- María Camats Artaso. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica A del Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
- Sandra Oliver Hernández. Unidad Psiquiatría Hospital Reina Sofía Tudela. Navarra, España.
- Rocío Esteve Ibáñez. Centro de Salud Mental Lezkairu. Pamplona, Navarra, España.
- Paula García Ozcoz. Unidad de Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela. Navarra, España.
- Ana Guajardo Iguaz. Unidad de Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela. Navarra, España.
- Laura Llovera García. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica A del Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
RESUMEN
Se presenta el caso de un varón de 29 años con diagnóstico previo de trastorno bipolar tipo I, que ingresa en unidad de hospitalización psiquiátrica por un episodio mixto de intensa agitación interna, insomnio, irritabilidad y pensamiento acelerado. Durante los primeros días evoluciona hacia un cuadro de catatonia, caracterizado por mutismo, estupor, negativismo activo y posturas mantenidas. Se realiza test de lorazepam, con respuesta positiva, instaurándose tratamiento con benzodiacepinas y estabilizador del estado de ánimo. Debido a la persistencia parcial de síntomas, se inicia terapia electroconvulsiva (TEC) con notable mejoría. El abordaje enfermero se centró en vigilancia clínica estrecha, prevención de complicaciones físicas, comunicación terapéutica y soporte emocional. A las seis semanas el paciente presenta remisión completa. El caso destaca la importancia del reconocimiento precoz de la catatonia y su manejo interdisciplinar.
PALABRAS CLAVE
Catatonia, trastorno bipolar, episodio mixto, lorazepam, terapia electroconvulsiva, enfermería psiquiátrica.
ABSTRACT
We report the case of a 29-year-old man with a history of bipolar I disorder admitted during a mixed episode characterized by internal agitation, severe insomnia and irritability. Within days he developed catatonia, presenting with mutism, stupor, active negativism and posturing. A lorazepam challenge test was carried out with positive response, leading to benzodiazepine treatment and mood stabilizer initiation. Due to partial improvement, electroconvulsive therapy (ECT) was added, resulting in marked recovery. Nursing care included close monitoring, prevention of physical complications, therapeutic communication, and emotional support. Full remission was achieved in six weeks. This case highlights the importance of early recognition and multidisciplinary management of catatonia.
KEY WORDS
Catatonia, bipolar disorder, mixed episode, lorazepam, electroconvulsive therapy, psychiatric nursing.
INTRODUCCIÓN
La catatonia es un síndrome psicomotor caracterizado por un conjunto de alteraciones motoras, conductuales y afectivas, como estupor, mutismo, posturas mantenidas, negativismo o agitación intensa¹. Aunque históricamente asociada a la esquizofrenia, actualmente se reconoce con mayor frecuencia en trastornos afectivos, especialmente en episodios mixtos o depresivos graves del trastorno bipolar².
Su prevalencia en pacientes hospitalizados se sitúa entre el 5 y el 20%, aunque está infradiagnosticada³. Su fisiopatología se vincula a alteraciones en circuitos GABAérgicos, glutamatérgicos y dopaminérgicos⁴. El diagnóstico precoz es crucial, ya que la catatonia puede evolucionar hacia formas graves como la catatonia maligna, poniendo en riesgo la vida del paciente⁵.
El tratamiento de primera línea es la administración de benzodiacepinas, especialmente lorazepam, cuyo test diagnóstico-terapéutico puede revertir rápidamente los síntomas⁶. En casos resistentes o parciales, la terapia electroconvulsiva (TEC) es altamente eficaz⁷. El rol de la enfermería incluye vigilancia intensiva, prevención de complicaciones físicas (deshidratación, trombosis, úlceras por presión), manejo de estímulos ambientales y soporte emocional⁸.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Varón de 29 años, antecedentes de trastorno bipolar tipo I con dos ingresos previos por episodios maníacos. Última estabilización hace 9 meses.
La familia solicita valoración urgente por cinco días de insomnio total, irritabilidad extrema, verborrea, impulsividad y oscilaciones rápidas del estado de ánimo. En urgencias muestra agitación interna intensa, pero conducta reticente y pensamiento acelerado. Se decide ingreso por episodio mixto.
En las primeras 48 horas presenta insomnio, presión del habla, ansiedad marcada y labilidad afectiva. Se inicia tratamiento con valproato sódico y contención verbal por parte de enfermería. Al tercer día comienza a mostrarse desconectado, apenas responde a preguntas y permanece largos periodos inmóvil. El equipo observa inicio de mutismo, mirada fija y postura rígida en cama. El paciente rehúsa movilizarse o alimentarse por iniciativa propia.
Tras una semana el cuadro progresa hacia estupor, negativismo activo y resistencia al examen físico. Presenta flexibilidad cérea y ausencia de movimientos espontáneos. El Bush–Francis Catatonia Rating Scale puntúa 18. Se realiza test de lorazepam 2 mg IV, con mejoría transitoria del movimiento y contacto visual. Se pauta lorazepam 2 mg/8h.
Enfermería establece vigilancia continua: prevención de úlceras, hidratación asistida, ejercicios pasivos, monitorización de constantes y acompañamiento con comunicación tranquila y no invasiva.
Posteriormente el paciente comienza a moverse ligeramente más y responde con monosílabos ocasionales. Sin embargo, el estupor y el mutismo regresan al disminuir el efecto del fármaco. Se considera catatonia parcialmente refractaria, por lo que el equipo interdisciplinar plantea iniciar TEC.
Se inicia en la semana cuatro la terapia electroconvulsiva. Se realizan dos sesiones semanales. Tras la segunda sesión, el paciente inicia una mejoría evidente: mantiene la mirada, responde a preguntas sencillas y comienza a alimentarse espontáneamente. El personal de enfermería observa recuperación progresiva del tono emocional, reducción del negativismo y aumento de la movilidad.
Tras cinco sesiones de TEC, la catatonia remite completamente. La paciente conversa con fluidez reconoce el episodio como “haber estado atrapado en el cuerpo”, y participa activamente en psicoeducación sobre trastorno bipolar. Recupera su ritmo de sueño y colabora en planificación de alta. Se establece seguimiento ambulatorio intensivo.
DISCUSIÓN
Este caso ejemplifica una catatonia secundaria a un episodio mixto bipolar, una presentación frecuente, pero a menudo infradiagnosticada. Aunque el diagnóstico de catatonia suele asociarse a esquizofrenia, hoy sabemos que la mayoría de los casos en unidades de agudos corresponden a trastornos afectivos¹.
El inicio progresivo desde la excitación mixta hacia el estupor es característico de cuadros afectivos avanzados. La buena respuesta al test de lorazepam confirma la naturaleza catatónica y permite iniciar tratamiento farmacológico de primera línea².
La terapia electroconvulsiva es altamente efectiva en catatonias refractarias, con tasas de respuesta superiores al 80%³. En este caso permitió la recuperación completa tras varias sesiones, coherente con la literatura científica.
El rol enfermero es decisivo:
- Vigilancia del riesgo físico.
- Prevención de complicaciones por inmovilidad.
- Apoyo emocional.
- Reducción de estímulos.
- Comunicación estructurada.
- Observación detallada de cambios clínicos.
Estas intervenciones no solo mejoran la seguridad, sino que facilitan el éxito terapéutico y permiten detectar precozmente empeoramientos o respuestas incompletas⁴.
La evolución favorable y la ausencia de secuelas tras seis semanas muestran el impacto del diagnóstico precoz y el tratamiento intenso interdisciplinar.
BIBLIOGRAFÍA
- Walther S. Strik W. Catatonia in psychiatric disorders. Lancet Psychiatry. 2016.3:113-125.
- Sienaert P. What we have learned about catatonia. J ECT. 2014.30:149-153.
- Hawkins JM. et al. Benzodiazepines and ECT in the treatment of catatonia. J Clin Psychiatry. 1995.56:421–425.
- Daniels J. Catatonia: clinical aspects and management. Lancet. 2009.374:619–626.