Caso clínico. Golpe de calor en extrahospitalaria

1 septiembre 2023

 

AUTORES

  1. Celia Gay Aguarón. Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España).
  2. Carmela Gerosa Cisneros. Centro de Salud La Jota (Zaragoza, España).
  3. Alejandro Guiral Mallart. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza, España).
  4. Edelweis Elvira Saez. Hospital Universitario San Jorge (Huesca, España).
  5. Joaquín Santiago Galindo Muñoz. Hospital General de la Defensa (Zaragoza, España).
  6. Clara Pilar García Aznar. Hospital Royo Villanova (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

Los golpes de calor son una emergencia vital que se caracteriza por un aumento de la temperatura corporal central por encima de los 40ºC y alteraciones en el sistema nervioso central, como consecuencia de un fallo repentino en los sistemas del organismo encargados de la termorregulación.

Este fenómeno ha aumentado considerablemente como consecuencia del cambio climático, la popularidad del ejercicio intenso y las reuniones masivas en los últimos años. Precisamente, en el verano del año 2022 en Europa, se registraron más de 60.000 muertes como consecuencia de altas temperaturas. De entre los 35 países que aparecían en el registro fue España, precedida de Italia, la zona con mayores muertes asociadas al golpe de calor.

Una buena forma de reducir los casos es realizando una adecuada difusión de medidas de prevención y actuación, tanto para pacientes como para profesionales. Y, estos últimos, deben formarse adecuadamente para poder afrontar de manera adecuada todos los casos que están por venir.

PALABRAS CLAVE

Golpe de calor, cambio climático, enfermería.

ABSTRACT

Heat stroke is a vital emergency characterized by a rise in core body temperature above 40°C and alterations in the central nervous system, as a consequence of a sudden failure of the body’s thermoregulatory systems.

This phenomenon has increased considerably as a consequence of climate change, the popularity of intense exercise and mass gatherings in recent years. Precisely in the summer of 2022 in Europe, more than 60,000 deaths were recorded as a result of high temperatures. Among the 35 countries that appeared in the registry, Spain, preceded by Italy, was the area with the highest number of deaths associated with heat stroke.

A good way to reduce the number of cases is to disseminate prevention and action measures for both patients and professionals. And the latter must be adequately trained to be able to deal adequately with all the cases that are still to come.

KEY WORDS

Heat Stroke, deaths, climate change, nursing.

INTRODUCCIÓN

El golpe de calor (GC) se considera una emergencia vital que se caracteriza por un aumento de la temperatura corporal central por encima de los 40ºC, que va acompañada de alteraciones en el sistema nervioso central (SNC) consecuencia de un fallo agudo de los sistemas termorreguladores1.

Éste fenómeno, que solía aparecer con mayor frecuencia en zonas tropicales y/o climas templados durante el verano, ha aumentado como consecuencia del cambio climático que desencadena numerosas olas de calor1,2. A éstas, se les suma la popularidad del ejercicio extenuante (maratones, sesiones intensas de pesas, etc.) y la enorme prevalencia de reuniones masivas (festivales, etc.) durante los últimos años.

El calor extremo que golpeó a Europa durante el verano de 2022 convirtió al verano de este año en el más cálido del continente desde que se comenzaron a recabar datos en 1880 y el causante de más de 61.672 muertes prematuras en 35 países3. Además, se demostró que dichas muertes prematuras habían aumentado un 41% en comparación con las registradas durante los veranos comprendidos entre 2015 y 20213.

De entre todos estos países, fueron Italia y España los que más muertes por GC sumaron. Entre ambos, conformaron casi la mitad del total de las muertes registradas en el 20223.

Precisamente, en España es Madrid la provincia con más fallecidos por altas temperaturas, seguida de Barcelona y de Valencia3. Teniendo en cuenta que son las ciudades más pobladas del país.

Las personas más susceptibles a estas temperaturas son las personas ancianas y los individuos enfermos, sobre todo aquellos que padecen enfermedades crónicas2, 3. Esto se debe a que los centros termorreguladores presentan algún tipo de deterioro. Los ancianos, por ejemplo, experimentan una serie de cambios a consecuencia de la edad tales como descenso de la sudoración y de la respuesta cardiovascular a los cambios de temperatura1. Por otro lado, se ha observado que la prevalencia de hombres que sufren los GC es mayor que el de las mujeres3.

Otra circunstancia que aumentan las posibilidades de sufrir un GC es aquella en la que se realiza ejercicio intenso, sobre todo en verano. En este caso, aunque los centros encargados de regular la temperatura corporal no sufren ningún deterioro, fisiológico o no, no son capaces de adaptarse a cambios tan pronunciados1. Se trata de la segunda causa de muerte en deportistas, después de los traumatismos craneales y seguida del traumatismo de la médula espinal1.

Otras personas susceptibles son los niños pequeños, además de aquellas que presentan factores socioeconómicos tales como pobreza, vestimenta poco adecuada y/o aislamiento social1-3. Un ejemplo sería carecer de aire acondicionado.

Los síntomas que aparecen son consecuencia de tres factores1:

    • Alteraciones hidroelectrolíticas.
    • Alteraciones en el equilibrio ácido-base.
    • Respuesta fisiológica para paliar el calor.

 

Por lo general, se trata de un síndrome agudo que se presenta de forma brusca, sin embargo, se han observado una serie de síntomas inespecíficos que podrían llegar a alertar de la aparición del cuadro1. Estos son:

    • Debilidad.
    • Letargia.
    • Mareo.
    • Cefalea.
    • Calambres.

 

Las manifestaciones clínicas que se relacionan generalmente con los golpes de calor se pueden resumir en la siguientes lista de signos y síntomas1-4:

    • Hipertermia (Temperatura rectal por encima de los 41ºC).
    • Alteraciones en el nivel de conciencia.
    • Mareo y confusión.
    • Convulsión e incluso pérdidas de conocimiento.
    • Anhidrosis (Nula o producción mínima de sudor).
    • Piel seca y caliente.
    • Cefalea.
    • Taquicardia.
    • Taquipnea.
    • Náuseas y vómitos.
    • Sed intensa.

 

Además, en bebés puede aparecer4:

    • Piel irritada por el sudor en la zona del cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.
    • Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).

 

Son muchos los estudios que afirman que un temprano y adecuado tratamiento extrahospitalario es fundamental para asegurar una buena evolución de la persona4,5. Así, hasta la llegada de los servicios sanitarios que cuentan con material de soporte adecuado, se debe:

    • Recostar a la persona en una zona fresca, con buena ventilación y a la sombra.
    • Quitar o aflojar la ropa.
    • Aplicar toallas, compresas o paños templados sobre el cuello, inglés, axilas y cabeza.
    • Si la persona no ha perdido la consciencia darle agua y aconsejar beberla poco a poco.

 

Los sanitarios, además de poder realizar las anteriores acciones, se encargará del soporte vital, el cual que incluye1:

    • Control de la vía aérea y oxigenoterapia.
    • Monitorización hemodinámica y neurológica.
    • Reposición de líquidos (cristaloides).
    • Canalización de al menos dos vías venosas periféricas (VVP).

 

Es importante conocer, además, que no se deben administrar medicamentos antitérmicos ni hacer fricción en la piel con alcohol4.

Por otro lado, son muchos los autores que aseguran que la prevención es la mejor estrategia contra el GC1,5. Así, todos los años, se crean campañas para la sensibilización de este síndrome cada vez más común1,3,4. Éstas, suelen aconsejar5:

    • Evitar una exposición prolongada al sol.
    • Usar productos fotoprotectores.
    • No realizar actividad física entre las 12 y las 16 horas.
    • Llevar ropa lo más fresca y holgada posible, además de evitar colores oscuros.
    • Llevar gorras o sombreros.
    • Hidratarse de manera adecuada.
    • Buscar la sombra y zonas frescas.
    • No dejar a nadie dentro de un coche estacionado.

 

Los servicios de urgencias deben tener un plan de respuesta que sea adecuado y rápido para combatir todas aquellas enfermedades causadas por este aumento de las temperaturas2. Estos planes deben ser revisados con frecuencia y actualizarse continuamente2. Sin embargo, a pesar de su clara importancia, se ha observado que los profesionales de enfermería no se consideran preparados para esta emergencia y no se ven capaces de responder adecuadamente2.

Por ello, debería ser necesario un plan de formación sobre los signos y síntomas del GC y sobre su manejo para preparar a todos los profesionales sanitarios y asegurar la superviviencia de los pacientes, más ahora con el aumento de casos que está habiendo a causa del cambio climático

A continuación, se explica un caso donde la enfermería aplicó técnicas y conocimientos contrastados con la bibliografía más reciente en el tratamiento extrahospitalario del GC.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se recibe una llamada del 061 a las 15h donde se pedía una ambulancia por una mujer de 70 años que ha sufrido un síncope en la calle.

Al llegar la Soporte Vital Avanzada (SVA) se observa a la mujer tumbada bajo la sombra de un árbol, acompañada de un transeúnte que la ha encontrado en la acera.

Valoración:

Al llegar, el hombre que ha socorrido a la mujer explica que ha visto como se mareaba y que justo antes de perder el conocimiento ha conseguido agarrarla, por lo que no ha llegado a golpearse la cabeza. “Con ayuda de un par de personas más han conseguido ponerla en la sombra mientras recuperaba la conciencia y le ha puesto las piernas hacia arriba porque creía que podía ser una bajada de tensión por el calor que hacía”.

Actualmente la mujer se encuentra consciente pero desorientada. Piel enrojecida y seca. La escala Glasgow tiene una puntuación de 12 (Motora 5, Verbal 4 y ocular 3).

Así se realiza un electrocardiograma, donde no se ven alteraciones, y se realiza una toma de constantes.

    • Tensión arterial: 90/50 mmHg.
    • Frecuencia cardíaca: 130 x’.
    • Temperatura de 40,5ºC.
    • Saturación de oxígeno: 95%.

 

El centro de coordinación de urgencias (CCU), nos ha proporcionado durante el trayecto hasta el lugar del aviso, sus antecedentes personales y la medicación importante que toma:

    • Operada de la rodilla izquierda hace 1 año.
    • Hipercolesterolemia.
    • Tiroiditis de Hashimoto.
    • No antecedentes de dependencia.
    • En tratamiento con estatinas.
    • Alergias: No conocidas.

 

VALORACIÓN DE LAS NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

Con los datos obtenidos en la valoración se completan todas las necesidades de Virginia Henderson, para facilitar luego la búsqueda del diagnóstico o los diagnósticos (tabla 1):

Todas aquellas necesidades que no puedan completarse en la extrahospitalaria se rellenaran a su llegada al centro hospitalario o se rellenará por otro compañero, cuando haya mayor disponibilidad de información.

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA, TAXONOMÍA NANDA, NOC Y NIC

Tras la recopilación de los datos conseguidos durante la valoración inicial, la entrevista y la historia clínica del paciente se clasificaron los datos y a través de ellos se formularon los diagnósticos de enfermería que requerían una actuación inmediata, pues nos encontramos en un servicio de urgencias6:

NANDA: Hipertermia relacionada con exposición a un ambiente caliente manifestada con elevación de la temperatura corporal por encima de los límites normales, piel enrojecida y caliente, taquicardia y desmayo.

NOC: Termorregulación.

NIC:

  • Monitorización de los signos vitales.
  • Regulación de la temperatura.

 

NADA: Déficit del volumen de líquidos relacionado con el deterioro y fallo de los mecanismos reguladores manifestado por confusión mental.

NOC: Equilibrio electrolítico y ácido-básico.

NIC:

  • Terapia intravenosa (IV).
  • Manejo de líquidos y electrolitos.
  • Manejo de la hipovolemia.
  • Monitorización.

 

EJECUCIÓN

Para trasladar a la paciente al hospital de manera segura se tuvo que asegurar una adecuada estabilización de la misma. Así, se dejó una monitorización continua de FC, saturación de oxígeno y TA. Se procedió a coger dos VVP, una en cada brazo, mientras se preparan sueros para su administración, uno rápido y otro más lento de mantenimiento. Se subió a la ambulancia y se comenzó a desvestir a la paciente para facilitar el enfriamiento (asegurando siempre la dignidad y privacidad de la persona). Se procedió a colocar sueros fríos (No congelados) en la frente, axilas e ingles y se fue comprobando descenso de la temperatura.

Una vez estabilizada, se trasladó a su centro hospitalario de referencia.

CONCLUSIÓN

Los GC han aumentado en estos últimos años como consecuencia del cambio climático. Por ello, es fundamental que se creen planes de prevención y de actuación por parte de las instituciones, dirigidos no sólo hacia las personas de a pie, sino también para los profesionales sanitario, que como se ha observado en varios estudios no están lo suficientemente preparados para llevar a cabo una correcta actuación. Tratándose de un problema que va en aumento, a dichos planes se les debería sumar formaciones actualizadas, basadas en la bibliografía disponible, que se realicen por lo menos cada año, antes de la llegada de las olas de calor. Sin olvidar a la población joven, que también se ve expuesta a estos cambios de temperatura.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Romero Cambra P. Atención extrahospitalaria y cuidados de enfermería en pacientes con golpe de calor. Revista Sanitaria de Investigación. 2021 feb 8;
  2. Zhao L, Lin X, Zang Y. Emergency preparedness for heat illness in China: A cross-sectional observational study. Int Emerg Nurs. 2021 Jan; 54:100957.
  3. Parra S. National Geographic. 2023. Italia y España son los países europeos con más muertes por calor.
  4. Médicos Medicina General y de Familia. Hospital Victoria Eugenia Cruz Roja. 2021. Golpe de calor, síntomas y pautas de actuación.
  5. González E. Lo más importante es bajar la temperatura corporal. CinfaSalud. 2020 Aug 17.
  6. Herramienta online para la consulta y diseño de Planes de Cuidados de Enfermería. [Internet]. NNNConsult. Elsevier; 2015 [cited 2022 Jun 21]. Available from: www.nnnconsult.com

 

ANEXOS

 

Tabla 1. Necesidades de Virginia Henderson.

  Necesidades Alterada/No alterada Observaciones
1 Oxigenación Alterada  En el pulsioxímetro se observan unos niveles constantes de 95- 96% No presenta dificultad respiratoria. Coloración de la piel roja y seca. Caliente
2 Nutrición e hidratación No alterada Piezas dentarias completas.
3 Eliminación No alterado Independiente.
4 Movimiento y postura No alterado Caminaba hasta que se ha sincopado.
5 Reposo y sueño No procede No se tienen datos suficientes.
6 Vestirse No procede No se tienen datos suficientes.
7 Termorregulación Alterada  Hipertermia. Temperatura axilar de 40,5ºC.
8 Higiene/piel No procede No se tienen datos suficientes.
9 Seguridad Alterado Consciente pero desorientada. Glasgow 12. Desorientada, pero hablando.
10 Comunicación Alterada Escala Glasgow: Verbal 4 puntos obtenidos. Respuesta confusa.
11 Religión y creencias No procede No se tienen datos suficientes.
12 Trabajar/realizarse No procede No se tienen datos suficientes.
13 Actividades lúdicas No procede No se tienen datos suficientes.
14 Aprendizaje No procede No se tienen datos suficientes.

 

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