Crisis convulsiva febril en pediatría.

12 enero 2024

AUTORES

  1. Alba Torres Ortega. Enfermera, Hospital Materno Infantil, Zaragoza.
  2. Patricia Aurora Vela Soria. Enfermera, Hospital Materno Infantil, Zaragoza.
  3. Ana Camelia Al Nitei. Enfermera, Hospital Materno Infantil, Zaragoza.
  4. Sonia Rivera De La Torre. Enfermera Especialista en Pediatría, Hospital Materno Infantil, Zaragoza.
  5. Mª Virginia Cardiel Chaparro. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Inmaculada Vicente Rodado. Enfermera Especialista en Pediatría, Hospital Materno Infantil, Zaragoza.

 

RESUMEN

La crisis convulsiva febril es una condición común en niños en edad temprana, caracterizada por convulsiones que ocurren en asociación con una fiebre alta. Es importante entender que esta condición puede ser aterradora para los padres, pero generalmente es benigna y no tiene consecuencias a largo plazo. Sin embargo, la crisis convulsiva febril es un tema de interés para los médicos y la comunidad científica debido a la incertidumbre que rodea su origen y posibles riesgos asociados.

El diagnóstico de la crisis convulsiva febril se realiza principalmente en base a la historia clínica y el examen físico.

La crisis convulsiva febril no requiere de ninguna intervención farmacológica.

PALABRAS CLAVE

Crisis convulsiva, fiebre, pediatría.

ABSTRACT

Febrile seizure is a common condition in children at an early age, characterized by seizures that occur in association with a high fever. It is important to understand that this condition can be frightening for parents, but it is usually benign and has no long-term consequences. However, febrile seizure is a topic of interest to physicians and the scientific community due to the uncertainty surrounding its origin and possible associated risks.

The diagnosis of febrile seizure is made primarily on the basis of clinical history and physical examination.

Febrile seizures do not require any pharmacological intervention.

KEY WORDS

Seizure, fever, pediatrics.

INTRODUCCIÓN

Las crisis convulsivas febriles son convulsiones que pueden ocurrir en niños pequeños (generalmente entre los 6 meses y los 5 años) debido a una fiebre alta. Aunque las convulsiones pueden ser aterradoras, en la mayoría de los casos no causan daño cerebral ni daño a largo plazo. Las convulsiones febriles suelen durar sólo unos pocos minutos y, por lo general, no requieren tratamiento médico1. Sin embargo, es importante actuar de manera segura y correcta durante una crisis convulsiva para garantizar la seguridad del niño.

Manifestaciones clínicas:

La crisis convulsiva febril se caracteriza por una convulsión que dura menos de 15 minutos, y se presenta típicamente con una fiebre alta (más de 38 °C). Durante la convulsión, el niño puede tener movimientos bruscos y repetitivos de brazos y piernas, pérdida de la conciencia y mirada fija. También puede presentar espasmos musculares en todo el cuerpo, y en algunos casos, puede tener dificultad para respirar o presentar cianosis (coloración azulada en la piel debido a la falta de oxígeno1,2.

Diagnóstico y tratamiento:

El diagnóstico de la crisis convulsiva febril se realiza principalmente en base a la historia clínica y el examen físico. Los estudios de imagen, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, generalmente no son necesarios para el diagnóstico3.

La crisis convulsiva febril no requiere de ninguna intervención farmacológica. No existe evidencia de que el uso de antipiréticos, para controlar la fiebre, disminuye la incidencia de convulsiones febriles, o que puedan prevenir la recurrencia de las mismas. Se aconseja apoyo educativo y psicológico de los padres para que actúen de manera segura y correcta, para garantizar la seguridad del niño3,4,6.

OBJETIVO

El objetivo de este estudio es la exposición de los síntomas y causas de las convulsiones febriles, así como las mejores prácticas para actuar durante una crisis.

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica en base de datos en castellano e inglés sobre la crisis convulsiva febril. Las bases de datos utilizadas han sido: PubMed, Cuiden, Scielo, Cochrane Library Google Académico.

Las palabras clave que hemos utilizado han sido: Crisis convulsiva, fiebre, pediatría.

RESULTADOS

La causa exacta de la crisis convulsiva febril aún se desconoce, pero se cree que está relacionada con una respuesta anormal del cerebro a la fiebre. Aunque la mayoría de las crisis convulsivas febriles son autolimitadas y no producen daño cerebral, algunos estudios han sugerido que la inflamación cerebral puede jugar un papel importante en la patogénesis de la enfermedad. Aunque cualquier enfermedad que cause fiebre puede desencadenar una convulsión febril, las causas más comunes incluyen infecciones del oído, la garganta o los pulmones5.

Además, algunos factores de riesgo pueden contribuir al desarrollo de la crisis convulsiva febril, como la predisposición genética, la edad (más común en niños de 6 meses a 5 años), el tipo de fiebre (por ejemplo, infección viral), el aumento rápido de la temperatura y la baja inmunidad (3,4,6).

Los síntomas de una crisis convulsiva febril pueden incluir:

  • Una fiebre alta (generalmente superior a 38°C o 100.4°F).
  • Pérdida de conciencia.
  • Movimientos convulsivos en todo el cuerpo.
  • Rigidez muscular.
  • Respiración irregular o dificultad para respirar.
  • Babear.
  • Pérdida del control de la vejiga o el intestino.
  • Confusión o somnolencia después de la convulsión.

 

Es importante tener en cuenta que no todos los niños experimentan todos estos síntomas durante una convulsión febril. Además, algunas convulsiones pueden ser muy leves y difíciles de detectar.

 

CONCLUSIONES

En resumen, la crisis convulsiva febril es una condición común en niños, que se presenta con convulsiones en asociación con fiebre alta. Aunque puede ser aterradora para los padres, generalmente es benigna y no tiene consecuencias a largo plazo.

Si su hijo tiene una crisis convulsiva febril, es importante mantener la calma y actuar de manera segura y correcta; coloque al niño de lado en un lugar seguro y retire cualquier objeto peligroso.

Los niños que han tenido una crisis convulsiva febril pueden requerir seguimiento y evaluación por parte de un especialista en neurología pediátrica para descartar otros trastornos neurológicos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. American Academy of Pediatrics Subcommittee on Febrile Seizures. (2011). Febrile seizures: clinical practice guideline for the long-term management of the child with simple febrile seizures. Pediatrics, 127(2), 389-394.
  2. Offringa M, Newton R, Nevitt SJ, Vraka K. Manejo de fármacos profilácticos para las convulsiones febriles en niños. Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas 2021, número 6. Art. No.: CD003031. DOI: 10.1002/14651858.CD003031.pub4.
  3. Barboza, F. C., Zúñiga, J. M., & Villegas, W. G. (2023). Actualización en el diagnóstico y tratamiento de las convulsiones febriles. Revista Ciencia y Salud Integrando Conocimientos, 7(3), 87-95.
  4. Aguirre-Velázquez, C., Huerta Hurtado, A. M., Ceja-Moreno, H., Salgado-Hernández, K., Román-Tovar, S., Ortiz-Villalpando, M. A., … & Huerta-Albarrán, R. (2019). Guía clínica. Diagnóstico y tratamiento de crisis febriles. Revista mexicana de neurociencia, 20(2), 42-48.
  5. Offringa, M., & Newton, R. (2012). Prophylactic drug management for febrile seizures in children. Cochrane Database of Systematic Reviews, (4).
  6. Robles, G. A. L., Márquez, M. A. C., Martínez, L. M. C., Calix, I., & Zelaya, S. (2018). Crisis convulsivas febriles: revisión integral. Acta Pediátrica Hondureña, 8(2), 810-818.

 

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