Artículo monográfico. Manejo de la dispareunia con hidratantes

21 mayo 2024

AUTORES

  1. María Jesús Bernal Montañés. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España
  2. Ana María Calvo Cons. Matrona. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España
  3. Celia Salinas Subías. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La falta de lubricación es la primera causa orgánica de dispareunia. En el climaterio existe un descenso hormonal que provoca un resecamiento de la pared vaginal por falta de lubricación haciendo que el coito sea más doloroso y menos placentero1.

Es una situación que viven las mujeres en la posmenopausia, dar una solución adecuada supone un objetivo para los profesionales sanitarios, sexólogos y matronas.

PALABRAS CLAVE

Atrofia, vagina, dispareunia, lubricantes.

ABSTRACT

Lack of lubrication is the primary organic cause of dyspareunia. In the climacteric period there is a hormonal decline that causes a drying of the vaginal wall due to a lack of lubrication, making sexual intercourse more painful and less pleasurable1.

It is a situation experienced by women in the postmenopausal period, and providing an adequate solution is an objective for health professionals, sexologists and midwives.

KEY WORDS

Atrophy, vagina, dyspareunia, lubricants.

DESARROLLO DEL TEMA

Tras la menopausia se produce una pérdida de elasticidad del introito vulvar y una reducción tanto de la actividad de las glándulas vaginales como del grosor del epitelio escamoso vaginal, lo que comporta una disminución de la lubricación y, en algunas mujeres, sequedad vaginal y dispareunia. A medida que avanza la posmenopausia, la atrofia vaginal es más importante y los síntomas de sequedad vaginal y dispareunia pueden ser más manifiestos2.

El síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) es un conjunto de signos y síntomas asociados a la disminución de estrógenos y otras hormonas sexuales e incluye cambios tanto en la vagina y los genitales externos como en la uretra y la vejiga urinaria. Fue definido en 2013 por la International Society for the Study of Women’s Sexual Health y la North American Menopause Society (NAMS) para sustituir a la antigua denominación de atrofia vaginal o vulvovaginal (AVV)3.

La prevalencia del SGM se sitúa en torno al 50% según una encuesta europea en mujeres postmenopáusicas y aumenta con la edad3.

El síntoma más prevalente del SGM es la sequedad vaginal que además es considerada por las pacientes como el síntoma más molesto. Otros síntomas con alta prevalencia son la lubricación insuficiente durante la actividad sexual y la dispareunia, así como el prurito y la irritación3.

El diagnóstico del SGM es clínico y se basa en la anamnesis y la exploración física. Pueden realizarse algunas pruebas complementarias que, aunque no son necesarias, para llegar al diagnóstico pueden servir de orientación. La anamnesis debe ser completa, pero también cuidadosa a la hora de formular preguntas que pueden ser delicadas. En cualquier mujer, especialmente durante la peri y postmenopausia, debe preguntarse por la presencia de síntomas genitourinarios. También debe interrogarse a la mujer por su actividad sexual y posibles molestias relacionadas4.

La dispareunia es una de las causas más importantes de evitación de las relaciones sexuales. Según datos del estudio REVIVE español, que representa la mayor cohorte estudiada respecto a la sintomatología del SGM, la dispareunia es el síntoma más molesto para las mujeres postmenopáusicas sexualmente activas. Además, el dolor repercute negativamente en las relaciones eróticas y sexuales de la mujer y en sus relaciones de pareja. La dispareunia crónica acaba por afectar a todas las fases de la respuesta sexual de la mujer, disminuyendo el deseo, la excitación y la lubricación vaginal4.

La SEGO sigue recomendando cambios en el estilo de vida para prevenir y mejorar el SGM. Es importante dejar de fumar, porque el tabaco aumenta el metabolismo estrogénico y se ha asociado a atrofia vaginal. Otras medidas son mantener un peso adecuado y practicar ejercicio con regularidad. Por último, la actividad sexual en pareja o solitario y el uso de dispositivos sexuales pueden mejorar los síntomas vaginales, porque aumentan el flujo sanguíneo vaginal y mejoran la elasticidad y la lubricación. Sin embargo, no se ha establecido el tipo de actividad sexual ni la frecuencia más idóneos para conservar la elasticidad vaginal y prevenir la dispareunia o la estenosis del introito3.

Los hidratantes y los lubricantes son la primera línea terapéutica para el SGM con síntomas vaginales leves o moderados. También se recomiendan cuando los estrógenos locales no están indicados o la mujer no puede o no desea usarlos3.

Se recomienda aplicar un hidratante con regularidad y usar un lubricante para mantener relaciones sexuales3.

Los hidratantes vaginales podrían ser tan eficaces como los estrógenos para mejorar la sequedad y el pH de la vagina, aunque carecen de efectos sobre el índice de maduración vaginal3.

Son la opción recomendada para el tratamiento del SGM leve sin síntomas vasomotores que afecten la calidad de vida y en las mujeres con SGM y limitación al uso de estrógenos3.

Los lubricantes y los hidratantes vaginales son tratamientos de venta sin receta, también conocidos como tratamientos o medicamentos OTC (over-the-counter ó sin prescripción médica). Alivian los síntomas del SGM y pueden utilizarse asociados a otros tratamientos. Ambos son efectivos, pero se diferencian en su composición, su uso previsto y su duración de acción4.

  • Lubricantes: Se asemejan a las secreciones vaginales naturales. Indicado en molestias por sequedad vaginal, especialmente si sólo se presentan al tener relaciones. Se debe de aplicar en vagina, la vulva y si es necesario, el pene de la pareja antes del sexo. También son necesarios en el uso de juguetes sexuales o dilatadores vaginales4.
  • Hidratantes vaginales: Se absorben y se adhieren al revestimiento vaginal, simulando las secreciones naturales. Disminuyen el pH vaginal, manteniendo la humedad y la acidez de la vagina.

 

Indicado en sequedad vaginal durante el acto sexual o en el día a día, incluso en mujeres que no son sexualmente activas. Se aplican con regularidad una vez cada 1-3 días, en función de la intensidad de la sequedad vaginal4.

 

CONCLUSIONES

El uso de forma regular de los hidratantes y lubricantes posibilita a la mujer a obtener una lubricación vulvovaginal adecuada, siendo beneficiosa tanto como el tratamiento puntual como a largo plazo de la sequedad vaginal, mejorando las relaciones sexuales y por lo tanto la dispareunia.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Velázquez M, Díaz D, Reina AJ. Dispareunia: una afección en distintas etapas de la vida sexual de la mujer. Sanum [Internet]. junio de 2017 [citado el 1 de mayo de 2024]:40-45. Disponible en: https://revistacientificasanum.com/pdf/sanum_v1_n2_a6.pdf
  2. Alonso P, Marzo M, Ribes M, Delgado A, Coutado A, Gutiérrez B. Guía de práctica clínica sobre menopausia y posmenopausia: tratamiento de los síntomas vasomotores y vaginales (parte 1). Atención Primaria [Internet]. 2005 [citado el 1 de mayo de 2024]; 36(5): 1-8. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-guia-practica-clinica-sobre-menopausia-13079164
  3. Palacios S, Cancelo MJ, González SP, Manubens M, Sánchez F. Síndrome genitourinario de la menopausia: recomendaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Prog Obstet Ginecol [Internet]. 2019 [citado el 1 de mayo de 2024]; 62(2):141-148. Disponible en: https://sego.es/documentos/progresos/v62-2019/n2/09-AE_Sindrome-menopausia.pdf
  4. Baquedano L, Sánchez S, Aznar T, Cancelo MJ, Escribano JJ, González S “et al”. Síndrome genitourinario en la menopausia. MenoGuía AEE [Internet]. 2020 [citado el 1 de mayo de 2024]:1-85. Disponible en: https://aeem.es/wp-content/uploads/2022/08/menoguiasgm_web-1.pdf

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