Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.71.54.001
AUTORES
- Héctor Miguel Villalobos Nataren. Médico Especialista en Medicina de Urgencias. Hospital General de Zona 8. OOAD Veracruz, Sur, México.
- Carmela Resendiz Dattoly. N41 Subjefe de Educación en Enfermería y Carreras Técnicas Hospital General de Zona 8. OOAD Veracruz, Sur. México.
- Jesús Jerai Pelaez Vargas. Médico Residente de Tercer Año en Urgencias Médico Quirúrgicas. Hospital General de Zona No. 8. OOAD Veracruz, Sur. México.
- Aida Beatriz Pérez Tlaxcala. Médico Pasante de Servicio Social Hospital General de Zona No. 8. OOAD Veracruz, Sur. México.
RESUMEN
Introducción: Desafortunadamente, gran parte del desarrollo del conocimiento de la humanidad se ha dado por las guerras, es así como, la definición de Triage o Triaje (se pueden escribir de las dos maneras) se le menciona a Dominique- Jean Larrey cirujano militar de la guardia imperial de Napoleon en el siglo XIX como el padre del Triage. Este sistema representó un importante avance en el ámbito sanitario al reducir drásticamente el número de fallecimientos en el campo de batalla en donde los soldados que no tenían la capacidad de recuperarse se debían dejar en el campo de batalla y los recuperables podían ser llevados al hospital.
Debido a la alta demanda y uso inapropiado de los servicios de urgencias se han desarrollado al menos cinco tipos de Triage en los servicios de urgencias. Ausitralian triage scale (ATS), Canadian Emergency Department Triage and Acuity Scale (CTAS), Manchester Triage System (MTS), Emergency Severity Index (ESI)3. La demanda en la atención urgente ha ido creciendo progresivamente en los últimos años y este incremento es más acusado en la población anciana. Teniendo en consideración que el paciente anciano requiere evaluaciones más complejas con una mayor realización de pruebas complementarias y consultas a otros especialistas, estancias más prolongadas en urgencias y mayor porcentaje de ingresos. El envejecimiento poblacional, el aumento de pacientes con enfermedades crónicas y la presencia excesiva de visitas no urgentes se consideran las grandes culpables del aumento de carga asistencial en los servicios de urgencia hospitalarios.
Objetivo general: Determinar la asociación clínica del Triage con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso que acude al servicio de Urgencias del Hospital General de Zona No.8 Córdoba, Ver.
Metodología: Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal con ayuda de fórmula de población infinitas de 1778 expedientes de pacientes integrado por todos los turnos laborales, realizado en el Hospital General Zona No. 8 de la ciudad de Córdoba Veracruz. En donde se incluyeron expedientes de pacientes mayores de 18 años que acudieron al servicio de Urgencias del 01 de diciembre al 31 de diciembre del 2024. Las variables son edad, sexo, grupo etario, diagnóstico clínico de ingreso y egreso, asociación clínica de Triage, destino del paciente, urgencias reales y sentidas evaluada por escalas de Triage internacionales, así como escala modificada de Triage de la guía práctica clínica Mexicana, la cual se divide en prioridades. Con respecto al análisis de los datos se procesaron en el programa SPSS, los datos se expresaron de manera descriptiva a través de porcentajes, frecuencias.
Resultados: Se analizaron 1,778 pacientes atendidos en urgencias. Predominó el sexo femenino (53.6%) y el grupo etario más frecuente fue el de adultos (59.9%). En la valoración inicial de Triage predominó el nivel 4 (57.1%), seguido de nivel 3 (33.4%). Tras la segunda valoración por urgencias, se mantuvo también como predominante el nivel 4 (58.5%), con redistribución secundaria del resto de los niveles. La mayoría de los pacientes fue enviada a observación (76.1%), mientras que 17.5% recibió alta y el resto tuvo egresos atípicos (alta voluntaria, no acudieron, o canalización a choque).
Del total de casos, 32.7% correspondieron a urgencias reales. Dentro de ellas, destacaron las urgencias del sistema hidrorrenal (34.4%), seguidas por respiratorias (22.1%) y abdominales (13.3%). En contraste,los motivos más frecuentes entre urgencias sentidas fueron musculoesqueléticos (25%), IVU (24.1%) e infecciones respiratorias agudas (15.6%).
El análisis pareado entre Triage de ingreso y egreso mostró que la mayoría de los pacientes mantuvo la misma categoría, con cambios principalmente hacia menor gravedad. La prueba McNemar-Bowker evidenció asociación significativa entre ambas valoraciones (p<0.001).
Conclusiones: Se identificó una asociación estadísticamente significativa entre el nivel de Triage al ingreso y el diagnóstico clínico de egreso en pacientes atendidos en urgencias (p<0.001).
Los pacientes con mayor prioridad en Triage presentaron diagnósticos de mayor gravedad y con mayor probabilidad de requerir hospitalización o manejo especializado, mientras que los niveles amarillo y verde se relacionaron con patologías de menor severidad y egresos por mejoría.
Los hallazgos confirman que el sistema de Triage utilizado en el HGZ No. 8 Córdoba, Ver., México, permite una adecuada estratificación de riesgo, facilita decisiones clínicas prioritarias y contribuye al uso eficiente de recursos en urgencias.
Asimismo, las discrepancias entre diagnósticos iniciales y finales reflejan la naturaleza dinámica de la atención, sin disminuir la utilidad del Triage como herramienta de clasificación inicial.
PALABRAS CLAVE
Triage, urgencias médicas, diagnóstico clínico, urgencia real, urgencia sentida.
ABSTRACT
Introduction: Unfortunately, much of human knowledge has historically advanced through warfare. Triage, or “Triaje” in Spanish, is attributed to Dominique-Jean Larrey, a military surgeon in Napoleon’s Imperial Guard during the 19th century, who is considered the father of triage. This system represented a major advance in healthcare by drastically reducing battlefield deaths: soldiers who could not recover were left on the field, while those with a chance of recovery were transported to hospitals.
Due to the high demand and inappropriate use of emergency services, at least five triage systems have been developed for emergency departments: the Australian Triage Scale (ATS), Canadian Emergency Department Triage and Acuity Scale (CTAS), Manchester Triage System (MTS), and Emergency Severity Index (ESI), among others. The demand for urgent care has steadily increased in recent years, particularly among the elderly. Older patients require more complex evaluations, additional diagnostic tests, consultations with multiple specialists, longer stays in emergency departments, and a higher likelihood of hospital admission. Population aging, a rising prevalence of chronic diseases, and excessive non-urgent visits are key factors contributing to the growing workload in hospital emergency services.
General Objective: To determine the clinical association between triage level and the clinical diagnosis at admission and discharge in patients attending the Emergency Department of Hospital General de Zona No. 8, Córdoba, Veracruz, Mexico.
Methodology: A descriptive, observational, cross-sectional study was conducted, analyzing 1,778 medical records from all work shifts at Hospital General de Zona No. 8, Córdoba, Veracruz. The study included patients over 18 years of age who attended the Emergency Department between December 1 and December 31, 2024. Variables included age, sex, age group, clinical diagnosis at admission and discharge, clinical association of triage level, patient disposition, real and perceived emergencies as evaluated using international triage scales and a modified Mexican clinical practice guideline triage scale, which classifies priorities. Data were processed using SPSS and presented descriptively as frequencies and percentages.
Results: A total of 1,778 patients were analyzed. Female patients predominated (53.6%), and the most frequent age group was adults (59.9%). At initial triage assessment, level 4 was most common (57.1%), followed by level 3 (33.4%). After reassessment by emergency specialists, level 4 remained predominant (58.5%), with redistribution across other levels. Most patients were sent to observation (76.1%), 17.5% were discharged, and the remainder had atypical outcomes (voluntary discharge, no-show, or transfer to critical care).
Of all cases, 32.7% were classified as true emergencies. Among these, the most frequent were urological/renal (34.4%), respiratory (22.1%), and abdominal emergencies (13.3%). In contrast, the most common perceived emergencies involved musculoskeletal issues (25%), urinary tract infections (24.1%), and acute respiratory infections (15.6%).
Paired analysis of admission and discharge triage showed that most patients maintained the same category, with changes primarily toward lower severity. The McNemar-Bowker test demonstrated a statistically significant association between both assessments (p<0.001).
Conclusions: A statistically significant association was observed between triage level at admission and clinical diagnosis at discharge in patients attending the emergency department (p<0.001).
Patients assigned higher-priority triage levels presented with more severe conditions and were more likely to require hospitalization or specialized care, whereas yellow and green levels were associated with less severe conditions and discharge following improvement.
These findings confirm that the triage system at HGZ No. 8 allows for effective risk stratification, supports priority clinical decision-making, and promotes efficient use of emergency resources. Furthermore, discrepancies between initial and final diagnoses highlight the dynamic nature of emergency care without diminishing triage’s value as an initial classification tool.
KEY WORDS
Triage, emergency care, clinical diagnosis, true emergency, perceived emergency.
INTRODUCCIÓN
El Triage surgió de la palabra francesa trier que significa seleccionar o clasificar desafortunadamente, gran parte del desarrollo del conocimiento de la humanidad se ha dado por las guerras, es así como, la definición de Triage o Triaje (se pueden escribir de las dos maneras) se le menciona a Dominique- Jean Larrey cirujano militar de la guardia imperial de Napoleón en el siglo XLX como el padre del Triage1.
Este sistema representó un importante avance en el ámbito sanitario al reducir drásticamente el número de fallecimientos en el campo de batalla en donde los soldados que no tenían la capacidad de recuperarse se debían dejar en el campo de batalla y los recuperables podían ser llevados al hospital. Debido a la alta demanda y uso inapropiado de los servicios, de urgencias se han desarrollado al menos cinco tipos de triage en los servicios de urgencias. Ausitralian Triage Scale (ATS), Canadian Emergency Department Triage and Acuity Scale (CTAS), Manchester Triage System (MTS), Emergency Severity Index (ESI)2,3.
La sobredemanda de atención puede condicionar errores de clasificación de la urgencia, lo cual puede llevar a retroceso en la atención de un paciente con urgencia real (rojo) al clasificarlo como sentida (verde) condicionando retraso en la atención de dicho paciente él puede complicarse hasta la muerte. En México se maneja el Triage modificado del canadiense, andorrano, inglés, además de que se cuenta con las guías de práctica clínica que fue emitida desde el año 2008, con vigencia hasta el día de hoy conocida por prioridad o categoría l, ll, lll4,5.
Así mismo el Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con su manual de procedimientos para la atención en el servicio de urgencias en unidades de segundo nivel de atención. Los servicios de urgencias a nivel mundial constituyen un recurso vital para garantizar la prestación de servicios de salud a usuarios con las condiciones más críticas. En diciembre de 2019 la aparición de un nuevo virus por el coronavirus SARS-CoV-2, la cual se origina en la ciudad de Wuhan – China, su aparición en el continente americano en específicamente en Estados Unidos de América fue hasta el 21 de Enero de 2020, con propagación de forma rápida a todo el continente, extinguiéndose el COVID-19 por todo el mundo, por lo que la Organización Mundial de la Salud lo declara como una pandemia lo que ocasiono saturación de hospitales, desabasto de medicamentos6,7.
En México las Urgencias médicas son una de las principales causas de visita a los hospitales, con aproximadamente 19.7 millones que acuden anualmente. Según un reporte del 2021 el IMSS ofreció gran variedad de servicios médicos en un día típico 40 mil atenciones en el área de urgencias8,9.
Las Urgencias médicas constituyen caso especial en acceso a los servicios de Salud, la urgencia implica la necesidad apremiante o una situación que requiere de atención sin demoras, las urgencias pueden ser por varias razones, tales como accidente, enfermedad crónica que este una fase severa, o la aparición de un cuadro grave10.
El servicio de Urgencias es un área fundamental en el funcionamiento hospitalario cuyo objetivo principal es salvar la vida del paciente o evitar secuelas invalidantes. Las escalas de Triage tiene como objetivo con ayuda de planificación, adecuada ejecución optimizar el tiempo de espera de acuerdo con la severidad de su condición mèdica, reduciendo el impacto de negativo en el pronóstico11,12.
Tipos de Triage: En los últimas dècadas se ha podido observar el auge de los sistemas de Triage al menos son cinco los sistemas de Triage estructurados que tiene mayor reconocimiento internacional: la Australasian Triage Scale (ATS), la Canadian Triage and Acuity Scale (CTAS), el manchester Triage System (MTS) y el Emergency Severity Index (ESI), model Andorra de Triage (MAT)13.
Escala de Triage Australina: Escala realizada en Australia se basó en la observación de enfermeras en la clasificación de pacientes, que solicitaron atención mèdica en urgencias las categorias de este peculiar Triage se definen con predictores fisiológicos (vía aérea, respiración, circulación y discapacidad con tiempo de espera para el tratamiento 1: inmediato, 2: 10 minutos, 3: 30 minutos y 5: 120 minutos. La escala Triage de Australia se utiliza de forma generalizada en Australia, cumpliendo con dos funciones importantes no solo para clasificación de gravedad, sino también como escala de medición en los rendimientos de los servicios de urgencias. Recomendación de acuerdo entre evaluadores (adaptada del Colegio Australasiano de Medicina de Emergencias: Política sobre la escala de Triage de Australasia y Kit Educativo de Triage de Emergencias)14.
El modelo de Triage canadiense es una estrategia también de cinco niveles que prioriza el tiempo de atención según las características del paciente sin embargo pequeñas diferencias en el tiempo para la evaluación del médico, incluye escala de dolor y una escala de agudeza separada para pacientes pediátricos. Esta escala de Triage se compone de 5 categorías, cada una recomendando plazos dentro de los cuales un paciente debe someterse a una evaluación médica inicial. El nivel 1: requiere una evaluación médica inmediata. Los niveles 2,3,4 y 5 tiene tiempos de espera de hasta 15, 30, 60 y 120 minutos, respectivamente. Además, describe los marcos de tiempo para la reevaluación de los pacientes en el área de espera y permite cambiar la categoría de clasificación pudiendo reclasificarlo15.
Desarrollado por un grupo de consenso de Reino Unido, está diseñado para asignar niveles mediante la identificación de síntomas con evaluación con factores como amenaza para la vida, dolor hemorragia, nivel de conciencia, temperatura, y agudeza. Consta de las siguientes categorías de urgencia correspondiente al tiempo máximo de espera para el primer contacto con un médico. Inmediato (rojo), muy urgente (naranja), evaluación dentro de los 10 minutos, urgente(amarillo), evaluación dentro de los 60 minutos, estándar (verde), evaluación dentro de 120 minutos y no urgente(azul), evaluación dentro de los 240 minutos16.
Índice de severidad de urgencias 1999: Escala de Triage con cinco niveles creada en Estados Unidos, es un instrumento de triage para los servicios de urgencias que su finalidad es facilitar la priorización de pacientes según la urgencia de administración de un tratamiento. La creación de este Triage con el objetivo de reflexionar que paciente se debería atender primero tomando en cuenta los recursos necesarios para la determinar la disposición final del paciente. Si el paciente está clasificado como nivel 1, necesitará terapia inmediata para salvar su vida. Si el paciente está fuera de los rangos normales o aceptables y se acerca a los signos vitales peligrosos se clasificará como nivel 2. La diferencia entre los niveles 3, 4 y 5 se determina según la cantidad de recursos hospitalarios que probablemente necesitará el paciente. Si el paciente requiere dos o más recursos hospitalarios, se clasifica como nivel 3. sí requiere un recurso hospitalario, se le asignará un nivel 4. si no necesita ningún recurso hospitalario, se le clasificara como un nivel 517.
Español de Triage – modelo Andorra de Triage (MAT): Surge en el año 2000, y es adoptado en 2003 por el departamento de Urgencias y Emergencias de España. Utiliza una escala de prioridad de 5 niveles y posee una versión específica para pediatría con categorías sintomáticas más concreta según la población empleada. Su objetivo principal es mejorar la eficiencia en el flujo de pacientes y reducir la variabilidad en la atención brindada. Además, usa otros discriminantes que le permiten la diferencia entre niveles de Triage. Constante ayuda diferir entre niveles en un paciente con los mismos síntomas que otro (temperatura, presión arterial sistólica, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno, glucemia, escala de Glasgow y NHISS). Signos vitales anormales (estado de la piel, estado del pulso radial, frecuencia respiratoria y estado mental) y dolor por medio de un programa informático permite clasificar y priorizar de acuerdo a estos datos clínicos. En el caso de paciente psiquiátricos el nivel de evidencia acerca de paciente en con envenenamiento los han clasificado como nivel 2 como tiempo de espera, sin embargo, se cuenta con un distinto Triage el cual no se abordará en este tema de investigación18,19.
Los sistemas de Triage desempeñan un papel esencial en la clasificación y priorización de pacientes en situaciones de emergencia, donde los recursos limitados se necesitan una rápida identificación de las necesidades médicas, es crucial entender y comprender los distintos modelos con la finalidad de analizar con precisión y la eficacia de los sistemas en la asignación oportuna de los recursos20.
El adulto mayor presenta una serie de características que lo diferencian del adulto joven. La presentación atípica de la enfermedad, su alta comorbilidad, la presencia de polifarmacia, deterioro cognitivo o deprivación sensorial, la problemática social y su tendencia a la incapacidad hacen que su valoración sea más compleja. Esto provoca un aumento de la presión asistencial y un mayor consumo de recursos. Contra la habitual creencia de que el paciente anciano es el gran responsable de las visitas no urgentes, numerosos estudios comprobaron que el paciente anciano es el que hace un uso más apropiado de los SUH, a diferencia del adulto joven, gran responsable de las visitas no urgentes. El envejecimiento es un proceso que incrementa el riesgo de vulnerabilidad con consecuencias sistémicas principalmente nervioso central, cardiovascular, endocrino músculo esquelético digestivo, e inmunológico lo que genera la incapacidad de los individuos la mayoría presente en la vejez, los síndromes geriátricos con alta prevalencia en la adultez mayor tienen como consecuencia en la morbimortalidad, la limitación de la independencia. Es característico de personas de la tercera edad estar en vulnerabilidad, con alto riesgo de padecer eventos adversos. El anciano frágil determinadas condiciones comprometen o ponen en peligro su capacidad funcional como resultado del proceso de envejecimiento21.
La contribución de los pacientes a la decisión de Triage, con la capacidad de los paciente adultos para predecir la presencia de o ausencia de fiebre en la percepción de los paciente desde luego juega un factor importante esto podría disminuir la asistencia y la saturación del servicio de urgencias .El incremento en la esperanza de vida en representa uno de los mayores retos a los que actualmente se enfrenta la sociedad y que un futuro no muy lejano tomará la mayor relevancia, el proceso de envejecimiento saludable debe abordarse no solo desde la perspectiva médica si no con una visión integra22,23.
Algunos estudios han encontrado que lo paciente mayores en el servicio de urgencias tienen un mayor de riesgo de resultados adversos en relación con los pacientes más jóvenes, incluyendo muerte, deterioro funcional, estancias prolongadas, la aglomeración en urgencias y la falta de educación geriátrica se han relacionado con la falta de detección o tratamiento de Síndrome geriátrico24.
Los pacientes geriátricos acuden a urgencias por diversos motivos, lo que genera una mayor demanda de los servicios de salud, esto pone de relieve los costos de la atención medica en muchos de han estado desarrollando modelos para controlar el gasto sanitario. Sin embargo, la estandarización de los servicios de salud es un proceso complejo y prolongado25.
La estancia prolongada de los adultos mayores en urgencias se asocia con un mayor riesgo de eventos adversos intrahospitalarios por ejemplo en Suecia el 35 % de las visitas a urgencias son por paciente mayores de 65 años sin embargo al ingresar con ayuda de Triage sea han omitido pruebas de detección de fragilidad por lo que se puede entender el por qué su tiempo de estancia prolongado26.
Resalta y destaca que el conocimiento de factores de riesgo ayuda a prevenir futuras visitas de regreso al servicio de urgencias de paciente geriátricos dentro de los diferentes periodos de tiempo después de una alta ayuda a prevenir las visitas de regreso a urgencias ya que causan impactos físicos psicológicos y sociales negativos en los pacientes y los cuidadores familiares27.
La transición demográfica y epidemiológica es el producto del envejecimiento poblacional. En la década de los ochenta la esperanza de vida al nacer era de 56.2 años de vida, en el 2000 a 74 años esto proyecta que para el 2050 será superior a los 80 años esto nos hace visualizar y planear estrategias necesarias para intervenir, corregir y rehabilitar a los adultos mayores28.
Los servicios de urgencias y hospitalización del Instituto Mexicano del Seguro Social durante el 2023, después de superar los retos que impulso la pandemia por COVID-19, el IMSS ofreció gran diversidad de servicios médicos de los cuales, en un día típico, el instituto brindó más de 528 mil consultas médicas de las cuales más de 50 mil fueron por urgencias29.
Como función del Triage en los hospitales proporciona intervenciones inmediatas para quienes tienen la necesidad urgente y crítica, con el objetivo de la priorización a quienes tiene las necesidades. Una decisión del Triage precisa es la correcta asignación de los pacientes. Desde el 2008 se realizó una guía de práctica clínica con el objetivo de unificar en cada institución de salud pública con el fin de brindar una atención eficaz, oportuna y adecuada, procurando con ello limitar el daño y las secuelas y en el contexto de la saturación de servicios o la reciente carencias de insumos los pacientes más urgentes sean tratados primero30,31.
NORMA oficial Mexicana NOM-027-SSA3-2013 Regula los servicios de salud, específicamente establecimientos con criterios de funcionalidad y atención en los servicios de urgencias de los establecimientos. El Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con su manual de procedimientos, que se basa en el sistema modificado del canadiense, andorrano, inglés y del IMSS del cual pertenece de las guías de práctica clínica y que lo define de la siguiente forma32,33.
Inmediata/reanimación: Nivel donde se ubica al paciente con condición crítica, que representa un riesgo vital, por su compromiso requiere cuidados inmediatos e intensivos. Se identifica con el color rojo. Emergencia: Nivel que representa a un paciente con condición clínica aguda y grave con riesgo inminente para el órgano, la función o la vida; que requiere atención dentro de los 10 minutos. Se identifica con el color naranja. Urgencia: Nivel de atención al paciente caracterizado por la potencialización de afectación a órgano, función o vida, que requiere atención en un tiempo estimado de 11 a 60 minutos a partir de su arribo al servicio de urgencias. Se identifica con el color amarillo. Urgencia menor: Nivel que corresponde al paciente con lesiones que no ponen en riesgo la vida, que incluso pueden ser atendidos como pacientes externos con un tiempo estimado de atención de 61-120 minutos. Se identifican con el color verde. No urgencia: nivel de atención en donde el paciente tiene una baja o nula gravedad, situación que el individuo o familiar percibe como amenazante, que puede incluso ser atendido de forma ambulatoria, en un tiempo de 121- 240 minutos. Se identifica con el color azul34.
Todos estos 6 sistemas de Triage han sido estudiados desde el punto de vista de su validez, por medio de indicadores como (mortalidad, uso de recursos sanitarios, tasa de hospitalización, pronóstico) que sustentan aún más su uso en la evaluación inicial. La adecuada evaluación clínica tiene como objetivo un adecuado diagnóstico precoz, con la necesidad de ingreso o no así como la estadía hospitalaria entre el 80 y el 95% de los pacientes tiene una correlación de ingreso y egreso si se han realizado adecuadamente los procedimientos de anamnesis y el examen físico35,36.
Ebony T. Lewis y cols. En un estudio realizado en los servicios de urgencias australianos entre junio de 2015 y marzo 2016 en pacientes geriátricos mayores de 65 años o más que pasaron una noche en urgencias la detección de la fragilidad en pacientes mayores de urgencias pudo orientar el pronóstico y la planificación del alta, y de esta forma ayudó a la disminución de la morbimortalidad37.
Zachariasse y Cols. Realizaron una revisión sistemática para el evaluar el desempeño de los sistemas de Triage en los servicios de urgencias que incluyeron sesenta y seis estudios se restringieron en la comparación de restricción en solo tres sistemas de Triage como fue la escala de agudeza canadiense, el índice de gravedad de emergencia y el sistema de Triage de Manchester. En general la identificación de validez fue de regular a buena, sin embargo, el rendimiento muy variable38.
Magalhaes-Barbosa y Cols. Seleccionaron veinte estudios sobre nueve sistemas de Triage, diez estudios se realizaron con paciente reales mientras que los demás utilizaron escenarios hipotéticos estos estudios evaluaron la calidad y en donde fue detectada una calidad baja y moderada muchos de estudios no especificaron la ponderación, en estos estudios de recomendó la adaptación transcultural de estas herramientas en países con diferentes cualificaciones profesionales y contextos socioculturales39.
Por su parte Jeremías S. Hilson y Cols. De 182 publicaciones 50 presentaron datos suficientes para su inclusión en el análisis comparativo, en donde la escala canadiense de Triage y agudeza índice de gravedad de emergencias y la escala de Manchester fueron la escala más estudiada que mostraron un adecuado rendimiento la mayoría de estos estudios mostraron una alta sensibilidad en cuestión a la identificación de mortalidad en urgencias sin embargo la sensibilidad fue baja como pacientes de alta agudeza en el Triage. De acuerdo con este estudio se pudo observar una proporción considerable de pacientes de Urgencias que fallecen después de la consulta o se encuentran en estado crítico no son clasificados como de alta agudeza en el Triage, existe la oportunidad de mejorar la confiablidad inter observador para un mejor rendimiento de Triage para identificar a los pacientes con riesgo de desenlace adverso40.
Rogg y cols. Realizaron un estudio retrospectivo en Miami Estados unidos evaluaron los estudios antes y después del Triage realizado por mèdico, en el departamento de urgencias. La mediana de duración de estancia con Triage mèdico por paciente fue de 56 minutos menos comparando los años 2010 y 2007, sin el Triage realizado por el médico la reducción del tiempo de estancia fue de 22 minutos/ paciente, el porcentaje de paciente que egreso sin terminar la valoración disminuyó de 4.8% a 2.1%41.
En México en el 2011 fue publicado por Mendoza- Camargo y Cols. En el hospital López Mateos se investigó la sensibilidad del Triage en el servicio de Urgencias adultos. Los 380 pacientes clasificados inicialmente como verdes un total de 249 pacientes, amarillos 105, y rojos 26 pacientes, durante su atención medica o al final del mismo, se reclasificaron como verdes 188, amarillos 135 y rojos 57 pacientes, es decir, 151 pacientes tuvieron un diagnóstico final diferente, obteniéndose una sensibilidad diagnostica global de 60.2. la sensibilidad para le color rojo fue del 73.07% para el color amarillo del 40% y para el verde fue de 67.06%42,43.
Baiyu Li y Cols. Revisaron un estudio retrospectivo de 17764 mayores de 65 años que acudieron al servicio de urgencias de un hospital en una provincia de Zheniang entre el 1 de junio de 2020 y el 30 de junio de 2022. Se recopilo información basal sobre los pacientes y de dividió en dos grupos como de la prioridad (rojo, naranja) y baja prioridad (amarillo, verde). La sensibilidad y la especificidad de la escala de triage de Manchester se estimaron y se verificaron la clasificación de Triage de ingreso y la supervivencia a los 7 días la necesidad de cirugía dentro de las primeras 72 horas. Tenía como mediana edad de 72 años en urgencias. El 10.7% (1896/17764) asignados al grupo de código de alta prioridad (rojo/ naranja) y el 89.3% (15868/ 17764) al grupo de baja prioridad (amarillo/ verde). La sensibilidad en el caso del Triage de Manchester asociado a muerte en un plazo de 7 días fue de 85,7% (77,5-91,4) la especificidad del 89,8% (89,3-90,2) la precisión del 89,8% (89,3-90,2). El 1.8% de los pacientes requirió cirugía en un plazo de 72 horas. La sensibilidad fue de 62,6% (57,0-67,9), la especificidad fue del 90,3% (89,8-90,7) y el valor predictivo fue del 99,2% (99,0-99,4)44.
Este proyecto tiene como justificación registrar estadísticamente la asociación de diagnóstico de ingreso y diagnóstico de egreso del Hospital General de Zona Número 8, Córdoba Veracruz en la sala de urgencias con la finalidad de identificar oportunamente si hay deficiencias en la aplicación y con la finalidad de reforzar, y evitar salas de urgencias que se ha visto sobresaturados y como consecuencia una desencadena serie de acontecimientos no favorables tanto para la institución como para el paciente, la presente investigación se enfocara en detectar cuales son los factores que influyen en el inadecuado uso del sistema de clasificación, que utiliza el personal ya que la demanda de pacientes que acude a urgencias. Este problema trae como consecuencia demoras de atención, uso innecesario de recursos materiales y desde luego la sobresaturación del personal asistencial. Se pretende con esta investigación aportar grandes beneficios tanto para el usuario como para el personal médico, incluido todo el personal que labora en esta unidad. La importancia de esta investigación se deberá a la gran demanda de afiliados que acuden al servicio de urgencias y que deberían ser destinados según su clasificación de atención. Al evaluar la correlación de el Triage de ingreso con el Triage de egreso, nos proporcionará datos relevantes entre los indicadores de calidad como tiempo de espera, reducción significativa hospitalización.
Hasta el momento, no se ha implementado una investigación en el Hospital General de Zona No.8 de la ciudad de Córdoba, Veracruz, México, lo cual es importante realizar este protocolo de estudio con el beneficio para los pacientes y el personal que labora, ya que nos proporcionará información entre el personal que prioriza el grado de urgencia y su respectiva corroboración con el diagnóstico de egreso. Los resultados obtenidos se analizarán e implementarán acciones que mejoren la atención de los derechohabientes.
El proceso de Triage de los pacientes desde momentos inmemorables desde las guerras napoleónicas donde se asentaron la base de los sistemas de selección donde clasificaban, el cual se aplicaba en las guerras clasificando a soldados, este sistema fue mejorando hacia los posteriores tiempos que impactaron en los sistemas de salud con mejoramiento en las poblaciones los cuales se pudieron implantar a finales del siglo XX.
Actualmente el sistema de Triage fue evolucionando, mejorando los niveles para ser mejor entendido, consiste en una breve evaluación clínica, la cual su objetivo inicial y principal es organizar, optimizar el tiempo de espera de los pacientes de acuerdo con su gravedad, esto para identificar de forma oportuna a los pacientes graves, críticos y brindarles una atención médica inmediata.
El Triage nos ayuda a brindar de forma oportuna y priorizar la atención médica en los servicios de urgencias, esto para mejorar la atención de los pacientes; a tal forma que esta forma de clasificación se ha convertido en un punto esencial, ya que existe una gran demanda de atención y saturación del servicio de urgencias; además de que el Triage son una herramienta esencial que permite la clasificación y asignar los recursos adecuadamente para garantizar la atención del paciente. El Triage en urgencias es un proceso realizado por el personal del área de salud quien se encarga de un a revisión clínica rápida y de acuerdo a la situación clínica del paciente se le asigna un nivel para la espera de la atención médica, esta actividad no es nada fácil, ya que el personal que se encarga debe tener una gran experiencia y capacitación para la realización correctamente la clasificación.
Desde hace 18 años se introdujo una guía de práctica clínica de Triage para la implementación del sistema de redes de urgencias con la intención de facilitar el flujo y mejorar la atención de los pacientes con base al Triage y de esta forma poder lograr su adecuada atención entre unidades de primer y segundo nivel.
En el Hospital General de Zona 8 Cordoba Veracruz, el proceso de Triage se lleva a cabo para el médico el cual pretende sea realizado de manera eficaz, para poder brindar la atención oportuna de los derechohabientes, por lo que se plantea la siguiente pregunta de investigación.
Determinar la asociación clínica del Triage con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso que acude al servicio de Urgencias del Hospital General de Zona No.8 Còrdoba,Ver.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
- Determinar la frecuencia de sexo y grupo etario que acudió al servicio de urgencias en el periodo de estudio.
- Determinar el tiempo de llegada al registro de Triage menor de 10 minutos.
- Determinar si el Triage cumple con el indicado de realizarse en menos de 5 minutos.
- Describir los niveles de ingreso (colores) del Triage en pacientes que acuden a Urgencias.
- Describir los niveles de egreso (colores) del Triage en pacientes que acuden a Urgencias.
- Determinar de acuerdo a la guía de práctica clínica Mexicana que tipo de prioridad de urgencias es.
- Clasificar los principales aparatos y sistemas afectados en pacientes que acuden al Triage.
- Identificar la frecuencia de urgencias reales y sentidas.
HIPÓTESIS
No existe asociación clínica del Triage con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso que acude al servicio de Urgencias del HGZ No 8 Córdoba, Ver.
Hipótesis alterna:
Existe asociación clínica del Triage con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso que acude al servicio de Urgencias del HGZ No 8 Córdoba, Ver.
Estudio observacional, longitudinal, analítico, retrospectivo.
Lugar de estudio:
Servicio de Urgencias del Hospital General de Zona 8 en Córdoba, Veracruz.
Periodo para desarrollarse:
01 de diciembre de 2024 al 31 de diciembre 2024.
Universo de trabajo:
Todos los expedientes de pacientes que ingresaron al servicio de Urgencias en el mes de diciembre del año 2024
Población:
Todos los expedientes de pacientes que ingresaron al servicio de Urgencias en el mes de diciembre del año 2024.
SELECCIÓN DEL TAMAÑO DE MUESTRA:
La selección del tamaño de la muestra es no probabilística.
Tamaño de muestra: 1778.
Expedientes de pacientes mayores de 18 años.
Expedientes de pacientes derechohabientes del I.M.S.S ambos sexos.
Expedientes de pacientes que hayan ingresado y posteriormente egresaron del área de observación Urgencias en un plazo de máximo 12 horas.
Expedientes de pacientes con valoración clínica completa por el área de triage.
Expedientes de paciente con expedientes completos.
Criterios de exclusión:
Expedientes de pacientes embarazadas o con patología obstétrica y con patología ginecológica.
Expedientes de pacientes que se derivaron al servicio de cirugía, medicina interna, referidos a tercer nivel o fallecieron.
Criterios de eliminación:
- Historia clínica incompleta.
- Expedientes de pacientes con datos incompletos.
- Definición de variables, véase en anexos.
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL ESTUDIO:
Los datos que se obtuvieron de los expedientes de pacientes que ingresaron al servicio de Urgencias y fueron atendidos mediante la selección por Triage; en el período de estudio de 01 de diciembre 2024 al 31 de diciembre 2024.
La primera etapa se basó en la evaluación clínica de expedientes completos que cumplieron con los criterios de inclusión, que ingresaron al servicio de urgencias con cualquier diagnóstico de necesidad sentida y real para el análisis del cumplimiento del Triage; se recabaran los datos tales como; Las variables que fueron edad , sexo, grupo etario, diagnóstico clínico de egreso y de ingreso, correlación clínica de Triage, destino del paciente, urgencias reales y sentidas, prioridades de acuerdo a la guía práctica clínica comorbilidades, cumplimiento de la hora llegada-registro Triage < de 10 minutos, cumplimiento de lineamiento Triage <5 minutos.
Segunda etapa del estudio
A través de un equipo de cómputo propio del investigador, se realizó la creación de una base de datos la cual al estar lista se realizó su análisis e información del presente estudio con resultados expresados en porcentajes, tablas y graficas. Con base a los resultados se utilizará estadística inferencial. El tamaño de muestra es de 1778 expedientes calculado con la fórmula para población finita, de pacientes con cualquier diagnóstico de urgencia real y sentida que se hayan ingresado al servicio de Urgencias del Hospital General de Zona 8 de Córdoba, Ver, entre el periodo de 01 de diciembre 2024 al 31 de diciembre 2024.
ANÁLISIS ESTADÍSTICO
La información será recolectada en una base de datos de Excel para posteriormente utilizar el programa SPSS. Con respecto al análisis de los datos, con ayuda del sistema Manchester que utiliza una lista de descripciones que permite asignar a los pacientes en uno de los cinco niveles del Triage, la información que se logrará obtener se expresará mediante la prueba de Spearman para determinar la asociación entre la clasificación inicial y la reclasificación de egreso.
Los datos recogidos fueron digitalizados en una base de datos en el paquete estadístico de SPSS 21 para Windows, a partir de estas se generaron tablas de distribución por variables de tiempos de espera antes y después de acuerdo con las variables; obteniendo resultados por promedios de tiempos de atención desde su llegada al servicio de urgencias hasta saber su destino, creando así una valoración retrospectiva y asociando el diagnóstico de ingreso con el de egreso del servicio de urgencias. Se utilizó frecuencias y porcentajes; estadística no paramétrica McNemar-Bowker,
ASPECTOS ÉTICOS
Este protocolo de investigación se realizará cuando el Comité Local de Investigación y Ética en Investigación en Salud lo apruebe. Este estudio se apegó a las normas éticas Internacionales, los lineamientos institucionales, así como también lo establecido en la Ley General de Salud en materia de experimentación científica en seres humanos de los aspectos éticos de la investigación en sus artículos 13, 16 y 20 y a la declaración de Helsinki de 1964 que menciona que el propósito principal de la investigación médica en seres humanos es comprender las causas, evolución y efectos de las enfermedades y mejorar las intervenciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas. La investigación médica está sujeta a normas éticas que sirven para promover y asegurar el respeto a todos los seres humanos y para proteger su salud y sus derechos individuales el bienestar de los seres humanos debe tener primacía sobre los intereses de la ciencia y la sociedad. Desde 2016 la declaración de Helsinki esta complementada con la declaración de Tapei; las consideraciones éticas sobre las bases de datos de salud y los biobancos; que establece el respeto de la dignidad, autonomía, privacidad y confidencialidad de las personas, los médicos tienen obligaciones específicas, tanto éticas como legales, como responsables de proteger la información entregada por sus pacientes. La constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 4° publicado en el Diario Oficial de la Federación el 6 de abril de 1990, La ley General de Salud, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984, establecen que toda persona tiene derecho a la protección de la salud, misma que este protocolo de investigación promueve. La Comisión Interinstitucional de Investigación en Salud publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de octubre de 1983. Será órgano de consulta de dependencias e instituciones del sector público para el desarrollo de fomento y cumplimiento de las normas de ética y apoyar la definición de los lineamientos de bioseguridad en la realización de investigaciones, conforme a las disposiciones establecidas por el consejo de salubridad general.
El “Código” de Núremberg: Promulgado en 1947 adoptado por la comunidad internacional que habla sobre las condiciones para la realización de experimentos médicos en humanos; en este código, quedaron expresadas normas básicas:
1.- El consentimiento del sujeto.
2.- El experimento debe conducir a un resultado positivo, sin medios improvisados o innecesarios.
3.- No debe haber sufrimiento mental o físico innecesario.
4.- El grado de riesgo no ha de exceder la importancia de lo que se pretende demostrar.
5.- Durante el desarrollo del experimento, el sujeto podrá pedir que se suspenda, si se siente afectado mental o físicamente.
6.- Durante el desarrollo del experimento, los científicos encargados deben estar dispuestos a darlo por terminado si consideran riesgo de lesión o, incapacidad o muerte del sujeto en experimentación.
7.- Los resultados no serán publicados sin autorización del comité de ética de la institución y no serán revelados datos ni información a dichos pacientes.
Del total de 1,778 pacientes incluidos en el estudio, 952 correspondieron al sexo femenino (53.6%) y 826 al sexo masculino (46.4%). Figura 1.
El sexo femenino fue el más frecuente, con 952 pacientes (53.6%) (n = 1,778).
En la clasificación por grupo etario, la mayoría de los pacientes correspondió al grupo de adultos, con 1,064 casos (59.9%). Le siguieron los adultos mayores, con 557 pacientes (31.3%), y el grupo de jóvenes, con 157 pacientes (8.8%). Figura 2. Véase en anexos..
El grupo etario adulto fue el más frecuente, con 1,064 pacientes (59.9%) (n = 1,778).
Durante la valoración inicial realizada por médico general, la clasificación de Triage más frecuente fue el nivel 4, con 1,015 pacientes (57.1%). Le siguió el nivel 3, con 594 casos (33.4%). En menor proporción se identificaron pacientes clasificados en el nivel 2, con 83 registros (4.7%), en el nivel 5, con 77 pacientes (4.3%) y en el nivel 1, con 9 pacientes (0.5%), para un total de 1,778 pacientes evaluados. Figura 3.
El nivel de Triage 4 fue el más frecuente durante la valoración inicial con 1,015 pacientes (57.1%) (n = 1,778).
Durante la segunda valoración realizada por el médico especialista en urgencias, el nivel de Triage más frecuente fue el nivel 4, con 1,040 pacientes (58.5%). Le siguió el nivel 5, con 157 casos (8.8%), el nivel 3, con 507 pacientes (28.5%), el nivel 2, con 71 registros (4.0%) y el nivel 1, con 3 pacientes (0.2%), para un total de 1,778 pacientes evaluados. Figura 4. Véase en anexos.
El nivel de triage 4 fue el más frecuente durante la valoración por médico especialista en urgencias, con 1,040 pacientes (58.5%) (n = 1,778).
En cuanto al destino de los pacientes tras la valoración, la mayoría fue remitida a observación, con 1,354 casos (76.1%). Un total de 312 pacientes (17.5%) recibió alta, 65 pacientes (3.7%) se dieron de alta voluntaria, 42 pacientes (2.4%) no acudieron al llamado y 5 pacientes (0.3%) fueron enviados al área de choque. Tabla 1.
El destino más frecuente de los pacientes fue la observación, con 1,354 casos (76.1%) (n = 1,778) Véase en anexos..
De los 1,778 pacientes evaluados, 582 casos (32.7%) correspondieron a urgencias reales, mientras que 1,196 pacientes (67.3%) no fueron clasificados como urgencias reales. Figura 5.
Véase en anexos.
La mayoría de los pacientes no correspondió a urgencias reales, con 1,196 casos (67.3%) (n = 1,778).
De los 607 pacientes con urgencias clasificados por aparatos y sistemas afectados, el mayor número de casos se presentó en el sistema hidrorrenal, con 209 pacientes (34.4%). Le siguieron las urgencias del sistema respiratorio, con 134 casos (22.1%), las urgencias abdominales con 81 pacientes (13.3%), el sistema nervioso central (SNC) con 68 casos (11.2%), el sistema cardiovascular con 63 pacientes (10.4%) y las urgencias musculoesqueléticas con 52 pacientes (8.6%). Véase en anexos.
La mayoría de las urgencias se presentó en el sistema hidrorrenal con 209 casos (34.4%).
En relación con los diagnósticos de los pacientes atendidos por urgencias sentidas, el motivo de atención más frecuente correspondió a padecimientos musculoesqueléticos, con 288 casos (25.0%), seguido de infecciones de vías urinarias, registrándose 277 casos (24.1%). En tercer lugar, se identificaron los diagnósticos de infecciones respiratorias agudas, con 180 casos (15.6%).
Otros motivos de consulta incluyeron el síndrome de intestino irritable, con 107 casos (9.3%), y gastroenteritis, con 99 casos (8.6%). En menor proporción se presentaron consultas por afecciones psiquiátricas, con 70 casos (6.1%), padecimientos de piel y anexos, con 67 casos (5.8%), y problemas otorrinolaringológicos, que representaron 63 casos (5.5%) del total de pacientes atendidos. Figura 6.
Figura 6. Distribución de urgencias sentidas.
El diagnóstico más frecuente fue el musculoesquelético, con 288 casos (25.0%). n = 1151
La tabla cruzada muestra la distribución de los niveles de Triage al ingreso y al egreso. La mayoría de los pacientes mantuvo el mismo nivel de Triage en ambas valoraciones, destacando el nivel verde con 993 casos (55.9%), seguido del nivel amarillo con 504 casos (28.4%). No obstante, se observaron cambios entre categorías, principalmente hacia niveles de menor gravedad, como el paso de amarillo a verde con 46 casos (2.6%) y de amarillo a azul con 41 casos respectivamente (2.3%). Tabla 3. Véase en anexos.
El análisis de la asociación entre la clasificación de Triage al ingreso y al egreso mediante la prueba de McNemar-Bowker, los resultados evidenciaron una asociación estadísticamente significativa entre ambas valoraciones (χ² = 129.085; gl = 9; p < 0.001. Véase en anexos.
Diversos estudios realizados en México han explorado la relación entre la clasificación de Triage y el diagnóstico clínico final en servicios de urgencias. Por ejemplo, Valdez en el 2023 encontró una correlación significativa entre el nivel de Triage inicial y el diagnóstico final en el Hospital General Regional No.1 de Querétaro (índice Kappa 0.408; p < 0.001)45.
En cuanto a la distribución por sexo, se observó un predominio del sexo femenino (53.6%), hallazgo que coincide con estudios recientes Un análisis realizado en un servicio de urgencias hospitalario público en Elche (España), (Yazici et al., 2024; Elshatarat et al., 2023). Este patrón ha sido descrito como un factor que influye en la proporción de urgencias no reales y en la saturación de los servicios47,48.
En un estudio realizado en un hospital privado de México, Velázquez-Guzmán et al. (2017) reportaron que el 59.5% de los pacientes conservó el mismo nivel de Triage entre el ingreso y el egreso, mientras que aproximadamente el 30% presentó algún grado de reclasificación, principalmente hacia categorías de menor gravedad, sin impacto clínico adverso2. De manera similar, Abugroun et al. (2025). Liu et al. (2025), en un estudio observacional multicéntrico llevado a cabo en departamentos de urgencias de hospitales de alta complejidad en Asia y Norteamérica, documentaron que entre 25% y 35% de los pacientes inicialmente clasificados como urgencias intermedias (niveles equivalentes a Triage 3 y 4) fueron reclasificados a niveles de menor prioridad tras la valoración médica completa, sin incremento en eventos adversos ni reconsultas tempranas. Estos hallazgos son congruentes con los resultados del presente estudio y respaldan el concepto de reclasificación segura, entendida como un ajuste dinámico del nivel de prioridad basado en la evolución clínica y el juicio del médico especialista, lo que refuerza la utilidad del Triage como una herramienta clínica flexible y no como una clasificación estática de gravedad49,50.
El destino de los pacientes mostró que la mayoría fue enviada a observación (76.1%), hallazgo superior a lo reportado en otros estudios, donde la observación oscila entre 40% y 60% de los casos (Abugroun et al., 2025). realizado en Estados Unidos, con datos de pacientes adultos mayores en servicios de urgencias que participaron en el desarrollo de una herramienta de Triage para predecir admisión o egreso en el departamento de urgencias. Esta diferencia puede explicarse por la alta proporción de pacientes clasificados como Triage 3 y 4, así como por la necesidad de vigilancia clínica para descartar complicaciones, especialmente en adultos mayores y pacientes con comorbilidades49.
En cuanto a la proporción de urgencias reales, únicamente el 32.7% de los casos analizados en el presente estudio cumplió criterios de urgencia verdadera, lo que indica que aproximadamente dos tercios de las consultas correspondieron a padecimientos no urgentes o urgencias sentidas. Este hallazgo es congruente con lo reportado en estudios internacionales. Elshatarat et al. (2023), en un estudio realizado en el servicio de urgencias de un hospital universitario de tercer nivel en Riad, Arabia Saudita, identificaron que cerca del 63% de las consultas no correspondían a emergencias médicas reales. De manera similar, Yazici et al. (2024), en un estudio observacional llevado a cabo en un hospital terciario en Turquía, reportaron que aproximadamente el 68% de los pacientes atendidos en urgencias fueron clasificados como casos de baja prioridad clínica48,47.
Respecto a los sistemas afectados, el predominio de las urgencias hidrorrenales (34.4%) y respiratorias (22.1%) en este estudio concuerda con informes epidemiológicos que muestran que las infecciones del tracto respiratorio y del sistema genitourinario constituyen causas frecuentes de consulta urgente en servicios de emergencias. Por ejemplo, un estudio retrospectivo realizado en el People’s Hospital of Atushi, en la región de Xinjiang (China), encontró que las enfermedades del sistema respiratorio representaron aproximadamente el 35.2% de las atenciones en urgencias, con infecciones respiratorias altas siendo la categoría más prevalente (18.4%). Este patrón de alta frecuencia de afecciones respiratorias sugiere similitudes con la distribución observada en nuestra cohorte50.
En el grupo de urgencias sentidas, los padecimientos musculoesqueléticos (25.0%) y las infecciones urinarias (24.1%) fueron los diagnósticos más frecuentes en el presente estudio, patrón que ha sido ampliamente documentado en la literatura reciente y que se asocia de manera consistente con clasificaciones de Triage de baja prioridad (niveles 4 y 5). En este sentido, Elshatarat et al. (2023), en un estudio realizado en el servicio de urgencias de un hospital universitario de tercer nivel en Riad, Arabia Saudita, reportaron que las afecciones musculoesqueléticas representaron aproximadamente entre 22% y 28% de las consultas clasificadas como no urgentes, mientras que las infecciones del tracto urinario constituyeron cerca del 20% de los diagnósticos en este mismo grupo de baja prioridad. De manera similar, Abugroun et al. (2025), en un estudio multicéntrico llevado a cabo en servicios de urgencias de hospitales académicos en los Estados Unidos, identificaron que las quejas musculoesqueléticas y las infecciones urinarias figuraron entre los cinco motivos más comunes de consulta en pacientes clasificados con Triage bajo, con proporciones que oscilaron entre 23% y 30% según el grupo etario analizado. La concordancia entre estos hallazgos y los resultados del presente trabajo evidencia una adecuada correspondencia entre la clasificación inicial de Triage y la naturaleza clínica de los diagnósticos finales, lo que respalda la utilidad del Triage como herramienta eficaz para la priorización de pacientes con padecimientos de baja gravedad clínica48,49.
En el presente estudio se analizó la asociación clínica entre el nivel de Triage asignado al ingreso y el diagnóstico clínico de ingreso y egreso de los pacientes atendidos en el servicio de Urgencias de Hospital General de Zona No. 8 Córdoba Veracruz. El análisis estadístico mediante la prueba de McNemar-Browker demostró una diferencia estadísticamente significativa en la distribución de los diagnósticos entre el momento de ingreso y el egreso (x2= 129.085; gl=9; p<0.001).
El resultado indica que los cambios observados entre el diagnóstico clínico de ingreso y el diagnóstico de egreso no se deben al azar, sino que reflejan una evolución clínica significativa durante la atención en el servicio de urgencias, la cual se encuentra estrechamente relacionada con el nivel de Triage asignado inicialmente. Los pacientes clasificados en niveles de mayor prioridad (Traiage rojo y naranja) presentaron con mayor frecuencia diagnósticos de ingreso de lata gravedad y diagnósticos de egreso que requirieron hospitalización, manejo especializado o referencia, mientras que aquellos clasificados o referencia, mientras que aquellos clasificados en niveles de menor prioridad (Triage amarillo y verde) se asociaron predominante con diagnósticos de menor severidad y egreso por mejoría. La significancia estadística observada mediante la prueba de McNemar-Browker confirma que el sistema de Triage utilizado clínicamente sensible para identificar diferencias relevantes en la severidad de los pacientes, permitiendo una adecuada priorización, evaluación diagnóstica y toma de decisiones terapéuticas. Asimismo, la discrepancia entre diagnósticos de ingreso y egreso evidencia la naturaleza dinámica del proceso clínico en urgencias, sin detrimento de la utilidad de Triage como herramienta inicial de clasificación.
En conclusión, el sistema de Triage empleado en el servicio de urgencias del Hospital General Zona número 8, Córdoba Veracruz demuestra una asociación clínica y estadísticamente significativa con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso, consolidándose como una herramienta válida y confiable para la estratificación de la gravedad, la optimización de recursos y la mejoría en la calidad de atención médica.
BIBLIOGRAFÍA
- Herrera-Almanza L, Hernández-Martínez A, Roldán-Tabares MD, Hernández-Restrepo F, Thowinson-Hernández MC, Coronado-Magalhães G, et al. El Triage como herramienta de priorización en los servicios de urgencias. Med Int Méx. 2022;38(2):322–334.
- Velázquez-Guzmán MA, Morales-Hernández AE, Fonseca-Carrillo I, Brugada-Yáñez A. Correlación clínica del Triage con el diagnóstico clínico de ingreso y egreso en pacientes que acuden al servicio de urgencias. Med Int Méx. 2021;33(4):466–475.
- Flores-González E, Espinoza-Charriera P, González-Trujillo C, Hernández-Rivas S, Barría-Pailaquilen RM. Eficiencia del sistema de Triaje en un servicio de emergencia hospitalario. Rev Chil Salud Pública. 2020;9(18):46–54.
- Mendoza-Camargo G, Elguero-Pineda E. Sensibilidad del Triage clínico en el servicio de urgencias adultos del ISSSTE. Arch Med Urg Mex. 2011;3(3):96–98.
- Secretaría de Salud. Triage hospitalario de primer contacto en los servicios de urgencias adultos para segundo y tercer nivel de atención. México: SSA; 2008.
- Secretaría de Salud. Procedimiento para la atención médica del paciente en el servicio de urgencias en unidades médicas hospitalarias de segundo nivel. Clave 2660-003-045. México; 2022.
- Yock-Corrales J, Soto-Roldán D, Corella-Elizondo J. Tendencias en las consultas a los servicios de emergencias durante la pandemia por COVID-19. Acta Med Costarric. 2021;63(3):jul–sep.
- Sánchez-Arreola D. Sobresaturación de las salas de urgencias: el caso mexicano. Medscape. 2023 Feb 15.
- Instituto Mexicano del Seguro Social. Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera y los riesgos del IMSS. México; 2023.
- Universidad Nacional Autónoma de México. Protocolo para la atención de urgencias médicas. México; 2022. Disponible en: https://www.tic.unam.mx
- Taype-Huamaní W, Miranda-Soler D, Castro-Coronado L, Amado-Tineo J. Saturación y hacinamiento del servicio de emergencia de un hospital urbano. Rev Fac Med Hum. 2020;20(2):216–221. doi:10.25176/RFMH.v20i2.2709
- Yuzeng S, Hui LL. Improving the wait time to triage at the emergency department. BMJ Open Qual. 2020;9(1).
- Sánchez-Bermejo R, Herrero-Valea A, Garvi-García M. Sistemas de Triage en urgencias en el siglo XXI: visión internacional. Rev Esp Salud Pública. 2021;95: e202207.
- Mirhaghi A, Ebrahimi M. The Australasian Triage Scale level 5 criteria may need revision. Emerg (Tehran). 2017;5(1):e50.
- Ekins K, Morphet J. Accuracy and consistency of rural triage nurse decision-making. Australas Emerg Nurs J. 2015;18(4):227–233.
- Hansen B, Bonin D, Van Aarsen K, Dreyer J. Door-to-triage time in a Canadian tertiary-care center. J Emerg Med. 2021;60(1):1–7.
- Brouns SHA, Mignot-Evers L, Derkx F, Lambooij SL, Dieleman JP, Haak HR. Performance of the Manchester Triage System in older ED patients. BMC Emerg Med. 2024;19(1):3.
- Yancey CC, O’Rourke MC. Triaje en urgencias. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025,7(22):228
- Tucci V, Ahmed SM, Hoyer DR, Greene S, Moukaddam N. Stabilizing intentional overdoses in freestanding EDs. J Emerg Med. 2023,1(4):34
- Journal Nursing Valencia. Análisis comparativo de sistemas de triaje globales. J Nurs Val. 2024 diciembre;4:22
- Carrillo-Procel CL, Brossard-Peña E. Relación entre caídas y factores generadores en adultos mayores. Rev Cubana Reumatol. 2023, 22;6:32.
- Menéndez de la Granda M, Guzmán-Gutiérrez G, Fernández-Fernández M, Solano-Jaurrieta JJ. Impacto del paciente anciano en urgencias hospitalarias. Rev Esp Geriatr Gerontol. 2021; 7(4): 5
- 23.- AlNaim AA, AlNaim NA, Albash AF, et al. Awareness of hospital triage in Saudi population. Cureus. 2024;16(2):e53864.
- Secretaría de Salud. Protocolo de atención de personas adultas mayores por enfermería. México; 2017.
- Costa AP, Hirdes JP, Heckman GA, et al. Geriatric syndromes predict ED outcomes. J Am Geriatr Soc. 2014; 6(7):22
- Ersen T, Özcan Ö, Öncü K, et al. Cost analysis of recurrent ED visits in older adults. Cureus. 2025;17(4):e82966.
- Källberg AS, Berg LM, Skogli S, et al. Frailty prevalence in Swedish ED patients. BMC Geriatr. 2023;23:798.
- Wang LH, Lee HL, Lin CC, et al. Factors associated with 72-hour ED revisits. Healthcare (Basel). 2023;11(12):1726.
- Instituto Mexicano del Seguro Social. Informe financiero IMSS 2023–2024. México; 2024.
- Hospital General de México. Manual homologado del Servicio de Geriatría. México; 2025.
- Tam HL, Chung SF, Lou CK. Review of triage accuracy. BMC Emerg Med. 2018;18(1):58.
- Secretaría de Salud. Guía de referencia rápida: Triage hospitalario. México; 2007.
- Secretaría de Salud. Norma Oficial Mexicana NOM-027-SSA3-2013. Servicios de urgencias.
- García-Regalado JF, Arellano-Hernández N, Loría-Castellanos J. Triage hospitalario: experiencia en México. Prensa Med Argent. 2016;22:14
- Secretaría de Salud. Procedimiento de ingreso y egreso en urgencias. México; 2022.
- Acuña-Ramírez D, Lara-Hernández B, Basaure-Verdejo C, et al. Estratificación de riesgo en urgencias. Rev Chil Med Intensiva. 2015;17:8
- Pupo-Mico AR, Naranjo-Landares D, Batista-Izquierdo A, et al. Correlación diagnóstica ingreso-egreso. Acta Méd. 2022;23(4):e301.
- Lewis ET, Dent E, Alkhouri H, et al. Which frailty scale for ED patients? Arch Gerontol Geriatr. 2019;80:1–7.
- Zachariasse JM, van der Hagen V, Seiger N, et al. Performance of triage systems: systematic review. BMJ. 2019 ;22:16
- Magalhães-Barbosa MC, Robaina JR, Prata-Barbosa A, Lopes CS. Reliability of pediatric triage systems. Emerg Med J. 2019; 22:143
- Hinson JS, Martinez DA, Cabral S, et al. Triage performance in emergency medicine. Ann Emerg Med. 2019; 22:7
- Rogg J, White B, Biddinger P, Chang Y, Brown D. Long-term physician triage screening. Acad Emerg Med. 2013; 6:88
- Li B, Zhang Z, Li K, Deng Y. Modified Manchester Triage for geriatrics. Nurs Open. 2024;45:7
- Valdez RRS. Correlación del triage clínico inicial y diagnóstico final. Tesis de licenciatura. Universidad Autónoma de Querétaro; 2023.
- Instituto Mexicano del Seguro Social. Triage de urgencias: respuesta médica basada en gravedad. México; 2022
- Elshatarat RA, Alsharawneh A, Alsulami GS, et al. Triage decisions and outcomes. BMC Emerg Med. 2023;23:69.
- Abugroun A, Awadalla S, Singh S, Fang MC. ED triage tool for older adults. Int J Emerg Med. 2025;18(1):26.
- Yazici M, Yeter AS, Genç S, et al. Predictability of emergency condition from triage. BMC Emerg Med. 2024;24:185.
- Liu Z, Mohammadi R, Saffari SE, et al. Diagnostic discordance in ED admissions. Int J Emerg Med. 2025;18:41.
- People’s Hospital of Atushi. Epidemiological characteristics of respiratory diseases in emergency patients. China; 2024;12:3
ANEXO
Definición de variables.
| Nombre de la variable | Definición conceptual | Definición operacional | Tipo de variable | Indicador o índice |
|---|---|---|---|---|
|
Sexo
|
Son características fenotípicas de sujeto. | Características fenotípicas del paciente que solicita atención médica y que se encuentra referido en el expediente. | Independiente
Cualitativa Nominal Dicotómica |
1) Femenino 2) Masculino |
| Grupo etario | Conjunto de personas que comparten una misma edad cronológica o un rango de edades, lo que a menudo implica características y experiencias de vida similares. | Rangos de edades que delimitan un rango de edad. | cuantitativa | Joven (18-20 años)
Adulto (21-64 años) Adulto mayor (65 años) |
| Tiempo de llegada registro Triage a menor a 10 minutos. | Intervalo entre llegada del paciente y su registro en triage ≤10 min. | Diferencia en minutos entre hora de llegada y hora de triage, clasificando cumplimiento ≤10 min. | Cuantitativa continua / cualitativa dicotómica. | Si
No |
| Cumple con el indicador de realizarse menos de 5 minutos: | Cumplimiento del proceso asistencial en un tiempo ≤5 minutos. | Clasificación dicotómica del tiempo transcurrido entre inicio y realización del proceso. | Cuantitativa continua / cualitativa dicotómica. | Si
No |
|
Niveles de ingreso(colores)del Triage.
|
Clasificación de pacientes por medio de colores. | Clasificación de pacientes de recuerdo a la prioridad con la atención medica contemplando cinco niveles clasificados en colores y referidos en el expediente. | Independiente
Cualitativa Nominal Politómica
|
1) Rojo (reanimación)
2) Naranja (emergencia) 3) Amarillo (urgencia) 4) Verde (urgencia menor) 5) Azul (sin urgencia)
|
|
Niveles de egreso(colores)del Triage.
|
Periodo determinado durante el que se realiza una acción o se desarrolla un acontecimiento. | Se refiere al periodo en el que llega, se registra y se aplica el Triage en un paciente, referido en el expediente.
a. Rojo) 0-5 minutos. b. Naranja) 5-10 minutos c. Amarillo) 11-30 minutos. d. Verde) 31-120 minutos. e. azul 121-240 minutos. |
Cualitativa
Nominal Dicotómica
|
Minutos por grupo:
a.-Rojo <3 minutos b.-Naranja <10 minutos c.-Amarillo 11-30 minutos d.-Verde 31-120 minutos e.- Azul 121-240 minutos.
|
| Destino. | Lugar a donde va dirigido o algo o alguien. | Lugar a donde es derivado un paciente posterior a la realización de un examen médico. Referido en el expediente | Cualitativa
Nominal Politómica. |
No acude atención medica |
| Urgencias reales | Situaciones medicas o quirúrgicas agudas, que pongan en peligro la vida o una función, por lo que se requiere atención inmediata | Enfermedades neurológicas, cardiovasculares, respiratorias, abdominales, genitourinario musculo esqueléticas consideradas como urgencias reales y referidas en el expediente. | Cualitativa
Nominal Politómica |
SNC: Enfermedades vascular cerebral, traumatismo craneoencefálico, crisis convulsiva.
Cardiovascular: Infarto agudo al miocardio Angina inestable valvulopatías Insuficiencia cardiaca Respiratorio: EPOC exacerbado Neumonías Crisis asmática. Abdominal: Apendicitis Colecistitis crónica litiásica, complicaciones postcirugía. Hernias complicadas Hidrorenal: Abscesos renales Litiasis renal Enfermedad Renal Crónica Agudizada Musculoesqueléticas: Accidentes viales Heridas por armas de fuego o armas blancas Otras.
|
| Urgencias sentidas | Padecimientos que no ponen en riesgo la vida del paciente. | Infeccion de vias urinaria
Infeccion respiratorio aguda Cefalea Lumbalgia Ansiedad Hepatopatia Gastroenteritis Sindrome de colon irritable Consideradas como urgencias sentidas referidas en el expediente clínico. |
Cualitativa
Nominal Politómica |
Infeccion de vias urinaria
Infeccion respiratorio aguda Cefalea Lumbalgia Ansiedad Hepatopatia Gastroenteritis Sindrome de colon irritable |
| Prioridades. | Escala de triage modificada de la guía de práctica clínica Mexicana | Prioridad I (rojo-naranja) debe ser ingresado inmediatamente, o antes de 10 minutos.
Prioridad ll (amarillo) pacientes con estabilidad neurológica, hemodinámica y respiratoria tiempo de atención <15 minutos. Prioridad lll (verde, azul) paciente con estabilidad neurológica, hemodinámica, y respiratoria puede esperar hasta 20-30 minutos. |
Cualitativa
Nominal Dicotómica |
Prioridad I < 10 minutos.
Prioridad ll < 15 minutos. Prioridad lll<20-30 minutos. |
| Principales aparatos y sistemas afectados. | Sistemas orgánicos predominantemente afectados por el proceso patológico del paciente. | Registro del sistema afectado con base en la valoración clínica y diagnóstica. | Cualitativa Nominal Politómica. | Cardiovascular
Respiratorio Neurológico Renal Gastrointestinal Endocrino–metabólico Hematológico Musculoesquelético Infeccioso / inmunológico Multisistémico |
RESULTADOS
Figura 1. Distribución de acuerdo con sexo.
El sexo femenino fue el más frecuente, con 952 pacientes (53.6%) (n = 1,778).
En la clasificación por grupo etario, la mayoría de los pacientes correspondió al grupo de adultos, con 1,064 casos (59.9%). Le siguieron los adultos mayores, con 557 pacientes (31.3%), y el grupo de jóvenes, con 157 pacientes (8.8%). Figura 2.
Figura 2. Distribución por grupo etario.
Figura 3. Distribución de los pacientes según niveles de ingreso(colores) del Triage.
Figura 4. Distribución de los pacientes según niveles de egreso (colores) del Triage.
Tabla 1. Distribución de los pacientes según destino tras valoración.
| Destino | f | % |
|---|---|---|
| Observación | 1354 | 76.1 |
| Alta | 312 | 17.5 |
| Alta voluntaria | 65 | 3.7 |
| No acudieron a llamado | 42 | 2.4 |
| Choque | 5 | 0.3 |
| Total | 1778 | 100 |
Figura 5. Distribución de urgencias reales.
Tabla 2. Clasificación de pacientes por aparatos y sistemas afectados.
| f | % | |
|---|---|---|
| Hidrorrenal | 209 | 34.4 |
| Respiratorio | 134 | 22.1 |
| Abdominal | 81 | 13.3 |
| Sistema nervioso central | 68 | 11.2 |
| Cardiovascular | 63 | 10.4 |
| Musculoesquelético | 52 | 8.6 |
| Total | 607 | 100 |
Figura 6. Distribución de urgencias sentidas.
Tabla 3. Distribución del nivel de Triage pre y post atención en pacientes del servicio de urgencias.
| Triage Ingreso | Total | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Rojo | Naranja | Amarillo | Verde | Azul | |||
| Triage Egreso | Rojo | 1 | 1 | 2 | 1 | 1 | 6 |
| Naranja | 0 | 67 | 0 | 0 | 16 | 83 | |
| Amarillo | 0 | 3 | 504 | 46 | 41 | 594 | |
| Verde | 0 | 0 | 1 | 993 | 21 | 1015 | |
| Azul | 0 | 0 | 0 | 0 | 77 | 77 | |
| Total | 1 | 71 | 507 | 1040 | 156 | 1775 | |





