Aplicaciones clínicas del Angio-OCT en el diagnóstico y seguimiento del glaucoma

16 mayo 2025

 

AUTORES

  1. Aser Cebollada Martínez. MsC. Óptico-optometrista, Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  2. Blanca Montori Lacámara. MsC. Óptico-optometrista. Departamento de Farmacología y Fisiología Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España. Departamento de Oftalmología, Hospital Real y Provincial de Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza,España.
  3. Carla Sierra Santamaría. Óptico-optometrista, Liince óptica, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  4. Sara Marquina Martin. MsC. Óptico-optometrista, Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, Zaragoza, España. Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.
  5. Javier Pérez Velilla.MsC. Óptico-optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología, Zaragoza, España.
  6. Marta Sancho Larraz, MsC. Óptico-optometrista, Biotech Vision SLP Spin off, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva que puede conducir a la ceguera irreversible, caracterizada por la pérdida de células ganglionares de la retina y daño del nervio óptico. La presión intraocular elevada es un factor de riesgo importante, pero no exclusivo, lo que sugiere una etiología multifactorial. Actualmente, el diagnóstico se basa en pruebas estructurales y funcionales como la OCT convencional y la campimetría, aunque estas técnicas tienen limitaciones, especialmente en etapas tempranas o en casos de glaucoma normotensivo.

Esta revisión analiza el potencial del Angio-OCT como herramienta complementaria y avanzada para la detección temprana y el seguimiento del glaucoma, al evaluar la densidad y perfusión de la microvasculatura retinal y peripapilar. Se revisaron 40 estudios publicados entre 2018 y 2023 que demuestran que el Angio-OCT puede detectar alteraciones vasculares antes de que aparezcan cambios estructurales evidentes o déficits funcionales. Además, se evidenció una correlación entre la disminución de la perfusión capilar y la progresión del glaucoma.

A pesar de sus ventajas, el Angio-OCT presenta limitaciones técnicas, como artefactos por movimiento y falta de estándares de interpretación. Se resalta la necesidad de estudios longitudinales que permitan validar su utilidad como herramienta predictiva y estandarizar su uso clínico. En conjunto, el Angio-OCT emerge como una técnica prometedora que puede enriquecer el abordaje diagnóstico y terapéutico del glaucoma, especialmente en sus fases iniciales y en subtipos clínicamente desafiantes.

PALABRAS CLAVE

Glaucoma, tomografía de coherencia óptica, presión intraocular.

ABSTRACT

Glaucoma is a progressive optic neuropathy that can lead to irreversible blindness, characterized by the loss of retinal ganglion cells and optic nerve damage. Elevated intraocular pressure is an important, though not exclusive, risk factor, suggesting a multifactorial etiology. Currently, diagnosis relies on structural and functional tests such as conventional OCT and perimetry, although these techniques have limitations, especially in early stages or in cases of normal-tension glaucoma.

This review analyzes the potential of OCT-Angiography (Angio-OCT) as a complementary and advanced tool for the early detection and monitoring of glaucoma by assessing the density and perfusion of the retinal and peripapillary microvasculature. Forty studies published between 2018 and 2023 were reviewed, demonstrating that Angio-OCT can detect vascular alterations before evident structural changes or functional deficits appear. Furthermore, a correlation was observed between decreased capillary perfusion and glaucoma progression.

Despite its advantages, Angio-OCT presents technical limitations, such as motion artifacts and a lack of standardized interpretation criteria. The need for longitudinal studies to validate its predictive utility and standardize its clinical application is highlighted. Overall, Angio-OCT emerges as a promising technique that can enhance the diagnostic and therapeutic approach to glaucoma, particularly in its early stages and in clinically challenging subtypes.

KEY WORDS

Glaucoma, optical coherence tomography, intraocular pressure.

INTRODUCCIÓN

El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva que conlleva una pérdida irreversible de la visión y es responsable de un alto porcentaje de los casos de ceguera en el mundo. Esta enfermedad se caracteriza por un daño en el nervio óptico y una pérdida de células ganglionares de la retina, las cuales transmiten señales visuales al cerebro. A medida que avanza, el glaucoma afecta primero a la visión periférica y, en etapas avanzadas, puede comprometer la visión central. Dado su curso progresivo y asintomático en las primeras etapas, es difícil detectarlo tempranamente, lo que resalta la importancia de los factores de riesgo en el cribado y diagnóstico precoz1.

La presión intraocular (PIO) elevada es el factor de riesgo más reconocido y estudiado para el glaucoma. La PIO elevada puede causar daño mecánico y comprometer el flujo sanguíneo al nervio óptico, favoreciendo la muerte de las células ganglionares. Sin embargo, no todos los individuos con PIO elevada desarrollan glaucoma, y existen casos de glaucoma de presión normal donde el daño progresa sin una presión intraocular elevada. Estos hallazgos sugieren que el glaucoma es multifactorial, con diversos factores de riesgo que, de forma independiente o interactiva, incrementan la susceptibilidad al daño del nervio óptico2.

Factores de riesgo no modificables:

  1. Edad: La prevalencia de glaucoma aumenta significativamente con la edad, especialmente después de los 40 años. El envejecimiento contribuye a la vulnerabilidad de las células ganglionares y aumenta la susceptibilidad del tejido ocular al daño por estrés oxidativo y fluctuaciones de la PIO3.
  2. Genética y antecedentes familiares: La predisposición genética es un factor de riesgo importante. Los antecedentes familiares duplican el riesgo de desarrollar glaucoma, debido a la presencia de mutaciones en genes como MYOC, OPTN y TBK1, asociadas con formas hereditarias de la enfermedad4.
  3. Raza y etnia: Las personas de origen africano, afrocaribeño y asiático tienen un mayor riesgo de glaucoma, con una tendencia a desarrollarlo a edades más tempranas y de manera más rápida. En poblaciones asiáticas, el glaucoma de ángulo cerrado es más común, una variante que puede causar pérdida visual aguda si no se trata5.
  4. Género: Las mujeres tienen un mayor riesgo de glaucoma de ángulo cerrado debido a una cámara anterior ocular más estrecha. En el caso del glaucoma de ángulo abierto, afecta a ambos géneros, aunque algunos estudios sugieren una mayor prevalencia en hombres6.

 

Factores de riesgo modificables:

  1. PIO: La PIO elevada es el principal factor de modificable y el único que se trata directamente para ralentizar la progresión del glaucoma. Aunque no todos los pacientes con PIO elevada desarrollan glaucoma, reducir la PIO disminuye significativamente el riesgo de progresión7.
  2. Enfermedades cardiovasculares: La hipertensión, la hipotensión y otros problemas circulatorios afectan al flujo sanguíneo ocular. En particular, la baja presión arterial puede causar perfusión insuficiente del nervio óptico, mientras que la hipertensión crómica daña la autorregulación del flujo sanguíneo ocular8.
  3. Diabetes: La diabetes podría aumentar el riesgo de glaucoma debido a la microangiopatía que compromete el flujo sanguíneo al nervio óptico, aunque esta relación aún requiere más investigación9.
  4. Miopía: La miopía moderada a alta incrementa el riesgo de glaucoma, ya que la elongación axial del ojo en la miopía genera cambios estructurales en el nervio óptico que lo hacen más vulnerables10.
  5. Consumo de esteroides: El uso prolongado de esteroides se ha asociado con un aumento de la PIO y en algunos casos con el desarrollo de glaucoma, conocido como glaucoma inducido por esteroides11.

 

Métodos de diagnóstico y sus limitaciones:

El diagnóstico del glaucoma se basa en la evaluación de la PIO, así como de cambios estructurales y funcionales en el nervio óptico y el campo visual.

  • Tonometría: Mide la PIO, pero presenta limitaciones en casos de glaucoma de presión normal y su resultado puede variar según el grosor corneal12.
  • Campimetría: Evalúa el campo visual, aunque suele detectar pérdidas en etapas avanzadas y depende de la cooperación del paciente13.
  • Tomografía de Coherencia Óptica (OCT): Permite evaluar la estructura de la retina, pero no proporciona información sobre la perfusión vascular, que es clave en la progresión del glaucoma. Esto ha impulsado el uso de la Angio-OCT, que evalúa tanto la estructura como la perfusión de la microvasculatura retinal, superando varias limitaciones de los métodos tradicionales14.

 

OBJETIVOS

Objetivo General:

Evaluar la efectividad y utilidad del Angio-OCT como herramienta diagnóstica y de monitoreo en el manejo del glaucoma, determinando su capacidad para detectar cambios en la microvasculatura retinal y peripapilar que puedan indicar progresión temprana de la enfermedad, y comparando su rendimiento frente a los métodos de diagnóstico tradicionales.

Objetivos específicos:

  • Analizar la capacidad diagnóstica del Angio-OCT en etapas tempranas del glaucoma:

 

Explorar cómo el Angio-OCT puede identificar alteraciones en la densidad y perfusión de la microvasculatura retinal antes de que se manifiesten los cambios estructurales y funcionales característicos en la OCT y campimetrías convencionales. Esto incluye determinar si la tecnología puede ofrecer un diagnóstico más temprano en pacientes con riesgo elevado de desarrollar glaucoma.

  • Comparar el desempeño de Angio-OCT con métodos de diagnóstico convencionales:

 

Evaluar las ventajas y limitaciones del Angio-OCT en comparación con la campimetría y OCT convencional. El objetivo es determinar en qué medida el Angio-OCT mejora la precisión diagnóstica y la sensibilidad en la detección de cambios vasculares y estructurales en el nervio óptico y la retina.

  • Determinar la relación entre alteraciones vasculares detectadas por Angio-OCT y la progresión del glaucoma:

 

Investigar la correlación entre los parámetros de perfusión vascular obtenidos con Angio-OCT y la progresión de la enfermedad en pacientes con glaucoma. Esto permitirá comprender mejor si los cambios en la microvasculatura pueden considerarse un marcaor de progresión y, por tanto, una herramienta predictiva para la evolución del glaucoma.

  • Evaluar la aplicabilidad del Angio-OCT en el seguimiento longitudinal de pacientes con glaucoma:

 

Analizar la utilidad del Angio-OCT en el monitoreo a largo plazo de la enfermedad, especialmente en cuanto a su capacidad para detectar cambios graduales en la microvasculatura que puedan indicar progresión del glaucoma. Este objetivo incluye determinar si el Angio-OCT puede complementar los métodos de seguimiento actuales para evaluar la respuesta al tratamiento y adaptar estrategias terapéuticas en función de los cambios observados.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica en bases de datos científicas como PubMed, Scopus y Web of Science, enfocada en estudios publicados entre 2018 y 2023 sobre el uso del Angio-OCT en el diagnóstico y seguimiento del glaucoma.

Criterios de inclusión y exclusión:

Se incluyeron estudios en inglés y español que analizarán el Angio-OCT en pacientes con glaucoma, específicamente evaluando la microvasculatura retinal y la cabeza del nervio óptico. Se excluyeron estudios que no abordarán glaucoma, aquellos sin datos cuantitativos sobre la microvasculatura y revisiones sin base empírica.

Proceso de selección y análisis:

Se seleccionaron 40 estudios que cumplían con los criterios de inclusión. Estos artículos fueron analizados según el diseño del estudio, los parámetros vasculares evaluados (como densidad y perfusión capilar), y sus hallazgos en relación con la detección temprana y progresión del glaucoma.

Esta metodología permite una visión detallada y actualizada sobre el potencial del Angio-OCT en la práctica clínica del glaucoma.

RESULTADOS

La revisión de la literatura sobre el uso de Angio-OCT en el manejo del glaucoma revela que esta tecnología aporta información detallada sobre los cambios en la microvasculatura retinal que preceden a las alteraciones estructurales y funcionales típicas de la enfermedad. Los estudios seleccionaos muestran de manera consistente que el Angio-OCT permite detectar una disminución en la densidad vascular y una reducción en la perfusión capilar de la retina peripapilar y del nervio óptico, lo que se asocia con la progresión del glaucoma.

Densidad vascular en etapas tempranas del glaucoma:

Un estudio destacado de Liu et al (2020)15 evaluó la densidad vascular en 120 ojos de pacientes con glaucoma en estadio inicial y en 100 ojos de sujetos sanos. Los autores utilizaron Angio-OCT para examinar el plexo capilar superficial en la retina peripapilar y observaron una disminución significativa en la densidad vascular en los ojos con glaucoma en comparación con los ojos sanos. Específicamente, la densidad vascular en el grupo de glaucoma fue un 20% inferior, lo cual se correlacionó con un adelgazamiento de la capa de fibras nerviosas de la retina (RNFL). Estos resultados sugieren que el Angio-OCT es capaz de detectar cambios vasculares tempranos en la retina que pueden no ser evidentes con otras técnicas de imagen. La densidad vascular disminuida, observada antes de que se produzcan alteraciones significativas en el campo visual, implica que el Angio-OCT podría ser útil para identificar a pacientes en etapas incipientes de la enfermedad, permitiendo un abordaje preventivo y personalizado.

Relación entre perfusión capilar y progresión del glaucoma:

Otro estudio relevante, realizado por Martínez et al. (2021)16, investigó la relación entre la perfusión capilar peripapilar y la progresión del glaucoma en un seguimiento de 24 meses con 150 pacientes. Este estudio identificó que una reducción en la perfusión capilar superior al 15% en la región peripapilar se asoció con un aumento en el riesgo de progresión del glaucoma. La progresión fue definida como una disminución adicional en el grosor de la RNFL y un empeoramiento del campo visual, evaluado mediante campimetría. Los resultados mostraron que los pacientes con una disminución significativa en la perfusión capilar experimentaron una progresión más rápida de la enfermedad, sugiriendo que el Angio-OCT no solo es útil para el diagnóstico temprano, sino también para el monitoreo de la evolución de la enfermedad. Los autores concluyeron que el Angio-OCT permite identificar patrones de perfusión alterados que se correlacionan con una mayor susceptibilidad a la progresión del glaucoma, lo cual es crucial para decidir intervenciones terapéuticas tempranas.

Comparación entre Angio-OCT y OCT convencional en la evaluación de glaucoma moderado:

En un estudio comparativo de Gómez y Sánchez (2022)17, se evaluaron 200 pacientes con glaucoma moderado utilizando tanto Angio-OCT cómo OCT convencional. Los resultados mostraron que, mientras que ambos métodos lograron detectar adelgazamiento de la RNFL, el Angio-OCT ofreció una visión más completa al identificar una disminución de la densidad vascular en áreas específicas del nervio óptico y de la retina peripapilar que no fueron observadas con la OCT tradicional. Estos cambios en la densidad vascular parecieron preceder al adelgazamiento de la RNFL, lo que sugiere que el Angio-OCT podría identificar daños incipientes antes de que se reflejen en la estructura del tejido nervioso. Este hallazgo es relevante porque indica que el Angio-OCT podría complementar la OCT convencional en el manejo del glaucoma, proporcionando una imagen más completa del estado de la retina y del nervio óptico.

Uso de Angio-OCT en glaucoma normotensivo:

El glaucoma normotensivo, caracterizado por el daño progresivo del nervio óptico sin elevación de la PIO, representa un desafío diagnóstico particular. Un estudio realizado por Lee et al. (2023)18 analizó el papel del Angio-OCT en una muestra de 80 pacientes con glaucoma de PIO normal. Los resultados mostraron una reducción significativa en la densidad vascular peripapilar y en el flujo sanguíneo en estos pacientes, similar a los cambios observados en pacientes con glaucoma de ángulo abierto con PIO elevada. Este estudio destaca que, en el glaucoma normotensivo, el Angio-OCT puede identificar cambios microvasculares que no dependen de la PIO, lo que proporciona una herramienta de diagnóstico adicional y puede ayudar a distinguir entre diferentes subtipos de glaucoma. Además, los resultados sugieren que la evaluación de la perfusión vascular en estos pacientes es fundamental para entender mejor los mecanismos subyacentes de la enfermedad y para guiar intervenciones que puedan proteger la perfusión del nervio óptico.

Síntesis de hallazgos:

Los estudios revisados ofrecen evidencia consistente de que el Angio-OCT proporciona ventajas significativas sobre las técnicas de diagnóstico convencionales en el manejo del glaucoma. En general, los hallazgos sugieren que:

  • El Angio-OCT detecta alteraciones en la densidad vascular y la perfusión capilar de la reina y la cabeza el nervio óptico en etapas tempranas de glaucoma, incluso antes de que los cambios estructurales sean evidentes en la OCT convencional o que se manifiesten pérdidas en el campo visual.
  • Existe una correlación directa entre la disminución en la densidad vascular y la progresión del glaucoma, lo que posiciona al Angio-OCT como una herramienta clave no solo para el diagnóstico temprano, sino también para el monitoreo de la evolución de la enfermedad.
  • El Angio-OCT es especialmente útil en el glaucoma normotensivo, donde la PIO no es un indicador fiable y las técnicas basadas en el control de la PIO pueden ser insuficientes.

 

En conjunto, estos hallazgos indican que el Angio-OCT puede ofrecer una ventaja importante en el manejo clínico del glaucoma, permitiendo una detección más temprana y precisa de cambios vasculares y estructurales, lo que a su vez facilita un abordaje preventivo y personalizado.

 

DISCUSIÓN

El uso de la Angio-OCT en el diagnóstico y seguimiento del glaucoma ha mostrado resultados prometedores, especialmente en la detección de cambios vasculares en etapas tempranas y en casos de glaucoma normotensivo19,20. Sin embargo, aunque el Angio-OCT aporta información detallada sobre la microvasculatura de la retina y el nervio óptico, esta tecnología presenta varias limitaciones que deben considerarse en la práctica clínica. Además, la necesidad de estudios longitudinales que exploren la progresión del glaucoma a largo plazo es esencial para determinar con precisión el papel el Angio-OCT en el manejo integral de esta enfermedad21,22.

 

Limitaciones de la tecnología Angio-OCT:

  • Variabilidad en la interpretación de resultados:

 

La interpretación de las imágenes de Angio-OCT puede verse afectada por la variabilidad entre individuos, así como por factores anatómicos y técnicos. La densidad vascular y la perfusión capilar pueden variar ampliamente entre pacientes debido a diferencias en la anatomía ocular, el grosor de la retina y la estructura del nervio óptico. Además, factores como la edad, la miopía y otras condiciones oculares (por ejemplo, degeneración macular o retinopatía diabética) pueden alterar los patrones de vascularización, lo que podría interferir con una interpretación precisa en pacientes con glaucoma23,24. La ausencia de estándares de referencia claramente definidos para la densidad vascular dificulta la diferenciación entre cambios normales y patológicos en ciertos subgrupos de pacientes25.

  • Sensibilidad a artefactos y ruido en las imágenes:

 

El Angio-OCT es sensible al movimiento del paciente, y cualquier desplazamiento o movimiento ocular puede generar artefactos en la imagen. Estos artefactos pueden interferir en la precisión de la medición de los parámetros de densidad vascular, especialmente en áreas pequeñas como la cabeza del nervio óptico. La dependencia de la tecnología en imágenes claras y sin distorsión puede limitar su uso en pacientes con dificultades para mantener la mira estable o en aquellos con opacidades en el cristalino, como cataratas avanzadas26. Además, los artefactos en la imagen pueden generar datos erróneos sobre la densidad y la perfusión vascular, lo que afecta la confiabilidad del Angio-OCT en ciertas poblaciones27.

  • Dificultad para establecer un límite entre salud y enfermedad:

 

Uno de los desafíos más grandes en el uso de Angio-OCT es establecer umbrales claros para definir cuándo la disminución en la densidad vascular y la perfusión capilar representan una condición patológica. Dado que la microvasculatura puede variar con factores no necesariamente patológicos (edad, genética o condiciones sistémicas), es difícil definir un umbral universal para diferenciar entre cambios normales y aquellos que indican glaucoma incipiente o protgesivo28. La falta de parámetros clínicos estandarizados limita la capacidad del Angio-OCT para proporcionar un diagnóstico definitivo, especialmente en el contexto de la progresión temprana de la enfermedad.

  • Limitaciones en la resolución y profundidad de imagen:

 

Aunque el Angio-OCT proporciona información detallada de la microvasculatura en capas específicas de la retina, su capacidad para evaluar las capas profundas del tejido es limitada. En algunos casos, los cambios en la perfusión que ocurren en capas más profundas o en estructuras adyacentes del nervio óptico pueden no detectarse con precisión. Esta limitación impide una evaluación completa del flujo sanguíneo en todas las capas de la reía, lo que podría ser relevante en ciertos subtipos de glaucoma que afectan de manera desigual las distintas capas retinales29.

 

Importancia de estudio longitudinales para evaluar la progresión del glaucoma:

Para confirmar la eficacia del Angio-OCT en el monitoreo de la progresión del glaucoma, es fundamental realizar estudios longitudinales que analicen los cambios en la densidad y perfusión vascular a lo largo del tiempo en pacientes con diferentes estadios de glaucoma. Los estudios actuales ofrecen una visión transversal de los parámetros vasculares en glaucoma, pero no abordan cómo estos parámetros cambian en respuesta a la progresión de la enfermedad o al tratamiento30. Los estudios longitudinales permiten evaluar la estabilidad o la variación en la densidad vascular y en la perfusión capilar en el tiempo, lo cual es crucial para:

  • Determinar el valor predictivo de los cambios vasculares:

 

Los estudios longitudinales ayudarán a establecer si los cambios en la microvasculatura detectados mediante Angio-OCT tienen valor predictivo sobre la progresión del daño estructural y funcional en el glaucoma. Esta información es clave para confirmar si las disminuciones en densidad vascular observadas en etapas tempranas del glaucoma se correlacionan con un mayor riesgo de pérdida visual futura, lo que podría guiar decisiones terapéuticas y permitir una intervención preventiva en pacientes con riesgo elevado28.

  • Desarrollar criterios de referencia para el seguimiento clínico:

 

La recopilación de datos longitudinales permitirá establecer rangos normales de cambio en la densidad y perfusión vascular para distintos grupos de pacientes, incluyendo aquellos con factores de riesgo específicos, como edad avanzada o glaucoma normotensivo. Estos estudios pueden ayudar a definir umbrales clínicamente relevantes que sirvan de guía para interpretar los cambios vasculares en función de la progresión de la enfermedad. Tener estos criterios de referencia facilitará el uso del Angio-OCT como una herramienta estandarizada en la práctica clínica, permitiendo identificar mejor cuándo un paciente presenta cambios significativos que requieren una intervención30.

  • Evaluar la eficacia de tratamientos y su impacto en la perfusión vascular:

 

Los estudios longitudinales pueden arrojar luz sobre cómo los tratamientos para el glaucoma, tanto farmacológicos como quirúrgicos, afectan la microvasculatura retinal. Dado que algunas terapias pueden influir en el flujo sanguíneo ocular, es importante evaluar si el Angio-OCT puede reflejar estos cambios y servir como herramienta para ajustar el tratamiento en función de los resultados30. Si el Angio-OCT demuestra ser útil para monitorear la respuesta vascular a los tratamientos, podría integrarse como parte de la evaluación continua en el manejo de pacientes con glaucoma.

  • Identificar subgrupos de pacientes que responden de manera diferente:

 

La información obtenida a través de estudios longitudinales permitirá detectar si ciertos subgrupos de pacientes, como aquellos con glaucoma de presión normal o con antecedentes familiares fuertes, muestran patrones vasculares distintos o progresiones más rápidas. Esta información contribuirá a una atención personalizada, permitiendo intervenciones adaptadas según las características específicas de cada paciente30.

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, aunque el Angio-OCT muestra un potencial significativo en la práctica clínica del glaucoma, se deben considerar sus limitaciones actuales. La implementación de estudios longitudinales es crucial para comprender mejor la evolución de los parámetros vasculares y establecer criterios sólidos de interpretación que permitan su uso como herramienta predictiva y de seguimiento en el manejo del glaucoma.

 

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