienta el proceso de maduración y promueve movimientos progresivos y regresivos6.

CAMBIOS BIOPSICOSOCIALES DURANTE LA ADOLESCENCIA:

Cambios corporales y cerebrales:

La pubertad marca el inicio de importantes cambios físicos y hormonales relacionados con la maduración sexual y el crecimiento corporal. Posibles cambios y alteraciones que se alejen de lo normativo, como la pubertad precoz o tardía, pueden asociarse a dificultades de adaptación psicológica1.

A nivel neurobiológico, durante la adolescencia tiene lugar un proceso de poda sináptica y reorganización cerebral. Estos cambios a nivel cerebral tienen implicaciones clínicas durante la adolescencia. Diversos modelos neuroevolutivos han relacionado la maduración precoz de estructuras relacionadas con la recompensa y la impulsividad, junto con el desarrollo más tardío de la corteza prefrontal, puede favorecer la aparición de conductas de riesgo, búsqueda de sensaciones y mayor vulnerabilidad a comportamientos adictivos1.

Cambios psicológicos e identidad:

Uno de los principales procesos psicológicos de esta etapa es la construcción de la identidad personal. El adolescente desarrolla de manera progresiva un autoconcepto cada vez más complejo, abstracto y diferenciado. Para ello debe integrar aspectos corporales, emocionales y sociales que posiblemente hayan cambiado en gran medida en los últimos años1,2.

Piaget y Elkind describieron fenómenos característicos de esta etapa como el “egocentrismo adolescente”, la “audiencia imaginaria” y la “fábula personal”, relacionados con la suposición de estar siendo constantemente observados y con sentimientos de invulnerabilidad y de ser únicos y diferentes al resto,1.

Erikson consideró que el éxito en la resolución de la crisis de identidad permitirá alcanzar una identidad estable. Por su parte, Marcia desarrolló distintos estados de identidad según el grado de crisis y compromiso alcanzado por el adolescente, tales como la difusión de identidad, la exclusión, la moratoria y el logro de identidad1.

Cambios familiares y sociales:

La adolescencia implica también una crisis en la organización del sistema familiar. Los estilos parentales deben evolucionar desde modelos más centrados en el control hacia otros basados en la negociación y el reconocimiento de la cada vez mayor autonomía del hijo adolescente5.

Este proceso de reorganización puede generar conflictos familiares derivados de la redefinición de roles, del aumento de la independencia y de la confrontación generacional. Asimismo, los progenitores deben adaptarse a la pérdida progresiva del rol parental asociado a la infancia para asumir una relación más igualitaria con sus hijos5.

Desde el punto de vista social, durante esta etapa adquieren una mayor relevancia las relaciones con iguales, la pertenencia grupal y la búsqueda de aceptación social1,5.

ADOLESCENCIA Y VULNERABILIDAD PSICOLÓGICA:

Aunque la adolescencia no constituye en sí misma un proceso patológico, sí podemos considerarla como un periodo de especial vulnerabilidad para el desarrollo de problemas emocionales y conductuales3.

Las dificultades en la regulación emocional, la impulsividad, la presión social, los conflictos familiares o determinadas experiencias vitales estresantes pueden favorecer la aparición de trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, conductas autolesivas, trastornos de conducta o trastornos por consumo de sustancias1,3.

Además, factores contextuales como el aislamiento social, las dificultades académicas o situaciones de crisis colectiva pueden influir significativamente sobre la salud mental adolescente3. Como ejemplo de esto, diversos estudios han señalado el impacto psicológico que tuvo la situación social durante la pandemia por COVID-19 sobre la población adolescente, especialmente en relación con el aumento del malestar emocional y los síntomas ansioso-depresivos7.

CONCLUSIÓN

La adolescencia constituye una etapa de transición caracterizada por importantes cambios biopsicosociales y por la construcción progresiva de la identidad personal. Aunque muchos conflictos y cambios emocionales forman parte del desarrollo evolutivo normal, este periodo también supone una etapa de mayor susceptibilidad emocional y psicológica.

La interacción entre factores individuales, familiares y sociales influye de manera significativa sobre la adaptación del adolescente y sobre la posible aparición de psicopatología. Debido a ello, resulta fundamental favorecer contextos familiares, educativos y sociales que faciliten el desarrollo emocional, la adquisición progresiva de autonomía y el acompañamiento en el manejo de los conflictos propios de esta etapa.

BIBLIOGRAFÍA

  1. García Madruga JA, Delval J, coords. Psicología del desarrollo I. 2ª ed. Madrid: UNED; 2019.
  2. Aberastury A, Knobel M. La adolescencia normal: un enfoque psicoanalítico. Buenos Aires: Paidós; 2004.
  3. Organización Mundial de la Salud. Salud mental del adolescente [Internet]. Ginebra: OMS; 2024 [citado 2026 May 24]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health
  4. Freud A. El yo y los mecanismos de defensa. Barcelona: Paidós; 1984.
  5. Pereira R, coord. Manual de terapia familiar sistémica. Madrid: Morata; 2017.
  6. Feduchi Benlliure L. Fuga, ruta, viaje: artículos y conferencias. Barcelona: Debate; 2023.
  7. Lee J. Mental health effects of school closures during COVID-19. Lancet Child Adolesc Health. 2020;4(6):421. doi:10.1016/S2352-4642(20)30109-7.

 

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