AUTORES
- Aris Montolío Braulio. Médico del Servicio de Urgencias del Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España).
- Clara García Blasco. Enfermera del Servicio Cirugía del Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España).
- Ilena Usón Rubio. Enfermera de Medicina Interna del Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España).
- Raquel Lázaro Lacarta. Enfermera del Bloque quirúrgico del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Sandra López García. Enfermera de Salud Mental del Centro San Francisco Javier (Pamplona, España).
- Teresa Loscos Viñuales. Enfermera de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España).
RESUMEN
La enfermedad renal crónica (ERC) representa un desafío creciente para la salud pública debido a su alta prevalencia, las complicaciones sistémicas que conlleva y su impacto sobre la morbilidad y mortalidad. Tradicionalmente, la atención a la ERC se ha centrado en el control de la función renal y los parámetros bioquímicos. Sin embargo, existe consenso creciente sobre la necesidad de un enfoque más amplio, que reconozca al paciente como protagonista activo de su cuidado y considere sus valores, preferencias y contexto social.
Este artículo revisa los principales componentes de un modelo de atención integral y centrado en la persona en pacientes con ERC: la detección precoz, el control de los factores de progresión, la gestión de las comorbilidades, la preparación para la terapia sustitutiva renal y el apoyo psicosocial y educativo. Un abordaje multidisciplinar, coordinado y que empodere al paciente, mejora la calidad de vida, retrasa la progresión de la enfermedad y optimiza los resultados clínicos en todas las etapas de la ERC.
PALABRAS CLAVE
Enfermedad renal crónica, Atención integral de salud, Calidad de vida, Cuidado centrado en el paciente, Autocuidado.
ABSTRACT
Chronic kidney disease (CKD) represents an increasing public health challenge due to its high prevalence, systemic complications, and impact on morbidity and mortality.
Traditionally, CKD care has focused on monitoring renal function and biochemical parameters. However, there is growing consensus on the need for a more comprehensive approach that recognizes the patient as an active participant in their care and incorporates their values, preferences, and social context. This article reviews the key components of comprehensive, person-centered care for CKD patients: early detection, control of disease progression factors, management of comorbidities, preparation for renal replacement therapy, and psychosocial and educational support. A multidisciplinary, coordinated approach that empowers the patient improves quality of life, delays disease progression, and enhances clinical outcomes across all stages of CKD.
KEY WORDS
Chronic kidney disease, comprehensive health care, quality of life, patient-centered care, self-care.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad renal crónica (ERC) es un importante problema de salud pública, caracterizado por la pérdida progresiva e irreversible de la función renal. Según la Sociedad Española de Nefrología, la ERC afecta aproximadamente al 10% de la población adulta en España. Se asocia con un mayor riesgo cardiovascular, hospitalizaciones frecuentes y una considerable disminución de la calidad de vida1,2.
Los pacientes con ERC presentan una complejidad clínica considerable, que incluye comorbilidades como diabetes, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular, así como complicaciones derivadas de la insuficiencia renal, como anemia, alteraciones óseas y trastornos electrolíticos. Además, enfrentan un elevado impacto emocional, social y económico3,4.
Tradicionalmente, la atención a la ERC se ha centrado en el control de la función renal y los parámetros bioquímicos. Sin embargo, existe consenso creciente sobre la necesidad de un enfoque más amplio, que reconozca al paciente como protagonista activo de su cuidado y considere sus valores, preferencias y contexto social. Este modelo de atención integral y centrado en la persona permite optimizar los resultados clínicos y mejorar la experiencia del paciente en todas las etapas de la enfermedad5.
Este trabajo revisa los componentes clave de la atención integral a la ERC, las barreras para su implementación y las estrategias para superarlas.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa de la literatura publicada entre 2020 y 2024 en las bases de datos PubMed, Scopus y CINAHL. Se utilizaron las siguientes palabras clave y descriptores DeCS/MeSH combinadas con el operador booleano ”AND”: “chronic kidney disease” AND “comprehensive health care” AND “patient-centered care” AND “quality of life” AND “self-care”.
Los criterios de inclusión fueron: artículos originales, revisiones sistemáticas, guías clínicas o informes de consenso publicados en inglés o español que abordaran el manejo integral de la ERC en adultos. Se excluyeron estudios centrados exclusivamente en terapias de reemplazo renal sin abordar el enfoque integral.
Tras aplicar los criterios de selección, se incluyeron 42 documentos para el análisis, que fueron categorizados en: principios de atención integral, barreras para su implementación y estrategias de mejora.
RESULTADOS
Principios de la atención integral a la ERC:
La atención integral a los pacientes con ERC debe contemplar todas las dimensiones de su salud y bienestar, no solo los aspectos biomédicos6,7. Entre los que destacan:
- Detección precoz y seguimiento: el diagnóstico temprano de la ERC y la identificación de los factores de riesgo (diabetes, hipertensión, obesidad) son cruciales para prevenir la progresión de la enfermedad. La monitorización periódica de la tasa de filtrado glomerular (TFG) y la albuminuria permite ajustar el plan terapéutico a cada etapa8.
- Control de los factores de progresión: el tratamiento de la hipertensión, la hiperglucemia y la dislipemia, junto con la reducción de la proteinuria, son pilares del manejo para ralentizar la pérdida de la función renal9.
- Prevención y manejo de complicaciones: la anemia, el hiperparatiroidismo secundario, la acidosis metabólica y las alteraciones electrolíticas son frecuentes en la ERC avanzada y deben ser abordadas de forma sistemática10.
- Educación para el autocuidado: empoderar al paciente con conocimientos sobre su enfermedad, dieta, medicación y signos de alarma favorece la adherencia y mejora los resultados en salud11.
- Apoyo psicosocial: la ERC impacta emocionalmente al paciente y a su familia. La atención psicológica, el apoyo social y el abordaje del estigma son componentes esenciales para preservar la calidad de vida12.
- Planificación anticipada y toma compartida de decisiones: en las etapas avanzadas, es fundamental discutir con el paciente y su familia las opciones terapéuticas (diálisis, trasplante o cuidados conservadores), respetando sus valores y preferencias13.
Barreras para una atención integral:
A pesar del consenso sobre la necesidad de un enfoque integral, diversos factores dificultan su implementación efectiva14-17:
- Enfoque biomédico predominante, centrado en indicadores clínicos más que en la persona.
- Fragmentación del sistema sanitario, con escasa coordinación entre niveles asistenciales.
- Limitaciones de tiempo y recursos en las consultas para una atención holística.
- Falta de formación específica en habilidades comunicativas y toma compartida de decisiones.
- Disparidades socioeconómicas y culturales que limitan el acceso a los servicios y la comprensión de las indicaciones.
Estrategias para mejorar la atención centrada en el paciente con ERC:
La literatura identifica diversas estrategias para superar las barreras mencionadas y fortalecer un enfoque centrado en la persona18-20:
- Equipos multidisciplinares: la coordinación entre nefrólogos, médicos de atención primaria, enfermería, nutricionistas, psicólogos y trabajadores sociales permite cubrir todas las dimensiones del cuidado.
- Protocolos integrados de atención: diseñar rutas asistenciales claras, consensuadas entre niveles, facilita la continuidad de los cuidados y evita duplicidades.
- Formación en competencias comunicativas y educación sanitaria: dotar a los profesionales de habilidades para dialogar con el paciente, y educarlo de forma efectiva mejora la toma compartida de decisiones.
- Tecnologías de la información: herramientas digitales, como las historias clínicas electrónicas compartidas y las plataformas de telemedicina, favorecen la coordinación y el seguimiento.
- Programas de apoyo psicosocial y grupos de pacientes: estos recursos ayudan a los pacientes a afrontar mejor las cargas emocionales y sociales de la ERC.
DISCUSIÓN
La ERC plantea retos clínicos y humanos que exigen una visión amplia y centrada en la persona. Este enfoque no solo mejora indicadores clínicos, sino que también potencia la satisfacción del paciente y la percepción de control sobre su enfermedad.
Implementar un modelo integral requiere compromiso institucional, reorganización de los procesos asistenciales y formación específica de los equipos. También es fundamental reconocer las desigualdades sociales y adaptar las intervenciones para garantizar la equidad en el acceso a la atención.
Las limitaciones de esta revisión incluyen la heterogeneidad de los estudios y la falta de ensayos clínicos robustos que cuantifiquen el impacto de las estrategias propuestas en todos los contextos sanitarios. No obstante, la evidencia disponible respalda firmemente la necesidad de un cambio de paradigma hacia un cuidado integral.
CONCLUSIONES
La atención integral, centrada en la persona, constituye un modelo imprescindible para mejorar la calidad de vida y los resultados clínicos en los pacientes con ERC. La detección precoz, el manejo de factores de riesgo, la educación para el autocuidado, el apoyo psicosocial y la toma compartida de decisiones son componentes esenciales. La coordinación multidisciplinar, el uso de tecnologías y la formación en comunicación son claves para superar las barreras existentes. La adopción de este modelo debe ser una prioridad en las políticas de salud para abordar de forma más efectiva el impacto creciente de la ERC en la población.
BIBLIOGRAFÍA
- Hill NR, Fatoba ST, Oke JL, Hirst JA, O’Callaghan CA, Lasserson DS, et al. Global prevalence of chronic kidney disease- a systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2016;11(7):e0158765.
- Jha V, Garcia-Garcia G, Iseki K, Li Z, Naicker S, Plattner B, et al. Chronic kidney disease: global dimension and perspectives. Lancet. 2013;382(9888):260-72.
- Manns B, Hemmelgarn B, Tonelli M, Au F, Chiasson TC, Dong J, et al. The cost of care for people with chronic kidney disease. Can J Kidney Health Dis. 2019;6:2054358119835521.
- National Kidney Foundation. KDOQI clinical practice guideline for nutrition in CKD: 2020 update. Am J Kidney Dis. 2020;76(3 Suppl 1):S1-S107.
- Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) CKD work group. KDIGO 2012 clinical practice guideline for the evaluation and management of chronic kidney disease. Kidney Int Suppl. 2013 Jan;3(1):1-150.
- Glassrock RJ, Warnock DG, Delanaye P. The global burden of chronic kidney disease: estimates, variability and pitfalls. Nat Rev Nephrol. 2017;13(2):104-14.
- Eckardt KU, Coresh J, Devuyst O, Johnson RJ, Köttgen A, Levey AS, et al. Envolving importance of kidney disease: from subspeciality to global health burden. Lancet 2013;382(9887):158-69.
- Coresh J. Update on the burden of CKD. J Am Soc Nephrol. 2017;28(4):1020-2.
- Webster AC, Nagler EV, Morton RL, Masson P. Chronic kidney disease. Lancet. 2017;389(10075):1238-52.
- Tonelli M, Dickinson JA. Early detection of CKD: implications for low income, middle income, and high income countries. Nephrol Dial Transplant. 2016;31(2):205-13.
- Gansevoort RT, Correa-Rotter R, Hemmelgarn BR, Jafae TH, Heerspink HJ, Mann JF, et al. Chronic kidney disease and cardiovascular risk: epidemiology, mechanisms, and prevention. Lancet. 2013;383(9889):339-52.
- Rughooputh MS, Zeng R, Yao T. Renoprotective strategies in early stages of diabetic nephropathy: a review. J Diabetes Res. 2015;2015:756790.
- Bakris GL, Weir MR. Angiotensin-converting enzyme inhibitor-associated elevations in serum creatinine: is this a cause for concern? Arch Intern Med. 2000;160(5):685-93.
- Cukor D, Cohen SD, Peterson RA, Kimmel PL. Psychosocial aspects of chronic disease: ESRD as a paradigmatic illness. J Am Soc Nephrol. 2007;18(12):3042-55.
- Chan CT, Wallace E, Golper TA, Rosner MH, Seshasai RK, Glickman JD, et al. Exploring barriers and potential solutions in home dialysis: an NKF-KDOQI conference outcomes report. Am J Kidney Dis. 2019;73(3):363-71.
- Narva AS, Norton JM, Boulware LE. Educating patients about CKD: the path to self-management and patient-centered care. Clin J Am Soc Nephrol. 2016;11(4):694-703.
- Berwick DM. What ’patient centered’ should mean: confessions of an extremist. Health Aff (Millwood). 2009;28(4):w555-65.
- Coulter A, Oldham J. Person-centered care: what is it and how do we get there? Future Hosp J. 206;3(2):114-6.
- Havas K, Douglas C, Bonner A. Person-centered care in chronic kidney disease: a cross-sectional study of patients’ desires for self-management support. BMC Nephrol. 2017:18(1):17.
- Van der Veer SN, Aresi G, Gair R, Pitcher D, van der Veer MK. Understanding the patient experience of dialysis: a qualitative study. Nephrol Dial Transplant. 2020;35(11):1940-9.