Artículo monográfico. Salmonelosis

12 septiembre 2024

AUTORES

  1. María del Pilar Lorén López. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  2. Alba Gimeno Aguilar. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  3. Rafael García Gracia. Graduado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Unidad de Ortogeriatría del Hospital Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza.
  4. Alba López Español. Graduado en Enfermería por la Universidad de Lérida. Unidad de de Heridos de Guerra del Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  5. Pedro Jesús Moreno Nágera. Graduado en Enfermería por la Universidad de Jaén. Pool en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  6. Marquina Nájera Lérida. Graduado en Enfermería por la Universidad de Jaén. Pool en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.

 

RESUMEN

La salmonelosis es una infección bacteriana causada principalmente por cepas de Salmonella enterica y Salmonella bongori, que afecta tanto a humanos como a animales. Se trata de una de las causas más comunes de gastroenteritis en el mundo, con millones de casos reportados anualmente. La enfermedad se transmite principalmente a través del consumo de alimentos y agua contaminados, así como por contacto directo con animales infectados. Las manifestaciones clínicas varían desde gastroenteritis leve hasta enfermedades sistémicas graves, como la fiebre tifoidea, causada por Salmonella Typhi. En casos severos, Salmonella puede provocar bacteriemia y otras infecciones focales, particularmente en individuos inmunocomprometidos. El diagnóstico se realiza principalmente mediante cultivos bacteriológicos y pruebas moleculares, mientras que el tratamiento varía desde medidas de soporte hasta el uso de antibióticos, aunque el creciente problema de la resistencia antimicrobiana representa un desafío significativo. La prevención se basa en prácticas higiénicas adecuadas y el control de la cadena alimentaria, así como la vacunación en áreas endémicas. Este artículo revisa de manera exhaustiva los aspectos epidemiológicos, patogénicos, clínicos, diagnósticos y preventivos de la salmonelosis, destacando la necesidad de estrategias eficaces para reducir su impacto en la salud pública.

PALABRAS CLAVE

Salmonelosis, fiebre tifoidea, gastroenteritis, enfermería.

ABSTRACT

Salmonellosis is a bacterial infection caused mainly by strains of Salmonella enterica and Salmonella bongori, affecting both humans and animals. It is one of the most common causes of gastroenteritis in the world, with millions of cases reported annually. The disease is transmitted mainly through consumption of contaminated food and water, as well as direct contact with infected animals. Clinical manifestations range from mild gastroenteritis to severe systemic disease, such as typhoid fever, caused by Salmonella Typhi. In severe cases, Salmonella can cause bacteraemia and other focal infections, particularly in immunocompromised individuals. Diagnosis is mainly by bacteriological cultures and molecular testing, while treatment ranges from supportive measures to antibiotics, although the growing problem of antimicrobial resistance represents a significant challenge. Prevention relies on good hygienic practices and food chain control, as well as vaccination in endemic areas. This article comprehensively reviews the epidemiological, pathogenic, clinical, diagnostic and preventive aspects of salmonellosis, highlighting the need for effective strategies to reduce its impact on public health.

KEY WORDS

Salmonellosis, typhoid fever, gastroenteritis, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA1-7

La salmonelosis es una infección bacteriana que se encuentra entre las enfermedades transmitidas por alimentos más comunes a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que millones de casos ocurren anualmente, con una mortalidad significativa, particularmente en poblaciones vulnerables. Salmonella es un género de bacterias Gram-negativas pertenecientes a la familia Enterobacteriaceae. Las especies más relevantes para la salud pública son Salmonella enterica y Salmonella bongori, siendo la primera la más común.

La salmonelosis se distribuye a nivel mundial, pero su prevalencia es mayor en países en desarrollo debido a la menor higiene y prácticas inadecuadas en el manejo de alimentos. En regiones desarrolladas, los brotes suelen estar asociados con el consumo de alimentos contaminados, como huevos, carne de aves, y productos lácteos no pasteurizados.

La principal vía de transmisión es la ingestión de alimentos o agua contaminados con heces de animales infectados. También puede ocurrir transmisión de persona a persona, especialmente en ambientes con malas condiciones de saneamiento. Además, algunos animales, como las aves y reptiles, pueden ser portadores asintomáticos de Salmonella y transmitirla a los humanos.

Salmonella infecta al huésped humano tras ser ingerida, sobreviviendo al ambiente ácido del estómago y colonizando el intestino delgado. La bacteria se adhiere y penetra las células epiteliales intestinales, donde puede evadir la respuesta inmune del huésped. Los serotipos invasivos, como Salmonella Typhi, pueden atravesar la barrera intestinal y diseminarse sistemáticamente a través del torrente sanguíneo.

La Salmonella posee varios factores de virulencia que contribuyen a su capacidad para causar enfermedad, incluyendo sistemas de secreción de tipo III, que inyectan proteínas efectoras en las células huésped para manipular sus funciones, y la capacidad de sobrevivir dentro de los macrófagos. Estos mecanismos permiten a la bacteria evadir la respuesta inmune y establecer una infección persistente.

La forma más común de salmonelosis es la gastroenteritis aguda, que se manifiesta con síntomas como diarrea, fiebre, dolor abdominal, náuseas y vómitos. Los síntomas suelen aparecer entre 6 y 72 horas después de la ingesta de la bacteria y pueden durar de 4 a 7 días. En la mayoría de los casos, la enfermedad es autolimitada, pero puede requerir hospitalización en casos graves, especialmente en niños, ancianos y personas inmunocomprometidas.

Los serotipos Salmonella Typhi y Salmonella Paratyphi causan fiebre tifoidea y paratifoidea, respectivamente, enfermedades sistémicas graves caracterizadas por fiebre alta, dolor abdominal, y en algunos casos, complicaciones como perforación intestinal. Estas infecciones son más comunes en áreas con saneamiento deficiente y pueden ser mortales sin tratamiento adecuado. En casos raros, Salmonella puede causar bacteriemia, que puede llevar a la diseminación de la bacteria a otros órganos, causando infecciones focales como osteomielitis, endocarditis y abscesos. Estos casos suelen ocurrir en pacientes con enfermedades subyacentes o sistemas inmunitarios debilitados.

El diagnóstico de la salmonelosis se basa en la identificación de Salmonella en muestras clínicas, como heces, sangre u orina, mediante cultivo bacteriológico. Las pruebas serológicas también pueden ser útiles en el diagnóstico de fiebre tifoidea. Además, las técnicas moleculares, como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), han mejorado la detección rápida y precisa de Salmonella en muestras clínicas.

El tratamiento de la salmonelosis depende de la gravedad de la enfermedad. En casos de gastroenteritis leve, el tratamiento es principalmente de soporte, enfocándose en la rehidratación oral. En casos graves o cuando hay riesgo de complicaciones, se pueden administrar antibióticos, aunque el uso indiscriminado de estos ha contribuido al desarrollo de cepas resistentes a múltiples fármacos.

La resistencia a los antibióticos es una preocupación creciente en el tratamiento de la salmonelosis. Cepas de Salmonella resistentes a múltiples medicamentos, como las que poseen resistencia a cefalosporinas y fluoroquinolonas, se han reportado en diversas partes del mundo. Esto subraya la necesidad de un uso racional de antibióticos y de una vigilancia continua de las cepas resistentes.

La prevención de la salmonelosis se basa en la implementación de buenas prácticas de higiene y saneamiento, tanto a nivel individual como comunitario. La cocción adecuada de alimentos, el lavado de manos, y el manejo seguro de los alimentos son medidas clave para prevenir la transmisión de Salmonella. Además, en regiones endémicas, la vacunación contra Salmonella Typhi es una estrategia eficaz para reducir la incidencia de fiebre tifoidea.

El control de Salmonella en la cadena alimentaria es crucial para prevenir brotes de salmonelosis. Esto incluye desde la vigilancia y control de la infección en animales de granja hasta la implementación de medidas de inocuidad alimentaria durante el procesamiento, almacenamiento y distribución de alimentos. La pasteurización y la irradiación de alimentos son métodos efectivos para eliminar Salmonella en productos de alto riesgo1-7.

 

CONCLUSIÓN

La salmonelosis representa un desafío importante para la salud pública a nivel global, debido a su alta incidencia, variedad de manifestaciones clínicas y la creciente amenaza de resistencia antimicrobiana. Aunque la mayoría de los casos se presentan como gastroenteritis leve, la capacidad de Salmonella para causar infecciones sistémicas graves, como la fiebre tifoidea, resalta la importancia de un diagnóstico rápido y un tratamiento adecuado. La aparición de cepas resistentes a múltiples medicamentos ha complicado el manejo de la enfermedad, especialmente en regiones donde el acceso a tratamientos avanzados es limitado. Esto subraya la necesidad urgente de un enfoque integral que combine medidas preventivas, como la mejora de las prácticas de higiene y saneamiento, con la vigilancia constante de la resistencia antimicrobiana.

El control de la salmonelosis también requiere de un enfoque colaborativo en la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo, para reducir el riesgo de contaminación y prevenir brotes. La vacunación en áreas endémicas y la educación sobre la inocuidad alimentaria son estrategias adicionales que pueden disminuir la carga de la enfermedad. Además, la investigación continua es crucial para desarrollar nuevas intervenciones terapéuticas y preventivas, así como para comprender mejor los mecanismos patogénicos de Salmonella. En resumen, abordar eficazmente la salmonelosis requiere un esfuerzo concertado a nivel local, nacional e internacional, con el fin de proteger la salud pública y asegurar la seguridad alimentaria en todo el mundo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization (WHO). «Salmonella (non-typhoidal).» WHO, 2022.
  2. Ortega C, Hernández T, Roca MJ, Pastor A, Truchado P, Gil MI. Inocuidad alimentaria y Salmonella spp.: una revisión. Rev Esp Salud Pública. 2012;86(4):307-317.
  3. García S, Heredia N, Tanaka T, Vieyra R, Ramírez V, Gutiérrez L. Salmonella spp. en vegetales y su impacto en la salud pública. Rev Chil Nutr. 2013;40(3):304-311.
  4. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). «Salmonella and Food.» CDC, 2023.
  5. Gal-Mor, O., Boyle, E.C., & Grassl, G.A. «Same species, different diseases: how and why typhoidal and non-typhoidal Salmonella enterica serovars differ.» Frontiers in Microbiology, 2014.
  6. Ryan, K.J., & Ray, C.G. «Sherris Medical Microbiology.» McGraw Hill, 2018.
  7. Campillo A, Soler P, Echeita A, Requena T, Mateo S. Vigilancia epidemiológica de las infecciones por Salmonella en España: 2003-2007. Rev Esp Salud Pública. 2010;84(6):577-585.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos