- Ana Baruquer Pérez. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
- Eva Casas Lacambra. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
- Carmen Plana Royo. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
- José Carlos Sanmartín Alastuey. Enfermero. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
- Paula Granada Usieto. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
- Carmen Marco Benabarre. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
RESUMEN
El cáncer colorrectal (CCR) es una de las neoplasias más comunes a nivel mundial y puede desarrollarse en el colon o el recto, generalmente a partir de pólipos benignos. Su detección temprana es fundamental, ya que en etapas iniciales tiene alta tasa de curación. Factores de riesgo incluyen la edad, antecedentes familiares, enfermedades inflamatorias intestinales y hábitos como mala alimentación o sedentarismo. La prevención se basa en estilos de vida saludables y programas de cribado como la colonoscopia. Los síntomas pueden no presentarse en fases iniciales, lo que refuerza la necesidad del diagnóstico precoz. El tratamiento varía según el estadio e incluye cirugía, quimioterapia, radioterapia y terapias dirigidas. La incidencia es mayor en países desarrollados, pero también está aumentando en regiones en desarrollo. A pesar de los avances, la mortalidad sigue siendo elevada, especialmente donde el acceso a salud es limitado.
PALABRAS CLAVE
Neoplasias colorrectales, prevención primaria, prevención secundaria.
ABSTRACT
Colorectal cancer (CRC) is one of the most common malignancies worldwide and can develop in the colon or rectum, often originating from benign polyps. Early detection is crucial, as it has a high cure rate in its initial stages. Risk factors include age, family history, inflammatory bowel diseases, and lifestyle habits such as poor diet and physical inactivity. Prevention is based on healthy lifestyle choices and screening programs like colonoscopy. Symptoms may not appear in early phases, reinforcing the need for timely diagnosis. Treatment depends on the stage and includes surgery, chemotherapy, radiotherapy, and targeted therapies. Incidence is higher in developed countries but is also rising in developing regions. Despite medical advances, mortality remains high, particularly in areas with limited access to healthcare.
KEY WORDS
Colorectal neoplasms, primary prevention, secondary prevention.
El cáncer colorrectal (CCR) es una de las principales causas de enfermedad oncológica en el mundo. Se desarrolla en el colon o el recto, partes del intestino grueso, y generalmente tiene un inicio lento que puede pasar desapercibido hasta alcanzar estadios avanzados. La mayoría de los casos de CCR comienzan como pólipos adenomatosos, lesiones benignas que, con el tiempo y sin tratamiento, pueden transformarse en tumores malignos1.
Su importancia clínica y social radica no solo en su alta incidencia, sino también en que es, en gran medida, prevenible mediante estrategias de cribado y modificación de factores de riesgo. A pesar de los avances terapéuticos, la mortalidad sigue siendo elevada, especialmente en países con menos acceso a programas de detección temprana y tratamiento adecuado2.
EPIDEMIOLOGÍA:
Según estimaciones del Global Cancer Observatory (GLOBOCAN), el CCR es el tercer cáncer más común a nivel mundial y la segunda causa de muerte por cáncer. En 2020, se diagnosticaron más de 1,9 millones de casos nuevos y cerca de 935.000 muertes3. La incidencia varía geográficamente, siendo mayor en países desarrollados como Estados Unidos, Japón, Australia y en varios países de Europa occidental4.
Estas diferencias sugieren una estrecha relación entre el CCR y los estilos de vida occidentales. En países en vías de desarrollo, la incidencia está en aumento debido a la adopción de hábitos alimentarios poco saludables, el envejecimiento poblacional y la urbanización creciente5.
FACTORES DE RIESGO:
Los factores de riesgo del CCR pueden clasificarse en no modificables y modificables. Entre los factores no modificables destacan:
- Edad: la mayoría de los casos se diagnostican en personas mayores de 50 años6.
- Antecedentes familiares: el riesgo aumenta si existen familiares de primer grado con antecedentes de CCR, especialmente si se diagnosticaron antes de los 60 años7.
- Síndromes hereditarios: el síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario no polipósico) y la poliposis adenomatosa familiar son responsables de un pequeño porcentaje, pero representan un riesgo muy alto para desarrollar CCR a edad temprana8.
- Enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, especialmente si son de larga evolución9.
Los factores modificables incluyen:
- Dieta: el consumo elevado de carnes rojas y procesadas, y bajo en fibra, se asocia con un mayor riesgo de CCR10.
- Sedentarismo: la actividad física regular disminuye el riesgo, posiblemente por mejorar el tránsito intestinal y la respuesta inmunológica11.
- Obesidad: especialmente en hombres, se ha vinculado con un mayor riesgo de desarrollar CCR, así como peores desenlaces clínicos12.
- Tabaquismo y alcohol: son factores independientes de riesgo, sobre todo cuando el consumo es crónico y en cantidades elevadas13.
La prevención del cáncer colorrectal se aborda desde dos niveles: prevención primaria y prevención secundaria.
La prevención primaria implica modificar los factores de riesgo conocidos: promover una alimentación saludable (rica en frutas, verduras y fibra), fomentar la actividad física regular, evitar el consumo de tabaco y alcohol, y mantener un peso corporal adecuado14.
Por otro lado, la prevención secundaria se basa en el cribado poblacional, que permite detectar lesiones precancerosas o tumores en fases tempranas, cuando aún son asintomáticos. Las principales pruebas incluyen:
- Prueba de sangre oculta en heces (SOH): permite detectar trazas de sangre no visibles en las heces.
- Test inmunoquímico fecal (FIT): más específico que la SOH, no requiere restricción dietética.
- Colonoscopía: es la prueba más completa, ya que permite visualizar directamente el colon y realizar biopsias o resecciones de pólipos.
- Sigmoidoscopia flexible: explora el colon distal, menos invasiva que la colonoscopía completa15.
Las guías internacionales recomiendan iniciar el cribado entre los 45 y 50 años en población general de riesgo promedio, y antes en personas con factores de riesgo familiares o personales16.
DIAGNÓSTICO:
Cuando el cáncer colorrectal presenta síntomas, estos suelen incluir cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento), sangre en las heces, dolor abdominal persistente, pérdida de peso no justificada y anemia. Sin embargo, muchos casos son asintomáticos en fases tempranas, lo que refuerza la importancia del cribado17.
El diagnóstico se confirma generalmente mediante colonoscopía, con toma de biopsias para análisis histopatológico. Además, se utilizan pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RMN) para determinar la extensión de la enfermedad y estadificar el tumor18.
TRATAMIENTO:
El tratamiento del cáncer colorrectal (CCR) depende fundamentalmente del estadio clínico en el que se encuentra la enfermedad al momento del diagnóstico, lo que determina el enfoque terapéutico más adecuado.
En estadios tempranos, el tratamiento quirúrgico puede ser curativo, especialmente si el tumor está localizado y no ha invadido capas profundas ni se ha diseminado a ganglios. La resección endoscópica de pólipos o lesiones pequeñas detectadas precozmente suele ser suficiente y poco invasiva.
En estadios intermedios, se recomienda la cirugía con extirpación de una porción del colon o recto afectado, incluyendo los ganglios linfáticos regionales para una correcta estadificación. Este abordaje se complementa con frecuencia mediante quimioterapia adyuvante para reducir el riesgo de recurrencia local o a distancia.
En estadios avanzados, se requiere una estrategia multimodal que combina cirugía, quimioterapia y, en ciertos casos, radioterapia, (particularmente cuando el tumor afecta el recto y compromete estructuras cercanas). En pacientes con metástasis, pueden utilizarse terapias sistémicas con agentes dirigidos como bevacizumab (anti-VEGF) o cetuximab (anti-EGFR), cuya indicación depende del perfil genético y molecular del tumor, como la mutación del gen RAS o BRAF19.
BIBLIOGRAFÍA
- Leslie A, Carey FA, Pratt NR, Steele RJ. The colorectal adenoma–carcinoma sequence. Br J Surg. 2002;89(7):845–60.
- Arnold M, Sierra MS, Laversanne M, et al. Global patterns and trends in colorectal cancer incidence and mortality. Gut. 2017;66(4):683–91.
- Sung H, Ferlay J, Siegel RL, et al. Global Cancer Statistics 2020. CA Cancer J Clin. 2021;71(3):209–49.
- Bray F, Jemal A, Grey N, Ferlay J, Forman D. Global cancer transitions. Lancet Oncol. 2012;13(8):790–801.
- Kuipers EJ, Grady WM, Lieberman D, et al. Colorectal cancer. Nat Rev Dis Primers. 2015;1:15065.
- Siegel RL, Miller KD, Goding Sauer A, et al. Colorectal cancer statistics, 2020. CA Cancer J Clin. 2020;70(3):145–64.
- Butterworth AS, Higgins JP, Pharoah P. Relative and absolute risk of colorectal cancer for individuals with a family history. Int J Cancer. 2006;119(2):388–98.
- Vasen HF, Moslein G, Alonso A, et al. Guidelines for the clinical management of Lynch syndrome. Gut. 2007;56(6):812–23.
- Jess T, Rungoe C, Peyrin-Biroulet L. Risk of colorectal cancer in inflammatory bowel disease. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2012;9(10): 570–9.
- Chan AT, Giovannucci EL. Diet, lifestyle, and colorectal cancer. Cancer Treat Res. 2010;143:283–96.
- Wolin KY, Yan Y, Colditz GA, Lee IM. Physical activity and colon cancer prevention. Br J Cancer. 2009;100(4):611–6.
- Ma Y, Yang Y, Wang F, et al. Obesity and risk of colorectal cancer. PLoS One. 2013;8(1):e53916.
- Fedirko V, Tramacere I, Bagnardi V, et al. Alcohol drinking and colorectal cancer risk. Ann Oncol. 2011;22(9):1958–72.
- World Cancer Research Fund/American Institute for Cancer Research. Diet, Nutrition, Physical Activity and Colorectal Cancer. 2018.
- Rex DK, Boland CR, Dominitz JA, et al. Colorectal cancer screening. Am J Gastroenterol. 2017;112(7):1016–30.
- Wolf AMD, Fontham ETH, Church TR, et al. Colorectal cancer screening guidelines. CA Cancer J Clin. 2018;68(4):250–81.
- Labianca R, Nordlinger B, Beretta GD, et al. Early colon cancer: ESMO guidelines. Ann Oncol. 2013;24(Suppl 6):vi64–72.
- Beets-Tan RGH, Lambregts DMJ, Maas M, et al. Magnetic resonance imaging for evaluation of rectal cancer. J Natl Compr Canc Netw. 2012;10(11):1420–8.
- Van Cutsem E, Cervantes A, Adam R, et al. ESMO consensus guidelines for mCRC. Ann Oncol. 2016;27(8):1386–422.