Asma premenstrual: fisiopatología, manifestaciones clínicas y estrategias terapéuticas

3 julio 2026

 

AUTORES

  1. Cristina Mateo Escolano. TCAE. Aragón, España.
  2. Beatriz García Herrer. Enfermera. Aragón, España.
  3. María Ángeles Mateo Bailón. Trabajadora Social de Salud Mental. Aragón, España.
  4. María Ángeles Gálvez Mateo. Enfermera Especialista en Salud Mental. Aragón, España.
  5. Alberto Gálvez Mateo. Celador y TSID. Aragón, España.
  6. Jorge Luis Hurtado Ortega. Facultativo Especialista en Neumología. Aragón, España.

 

RESUMEN

El asma premenstrual (AP) constituye una variante clínica del asma bronquial caracterizada por el empeoramiento de los síntomas respiratorios durante la fase lútea tardía del ciclo menstrual, generalmente entre los 3 y 10 días previos al inicio de la menstruación. Esta entidad afecta a un porcentaje significativo de mujeres asmáticas en edad reproductiva y se asocia con un aumento de las exacerbaciones, visitas a servicios de urgencias, hospitalizaciones y deterioro de la calidad de vida. Aunque su fisiopatología no está completamente esclarecida, la evidencia actual señala que las fluctuaciones hormonales, especialmente la disminución de estrógenos y progesterona previa a la menstruación, influyen sobre la inflamación de las vías respiratorias, la hiperreactividad bronquial y la respuesta inmunológica. Además, diversos factores como la obesidad, la sensibilidad a la aspirina, la severidad del asma y la presencia de síndrome premenstrual pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta condición. El reconocimiento temprano del asma premenstrual resulta fundamental para optimizar el tratamiento, que puede incluir ajustes farmacológicos individualizados, control hormonal y seguimiento clínico periódico. El presente trabajo revisa la evidencia científica reciente sobre epidemiología, mecanismos fisiopatológicos, manifestaciones clínicas, diagnóstico y opciones terapéuticas del asma premenstrual.

PALABRAS CLAVE

Asma premenstrual, ciclo menstrual, hormonas sexuales, hiperreactividad bronquial, exacerbaciones asmáticas.

ABSTRACT

Premenstrual asthma (PMA) is a clinical subtype of bronchial asthma characterized by worsening respiratory symptoms during the late luteal phase of the menstrual cycle, usually occurring within 3 to 10 days before menstruation. This condition affects a considerable proportion of asthmatic women of reproductive age and is associated with increased exacerbations, emergency department visits, hospitalizations, and impaired quality of life. Although its pathophysiology remains incompletely understood, current evidence suggests that hormonal fluctuations, particularly the decline in estrogen and progesterone levels before menstruation, influence airway inflammation, bronchial hyperresponsiveness, and immune responses. Furthermore, factors such as obesity, aspirin sensitivity, asthma severity, and premenstrual syndrome may increase susceptibility to this condition. Early recognition of PMA is essential to optimize management, which may include individualized pharmacological adjustments, hormonal regulation, and regular clinical follow-up. This review summarizes current scientific evidence regarding epidemiology, pathophysiology, clinical manifestations, diagnosis, and therapeutic approaches to premenstrual asthma.

KEY WORDS

Premenstrual asthma, menstrual cycle, sex hormones, bronchial hyperresponsiveness, asthma exacerbations.

DESARROLLO DEL TEMA

El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias caracterizada por obstrucción variable del flujo aéreo, hiperreactividad bronquial y síntomas respiratorios recurrentes. Aunque afecta a ambos sexos, se ha observado que, después de la pubertad, la prevalencia y gravedad del asma son mayores en mujeres, lo que ha impulsado el interés científico por comprender el papel de las hormonas sexuales femeninas en la fisiopatología de la enfermedad. Diversos estudios han demostrado que los cambios hormonales asociados al ciclo menstrual, embarazo y menopausia pueden modificar el comportamiento clínico del asma1-5.

Dentro de estas variaciones hormonales destaca el asma premenstrual, definido como el empeoramiento cíclico de los síntomas asmáticos durante la fase premenstrual. Esta condición representa un fenotipo específico de asma que puede afectar aproximadamente entre el 19 % y el 40 % de las mujeres asmáticas en edad fértil. Su importancia clínica radica en que se asocia con una mayor frecuencia de exacerbaciones graves, ingresos hospitalarios y necesidad de tratamientos de rescate6,7.

A pesar de haber sido descrita desde hace varias décadas, el asma premenstrual continúa siendo una entidad infradiagnosticada. Muchas pacientes no relacionan el empeoramiento respiratorio con las fases del ciclo menstrual, mientras que algunos profesionales sanitarios no incorporan de manera rutinaria esta variable durante la evaluación clínica. Por ello, resulta necesario profundizar en los mecanismos fisiopatológicos implicados y en las estrategias terapéuticas disponibles para mejorar el control de la enfermedad2,6.

 

Epidemiología y factores de riesgo:

La prevalencia exacta del asma premenstrual continúa siendo objeto de debate debido a diferencias metodológicas entre estudios. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones coinciden en que aproximadamente una de cada tres mujeres asmáticas experimenta empeoramiento clínico durante los días previos a la menstruación. Asimismo, se ha observado que las pacientes con asma premenstrual suelen presentar formas más graves de la enfermedad y mayores requerimientos terapéuticos6,8.

Una revisión sistemática publicada por Eliasson y colaboradores identificó diversos factores asociados al desarrollo de asma premenstrual. Entre ellos destacan la mayor edad, el índice de masa corporal elevado, la larga evolución del asma, la sensibilidad a la aspirina, la presencia de síndrome premenstrual y la dismenorrea. Estos hallazgos sugieren que el asma premenstrual podría constituir un fenotipo clínico particular con características propias⁸.

Además, algunos estudios han señalado una relación entre la obesidad y una mayor susceptibilidad a presentar exacerbaciones asmáticas asociadas al ciclo menstrual. La obesidad favorece un estado inflamatorio sistémico de bajo grado que podría potenciar los efectos de las fluctuaciones hormonales sobre las vías respiratorias5,8.

 

Bases fisiológicas del ciclo menstrual:

El ciclo menstrual normal comprende una compleja interacción entre el hipotálamo, la hipófisis y los ovarios. Durante la fase folicular predominan concentraciones crecientes de estrógenos que culminan con la ovulación. Posteriormente, durante la fase lútea, se produce un incremento significativo de progesterona acompañado de niveles moderados de estrógenos. En ausencia de embarazo, ambas hormonas disminuyen bruscamente antes de la menstruación4,9.

Estas variaciones hormonales ejercen efectos sobre numerosos órganos, incluido el sistema respiratorio. Los receptores de estrógenos y progesterona se encuentran presentes en el epitelio bronquial, las células inmunitarias y el músculo liso de las vías respiratorias. Como consecuencia, las fluctuaciones hormonales pueden modificar la respuesta inflamatoria, la función pulmonar y la sensibilidad bronquial5,9.

Diversas investigaciones han demostrado que la hiperreactividad bronquial presenta cambios cíclicos a lo largo del ciclo menstrual, siendo más pronunciada durante la fase premenstrual. Este fenómeno apoya la hipótesis de que las hormonas sexuales desempeñan un papel determinante en la aparición de síntomas respiratorios en mujeres susceptibles4.

 

Fisiopatología del asma premenstrual:

La fisiopatología del asma premenstrual es multifactorial y aún no se comprende completamente. Una de las teorías más aceptadas propone que la disminución brusca de estrógenos y progesterona antes de la menstruación genera cambios en la regulación inmunológica que favorecen la inflamación de las vías respiratorias2,9.

Los estrógenos poseen efectos complejos sobre la respuesta inmune. Dependiendo de su concentración, pueden modular la actividad de linfocitos T, eosinófilos y mastocitos, células implicadas en la inflamación asmática. Cuando los niveles hormonales disminuyen, se produce una alteración del equilibrio inmunológico que puede favorecer el incremento de mediadores inflamatorios5,9.

Por otra parte, se ha observado una participación relevante de los leucotrienos en la fisiopatología del asma premenstrual contribuyendo a la broncoconstricción, producción de moco e inflamación bronquial10.

Otra hipótesis involucra alteraciones en la función de los receptores β2-adrenérgicos. Investigaciones recientes sugieren que durante el período premenstrual podría existir una disminución de la sensibilidad o funcionalidad de dichos receptores, reduciendo la capacidad broncodilatadora fisiológica y aumentando la susceptibilidad a las crisis asmáticas3.

Asimismo, algunos autores consideran que la interacción entre hormonas sexuales, estrés oxidativo, inflamación sistémica y factores genéticos contribuye al desarrollo del cuadro clínico. Esta compleja red de mecanismos explica por qué no todas las mujeres asmáticas presentan exacerbaciones relacionadas con el ciclo menstrual2,3.

 

Manifestaciones clínicas:

El síntoma característico del asma premenstrual es el empeoramiento recurrente y cíclico de los síntomas respiratorios durante los días previos a la menstruación. Las pacientes suelen referir aumento de la disnea, sibilancias, tos, opresión torácica y necesidad de medicación de rescate. Estos síntomas mejoran habitualmente con el inicio de la menstruación o durante los primeros días del sangrado6,7.

En algunos casos se documentan disminuciones significativas en el flujo espiratorio máximo (PEF) y en otros parámetros de función pulmonar durante la fase premenstrual. Tales cambios pueden preceder a los síntomas clínicos y servir como indicadores objetivos del deterioro respiratorio4,6.

Las pacientes con asma premenstrual también pueden presentar coexistencia de síndrome premenstrual, migraña menstrual, dismenorrea y otros trastornos relacionados con las fluctuaciones hormonales. Esta asociación respalda la existencia de mecanismos fisiopatológicos compartidos8.

La gravedad clínica es variable. Mientras algunas mujeres experimentan únicamente síntomas leves y transitorios, otras pueden desarrollar exacerbaciones severas que requieran atención hospitalaria. De hecho, varios estudios han descrito un incremento de ingresos por asma durante el período perimenstrual6,7.

 

Tratamiento y estrategias de manejo:

El manejo del asma premenstrual debe individualizarse según la gravedad de los síntomas y el grado de control de la enfermedad. La base terapéutica continúa siendo el tratamiento convencional del asma, incluyendo corticosteroides inhalados, broncodilatadores de larga duración y otras terapias recomendadas por las guías internacionales6.

Diversos estudios han sugerido que algunas pacientes pueden beneficiarse de un incremento temporal de la terapia antiinflamatoria durante la fase premenstrual. Esta estrategia busca prevenir el deterioro clínico asociado a las fluctuaciones hormonales6,7.

Los antagonistas de los receptores de leucotrienos, como montelukast, han mostrado resultados prometedores en determinadas pacientes debido al posible papel de los leucotrienos en la fisiopatología de esta condición. Aunque la evidencia aún es limitada, su utilización puede considerarse en casos seleccionados10.

Las terapias hormonales constituyen otra alternativa terapéutica. El uso de anticonceptivos hormonales combinados puede reducir las fluctuaciones hormonales cíclicas y mejorar el control de los síntomas en algunas mujeres. Sin embargo, la respuesta es variable y la indicación debe valorarse individualmente considerando riesgos y beneficios7,9.

Además del tratamiento farmacológico, resulta fundamental la educación sanitaria. Las pacientes deben conocer la posible relación entre su ciclo menstrual y el asma, registrar sus síntomas y acudir a controles periódicos. Esta estrategia favorece la detección temprana de exacerbaciones y mejora la adherencia terapéutica6.

 

CONCLUSIÓN

El asma premenstrual representa un fenotipo clínico relevante dentro del espectro de enfermedades asmáticas en la mujer. Su aparición está estrechamente relacionada con las fluctuaciones hormonales propias del ciclo menstrual, particularmente con la disminución de estrógenos y progesterona durante la fase premenstrual. Aunque los mecanismos fisiopatológicos exactos continúan investigándose, la evidencia actual señala la participación de alteraciones inmunológicas, incremento de mediadores inflamatorios, cambios en la hiperreactividad bronquial y modificaciones en la función de los receptores β2-adrenérgicos.

Esta entidad afecta a un número considerable de mujeres asmáticas y puede asociarse con exacerbaciones graves, hospitalizaciones y deterioro significativo de la calidad de vida. Por ello, el reconocimiento temprano de los síntomas cíclicos y la monitorización adecuada del ciclo menstrual constituyen herramientas esenciales para el diagnóstico.

El abordaje terapéutico debe ser individualizado e incluir optimización del tratamiento antiasmático convencional, consideración de terapias dirigidas a los leucotrienos y, en determinados casos, estrategias hormonales. La investigación futura permitirá comprender mejor los mecanismos involucrados y desarrollar tratamientos más específicos para este importante problema de salud respiratoria femenina2,3,6,9.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Stewart KE, Chan R, Lipworth B. Importance of β2-receptor function in premenstrual asthma. J Allergy Clin Immunol Pract. 2022;10(10):2776-2778.
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  4. Matteis M, Polverino F, Spaziano G, Roviezzo F, Santoriello C, Sullo N, et al. Effects of sex hormones on bronchial reactivity during the menstrual cycle. BMC Pulm Med. 2014;14:108.
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  6. Graziottin A, Serafini A. Perimenstrual asthma: from pathophysiology to treatment strategies. Multidiscip Respir Med. 2016;11:30.
  7. Global Initiative for Asthma (GINA). Global Strategy for Asthma Management and Prevention. 2025 Update.
  8. Eliasson O, Scherzer HH, DeGraff AC. Risk factors for premenstrual asthma: a systematic review and meta-analysis. Expert Rev Respir Med. 2017;11(1):57-72.
  9. Weare-Regales N, Lockey RF. Hormonal influences on airway diseases in women. J Allergy Clin Immunol Pract. 2022;10(8):2066-2073.
  10. Pereira-Vega A, Sánchez Ramos JL, Maldonado Pérez JA, Vázquez Oliva R, Bravo Nieto JM, Medina Gallardo JF. Premenstrual asthma and leukotriene variations in the menstrual cycle. Allergol Immunopathol (Madr). 2012;40(6):368-373.

 

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