Catéter Hickman: uso clínico, procedimientos de inserción y mantenimiento en la práctica médica

19 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Daniel Jesús Vargas Buhigas. Graduado en Enfermería – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. María Ángela Arto Delgado. Graduada en Enfermería – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. María Alcutén Romera. Graduada en Enfermería – Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  4. Angélica Blanco Fernández. Graduada en Enfermería – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Carmen María Begué Azpiroz. Graduada en Enfermería – Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

El catéter Hickman es un dispositivo médico ampliamente utilizado en la práctica clínica para la administración a largo plazo de medicamentos intravenosos, nutrición parenteral y para la extracción de muestras sanguíneas. Este tipo de catéter se inserta quirúrgicamente en una vena central, usualmente la vena subclavia o yugular, y se tuneliza bajo la piel antes de emerger en la superficie del cuerpo, lo que reduce el riesgo de infecciones. Su uso es común en pacientes oncológicos que requieren quimioterapia prolongada, en aquellos que necesitan tratamiento intravenoso de largo plazo, y en casos de hemodiálisis. A pesar de sus múltiples ventajas, como la disminución de las complicaciones relacionadas con la punción repetida y la mejora en la calidad de vida del paciente, el catéter Hickman también presenta riesgos como infecciones, trombosis y mal funcionamiento del dispositivo. Esta monografía aborda la historia, los usos, los procedimientos de inserción, el mantenimiento, las complicaciones y las consideraciones clínicas en el manejo del catéter Hickman.

PALABRAS CLAVE

Catéteres venosos centrales, quimioterapia, hemodiálisis, infecciones.

ABSTRACT

The Hickman catheter is a widely used medical device in clinical practice for long-term intravenous administration of medications, parenteral nutrition, and blood sampling. This type of catheter is surgically inserted into a central vein, usually the subclavian or jugular vein, and is tunneled under the skin before emerging on the body’s surface, which reduces the risk of infections. It is commonly used in oncology patients requiring prolonged chemotherapy, in those needing long-term intravenous therapy, and in cases of hemodialysis. Despite its numerous advantages, such as reducing complications related to repeated needle punctures and improving the patient’s quality of life, the Hickman catheter also presents risks, including infections, thrombosis, and device malfunction. This monograph addresses the history, uses, insertion procedures, maintenance, complications, and clinical considerations in the management of the Hickman catheter.

KEY WORDS

Central venous catheters, chemotherapy, renal dialysis, infections.

DESARROLLO DEL TEMA

1. Introducción:

El catéter Hickman fue desarrollado en 1979 por el Dr. Robert O. Hickman para mejorar el acceso venoso central en pacientes que requieren tratamientos prolongados1. Desde su introducción, se ha convertido en una herramienta esencial en la medicina, especialmente en oncología y otras especialidades que requieren la administración continua de medicamentos o la extracción frecuente de sangre. Su diseño innovador, que incluye un túnel subcutáneo y un manguito de Dacron, proporciona una solución más segura y efectiva en comparación con los catéteres venosos centrales estándar.

2. Descripción del Catéter:

El catéter Hickman está compuesto de un material flexible de silicona que es biocompatible y resistente a la trombosis. Existen diferentes modelos que pueden tener uno o más lúmenes, lo que permite la infusión simultánea de varios tratamientos sin interferencia entre ellos. El catéter se inserta en una vena central, como la subclavia o la yugular interna, y se tuneliza bajo la piel, lo que reduce la entrada directa de microorganismos y, por ende, el riesgo de infecciones. El manguito de Dacron que rodea el catéter dentro del túnel subcutáneo permite la adherencia del tejido, fijando el catéter en su lugar y creando una barrera adicional contra las infecciones.

3. Procedimiento de Inserción:

La inserción del catéter Hickman es un procedimiento quirúrgico realizado bajo anestesia local o general, dependiendo de las condiciones del paciente. Se realiza una incisión en la piel cerca de la vena subclavia o yugular interna para acceder al sistema venoso central. Una vez que el catéter se ha insertado en la vena, se crea un túnel subcutáneo hacia un sitio de salida a varios centímetros de la incisión inicial. Este túnel subcutáneo reduce el riesgo de infecciones, ya que la parte externa del catéter se encuentra más alejada del punto de inserción venosa.

El procedimiento debe realizarse en un ambiente estéril para minimizar el riesgo de infecciones. Después de la inserción, se verificará la correcta colocación del catéter mediante fluoroscopia o radiografía. Es crucial asegurar que el extremo del catéter esté ubicado en la vena cava superior, cerca de la entrada de la aurícula derecha, para un funcionamiento óptimo.

4. Mantenimiento del Catéter:

El mantenimiento regular y adecuado del catéter Hickman es fundamental para evitar complicaciones. Esto incluye:

  • Lavado del catéter: Se recomienda el lavado regular del catéter con solución salina normal seguida de una solución de heparina para prevenir la formación de coágulos dentro del lúmen. Este proceso, conocido como «flushing,» debe realizarse después de cada uso del catéter y, al menos, una vez al día si no se utiliza diariamente2.
  • Cambio de apósito: El sitio de inserción del catéter debe mantenerse limpio y seco. Se debe cambiar el apósito que cubre el sitio de salida al menos una vez por semana o cuando esté sucio o mojado. Durante el cambio de apósito, es importante limpiar la piel circundante con un antiséptico apropiado, como clorhexidina.
  • Monitoreo de signos de infección: Se debe vigilar regularmente el sitio de salida del catéter y la piel circundante en busca de signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o secreción. Cualquier signo de infección debe ser reportado y tratado de inmediato para evitar complicaciones graves.

 

5. Complicaciones:

A pesar de los beneficios del catéter Hickman, existen varias complicaciones asociadas con su uso:

  • Infecciones: La complicación más común y grave es la infección del catéter, que puede ocurrir en el sitio de salida, a lo largo del túnel subcutáneo o en la corriente sanguínea (bacteriemia). Las infecciones pueden ser prevenidas mediante técnicas adecuadas de inserción y mantenimiento, pero requieren atención médica inmediata si ocurren3.
  • Trombosis: La formación de coágulos dentro del catéter o en la vena donde está insertado es otra complicación significativa. Esto puede bloquear el flujo de medicamentos o sangre a través del catéter, requiriendo tratamiento anticoagulante o la remoción del catéter.
  • Malfuncionamiento del catéter: Otras complicaciones incluyen el desplazamiento del catéter, la ruptura del mismo o el bloqueo del flujo debido a depósitos de fibrina. Estas situaciones pueden requerir la intervención de un profesional de la salud para corregir el problema o, en algunos casos, la remoción y reemplazo del catéter4.

 

6. Uso Clínico:

El catéter Hickman es ampliamente utilizado en diversas áreas de la medicina, incluyendo:

  • Oncología: Es una herramienta esencial para la administración de quimioterapia en pacientes con cáncer, permitiendo la infusión continua de medicamentos que pueden ser irritantes o dañinos para las venas periféricas.
  • Nutrición parenteral: En pacientes con problemas gastrointestinales graves, el catéter Hickman permite la administración de nutrición parenteral total (NPT), suministrando los nutrientes directamente al torrente sanguíneo.
  • Hematología: En pacientes que requieren trasplante de médula ósea o terapias prolongadas como la administración de antibióticos o tratamientos de hemodiálisis, el catéter Hickman es una opción preferida por su durabilidad y seguridad5.

 

7. Consideraciones Finales:

El catéter Hickman es una herramienta valiosa en el manejo de pacientes que requieren acceso venoso central a largo plazo. Su éxito depende en gran medida de la selección adecuada del paciente, la inserción correcta del catéter, y un mantenimiento riguroso. La formación y educación continua del personal de salud en la manipulación de estos dispositivos son cruciales para minimizar las complicaciones y maximizar los beneficios para el paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hickman RO, Buckner CD, Clift RA, et al. A modified right atrial catheter for access to the venous system in marrow transplant recipients. Surg Gynecol Obstet. 1979;148(6):871-875.
  2. Kovacs L, Agusti A, Barbui T, et al. Central venous catheters: use, complications, and their management. Hematology. 2018;2018(1):457-463.
  3. O’Grady NP, Alexander M, Burns LA, et al. Guidelines for the prevention of intravascular catheter-related infections. Clin Infect Dis. 2011;52(9).
  4. Kornbau C, Lee KC, Hughes GD, Firstenberg MS. Central line complications. Int J Crit Illn Inj Sci. 2015;5(3):170-178.
  5. Biffi R, Corrado F, Ghezzi T, et al. Long term, totally implantable central venous access ports connected to a Groshong catheter for chemotherapy of solid tumors: experience with 569 patients. Radiol Med. 1997;94(4):368-373.

 

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