Cuidados de enfermería relacionados con la nutrición enteral y sonda de alimentación en pacientes con laringectomía total

17 marzo 2024

 

AUTORES

  1. María Pilar Per Bartolomé. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Beatriz Palau Fumanal. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

La nutrición enteral es un tipo de soporte nutricional que consiste en la administración de nutrientes a través de una sonda de alimentación. El paciente laringectomizado, durante el postoperatorio, precisará ser alimentado con nutrición enteral durante más o menos tiempo en función de su evolución clínica. El equipo de enfermería juega un papel fundamental en la recuperación postquirúrgica del paciente laringectomizado mediante los cuidados dirigidos principalmente a la administración y correcto manejo de la nutrición enteral y cuidado de las sondas de alimentación.

PALABRAS CLAVE

Laringectomía total, cuidados de enfermería, nutrición enteral, gastrostomía, sonda nasogástrica.

ABSTRACT

Enteral nutrition is a type of nutritional support or artificial nutrition that involves the administration of nutrients through a feeding tube. The laryngectomized patient, during the postoperative period, will need to be fed with enteral nutrition for more or less time depending on their clinical evolution. The nursing team plays a fundamental role in the post-surgical recovery of the laryngectomized patient through care aimed mainly at the administration and correct management of enteral nutrition and care of feeding tubes.

KEY WORDS

Total laryngectomy, nursing care, enteral nutrition, gastrostomy, nasogastric tube.

INTRODUCCIÓN

La laringectomía total es la técnica quirúrgica que consiste en la extracción total de la laringe en pacientes con tumores de laringe en estadio avanzado. Esto supone alteraciones anatomofisiológicas como la apertura de un traqueostoma permanente, la pérdida del órgano fonatorio y por tanto del habla, anosmia, pérdida del gusto, distorsión de la autoimagen, problemas de autoestima, alteraciones en la deglución, etc. Las alteraciones en el proceso de deglución en el paciente laringectomizado conllevan problemas de alimentación y nutrición, lo que puede ocasionar pérdidas de peso de hasta 7-8 kilos durante su ingreso hospitalario1, por ello es tan importante prestar especial atención a la nutrición enteral de estos pacientes durante el postoperatorio.

Durante el postoperatorio, las pautas de nutrición del paciente laringectomizado variarán en función del protocolo médico, de su evolución clínica y de las complicaciones que puedan aparecer durante este periodo.

La nutrición enteral (NE) es un tipo de soporte nutricional que consiste en la administración de una fórmula nutricional a través de una sonda de alimentación, generalmente sonda nasogástrica o sonda de gastrostomía. Los cuidados de enfermería relacionados con la nutrición enteral de pacientes laringectomizados van dirigidos al cuidado de la sonda de alimentación y administración de la fórmula enteral. La calidad de estos cuidados favorecerá ́ la mejor recuperación postquirúrgica del paciente, la aceptación de su situación y evitará complicaciones a corto y medio plazo.

METODOLOGÍA

Para este trabajo hemos hecho una revisión sistemática de publicaciones científicas sobre el tema en estas bases de datos: Medline, SciELO, PUBMED y CUIDEN, y la búsqueda de protocolos y guías estandarizados de hospitales y sociedades médicas y de enfermería.

RESULTADOS

Uno de los objetivos en la etapa postquirúrgica es asegurar el correcto estado nutricional del paciente. Para ello, el equipo de endocrinología y nutrición debe valorar el estado nutricional del mismo, valoración que incluye antecedentes médicos, hábitos alimentarios, antropometría, constantes vitales, glucemia basal y analítica de sangre. Además, son los que determinarán las pautas de alimentación (fórmula de nutrición enteral, dosis, ritmo de administración, cantidad de agua, etc.) cuando el equipo de otorrinolaringología determine su inicio.

El tipo de nutrición de elección en pacientes laringectomizados es la nutrición enteral1. Este tipo de nutrición es mucho más fisiológica, económica y tiene menos complicaciones que la parenteral, además permite mantener la capacidad funcional y motora del aparato digestivo.

El paciente laringectomizado con buena evolución postoperatoria comenzará a ser alimentado a las 24-36 horas tras la cirugía con nutrición enteral mediante una sonda nasogástrica (SNG), que habrá́ sido colocada previamente en el quirófano, y durante 7-15 días1. Tras este periodo, comenzará la reintroducción de alimentos por vía oral siguiendo las pautas establecidas por el equipo médico. En caso de que todavía no se pueda reintroducir la alimentación vía oral por complicaciones como fístulas orotraqueales, dehiscencia de sutura o hemorragias se valorará la colocación de una sonda de gastrostomía para poder ser alimentado.

Como norma general, la nutrición por sonda nasogástrica está indicada para situaciones a corto plazo (menos de 4-8 semanas)2 y la gastrostomía se coloca cuando el tiempo de administración es mayor de 6-8 semanas. Existen diferentes técnicas para colocar la sonda de gastrostomía: gastrostomía percutánea endoscópica (PEG), la más utilizada, gastrostomía percutánea radiológica (PRG) y gastrostomía quirúrgica, que únicamente se usa en pacientes donde la vía endoscópica o radiológica están desaconsejadas, ya que tiene más riesgos y complicaciones.

La introducción de alimentos por vía oral se pospone hasta los 7-15 días tras la intervención quirúrgica para asegurar la adecuada cicatrización de los tejidos y evitar complicaciones como fístulas faringocutáneas, dehiscencias de sutura o infecciones3.

Los cuidados de enfermería relacionados con la nutrición de pacientes laringectomizados van dirigidos al adecuado mantenimiento de la sonda nasogástrica y de gastrostomía, correcta administración de la nutrición enteral, educación sanitaria y promoción del autocuidado del paciente y su familia. Es importante fomentar el autocuidado en pacientes laringectomizados respecto a su higiene bucal y correcta administración de la nutrición enteral por parte del paciente o sus cuidadores, si la nutrición es intermitente y en jeringa, y tras un periodo de formación y revisión por nuestra parte, para promover su autonomía.

Cuidados de enfermería a pacientes con sonda nasogástrica:

  • Higiene de manos, uso de guantes para el manejo de la sonda y administración de medicación.
  • Educación sanitaria a pacientes y familiares.
  • Higiene bucal adecuada y diaria con cepillo de dientes y colutorio.
  • Comprobar diariamente la correcta colocación y fijación de la sonda nasogástrica a la nariz para evitar desplazamientos y broncoaspiraciones.
  • Comprobar la permeabilidad de la sonda.
  • Movilizar la sonda con movimientos giratorios para evitar lesiones en la piel de las fosas nasales.
  • Durante la administración de la nutrición enteral, hay que colocar al paciente en posición de Fowler o Semifowler y mantenerse así́ durante una media hora-una hora tras finalizar la administración.
  • Lavar la sonda con 20-30 ml de agua tras la administración de alimento para evitar obstrucciones.
  • Cambio de SNG cada 8 semanas.
  • La nutrición se puede administrar mediante bomba de alimentación o con jeringa, respetando el descanso nocturno.

 

Cuidados de enfermería a pacientes con sonda de gastrostomía:

  • Higiene de manos, uso de guantes para el manejo de la sonda y administración de la nutrición.
  • No comenzar a introducir la nutrición por la PEG hasta que el equipo médico compruebe a las 6-8 horas tras la colocación de la sonda factores como peristaltismo, permeabilidad de sonda, ausencia de hemorragias, distensión abdominal, etc.
  • Mantener la piel del estoma limpia y seca. Limpiar la piel de alrededor del estoma diariamente durante los primeros 15 días con agua, jabón y antiséptico. Tras estos 15 días, sólo es necesario con agua y jabón. Secar bien.
  • El paciente puede ducharse, evitando baños, a partir de la semana de la colocación de la PEG.
  • Vigilar la piel por debajo del soporte externo para evitar ulceraciones o maceraciones.
  • Rotar la sonda 360o diariamente.
  • Cambio de PEG cada 6 meses.
  • Lavar la sonda con 50 ml de agua cada vez que se utilice. Si se usa bomba de nutrición enteral, administrar agua cada 4-6 horas.

 

Una vez comprobado el residuo gástrico, que ha de ser negativo, comenzaremos con la tolerancia a la nutrición enteral. Al principio, comenzaremos administrando agua 100-150 ml 5 veces al día. Si la tolerancia es buena, pasaremos a administrar la nutrición enteral.

Existen 2 formas de administración:

  • Intermitente, mediante bolos. Se suelen introducir 100 ml de nutrición enteral 5 veces al día con descanso nocturno. Este tipo de administración es más fisiológica que la continua. Se debe mantener el cabecero incorporado durante 30-60 minutos tras la administración. Es necesario el aporte de agua, mínimo 1 litro de agua al día repartido en varias tomas.
  • Continua, mediante bomba de infusión al ritmo que paute el endocrino. Puede respetar o no el descanso nocturno. Mantener el cabecero permanentemente elevado. Administrar agua varias veces al día según pauta médica.

 

Existen varias fórmulas de nutrición enteral. La fórmula polimérica está compuesta por nutrientes en su forma macromolecular, por lo que requieren función gastrointestinal conservada. El riesgo de diarreas es menor al ser isotónicas. La fórmula oligomérica está compuesta por nutrientes hidrolizados y es hipertónica, está indicada en pacientes con problemas de malabsorción y tiene más riesgo de diarreas por lo que hay que administrarla lenta y progresivamente.

Con relación a la administración de fármacos a través de una sonda de alimentación hay que considerar varios factores. Hay que asegurarse de que el fármaco es compatible con la nutrición enteral. Los fármacos se deben administrar de uno en uno, triturados en polvo fino y diluidos en agua estéril a través de la sonda de alimentación, no mezclados con la nutrición enteral. No se pueden triturar presentaciones de liberación retardada ni con cubierta entérica, las presentaciones con gelatina se abrirán para administrar sólo el polvo. Antes de administrar el medicamento, hay que parar la bomba de infusión de NE y lavar la sonda con 15ml de agua antes y después de la administración del fármaco4.

Los cuidados del equipo de enfermería también van dirigidos a la prevención, vigilancia y control de las complicaciones que supone la colocación de la sonda nasogástrica o de gastrostomía y de la propia nutrición enteral.

Complicaciones de la nutrición enteral y soluciones:

  1. Infección. Higiene, curas con desinfectante, antibiótico si precisa.
  2. Lesión periestomal. Correcta higiene y secado de la piel periestomal, protección mediante gasas o apósitos, aplicación de pomadas.
  3. Broncoaspiración (SNG
  4. Obstrucción. Introducir agua templada sin forzar o bebidas carbonatadas dejándolas actuar varios minutos, incidir en el lavado de la sonda tras administración de nutrición y medicación.
  5. Salida accidental de la sonda. Si es SNG, no volveremos a introducir otra SNG en pacientes laringectomizados y avisaremos al equipo médico. Si es PEG, introducir una sonda Foley inflando el balón para evitar el cierre del estoma hasta que se pueda implantar una nueva sonda.
  6. Náuseas/vómitos. Introducir la alimentación a temperatura ambiente, bajar el ritmo y volumen de administración. Avisar al endocrino.
  7. Diarrea. Ajustar el ritmo según tolerancia. Correcta higiene. Administrar alimentación a temperatura ambiente.
  8. Estreñimiento. Modificar tipo alimentación, aumentar el aporte de agua, según pauta endocrino.

 

CONCLUSIONES

El paciente sometido a una laringectomía total sufrirá́ una serie de modificaciones anatomofisiológicas como la pérdida del habla y de peso, y la necesidad de ser alimentado mediante nutrición enteral durante la primera fase del postoperatorio. Los cuidados de enfermería actualizados y de calidad relacionados con la nutrición enteral y sondas de alimentación son muy importantes para contribuir a una mejor recuperación y estado nutricional del paciente, mejor aceptación de los cambios a los que se verá sometido y la prevención de complicaciones derivadas de este proceso.

BIBLIOGRAFÍA

  1. San Segundo Alonso A. Cuidados de enfermería y complicaciones en el paciente laringectomizado [Trabajo Fin de Grado en Internet]. Valladolid: Universidad de Valladolid; 2018. [Consultado 1 febrero 2024]. Disponible en: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/30340/TFG-M-M1164.pdf?sequence=6&isAllowed=y
  2. Alba A, Chumillas A, Córcoles E, Diaz R, Guzman EV, Jiménez L, et al. Protocolo de actuación de enfermería en el manejo de la nutrición enteral [libro en internet]. Albacete: Complejo Hospitalario Universitario Albacete; 2012 [consultado 25 enero 2024]]. Disponible en: https://www.chospab.es/publicaciones/protocolosEnfermeria/documentos/180d78de8e55e21de62aca480e02 d65e.pdf
  3. Gómez P. Cuidados de enfermería en el paciente laringectomizado [Trabajo Final de Grado en Internet]. Valladolid: Universidad de Valladolid; 2017. [Consultado 25 enero 2024]. Disponible en: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/24661/TFG-H-930.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  4. Gómez López L, Ladero Morales M, García Alcolea B, Gómez Fernández B. Cuidados de las vías de acceso en nutrición enteral. Nutr Hosp. Suplementos. 2011;4(1):23-31

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos