AUTORES
- Sandra Vela Durban. Enfermera Pediátrica. Hospital Universitario Cruces, Bizkaia. España.
- María Blanca Vizán Linés. Enfermera Generalista. Hospital Universitario San Jorge, Huesca. España.
- Andrea Lazcorreta Celma. Enfermera Pediátrica. Hospital Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Ángela M. Sánchez Tomás. Enfermera Pediátrica. Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. España.
RESUMEN
La Ventilación Asistida Ajustada Neuralmente (NAVA, del inglés Neurally Adjusted Ventilatory Assist) es una modalidad de ventilación mecánica de nueva generación que utiliza la señal eléctrica del diafragma (Edi) como señal de control del ventilador, permitiendo una sincronización paciente-ventilador fisiológica, continua y proporcional al esfuerzo respiratorio del paciente. En el paciente neonatal, especialmente el recién nacido prematuro, la asincronía paciente-ventilador es una de las principales fuentes de volutrauma, barotrauma y lesión pulmonar inducida por el ventilador. NAVA, al sincronizar la asistencia respiratoria con la demanda neural del recién nacido, reduce la asincronía, disminuye las presiones pico en la vía aérea, preserva la actividad diafragmática y facilita el destete de la ventilación mecánica. La sonda Edi (catéter Edi) es el elemento central de esta modalidad: una sonda nasogástrica modificada con microelectrodos incorporados en su pared que detectan la actividad eléctrica del diafragma desde el esófago. La enfermería pediátrica neonatal desempeña un papel fundamental en la inserción, posicionamiento y mantenimiento del catéter Edi, así como en la monitorización de la señal Edi, la vigilancia de la sincronización, la alimentación enteral del neonato a través del propio catéter y el soporte continuo al paciente y su familia.
PALABRAS CLAVE
NAVA, ventilación asistida ajustada neuralmente, sonda Edi, catéter Edi, señal Edi, neonato, prematuro, UCIN, sincronía paciente-ventilador, cuidados de enfermería neonatal, destete ventilatorio.
ABSTRACT
Neurally Adjusted Ventilatory Assist (NAVA) is a new generation mechanical ventilation mode that uses the electrical activity of the diaphragm (Edi) as the ventilator control signal, enabling physiological, continuous and effort-proportional patient-ventilator synchrony. In the neonatal patient, particularly the preterm newborn, patient-ventilator asynchrony is one of the main sources of volutrauma, barotrauma and ventilator-induced lung injury. NAVA, by synchronising respiratory assistance with the newborn’s neural demand, reduces asynchrony, lowers peak airway pressures, preserves diaphragmatic activity and facilitates weaning from mechanical ventilation. The Edi catheter is the central element of this mode: a modified nasogastric tube with microelectrodes embedded in its wall that detect the electrical activity of the diaphragm from the oesophagus. Neonatal pediaatric nursing plays a fundamental role in the insertion, positioning and maintenance of the Edi catheter, as well as in monitoring the Edi signal, vigilance over synchronisation, enteral feeding of the neonate through the catheter itself and continuous support for the patient and family.
KEY WORDS
NAVA, neurally adjusted ventilatory assist, Edi catheter, Edi signal, neonate, preterm, NICU, patient-ventilator synchrony, neonatal nursing care, ventilatory weaning.
INTRODUCCIÓN
La ventilación mecánica es uno de los pilares del soporte vital en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Sin embargo, su uso prolongado en el recién nacido prematuro se asocia a complicaciones respiratorias y neurológicas graves, entre las que destacan la displasia broncopulmonar (DBP), la hemorragia intraventricular (HIV), el volutrauma, el barotrauma y la atrofia del diafragma por desuso¹. Una de las principales causas de estas complicaciones es la asincronía paciente-ventilador: la disociación entre el esfuerzo respiratorio neural del neonato y la respuesta del ventilador, que genera inflaciones fuera de fase, auto-ciclado o respiraciones perdidas que el ventilador no detecta².
Los ventiladores convencionales utilizan señales de flujo o presión en la vía aérea para detectar el inicio y el final de la respiración del paciente. En el recién nacido prematuro, los tubos endotraqueales sin balón producen fugas aéreas significativas que dificultan la detección del esfuerzo respiratorio, generando importantes retrasos en el disparo del ventilador³. Esta limitación ha impulsado el desarrollo de la Ventilación Asistida Ajustada Neuralmente (NAVA), una modalidad de ventilación mecánica que revoluciona el paradigma de la sincronización al utilizar directamente la señal eléctrica del diafragma (Edi) como señal de control del ventilador, independientemente de las fugas aéreas⁴.
NAVA fue introducida en la práctica clínica en la primera década del siglo XXI y ha sido progresivamente adoptada en las UCIN de todo el mundo, tanto en modalidad invasiva como no invasiva (NIV-NAVA). En neonatología, su aplicación ha demostrado mejorar la sincronía paciente-ventilador, reducir las presiones pico en la vía aérea, preservar el impulso respiratorio neural del neonato, disminuir la necesidad de sedación y facilitar el destete de la ventilación mecánica⁵. La sonda Edi (catéter Edi) es el elemento central de esta modalidad, una sonda nasogástrica modificada con microelectrodos que permiten la detección continua de la actividad eléctrica diafragmática desde el esófago. Su inserción, posicionamiento, mantenimiento y cuidados son competencias fundamentales de la enfermería pediátrica neonatal especializada⁶.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa durante el año 2024 en las bases de datos PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, SciELO, CUIDEN, CINAHL y ScienceDirect. Los términos de búsqueda empleados, en español e inglés, fueron: «NAVA», «ventilación asistida ajustada neuralmente», «catéter Edi», «sonda Edi», «señal Edi», «neonato», «prematuridad», «UCIN», «sincronía paciente-ventilador», «cuidados de enfermería neonatal», «NIV-NAVA», «Neurally Adjusted Ventilatory Assist», «Edi catheter», «Edi signal», «preterm», «NICU», «patient-ventilator synchrony» y «diaphragmatic electrical activity». Se combinaron mediante los operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron artículos originales, ensayos clínicos aleatorizados, metaanálisis, revisiones narrativas y sistemáticas, guías de práctica clínica y trabajos fin de grado con revisión bibliográfica publicados entre 2008 y 2025, en español e inglés. Tras aplicar los criterios de selección, se incluyeron 14 referencias bibliográficas.
DESARROLLO
LA VENTILACIÓN ASISTIDA AJUSTADA NEURALMENTE (NAVA):
NAVA es una modalidad de ventilación mecánica en la que el ventilador utiliza la señal eléctrica del diafragma (Edi, Electrical activity of the Diaphragm) como señal de control para sincronizar y modular la asistencia respiratoria. El centro respiratorio del tronco encefálico genera un impulso neural que viaja a través de los nervios frénicos hasta el diafragma, activándolo. Los microelectrodos incorporados en la pared del catéter Edi , situado en el esófago a la altura del diafragma, detectan esta descarga eléctrica más de 60 veces por segundo y la transmiten al ventilador a través del cable del catéter⁴.
En el modo NAVA, el ventilador entrega una presión positiva directa y linealmente proporcional a la señal Edi en tiempo real: a mayor actividad eléctrica del diafragma (mayor esfuerzo inspiratorio del neonato), mayor presión de soporte entregada, cuando el diafragma se relaja (espiración neural), el ventilador cesa la asistencia. La fórmula que rige esta relación es: Presión entregada = NAVA level × Edi. El «NAVA level» (expresado en cmH2O/µV) es el único parámetro de asistencia que programa el pediatra y determina la amplitud del soporte por unidad de actividad diafragmática⁴˒⁵. Así, el neonato controla de forma autónoma el inicio, la intensidad y la duración de cada respiración, actuando el ventilador como un segundo músculo inspiratorio en perfecta sincronía con el paciente.
Señal Edi: componentes y valores de referencia:
La señal Edi muestra dos parámetros fundamentales que el personal de enfermería debe conocer e interpretar⁶:
- Edi pico (Edi peak): valor máximo de la señal Edi durante la inspiración. Representa el esfuerzo inspiratorio neural del paciente y es el valor que controla la amplitud de la asistencia en modo NAVA. En el neonato prematuro, los valores normales de Edi pico oscilan típicamente entre 5-15 µV, aunque pueden ser más elevados en situaciones de mayor trabajo respiratorio.
- Edi mínima (Edi min): valor basal de la señal Edi durante la espiración. Representa la actividad tónica del diafragma y refleja el nivel de PEEP intrínseco generado por el propio diafragma (actividad posición PEEP). Valores elevados de Edi min pueden indicar retención de gas o hiperinsuflación.
La señal Edi es también un signo vital respiratorio de extraordinaria utilidad clínica, incluso cuando el ventilador no está en modo NAVA: permite evaluar el trabajo respiratorio del neonato, detectar apneas, cuantificar la asincronía con el ventilador convencional, valorar el efecto de la sedación y guiar el destete⁷.
Modalidades NAVA invasiva y no invasiva (NIV-NAVA):
NAVA puede aplicarse en dos modalidades⁵˒⁸:
- NAVA invasiva: a través del tubo endotraqueal, para neonatos intubados y ventilados mecánicamente. La sincronización mediante la señal Edi es especialmente ventajosa en presencia de fugas aéreas significativas alrededor del tubo endotraqueal sin balón, situación frecuente en el neonato prematuro.
- NIV-NAVA (NAVA no invasiva): a través de interfaz no invasiva (cánulas nasales, mascarilla nasal). Permite aplicar soporte ventilatorio sincronizado con la actividad diafragmática sin necesidad de intubación, o como estrategia postextubación. Estudios recientes demuestran que NIV-NAVA reduce significativamente el fracaso de extubación en prematuros respecto a nCPAP convencional⁸.
- NAVA-PAP: variante de NIV-NAVA en la que el nivel NAVA se fija a 0 cmH2O/µV, funcionando como una CPAP nasal sincronizada. Cuando el neonato presenta apnea, el ventilador activa automáticamente la ventilación de rescate programada. Ha demostrado reducir los episodios de bradicardia y desaturación respecto a la CPAP convencional.
La evidencia disponible sobre el uso de NAVA en neonatología muestra los siguientes beneficios clínicos¹˒⁵˒⁹˒¹⁰:
- Mejora de la sincronía paciente-ventilador. La sincronización mediante la señal Edi es más precisa y rápida que los sistemas de disparo convencionales por flujo o presión, lo que reduce la asincronía inspiratoria y espiratoria, disminuye el autociclado y las respiraciones perdidas, y mejora el confort del neonato. La menor asincronía se asocia a una reducción del barotrauma y el volutrauma, y puede contribuir a disminuir la lesión pulmonar inducida por el ventilador¹.
- Reducción de las presiones en la vía aérea. Múltiples estudios han demostrado que NAVA permite alcanzar una ventilación adecuada con presiones pico inspiratorias (PIP) significativamente menores que las modalidades convencionales⁹. Esta reducción de presiones es especialmente relevante en el neonato prematuro, cuyos pulmones inmaduros son especialmente vulnerables al barotrauma.
- Preservación de la actividad diafragmática. NAVA permite al diafragma mantener su actividad durante la asistencia ventilatoria, evitando la atrofia por desuso que se produce con la ventilación totalmente controlada. La preservación del impulso respiratorio neural es fundamental para facilitar el destete y evitar la dependencia prolongada del ventilador¹⁰.
- Facilitación del destete y la extubación. Estudios recientes han demostrado que la aplicación precoz de NAVA desde los primeros días de vida acelera el destete de la ventilación invasiva¹⁰. El destete en NAVA es fisiológico y espontáneo: a medida que el neonato mejora, la señal Edi disminuye y el ventilador entrega menos soporte de forma automática, sin necesidad de ajustes frecuentes por parte del clínico.
- Reducción de la necesidad de sedación. La mejora de la sincronía y el mayor confort del neonato asociado a NAVA pueden reducir la necesidad de sedoanalgesia. Aunque los estudios en neonatología son todavía escasos y con resultados heterogéneos, la menor asincronía y la mayor adaptación del soporte ventilatorio a las necesidades del paciente son factores que contribuyen a su mayor comodidad⁶.
- Utilidad como monitorización independiente. La señal Edi es válida como signo vital respiratorio con cualquier modo de ventilación, no solo con NAVA. Permite evaluar el trabajo respiratorio del neonato, detectar apneas de forma precoz, cuantificar el grado de asincronía con la ventilación convencional, valorar el efecto de los fármacos sobre la respiración y guiar la toma de decisiones sobre el soporte ventilatorio⁷.
EL CATÉTER EDI:
Descripción y elementos:
El catéter Edi es el elemento físico central del sistema NAVA. Es una sonda nasogástrica modificada fabricada en poliuretano en cuya pared se han incorporado diez microelectrodos en serie de forma concéntrica. Estos electrodos forman una matriz que detecta la señal eléctrica del diafragma por su proximidad al músculo en el esófago⁴˒⁶.
El catéter Edi está disponible en diferentes calibres adaptados a la edad gestacional y el peso del neonato (habituales en UCIN: 6 Fr y 8 Fr, con longitudes de 50-100 cm). Se conecta al módulo NAVA del ventilador (Servo-i, Servo-n o Servo-u de Getinge) mediante un cable específico, transmitiendo la señal eléctrica diafragmática en tiempo real a la pantalla del ventilador, donde se muestra como una curva continua (trazado Edi). Los electrodos también detectan la señal electrocardiográfica (ECG) esofágica, que el sistema utiliza para filtrar el ruido cardíaco y aislar la señal diafragmática pura⁶.
El catéter Edi cumple una doble función: monitorización de la señal Edi (en cualquier modo de ventilación) y administración de alimentación enteral al neonato, este doble uso es una ventaja importante, pues permite instrumentalizar al neonato con un solo dispositivo para dos necesidades clínicas simultáneas.
Inserción del catéter Edi:
Selección del calibre y longitud del catéter:
La elección del catéter Edi adecuado depende de la edad gestacional y el peso del neonato. Los calibres más utilizados en la UCIN son⁶:
- 6 Fr: neonatos prematuros de muy bajo peso (< 1.500 g) y neonatos extremadamente prematuros.
- 8 Fr: neonatos prematuros con peso > 1.500 g y neonatos a término.
La longitud a introducir se calcula mediante la fórmula estándar de medición para sondas nasogástricas, aunque el fabricante del sistema NAVA proporciona tablas y herramientas específicas de cálculo de longitud para el catéter Edi en función del peso del neonato, que garantizan que los electrodos queden correctamente posicionados a ambos lados del diafragma. El posicionamiento correcto es esencial para la calidad de la señal Edi.
Cálculo de la longitud de inserción:
La longitud de inserción del catéter Edi se puede calcular mediante dos métodos⁶:
- Fórmula basada en el peso (método más utilizado en neonatología): la mayoría de los fabricantes y centros utilizan tablas de conversión peso-longitud, adaptadas a cada tamaño de catéter, que estiman directamente la longitud necesaria para que los electrodos queden situados a ambos lados del diafragma. Estas tablas están disponibles en la interfaz del ventilador o en los materiales de soporte del fabricante.
- Fórmula NEX (nariz-oreja-xifoides): puede utilizarse como referencia inicial, aunque en neonatos prematuros esta medición puede infraestimar la longitud necesaria. La marca obtenida deberá ajustarse mediante la verificación de la señal Edi en el monitor del ventilador.
Preparación del material:
Antes de iniciar la inserción, el personal de enfermería debe preparar el siguiente material:
- Catéter Edi del calibre y longitud adecuados (comprobar el embalaje: integridad y fecha de caducidad).
- Cable del catéter Edi para conexión al módulo del ventilador.
- Ventilador compatible con módulo NAVA (Servo-i, Servo-n o Servo-u) en funcionamiento y con el módulo NAVA activo.
- Lubricante hidrosoluble (gel).
- Rotulador permanente para marcar la longitud de inserción.
- Guantes limpios no estériles (el procedimiento se realiza en condiciones limpias, no estrictamente estériles, salvo indicación del protocolo de la unidad).
- Jeringa de 2-5 ml para comprobación de la posición gástrica inicial.
- Esparadrapo hipoalérgico o apósito específico para la fijación de la sonda.
- Sacarosa al 24% o leche materna y chupete para analgesia no farmacológica, si procede según el protocolo de la unidad.
- Medidas de contención y confort del neonato.
Técnica de inserción:
El procedimiento de inserción del catéter Edi es equivalente al de cualquier sonda nasogástrica estándar. La enfermera debe seguir los siguientes pasos⁶:
- Higiene de manos con solución hidroalcohólica y colocación de guantes limpios.
- Aplicar medidas de confort y analgesia no farmacológica al neonato: contención, succión no nutritiva con sacarosa al 24% o leche materna, según el protocolo de la unidad.
- Medir la longitud de inserción con la tabla del fabricante o mediante la técnica NEX y marcarla en el catéter con rotulador permanente.
- Lubricar el extremo distal del catéter con gel hidrosoluble.
- Introducir el catéter por la fosa nasal o la boca del neonato (preferiblemente orogástrica en prematuros < 28 semanas para no aumentar la resistencia de la vía aérea superior), haciendo avanzar suavemente hasta alcanzar la marca de inserción.
- Verificar la posición gástrica inicial: aspirar contenido gástrico con la jeringa o comprobar el pH del aspirado (pH < 5 confirma posición gástrica).
- Conectar el cable del catéter al módulo NAVA del ventilador.
- Observar la señal Edi en la pantalla del ventilador para la verificación del posicionamiento.
- Fijar el catéter con esparadrapo hipoalérgico o apósito específico a la mejilla del neonato, evitando la presión sobre el ala nasal. Registrar la longitud introducida.
- Registrar en la historia clínica: fecha y hora, longitud introducida, calibre del catéter, vía de inserción y resultado de la verificación de posición.
Verificación del posicionamiento del catéter Edi:
La verificación correcta del posicionamiento de los electrodos a ambos lados del diafragma es el paso más crítico e imprescindible del procedimiento. Una posición incorrecta del catéter genera una señal Edi de mala calidad o ausente, que impide el correcto funcionamiento del modo NAVA. La verificación se realiza mediante la pantalla del ventilador, que muestra el «cateter positioning tool» (herramienta de posicionamiento) o similar⁶:
- Posición correcta: la señal Edi se muestra en la zona central de los electrodos, con la curva de mayor amplitud en los electrodos medios (que están a la altura del diafragma) y de menor amplitud en los electrodos superiores e inferiores. La imagen gráfica resultante tiene forma de reloj de arena o diamante, con el máximo de señal centrado.
- Catéter demasiado profundo (avanzado): la señal de mayor amplitud se desplaza hacia los electrodos superiores (el diafragma queda por encima del centro de la matriz). Debe retirarse el catéter ligeramente hasta centrar la señal.
- Catéter demasiado superficial (corto): la señal de mayor amplitud se desplaza hacia los electrodos inferiores (el diafragma queda por debajo del centro de la matriz). Debe avanzarse el catéter ligeramente hasta centrar la señal.
Una vez verificado el posicionamiento mediante la herramienta de la pantalla del ventilador, no es necesario realizar una radiografía de tórax específica para confirmar la posición del catéter Edi, siempre que la señal Edi sea de buena calidad y el posicionamiento en la pantalla sea correcto. Sin embargo, si el neonato requiere una radiografía de tórax por otro motivo, puede aprovecharse para confirmar radiológicamente la posición del catéter.
PARÁMETROS VENTILATORIOS EN MODO NAVA: PAPEL DE ENFERMERÍA:
Una vez insertado y posicionado correctamente el catéter Edi, el equipo médico y de enfermería proceden a configurar y ajustar los parámetros del modo NAVA. La enfermería debe conocer el significado de estos parámetros para colaborar en su ajuste y detectar precozmente situaciones que requieran intervención⁴˒⁶:
- Nivel NAVA (cmH2O/µV): es el parámetro principal. Determina la amplitud del soporte entregado por el ventilador por unidad de actividad eléctrica diafragmática. El ajuste del nivel NAVA se realiza observando la respuesta del neonato: el objetivo es encontrar el nivel al que el Edi pico no disminuye (umbral de autorregulación). Se inicia habitualmente a 1-2 cmH2O/µV y se ajusta según la evolución clínica y los gases sanguíneos.
- PEEP (Presión positiva al final de la espiración): se programa igual que en la ventilación convencional, según la edad gestacional y la situación clínica del neonato. Determina la oxigenación y la expansión pulmonar.
- Trigger Edi (umbral de disparo): valor mínimo de señal Edi necesario para desencadenar una respiración NAVA. Se inicia en 0,5 µV. Valores muy bajos pueden producir autodisparo, valores muy altos pueden hacer que el ventilador no detecte los esfuerzos débiles del neonato.
- PIP máxima (presión pico inspiratoria de seguridad): límite de seguridad que impide que el ventilador entregue presiones superiores a las programadas, independientemente de la señal Edi. El ventilador «dispara» 5 cmH2O por debajo del límite de alarma programado. En neonatos prematuros se recomienda fijar inicialmente en 25-35 cmH2O.
- Tiempo de apnea: tiempo durante el cual el ventilador espera la señal Edi del paciente antes de activar la ventilación de rescate (backup). En neonatos con apnea de la prematuridad, se recomienda un tiempo de apnea corto (2-3 segundos), que ha demostrado reducir los episodios clínicamente significativos de bradicardia y desaturación.
- Ventilación de rescate (backup): parámetros de ventilación convencional activados automáticamente cuando el ventilador no detecta señal Edi durante el tiempo de apnea programado. Es la red de seguridad del sistema, imprescindible en el neonato prematuro con apneas frecuentes.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA DURANTE LA MONITORIZACIÓN CON NAVA:
Vigilancia de la señal Edi y el posicionamiento del catéter:
La señal Edi puede deteriorarse o perderse por diversas razones durante el uso continuado del catéter. El personal de enfermería debe vigilar periódicamente la calidad de la señal Edi en la pantalla del ventilador y actuar ante las siguientes situaciones⁶:
- Pérdida o degradación de la señal Edi: la causa más frecuente es el desplazamiento del catéter, que puede producirse con los movimientos del neonato, la manipulación durante los cuidados, las aspiraciones traqueales o el cambio de posición. Ante la pérdida de señal, la enfermera debe verificar la posición del catéter mediante la herramienta de posicionamiento del ventilador y recolocar el catéter si es necesario.
- Señal Edi de baja amplitud generalizada: puede indicar exceso de sedación, agotamiento del diafragma o que el nivel NAVA es tan alto que el neonato «delega» toda su respiración al ventilador (sobreasistencia).
- Ausencia completa de señal Edi: desconexión del cable del catéter al módulo del ventilador, catéter fuera de posición esofágica (en vía aérea o muy avanzado hacia el estómago) o sedación profunda. Verificar conexiones, posición y estado del neonato.
- Señal Edi con mucho ruido o artefactos: puede deberse a interferencias por equipos eléctricos próximos, movimientos del neonato o contacto inadecuado de los electrodos.
Verificación periódica del posicionamiento del catéter:
Dado que el desplazamiento del catéter Edi es la complicación más frecuente durante su uso, la enfermería debe verificar periódicamente el posicionamiento mediante la herramienta de pantalla del ventilador, especialmente¹²:
- Tras cualquier movilización, reposicionamiento o manipulación del neonato.
- Tras los cuidados de enfermería (aspiraciones, cambio de pañal, higiene, pesada).
- Tras episodios de agitación o llanto intenso del neonato.
- Cada turno de enfermería, como parte de la valoración sistemática del paciente ventilado.
- Ante cualquier cambio brusco en la señal Edi o en la respuesta del ventilador.
Alimentación enteral a través del catéter Edi:
El catéter Edi puede utilizarse para la administración de la nutrición enteral del neonato. Esta doble función evita la necesidad de insertar una sonda de alimentación adicional, reduciendo el número de dispositivos y la carga de cuidados⁶. Los cuidados de enfermería en relación con la alimentación enteral a través del catéter Edi incluyen:
- Verificar la posición del catéter antes de cada administración de nutrición enteral: aspirar contenido gástrico o medir pH del aspirado.
- Administrar la nutrición enteral en bolus o en infusión continua según el protocolo de la unidad y la tolerancia del neonato.
- Lavar el catéter con agua estéril o suero fisiológico antes y después de cada administración de medicación o nutrición, para mantener la permeabilidad.
- Vigilar la tolerancia digestiva: residuo gástrico, distensión abdominal, vómitos o regurgitación.
- Registrar en la historia clínica el volumen de nutrición enteral administrado y la tolerancia.
Prevención de úlceras por presión y lesiones nasales:
El catéter Edi puede producir lesiones cutáneas y de la mucosa nasal si no se realiza una correcta fijación y rotación del punto de apoyo. Los cuidados de enfermería incluyen⁶:
- Fijar el catéter con esparadrapo hipoalérgico o apósito específico para neonatos en la mejilla, evitando la presión sobre el ala nasal y la comisura labial.
- Colocar una placa de hidrocoloide delgado bajo el adhesivo en neonatos con piel muy frágil, para proteger la epidermis.
- Inspeccionar el punto de fijación nasal en cada turno, valorando la presencia de eritema, erosiones o úlceras por presión.
- Cambiar el punto de fijación del esparadrapo cuando sea necesario. Si se debe reinsertar el catéter, valorar el cambio a la otra fosa nasal para permitir la recuperación de la mucosa.
- Realizar higiene nasal con suero fisiológico en cada turno para mantener las fosas nasales limpias y permeables.
Registro y documentación:
La enfermería debe registrar en la historia clínica del neonato, en cada intervención relacionada con la sonda NAVA⁶:
- Fecha y hora de inserción del catéter Edi, calibre y longitud introducida.
- Resultado de la verificación del posicionamiento mediante la herramienta de pantalla del ventilador.
- Estado de la señal Edi en cada verificación: calidad de la señal, valores de Edi pico y Edi min.
- Nivel NAVA y otros parámetros del ventilador registrados en cada turno.
- Administración de nutrición enteral a través del catéter: volumen, tolerancia e incidencias.
- Estado de la piel y la mucosa nasal en el punto de fijación.
- Cualquier incidencia relacionada con el sistema: pérdida de señal, recolocación del catéter, eventos de alarma.
DESTETE DE LA VENTILACIÓN MECÁNICA CON NAVA:
El destete con NAVA es intuitivo y fisiológico: a medida que el neonato mejora clínicamente, el Edi pico disminuye de forma espontánea porque el neonato genera menos esfuerzo respiratorio para mantener la ventilación. El ventilador entrega automáticamente menos soporte, sin necesidad de ajustes frecuentes¹˒⁵. El clínico puede reducir el nivel NAVA progresivamente en descensos de 0,5 cmH2O/µV, vigilando que el Edi pico y los gases sanguíneos sean aceptables. Una vez que el nivel NAVA alcanza 1 cmH2O/µV y el neonato está clínicamente estable, puede considerarse la extubación a NIV-NAVA o CPAP nasal.
Enfermería pediátrica debe vigilar durante el destete los siguientes parámetros: Edi pico (aumento sostenido puede indicar fracaso del destete), signos clínicos de trabajo respiratorio (quejido, tiraje, aleteo nasal, apneas frecuentes), saturación de oxígeno y necesidad de FiO2 creciente. Ante cualquier deterioro clínico o aumento del Edi pico, enfermería debe comunicarlo al equipo médico para valorar el ajuste del nivel NAVA o el cambio de estrategia ventilatoria.
COMPLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA MODALIDAD NAVA EN NEONATOLOGÍA:
A pesar de sus ventajas, el uso de NAVA en la UCIN presenta una serie de limitaciones y complicaciones potenciales que la enfermería debe conocer⁶˒¹³,14:
- Desplazamiento del catéter Edi: es la complicación mecánica más frecuente. El movimiento del neonato o los cuidados rutinarios pueden desplazar el catéter, deteriorando la calidad de la señal Edi e impidiendo el funcionamiento óptimo del modo NAVA. La verificación periódica del posicionamiento es la principal medida preventiva.
- Apneas del prematuro: durante las apneas, la señal Edi cesa y el respirador activa la ventilación de rescate (backup). Si las apneas son muy frecuentes o prolongadas, el neonato recibe principalmente ventilación convencional de rescate en lugar de NAVA, lo que limita los beneficios del modo. En estos casos, puede ser necesario ajustar el tiempo de apnea, aumentar la frecuencia de backup o considerar el tratamiento de la apnea con cafeína.
- Señal Edi de mala calidad: puede deberse a sedación excesiva, inmadurez neurológica extrema, parálisis diafragmática, patología medular o interferencias eléctricas. En neonatos extremadamente inmaduros o con patología neurológica grave, la señal Edi puede ser insuficiente para un funcionamiento adecuado del modo NAVA.
- Sobreasistencia: si el nivel NAVA es excesivamente alto, el neonato puede recibir más soporte del que necesita, lo que suprime el impulso respiratorio y puede contribuir a la apnea. Los valores bajos de Edi pico con nivel NAVA elevado son una señal de alarma de sobreasistencia.
- Limitaciones tecnológicas: el sistema NAVA solo está disponible en los ventiladores de la gama Servo de Getinge (Servo-i, Servo-n, Servo-u), lo que supone una barrera de acceso en centros que utilizan otros fabricantes. La curva de aprendizaje del personal sanitario puede ser un obstáculo inicial para su implementación.
EDUCACIÓN A LA FAMILIA DEL NEONATO VENTILADO CON NAVA:
La presencia de una sonda Edi, que visualmente se asemeja a una sonda nasogástrica, puede generar ansiedad en los padres o cuidadores del neonato. La enfermería tiene la responsabilidad de proporcionar información clara, comprensible y tranquilizadora sobre el sistema NAVA y el catéter Edi⁶:
- Explicar en qué consiste el sistema NAVA y cómo ayuda al bebé a respirar de forma más cómoda y eficiente.
- Describir el catéter Edi: aspecto, función dual (monitorización de la respiración y alimentación enteral), cómo se fija y qué hacer si el neonato lo desplaza accidentalmente.
- Informar sobre la señal Edi en el monitor del ventilador y lo que significa: que el bebé está respirando, que el ventilador le ayuda en sincronía con su propio esfuerzo respiratorio.
- Indicar cómo pueden colaborar los padres en el cuidado: evitar tracciones del catéter durante el método canguro o la manipulación, avisar al personal si observan que el catéter se ha movido.
- Fomentar la participación de los padres en los cuidados de desarrollo: método canguro, succión no nutritiva, estimulación sensorial, que pueden realizarse de forma compatible con el sistema NAVA.
CONCLUSIONES
La Ventilación Asistida Ajustada Neuralmente (NAVA) representa un avance fundamental en el soporte respiratorio del neonato prematuro, al sincronizar la asistencia del ventilador con la demanda neural del propio paciente, independientemente de las fugas aéreas y del grado de inmadurez. Sus beneficios demostrados incluyen la mejora de la sincronía paciente-ventilador, la reducción de las presiones pico en la vía aérea, la preservación de la actividad diafragmática, la facilitación del destete y la extubación, y la reducción de la dependencia de la ventilación mecánica. La modalidad no invasiva (NIV-NAVA) ofrece además una alternativa eficaz para la estrategia post-extubación y la prevención de la reintubación.
El catéter Edi, elemento central de este sistema, es una sonda nasogástrica modificada cuya correcta inserción, posicionamiento y mantenimiento son responsabilidad fundamental de la enfermería pediátrica neonatal especializada. La verificación periódica del posicionamiento mediante la herramienta del ventilador, la vigilancia continua de la calidad de la señal Edi, la alimentación enteral a través del mismo catéter, la prevención de lesiones cutáneas y nasales, y la educación de la familia son cuidados enfermeros específicos que determinan directamente la eficacia y la seguridad del sistema.
La formación continua y estructurada del equipo de enfermería neonatal, la protocolización de los procedimientos relacionados con la sonda Edi y la integración de NAVA en los protocolos de ventilación de la UCIN son requisitos imprescindibles para aprovechar al máximo las ventajas de esta innovadora modalidad ventilatoria en beneficio del neonato prematuro y de su familia.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses relacionado con el presente artículo.
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