Caso clínico de paciente con rosácea

4 abril 2024

 

AUTORES

  1. Celia María Montesinos García. (Graduada en Enfermería. Unidad de Oncología. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  2. Reyes Antón Agudo. (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  3. Claudia Gascón San Miguel. (Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Especiales. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  4. Carolina Ruiz Hernández. (Graduada en Enfermería. Unidad de radioterapia. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  5. Omara Gaspar Tobajas. (Graduada en Enfermería. Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).
  6. María Jessica Bueno Moros (Graduada en Enfermería. Unidad de Cirugía. Hospital Ernest Lluch Martin. Servicio Aragonés de Salud).

 

RESUMEN

La dermatitis rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica benigna con una clínica muy diversa, afectando mayoritariamente a la región centrofacial. La causa es desconocida, aunque principalmente se ha encontrado relación con alteraciones de la inmunidad innata y una disregulación neurovascular. La exposición al sol y al calor y al frío son algunos de los desencadenantes de brotes de la enfermedad. Actualmente se encuentra clasificada en 4 subtipos, pero en numerosas ocasiones estos se superponen y el paciente puede presentar más de un tipo de rosácea al mismo tiempo: Rosácea eritematosa o eritematotelangiectásica, papulopustulosa, fimatosa y ocular.

Hoy en día es posible controlar la rosácea con el tratamiento adecuado, consiguiendo una remisión de la enfermedad, aunque sin dejar de seguir controles periódicos y tratamientos de mantenimiento para evitar rebrotes, se hablaría de un tratamiento constante y no como algo curativo. Se recomiendan diferentes medidas a llevar a cabo por los pacientes con rosácea independientemente del tipo, entre otros se deben evitar los factores desencadenantes, uso de crema solar y uso de productos adecuados para la piel.

La dermatitis rosácea es una de las enfermedades dermatológicas que más afecta a la calidad de vida de los pacientes, ya que el rubor, las lesiones y las fimas influyen de forma importante en la autopercepción.

PALABRAS CLAVE

Rosácea, enfermería, cuidado.

ABSTRACT

Dermatitis rosacea is a benign chronic inflammatory disease with a very diverse clinical picture, mainly affecting the central facial region. The cause is unknown although a relationship has mainly been found with alterations in innate immunity and neurovascular dysregulation. Exposure to the sun and heat and cold are some of the triggers for outbreaks of the disease. It is currently classified into 4 subtypes, but on many occasions, these overlap and the patient may present more than one type of rosacea at the same time: Erythematous or erythematotelangiectatic, papulopustulosa, phymatous and ocular rosacea.

Nowadays it is possible to control rosacea with the appropriate treatment, achieving a remission of the disease, although without ceasing to follow periodic check-ups and maintenance treatments to avoid flare-ups, we would speak of a constant treatment and not as something curative. Different measures are recommended to be carried out by patients with rosacea regardless of the type, among others, triggering factors, use of sun cream and use of appropriate skin products should be avoided.

Rosacea dermatitis is one of the dermatological diseases that most affects the quality of life of patients, since blushing, lesions and marks have an important influence on self-perception.

KEY WORDS

Rosacea, nursing, care.

INTRODUCCIÓN

La dermatitis rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica benigna, tiene una clínica muy diversa afectando mayoritariamente a la cara, especialmente a la región centrofacial1.

CAUSAS:

La causa es desconocida, aunque los principales factores relacionados son una alteración de la inmunidad innata y una disregulación neurovascular. También se ha encontrado relación con otros factores1,2,3:

  • Factores genéticos.
  • Mecanismos vasoactivos.
  • Alteración en la inmunidad innata y adquirida.
  • Alteraciones en la barrera cutánea.
  • Presencia de microorganismos.
  • Mecanismos neurocutáneos.

 

Existen diferentes factores desencadenantes de brotes de la enfermedad:

  • Exposición al sol.
  • Exposición al calor y frio.
  • Exposición al viento.
  • Ejercicio físico intenso.
  • Estrés y ansiedad.
  • Alimentos que sean ricos en histamina.
  • Consumo de alcohol.
  • Fármacos vasodilatadores.

 

TIPOS:

Actualmente se encuentra clasificada en 4 subtipos, pero en numerosas ocasiones estos se superponen y el paciente puede presentar más de un tipo de rosácea al mismo tiempo1,4.

  1. Rosácea eritematosa o eritematolelangiectásica1,4: Presencia de un enrojecimiento facial localizado en la zona central que se va exacerbando de forma periódica y temporal. Es el tipo más complicado de controlar y con el que los pacientes ven más afectada su calidad de vida.
  2. Rosácea papulopostulosa1,4: Aparición de pápulas, pústulas y lesiones inflamatorias. Puede confundirse con acné vulgar.
  3. Rosácea fimatosa1,4: Engrosamiento del tegumento cutáneo que da lugar a las fimas, las cuales son signos característicos y exclusivos de la enfermedad, son debidas a la hiperplasia de las glándulas sebáceas y a la fibrosis. Se produce a lo largo de los años y casi siempre en varones.
  4. Rosácea ocular1,4: Engloba todas las manifestaciones de la rosácea en los ojos, se presentan en un 50-75% de las veces. El tratamiento es difícil y molesto para el paciente.

 

TRATAMIENTO:

En los últimos años se han producido muchos avances, por lo que hoy en día es posible controlar la rosácea con el tratamiento adecuado, consiguiendo una remisión de la enfermedad, aunque sin dejar de seguir controles periódicos y tratamientos de mantenimiento para evitar rebrotes. Se debe de hablar de un tratamiento constante y no como algo curativo, ya que la rosácea se puede tratar, pero no curar3.

Todas las pieles con rosácea deberán seguir ciertas medidas de cuidado de la piel independientemente del tipo clínico. Son los siguientes1,2,3,4:

  • Evitar los factores desencadenantes.
  • Uso de protectores solares de alta protección, indicados para pieles con rosácea.
  • Evitar productos irritantes para la piel.
  • Realizar una higiene suave con productos indicados para rosácea, dos veces al día.
  • Uso de emolientes específicos para la piel ya que se trata de pieles sensibles o extremadamente sensibles.

 

Solo en los casos en los que la enfermedad sea de intensidad moderada-grave al tratamiento tópico se le añadirán activos orales1.

La dermatitis rosácea es una de las enfermedades dermatológicas que más afecta a la calidad de vida de los pacientes, ya que el rubor, las lesiones y las fimas influyen de forma importante en la autopercepción y en la forma en la que los demás perciben al afectado. De este modo los pacientes pueden sentir vergüenza, ansiedad, síntomas depresivos y baja autoestima, lo que influye en la confianza en uno mismo y en las relaciones1,3.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Mujer de 28 años que acude a consulta de atención primaria por comienzo de un nuevo brote de dermatitis rosácea, desde hace 3 días las zonas centrales del rostro (frente, nariz y mentón) se encuentran más enrojecidas y con pequeñas lesiones inflamatorias. Ha coincidido con el comienzo de un nuevo trabajo, lo cual le ha producido cierto estrés por el cambio y el empeoramiento de su piel le ha producido vergüenza al presentarse a sus nuevos compañeros de trabajo.

Antecedentes personales:

Datos clínicos: Sin datos de interés.

Medicación actual: ninguna.

Alergias: Penicilinas.

 

VALORACIÓN DE LAS NECESIDADES BÁSICAS SEGÚN EL MODELO DE VIRGINIA HENDERSON

  1. Necesidad de respirar normalmente: La paciente presenta una respiración eupneica, no se aprecian ruidos ni esfuerzo respiratorio. No fumadora. Saturación basal de 98%.
  2. Necesidad de comer y beber adecuadamente: Sigue una dieta equilibrada, bebe al rededeor de 1,5 litros de agua diariamente y los fines de semana bebe 2/3 cervezas.
  3. Necesidad de eliminación normal de deshechos corporales: Patrón urinario y de eliminación fecal normal.
  4. Necesidad de movilidad y posturas adecuadas: Va al gimnasio 2 o 3 veces por semana y procura ir andando siempre que puede. Esta semana no ha ido ya que sabe que con el ejercicio intenso empeorará la rojez de su rostro.
  5. Necesidad de dormir y descansar: Duerme alrededor de 7 horas por la noche, a veces le cuesta conciliar el sueño pero se despierta descansada y con energía. No duerme la siesta.
  6. Necesidad de vestirse y desvestirse con normalidad: Viste ropa adecuada para su edad y para la temperatura exterior.
  7. Necesidad de mantener la temperatura corporal dentro de los límites normales: Temperatura de 36.6ºC en consulta.
  8. Necesidad de mantener una buena higiene corporal: La paciente tiene un aspecto limpio y aseado.
  9. Necesidad de evitar peligro y evitar poner en peligro a otros: Estos días ha estado probando diferentes cremas recomendadas por amigas para ver si mejoraba la piel, han causado el efecto contrario. No tiene hábitos tóxicos.
  10. Necesidad de comunicar emociones, necesidades, temores y opiniones: Desde hace unos días se encuentra sin ganas de crear relaciones con la gente de su trabajo. Desde que comenzó el brote ha evitado salir de casa porque “le da vergüenza salir así”.
  11. Necesidad de actuar o reaccionar de acuerdo con las propias creencias: No da importancia a la religión.
  12. Necesidad de desarrollarse de manera que exista un sentido de logro: Está contenta con su trabajo y tenía muchas ganas de conseguirlo, pero con la aparición del brote cada día le cuesta más ir a trabajar.
  13. Necesidad de participar en actividades recreativas y de ocio: Queda con sus amigos unas 4 veces por semana, a veces van al cine.
  14. Necesidad de aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad personal: Quiere conocer más acerca de su enfermedad ya que no sabe muy bien que debe hacer cuando aparece un brote, ni porque puede haberse desencadenado.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC, NIC5,6,7

NANDA (00047): Riesgo de deterioro de la integridad cutánea.

NOC: 1101 Integridad tisular: piel y membranas mucosas.

NIC: 3590 Vigilancia de la piel.

Actividades de enfermería:

  • Observar si hay enrojecimiento, calor extremo, edema o drenaje en la piel y las membranas mucosas.
  • Vigilar el color y la temperatura de la piel.
  • Observar si hay excesiva sequedad o humedad en la piel.
  • Instaurar medidas para evitar mayor deterioro.

 

NOC: 1902 Control del riesgo.

NIC: 6480 Manejo ambiental.

Actividades de enfermería:

  • Crear un ambiente seguro para el paciente.
  • Evitar las exposiciones innecesarias, corrientes, exceso de calefacción o frío.
  • Ajustar una temperatura ambiental adaptada a las necesidades del paciente.

 

NANDA (00082): Manejo efectivo del régimen terapéutico.

NOC: 1813 Conocimiento: régimen terapéutico.

NIC: 5602 Enseñanza: proceso de enfermedad.

Actividades de enfermería:

  • Enseñar al paciente medidas para controlar/minimizar síntomas.
  • Identificar las etiologías posibles.
  • Proporcionar información al paciente acerca de la enfermedad.
  • Instruir al paciente sobre las medidas para prevenir/minimizar los efectos secundarios de la enfermedad.

 

NANDA (00118) Trastorno de la imagen corporal.

NOC: 1205 Autoestima.

NIC: 5400 Potenciación de la autoestima.

Actividades de enfermería:

  • Determinar la posición de control del paciente.
  • Determinar la confianza del paciente en sus propios juicios.
  • Animar al paciente a identificar sus virtudes.

 

NIC: 5270 Apoyo emocional.

Actividades de enfermería:

  • Explorar con el paciente qué ha desencadenado las emociones.
  • Realizar afirmaciones enfáticas o de apoyo.
  • Ayudar al paciente a reconocer sentimientos tales como la ansiedad, ira o tristeza.
  • Permanecer con el paciente y proporcionar sentimientos de seguridad durante los períodos de más ansiedad.
  • Remitir a servicios de asesoramiento, si se precisa.

 

NOC: 1200 Imagen corporal.

NIC: 5220 Potenciación de la imagen corporal.

Actividades de enfermería.

  • Ayudar al paciente a discutir los cambios causados por la enfermedad o cirugía, si procede.
  • Ayudar al paciente a discutir los factores estresantes que afectan a la imagen corporal debidos a estados congénitos, lesiones, enfermedades o cirugía.
  • Ayudar al paciente a separar el aspecto físico de los sentimientos de valía personal.

 

CONCLUSIONES

El abordaje del caso por parte del personal de enfermería debe hacerse de forma integral, tratando de encontrar la raíz del problema, pero sin dejar atrás la importancia de la salud mental de la paciente. En este caso el desencadenamiento del brote de rosácea se ha debido a un desconocimiento de la forma correcta de prevenir que la enfermedad se manifieste. Sin embargo, es muy importante poner el foco en los sentimientos que se han producido en la paciente este cambio en su imagen, además de venir acompañado de un aislamiento social ya que la paciente indica no relacionarse en el nuevo trabajo ni querer salir de casa.

Una vez valorada a la paciente de forma holística, se identificaron 3 diagnósticos NANDA que cubrían todos los aspectos de las necesidades que se encontraban alterados. Estos diagnósticos se irán resolviendo en la consulta de enfermería con la realización de las actividades que se han considerado adecuadas para que todas las necesidades de la paciente se encuentren sin alteraciones.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Academia Española de Dermatología y Venereología. Guía para pacientes con rosácea. 2021;
  2. María Kutz AE, Saavedra TU. Lo que debemos saber sobre la rosácea. Grupos de Trabajo: ACNÉ, ROSÁCEA Y ENFERMEDADES AFINES. Rev Chilena Dermatol. 2012;28(1).
  3. Gil Díaz MJ, Boixeda de Miguel JP, Truchuelo Díez M, Morais-Cardoso P. Rosácea: revisión y nuevas alternativas terapéuticas. Medicina de Familia SEMERGEN [Internet]. 2011 feb 1;37(2):83–6. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-rosacea-revision-nuevas-alternativas-terapeuticas-S1138359310002923
  4. Barco D, Alomar Muntañola. A. Rosácea. Actas Dermosifiliogr [Internet]. 2008 May 1 ;99(4):244–56. Available from: http://www.actasdermo.org/es-rosacea-articulo-S0001731008746726
  5. NANDA diagnósticos enfermeros: definiciones y clasificación 2018-2020. 11 ed. Barcelona: Elsevier; 2018.
  6. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 7ed. Elsevier; 2018.
  7. Clasificación de resultados de Enfermería (NOC). 6ed. Elsevier; 2018.

 

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