Consumo de drogas ilícitas en el embarazo. Artículo monográfico

2 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Josselyn Gabriela Tipán Chiliguano. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  2. Christian Cardiel Hernández. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  3. María Iglesias Montori, Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  4. Daniel Francés Muñoz. Graduado Universitario en Enfermería. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Belén Lladró Sáenz. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza, España.
  6. Laura Gracia Sesé. Graduada Universitaria en Enfermería. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Hoy en día la exposición prenatal a sustancias psicoactivas durante el periodo de gestación sigue siendo un problema de salud pública mundial. A pesar de conocer los riesgos, muchas mujeres embarazadas siguen consumiendo drogas ilícitas durante el embarazo, lo que puede tener consecuencias fatales. Estos hábitos son prevenibles y el personal de enfermería obstétrica tiene un papel clave para ello.

PALABRAS CLAVE

Embarazo, drogas ilícitas, atención prenatal, partería.

ABSTRACT

Nowadays, prenatal exposure to psychoactive substances during the gestational period continues to be a global public health problem. Despite knowing the risks, many pregnant women continue to use illicit drugs during pregnancy, which can have fatal consequences. These habits are preventable and obstetric nurses have a key role to play.

KEY WORDS

Pregnancy, illicit drugs, prenatal care, midwifery.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Hoy en día la exposición prenatal a sustancias psicoactivas e ilícitas durante el periodo de gestación sigue siendo un problema de salud pública tanto en España como en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de conocer los riesgos que conlleva su consumo, muchas mujeres siguen llevando a cabo hábitos tóxicos durante el embarazo1,2.

El informe EDADES 2022 sobre la encuesta del consumo de alcohol, drogas y otras adicciones en España destaca que las drogas ilícitas más consumidas por mujeres en 2022 son el cannabis (6’8%) y la cocaína (1’1 %)3. Según un estudio realizado en Málaga en 2015, alrededor de un 2’43% de embarazadas reconoce el consumo de cannabis y un 1’6% el de cocaína, siendo estas drogas de fácil acceso usadas sobre todo en el ámbito recreativo4,5.

Estas sustancias teratógenas pueden atravesar la placenta y perjudicar el desarrollo del feto, lo que puede derivar en alteraciones tanto a nivel orgánico como funcional. Las consecuencias pueden ser muy graves siendo capaz de manifestarse hasta la vida adulta1.

Estos hábitos podrían evitarse mediante consejos y cuidados del personal de enfermería obstétrico-ginecológica (matronas), empezando en la atención primaria para que las madres reciban una atención sanitaria de calidad. Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró una guía de recomendaciones sobre la atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo6. Así mismo, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España, editó una guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio7.

Cannabis:

La planta Cannabis sativa está compuesta por varios alcaloides psicoactivos, siendo el principio más importante el delta-9-tetrahydrocannabinol (THC). Es la droga ilegal más consumida en todo el mundo8.

La OMS expone que aproximadamente el 2’5% de la población mundial consume cannabis. Según un estudio realizado en los Estados Unidos de América por el National Institute on Drug Abuse (NIDA) se expone que un 10’4% de mujeres en edad fértil usan cannabis. En cuanto a partos con niños vivos, un 2’9% de las madres habían consumido esta droga8.

El TCH puede atravesar la barrera placentaria, pero en pocas cantidades, por lo que los niveles en suero fetal son inferiores a los maternos. A pesar de ello, se asocia con gestaciones más cortas, partos pretérmino, retraso de crecimiento intrauterino, pérdida de bienestar fetal y complicaciones en el parto5,8.

La exposición al cannabis puede desencadenar efectos neurológicos y alteraciones en el sistema inmunológico que puede conducir a un debilitamiento de las defensas contra infecciones e incluso al desarrollo de cáncer en años posteriores8.

Cocaína:

La cocaína es un alcaloide que se extrae del arbusto Erythroxycum coca, que produce grandes adicciones5.

Un estudio europeo muestra que un 3’4% de embarazadas han consumido exclusivamente cocaína. Por lo que junto a la marihuana es una de las drogas más consumidas en el periodo fértil9,10.

La cocaína bloquea la recaptación presináptica de la dopamina, la norepinefrina y la epinefrina, produciendo disminución del flujo sanguíneo uterino, vasoconstricción de las arterias umbilicales, sensación de euforia y disminución del apetito. También se asocia significativamente a abortos espontáneos, prematuridad, desprendimiento de placenta y transmisión de enfermedades de transmisión sexual (ETS)5,10.

En el feto actúa sobre el sistema nervioso central y periférico, causando daños en las funciones neurológica, cognitiva y conductual, así como en la estructura cerebral. Se puede producir muerte fetal, bajo peso, retraso de crecimiento intrauterino, microcefalia, anomalías gastrointestinales en el recién nacido, deformidades distales de las extremidades, cardiopatías, malformaciones genitourinarias y del sistema nervioso central. Los recién nacidos son muy irritables y nerviosos, presentan llanto anormal y toleran mal los cambios en la rutina5,10.

Papel del personal de enfermería:

El consumo de las sustancias mencionadas anteriormente es prevenible y de esto se encarga el personal sanitario de forma multidisciplinar, en especial las matronas que suelen ser la primera puerta de acceso a los servicios sanitarios. Se encargan del bienestar materno y fetal antes y después del periodo de gestación, y tienen diferentes funciones como la función educadora, la social y la terapéutica2,11.

La OMS recomienda que los profesionales deberían preguntar a las futuras madres lo antes posible y en cada visita de atención prenatal si consumen o han consumido tabaco, alcohol u otras sustancias, con el fin de que el embarazo sea una experiencia positiva y saludable6.

Varios estudios muestran que el uso de estas drogas es más habitual en el primer trimestre y mucho menor en el segundo y tercero, debido al abandono de estos hábitos tóxicos por recomendaciones del personal sanitario4.

El principal objetivo es abandonar cualquier hábito tóxico durante el embarazo por lo que se debe informar a las embarazadas sobre los posibles riesgos que representan para su propia salud y la de sus bebés de forma personalizada. Se debe ofrecer una intervención breve (5-30 minutos), así́ como proporcionarles apoyo emocional dejándoles que verbalicen sus sentimientos y preocupaciones utilizando la escucha activa. En casos más graves se debe remitir a programas de deshabituación de drogas 5,6,7.

CONCLUSIONES

La prevalencia del consumo de drogas ilícitas durante el embarazo es elevada, sobre todo en países en los que el acceso a este tipo de drogas es fácil o incluso legal.

Los efectos que causan estas drogas pueden ser desde leves hasta muy graves, provocando gestaciones más cortas, abortos, complicaciones en el parto, bajo peso al nacer, muerte fetal y daños en las funciones cognitivas y conductuales.

Algunas embarazadas no renuncian al consumo de tóxicos a pesar de su estado, por desconocimiento o por falta de ayuda. Es fundamental que el personal sanitario (propiamente formado en estos temas) colabore en todas las campañas de prevención de hábitos tóxicos para evitar que se perjudique la salud de las madres y sus hijos y conseguir que se adopten unos hábitos saludables.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Castillo O, González I, Prieto E, Pérez T, Altemir I, Pablo LE, et al. Efectos de la exposición prenatal a alcohol, tabaco y otras drogas de abuso sobre el desarrollo retiniano. Arch Soc Esp Oftalmol [Internet] 2018 [acceso 29 de mayo de 2024]. Disponible en: https://zaguan-unizar- es.cuarzo.unizar.es:9443/record/84223/files/texto_completo.pdf
  2. Roldán Ruano M. Programa de deshabituación tabáquica para gestantes y sus parejas. Matronas Prof [Internet] 2015 [acceso 29 de mayo de 2024]; 16(1): 4-9. Disponible en: https://www.federacion-matronas.org/revista/wp-content/uploads/2018/01/especial-programa-deshabito-tabaco.pdf
  3. Ministerio de Sanidad. Edades 2022 Encuesta sobre alcohol, drogas y otras adicciones en España. [Internet]. Madrid: Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas; 2022 [acceso 3 de junio de 2024]. Disponible en: https://pnsd.sanidad.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2022_EDADES_resumenweb.pdf
  4. Blasco Alonso M, González Mesa E, Gálvez Montes M, Lozano Bravo I, Merino Galdón F, Cuenca Campos F et al. Exposición al tabaco, alcohol y drogas de abuso en gestantes. Estudio de prevalencia en gestantes de Málaga (España). Adicciones [Internet] 2015 [acceso 3 de junio de 2024]; 27(2). Disponible en:https://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/695/681
  5. Megías Plata D, Martínez Barellas MR, Chaure López I. Recién nacidos de madres drogodependientes. En: Rodríguez López MA, González Fernández CT, Megías Plata D (coords.). Enfermería del niño y el adolescente. Vol. I. 3a ed. Colección Enfermería S21. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2019, p. 503-36.
  6. Organización Panamericana de la Salud. Recomendaciones de la OMS sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo [Internet]. Washington DC: Organización Panamericana de la Salud; 2018 [acceso 3 de junio de 2024]. Disponible en: https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/49550/9789275320334_spa.pdf?ua=1
  7. Grupo de trabajo de la Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio. Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio [Internet]. Andalucía: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía; 2014 [acceso 3 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/Guia_practica_AEP.pdf
  8. Dong C, Chen J, Harrington A, Vinod KY, Hegde ML, Hedge VL. Cannabinoid exposure during pregnancy and its impact on immune function. Cell Mol Life Sci. [Internet] 2019 [acceso 4 de junio de 2024]; 76(4): 729-743. Disponible en:https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6632091/
  9. Chang JC, Holland CL, Tarr JA, Rubio D, Rodriguez KL, Kraemer KL et al. Perinatal Illicit Drug and Marijuana Use: An Observational Study Examining Prevalence, Screening, and Disclosure. Am J Health Promot [Internet] 2017 [acceso 4 de junio de 2024]; 31(1): 35-42. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4864182/
  10. Amaral Oliveira T, Sanches Bersusa AA, Fiorelli dos Santos T, Auxiliadora de Aquino MM, Mariani Nieto C. Perinatal Outcomes in Pregnant Women Users of Illegal Drugs. Rev Bas Ginecol Obstet [Internet] 2016 [acceso 4 de junio de 2024]; 38: 183-188. Disponible en: https://www.thieme-connect.de/products/ejournals/pdf/10.1055/s-0036-1580710.pdf
  11. Lemola S, Gkiouleka A, Urfer-Maurer N, Grob A, Tritten Schwarz K, Meyer-Leu. Midwives’ engagement in smoking- and alcohol- prevention in prenatal care before and after the introduction of practice guidelines in Switzerland: comparison of survey findings from 2008 and 2018. BMC Pregnancy Childbirth [Internet] 2020 [acceso 4 de junio de 2024]; 20:31. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6958580/

 

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos