Caso clínico. Paciente anciano con accidente cerebrovascular o Ictus

3 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Alberto Samper Callao. Enfermero Hospitalización Planta Ortogeriatría y Cirugía. Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza.
  2. Lara Andreu Train. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  3. Cristina Villarroya Garcés. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  4. Raquel Domingo Milian. Enfermera Pruebas Funcionales Neumología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  5. Lucía Gargallo Carceller. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.
  6. Marta Gimeno Ponz. Enfermera Hospitalización Planta Cirugía y Neurología. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel.

 

RESUMEN

Los Accidentes Vasculares Cerebrales (A.V.C.) son todos aquellos trastornos en los cuales se daña un área del cerebro en forma permanente o transitoria, a causa de isquemia o hemorragia y también los padecimientos en los cuáles uno o más vasos sanguíneos presentan una alteración primaria por algún proceso patológico1.

Se ha llevado a cabo un plan de cuidados enfermeros atendiendo a las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson. Utilizando la taxonomía NANDA, con los resultados (NOC) e intervenciones (NIC) para una paciente de 73 años con un ACV.

PALABRAS CLAVE

Accidente cerebrovascular, enfermería, proceso enfermero.

ABSTRACT

The term «Stroke» refers to all those disorders in which an area of the brain is damaged permanently or temporarily, due to ischemia or hemorrhage, as well as conditions in which one or more blood vessels are primarily altered by some pathological process1.

A nursing care plan has been developed addressing the 14 basic needs of Virginia Henderson. Using the NANDA taxonomy, along with Nursing Outcomes Classification (NOC) and Nursing Interventions Classification (NIC) for a 73-year-old patient with a stroke.

KEY WORDS

cerebral stroke, nursing, nursing process.

INTRODUCCIÓN

El accidente cerebrovascular (ACV), es la enfermedad que tiene la incidencia más grande y tiene mayor morbilidad en el grupo de enfermedades vasculares. Aparece como la principal causa de discapacidad y muerte y también con una importante consecuencia que es la incapacidad de los pacientes por ella afectados2,5,6.

Hay 2 tipos de ACV o Ictus:

Ictus Isquémico: Este tipo ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se ve bloqueado debido a la obstrucción de una arteria. Esto puede ser causado por un coágulo de sangre (trombo) que se forma en una arteria cerebral o que se desplaza desde otra parte del cuerpo y se aloja en el cerebro. El tejido cerebral privado de oxígeno y nutrientes comienza a morir, lo que puede causar daño cerebral permanente si no se trata rápidamente.

Ictus Hemorrágico: Este tipo de ictus se produce cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe y causa sangrado dentro del tejido cerebral o en el espacio que rodea el cerebro. El sangrado puede ejercer presión sobre las células cerebrales circundantes y dañarlas, lo que puede provocar una serie de síntomas neurológicos graves y potencialmente mortales.

Los principales factores de riesgo son:

  • Hipertensión arterial.
  • Lípidos (colesterol).
  • Diabetes.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco.
  • Tabaquismo.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

 

En pacientes jóvenes existen otras causas de ACV: genéticas, debilidad de la pared arterial, alteraciones de la coagulación, defectos en la pared de las cavidades cardíacas o disecciones arteriales.

Es fundamental reconocer los síntomas para actuar rápidamente y minimizar el daño neurológico, los principales suelen ser:

  • Motilidad: pérdida de fuerza en alguno de los miembros, desviación de la comisura labial.
  • Sensibilidad: hormigueo, adormecimiento en los miembros o la cara.
  • Lenguaje: dificultad en la articulación de la palabra, imposibilidad de reconocer o nombrar objetos o comprender frases, incapacidad para reconocer letras, realizar cálculos.
  • Visión: ceguera unilateral transitoria, pérdida parcial del campo visual.

 

Otros: inestabilidad, vértigo, mareos, dificultad en la deglución o alteración de la conciencia2,5,6.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente de 73 años con antecedente de ACV con hemiparesia izquierda residual, acude a las urgencias del hospital acompañada de su hija por presentar un habla disártrica desde hace 4 días (previamente ya presentaba cierto descenso en el habla por sus antecedentes de ACV)

Se realiza TAC cerebral en urgencias objetivando hemorragia parenquimatosa a nivel del núcleo caudado derecho. Por lo que se decide ingreso en el servicio de neurología.

 

Pruebas diagnósticas en urgencias:

TAC craneal.

• Angiografía cerebral.

• Ecocardiograma.

• Electroencefalograma.

• Analítica de sangre completa con hemocisteína sérica.

 

Durante su estancia hospitalaria presenta estabilidad clínica, pero con incidencia de pico febril aislado por lo que se añade antibioterapia empírica y se solicitan hemocultivos. El quinto día se realiza TAC cerebral de control objetivándose persistencia de dicha hemorragia, pero con algo menor de tamaño en comparación con el previo del día del ingreso.

Persiste mutismo y actitud oposicionista en todo momento. A su vez es valorada por endocrino los cuales añaden suplementos orales.

Finalmente se continuaron los cuidados de control y evolución en planta hospitalaria de rehabilitación.

Constantes vitales en planta de neurología:

  • Tensión arterial: 135/75 mmHg.
  • FC: 112 ppm.
  • Temperatura: 36,7ºC.
  • Saturación de oxígeno: 95% basal.

 

Valoración Geriátrica Integral:

  • Antecedentes médicos: HTA, Diabetes, Demencia, Delirium. Insomnio.
  • Ambiental: Viuda. Vive en domicilio con hija. 3 hijos que viven separados en varias ciudades.
  • Funcional: Dependiente total para las actividades instrumentales. Dependiente severa para las ABVD, deambula con ayuda de bastón + una persona, dependiente para la alimentación, resto dependiente. Doble incontinente.
  • Barthel previo: 10/100.
  • Cognitivo: Deterioro cognitivo de probable origen vascular GDS 6.

 

VALORACIÓN DE LAS 14 NECESIDADES BÁSICAS SEGÚN EL MODELO DE VIRGINIA HENDERSON

1- Respiración: Se vigilan las constantes vitales periódicamente, entre ellas las saturaciones de oxígeno. Se tiene especial cuidado en la deglución y en las secreciones que pueden penetrar en el árbol traqueobronquial y comprometer la salud.

2- Alimentación e Hidratación: El paciente necesita ayuda con la alimentación y la hidratación debido a su hemiparesia y su habla disártrica.

3-Eliminación: Manejar la doble incontinencia del paciente, proporcionando asistencia para la higiene personal y el control de esfínteres. Evitar el estreñimiento por el déficit de movimiento.

4- Movilidad: Dado que el paciente tiene hemiparesia izquierda residual, puede necesitar ayuda con la movilización y la posición para prevenir complicaciones como úlceras por presión. Gran dependencia para todas las ABVD.

5- Sueño y descanso: Es difícil valorar esta necesidad, pero es importante proporcionar un entorno tranquilo y cómodo para promover el descanso del paciente. Actualmente tiene prescrita medicación para favorecer el descanso nocturno.

6- Vestirse y desvestirse: Requiere asistencia para vestirse y desvestirse debido a su hemiparesia y posibles dificultades de comunicación.

7- Mantener la temperatura corporal dentro de límites normales: Es importante monitorizar su temperatura y tomar medidas para mantenerla dentro de límites normales.

8- Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel: Es importante proporcionar cuidados de higiene adecuados y prevenir la aparición de úlceras por presión debido a la inmovilidad y la hemiparesia.

9- Evitar los peligros del entorno y evitar lesionar a otros: Dado que la paciente presenta mutismo, es importante tener en cuenta su seguridad y la de los demás miembros del equipo de atención médica.

10- Comunicarse con otros de manera verbal y no verbal: Dado el habla disártrica y el mutismo del paciente, es crucial utilizar estrategias de comunicación efectivas, como el lenguaje corporal y la escritura, para comunicarse con él de manera adecuada.

11- Vivir de acuerdo con sus creencias y valores: No es valorable esta necesidad.

12- Ocuparse en actividades recreativas: Se intentará durante y tras la rehabilitación la realización de actividades recreativas adaptadas a sus capacidades.

13- Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal y a la salud, y utilizar los recursos de la comunidad: No precisa modificaciones en esta necesidad.

14- Trabajar para contribuir a la sociedad de forma productiva: No precisa modificaciones en esta necesidad.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC, NIC

(00024) Perfusión tisular inefectiva: cerebral r/c interrupción del flujo arterial o reducción mecánica del flujo venoso o arterial m/p anomalías del habla, cambios en las reacciones pupilares, debilidad o parálisis en las extremidades, alteración del estado mental, cambios en la respuesta motora, cambios comportamentales.

Definición: La Perfusión tisular inefectiva es el estado en que un individuo presenta una reducción de la concentración de oxígeno y por consiguiente del metabolismo celular, debido a un déficit en el aporte sanguíneo capilar.

(NOC): estado neurológico. Medida a la que el sistema nervioso central y periférico recibe, elabora y responde a los estímulos internos y externos.

Escala: de extremadamente comprometido a no comprometido.

Indicadores:

  • 090901 Función neurológica: conciencia.
  • 090903 Función neurológica: función sensitiva/motora de pares craneales.
  • 090902 Función neurológica: control motor central.
  • 090904 Función sensitiva/motora medular.
  • 090907 Comunicación.
  • 090911 Patrón respiratorio.

 

Intervención (NIC): Monitorización neurológica. Recogida y análisis de los datos del paciente para evitar o minimizar las complicaciones neurológicas.

Actividades:

  • Comprobar el tamaño, forma, simetría y capacidad de reacción de las pupilas.
  • Vigilar el nivel de conciencia.
  • Vigilar los signos vitales: Temperatura, presión sanguínea, pulso y respiraciones.
  • Comprobar el estado respiratorio: Pulso, asimetría, profundidad, forma, frecuencia y esfuerzo.
  • Observar la existencia de simetría facial.
  • Vigilar las características del habla: Fluidez, presencia de afasia o dificultad para encontrar las palabras

 

(00085) Deterioro de la movilidad física r/c accidente cerebrovascular m/p tetraparesia

Definición: El deterioro de la movilidad física se define como la disminución de la capacidad de moverse de manera autónoma. Esta definición es amplia y puede aplicarse a pacientes con una variedad de afecciones que afectan su capacidad para moverse.

Resultados (NOC):

  • Movilidad física: Mejorar la capacidad del paciente para moverse de manera independiente o con asistencia mínima.
  • Autocuidado: Incrementar la capacidad del paciente para realizar actividades básicas de la vida diaria, como vestirse, asearse y alimentarse.
  • Independencia: Promover la independencia funcional del paciente en la medida de lo posible, adaptándose a su capacidad y situación clínica.

 

Intervenciones (NIC):

  • Movilización: Ayudar al paciente en la movilización, utilizando técnicas seguras para minimizar el riesgo de lesiones.
  • Terapia ocupacional: Colaborar con terapeutas ocupacionales para diseñar programas de rehabilitación que mejoren la independencia funcional.
  • Fomentar el ejercicio: Estimular al paciente a participar en ejercicios de movilidad adecuados a su capacidad, bajo supervisión y con precaución.

 

CONCLUSIÓN

El accidente cerebrovascular (ACV) es una enfermedad vascular grave que puede causar discapacidad y muerte. Hay dos tipos principales: isquémico, y hemorrágico.

Es fundamental que los enfermeros conozcamos los factores de riesgo como son la hipertensión, el colesterol alto, la diabetes, el ritmo cardíaco irregular, el tabaquismo, la obesidad y la falta de ejercicio, e intentamos concienciar a nuestros pacientes de los riesgos que conllevan estos malos hábitos de salud.

Es crucial también enseñar a reconocer los síntomas, que pueden incluir debilidad, hormigueo, problemas de habla y visión. Y una vez ha ocurrida la enfermedad, ayudar y apoyar a los pacientes durante el ingreso y la posterior rehabilitación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Chaves Sell F. Accidente vascular cerebral: ¿es el accidente vascular cerebral una enfermedad tratable? Revista Costarricense Cardiología. 2000;2(1): [27]-[33]. ISSN 1409-4142.
  2. Paixao Teixeira, C.  y  Silva, L. D. Las incapacidades físicas de pacientes con accidente vascular cerebral: acciones de enfermería. Enfermería. global. [online]. 2009, n.15. ISSN 1695-6141
  3. NNNConsult [Internet]. Nnnconsult.com. [citado el 22 de febrero de 2024]. Disponible en: https://www.nnnconsult.com/
  4. Johnson M, Bulechek G, Butcher H, McCloskey-Dochterman J, Maas M, Moorehead S, et al, editores. Interrelaciones NANDA, NIC, NOC. Diagnósticos enfermeros, resultados e intervenciones. 2ª ed. Madrid: Elsevier; 2007.
  5. Accidente cerebrovascular isquémico. Rdo. argén. cardiol. [Internet]. Abril de 2016; 84(2): 1-3. Disponible en: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482016000200019&lng=es.
  6. Accidente cerebrovascular isquémico. Rdo. argén. cardiol. [Internet]. Abril de 2016 [consultado el 1 de abril de 2024]; 84(2): 1-3. Disponible en: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482016000200019&lng=es

 

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