Amebiasis. Artículo monográfico

8 diciembre 2024

AUTORES

  1. Raquel Sancho Almau. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Marta Latapia Callen. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Elena Lacueva Zapater. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Esther Prades Laborda. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Juan Carlos Sáez Moreno. Celador. Celador en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Beatriz Pilar Sánchez Gil. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La amebiasis es una enfermedad parasitaria muy poco frecuente en España, si tenemos en cuenta que hacemos referencia al conjunto de patologías infecciosas. Debido a la poca prevalencia existente, esto constituye un factor para que esta afección sea desconocida tanto por la sociedad, como por los profesionales del sistema sanitario, pudiendo complicar dicho hecho su diagnóstico.

Es fundamental que los profesionales del ámbito sanitario tengan unos conocimientos adecuados para detectarla y aplicar el tratamiento adecuado. Aunque la mortalidad de esta enfermedad, por regla general, no es significativa en los países desarrollados, puede llegar a desarrollar en los pacientes síntomas que hagan peligrar su vida.

PALABRAS CLAVE

Amebiasis, disentería amebiana, parásitos, población, prevención primaria.

ABSTRACT

Amebiasis is a very rare parasitic disease in Spain, if we take into account that we are referring to the set of infectious pathologies. Due to the low prevalence, this constitutes a factor for this condition to be unknown both by society and by professionals in the health system, which may complicate its diagnosis.

It is essential that health professionals have adequate knowledge to detect it and apply the appropriate treatment. Although the mortality of this disease, as a general rule, is not significant in developed countries, patients can develop life-threatening symptoms.

KEY WORDS

Amebiasis, dysentery amebic, parasites, population, primary prevention.

DESARROLLO DEL TEMA

La amebiasis, amebosis, amibiasis o entamoebosis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Entamoeba hystolitica. Este parásito microscópico se puede contraer al consumir agua o alimentos contaminados1.

La amebiasis es común y ampliamente diseminada, pero la prevalencia varía según las áreas geográficas. Alrededor de 50 millones de personas al año se infectan con el parásito; no obstante, sólo 5 millones (10%) desarrollan la enfermedad, resultando en 100.000 muertes anuales. La prevalencia mundial de E. histolytica no es bien conocida, por el surgimiento de E. dispar y E. moshkovskii como especies que infectan al hombre. En países en vías de desarrollo se han realizado pocos estudios al respecto. El rango de la prevalencia es de 1% a 40% en América Central y del Sur, Asia y África y de 0,2% a 10,8% en países industrializados. En México, Brasil, Nicaragua y Ecuador, se han observado porcentajes de infección con E. histolytica de 0% a 13,8% y de E. dispar de 7,5% a 2,8%. En Bangladesh, se demostraron nuevas infecciones por E. histolytica en 39% de los niños estudiados durante un año, de los cuales 10% desarrolló diarrea y 3% disentería2.

  • Infección intestinal: Inmunoensayo enzimático de heces, pruebas moleculares para detectar ADN del parásito en las heces, examen al microscopio y/o pruebas serológicas.
  • Infección extraintestinal: Estudios de diagnóstico por imágenes y pruebas serológicas o un ensayo terapéutico con un amebicida.

 

La amebiasis no disentérica puede confundirse con el síndrome de intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal o la diverticulitis. Un tumor en el hipocondrio derecho también puede confundirse con un cáncer, la tuberculosis, la actinomicosis o el linfoma.

La disentería amebiana puede diagnosticarse erróneamente, salmonelosis o una colitis ulcerosa. En la disentería amebiana, las deposiciones suelen ser menos frecuentes y menos acuosas que en la disentería bacilar. Las heces contienen en general moco e hilos de sangre. A diferencia de lo observado en la shigelosis, la salmonelosis y la colitis ulcerosa, las heces de la colitis amebiana no contienen grandes cantidades de leucocitos, porque los trofozoítos los destruyen.

La amebiasis hepática y el absceso amebiano deben diferenciarse de otras infecciones hepáticas (p. ej., enfermedad equinocócica) y tumores. Los pacientes con absceso hepático amebiano suelen presentar dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen y fiebre. El absceso hepático amebiano es más frecuente en hombres y adultos jóvenes expuestos a áreas endémicas, mientras que el absceso hepático piógeno es más frecuente en pacientes mayores. Además, los síntomas de equinococosis son inusuales hasta que el quiste crece hasta 10 cm de diámetro, y el carcinoma hepatocelular por lo general no produce otros síntomas que los causados por la enfermedad hepática crónica. Sin embargo, para diagnosticar la amebiasis a menudo se necesitan estudios de diagnóstico por imágenes, pruebas de laboratorio y biopsia de tejido. Las pruebas típicamente incluyen hemograma completo, hemograma y TC abdominal. Los pacientes con absceso hepático piógeno a menudo revelan una desviación a la izquierda en el recuento de leucocitos, un aumento de la concentración sérica de bilirrubina, antecedentes de cálculos biliares y diabetes mellitus. El absceso hepático amebiano en general no causa un desplazamiento a la izquierda en el recuento de leucocitos ni un aumento de la concentración sérica de bilirrubina.

El diagnóstico de amebiasis se confirma al hallar trofozoítos amebianos, quistes o ambos en las heces o los tejidos; no obstante, E. histolytica patógena tiene características morfológicas indistinguibles de las especies no patógenas E. dispar, así como E. moshkovskii y E. bangladeshi, con patogenicidad dudosa. Los inmunoensayos que detectan los antígenos de E. histolytica en las heces son sensibles y específicos realizándose para confirmar el diagnóstico. Los ensayos de detección de DNA específicos para E. histolytica mediante reacción en cadena de la polimerasa están disponibles en laboratorios de diagnóstico de referencia y tienen una sensibilidad y una especificidad elevadas.

Las pruebas serológicas son positivas en:

  • Aproximadamente el 95% de los pacientes con un absceso hepático amebiano.
  • > 70% de aquellos con infección intestinal activa.

 

El enzimoinmunoensayo (EIA) es la prueba serológica empleada con mayor frecuencia. Los títulos de anticuerpos pueden confirmar la infección por E. histolytica, pero pueden persistir varios meses o años, lo que impide la diferenciación entre la infección aguda y pasada en los residentes de áreas con prevalencia elevada de la infección. Por lo tanto, las pruebas serológicas son útiles cuando se considera menos probable una infección previa (p. ej., los viajeros a zonas endémicas)3.

La mayoría de las personas con esta infección no tienen síntomas. Si se presentan, se observan de 7 a 28 días después de estar expuesto al parásito.

Los síntomas leves pueden incluir:

  • Cólicos abdominales.
  • Diarrea: Realización de 3 a 8 heces semiformadas al día o paso de heces blandas con moco y ocasionalmente con sangre.
  • Fatiga.
  • Flatulencia excesiva.
  • Dolor rectal durante una defecación (tenesmo).
  • Pérdida de peso involuntaria.

 

Los síntomas graves pueden incluir:

  • Sensibilidad abdominal.
  • Heces con sangre, incluso paso de heces líquidas con vetas de sangre, paso de 10 a 20 heces al día.
  • Fiebre.
  • Vómitos4.

 

El tratamiento de la amebiasis se realiza en dos fases. Primero se administra un primer fármaco antimicrobiano, como el metronidazol o el tinidazol, que actúa destruyendo las amebas, y seguidamente se administra Paromomicina, que sirve para eliminar los quistes y, así, evitar las recaídas.

Es importante no tomar alcohol durante el tratamiento y tampoco los días después, ya que puede interaccionar con la medicación y causar vómitos, sofocos y dolores de cabeza.

El tratamiento de la amebiasis se realiza en dos fases. Primero se administra un primer fármaco antimicrobiano, como el metronidazol o el tinidazol, que actúa destruyendo las amebas, y seguidamente se administra Paromomicina, que sirve para eliminar los quistes y, así, evitar las recaídas.

Es importante no tomar alcohol durante el tratamiento y tampoco los días después, ya que puede interaccionar con la medicación y causar vómitos, sofocos y dolores de cabeza5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Amebiasis [Internet]. Clínic Barcelona. [citado el 30 de octubre de 2024]. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/amebiasis
  2. Chacín-Bonilla Leonor. Amebiasis: aspectos clínicos, terapéuticos y de diagnóstico de la infección. Rev. Méd. Chile [Internet]. 2013 Mayo [citado 2024  Oct  30]; 141(5):609-615. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872013000500009&lng=es.  http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872013000500009.
  3. Marie C. Amebiasis [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. [citado el 30 de octubre de 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/protozoos-intestinales-y-microsporidias/amebiasis
  4. Amebiasis [Internet]. Medlineplus.gov. [citado el 30 de octubre de 2024]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000298.htm
  5. Laufer N. Tratamiento de la amebiasis. [citado el 30 de octubre de 2024]; Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/amebiasis/tratamiento

 

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