Cuidados de enfermería y manejo de la disfagia

25 abril 2024

 

AUTORES

  1. Marta Domingo Novella. Enfermera Residente en Enfermería Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Alcañiz (Teruel).
  2. Rocío Pérez Escorihuela. Enfermera Residente en Enfermería Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Alcañiz (Teruel).
  3. Victoria Armengod Fandos. Enfermera Residente en Enfermería Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Andorra (Teruel).
  4. Inés Velasco Serrat. Enfermera Residente en Enfermería Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Andorra (Teruel).
  5. Leticia Ferrer Aguiló. Enfermera Residente en Enfermería Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Caspe (Zaragoza).
  6. Sara Escorihuela Piquer. TCAE Hospital de Alcañiz (Teruel).

 

RESUMEN

La disfagia es un trastorno caracterizado por la dificultad o incomodidad de llevar a cabo el proceso de formación y deglución del bolo alimenticio, desde la boca hasta la llegada al estómago, puede estar producida por elementos líquidos o sólidos. Anatómicamente, diferenciamos la disfagia orofaríngea, de la esofágica y según la etiología, puede ser producida por enfermedades neurológicas, alteraciones estructurales, fisiológicas o multifactoriales.

La prevalencia es del 60 % en pacientes institucionalizados, un 40% en hospitalizados y 11-16% en no hospitalizados. Existe una incidencia mayor a partir de los 65 años, presente en patologías de forma concomitante y relacionada con el propio proceso de envejecimiento.

Aunque los síntomas iniciales sean leves, la presentación puede ser asintomática o desarrollar consecuencias graves, tales como neumonía por aspiración, deshidratación o estados de desnutrición que afectan a nivel sistémico.

Cuando se realiza un diagnóstico precoz, nos permite llevar a cabo un abordaje interdisciplinar tratando la causa que produce la afección, podemos mejorar la calidad de vida del paciente, disminuir los síntomas, prevenir las posibles complicaciones asociadas y ralentizar la progresión de la enfermedad, para ello es importante individualizar cada caso, realizar una correcta educación para la salud, tanto a paciente, como familiares y cuidadores, contribuir en la rehabilitación, mejorar la postura y adecuar las viscosidades tanto de alimentos, como de fármacos, según el grado y nivel de afectación de cada paciente.

El avance de la disfagia sin haber llevado a cabo un tratamiento adecuado puede causar deterioro del estado general y nutricional de estos pacientes y es capaz de causar problemas irreversibles en las personas.

PALABRAS CLAVE

Disfagia, trastornos de la deglución, calidad de vida, enfermería de atención primaria, cuidados básicos enfermería.

ABSTRACT

Dysphagia is a disorder characterized by the difficulty or discomfort in carrying out the process of formation and swallowing of the food bolus, from the mouth to the arrival at the stomach, it can be produced by liquid or solid elements. Anatomically, we differentiate oropharyngeal dysphagia from esophageal dysphagia and depending on the etiology, it can be produced by neurological diseases, structural, physiological or multifactorial alterations.

The prevalence is 60% in institutionalized patients, 40% in hospitalized patients and 11-16% in non-hospitalized patients. There is a higher incidence after 65 years of age, present in concomitant pathologies and related to the aging process itself.

Although the initial symptoms are mild, the presentation can be asymptomatic or develop serious consequences, such as aspiration pneumonia, dehydration or malnutrition states that affect the systemic level.

When an early diagnosis is made, it allows us to carry out an interdisciplinary approach treating the cause that produces the condition, we can improve the patient’s quality of life, reduce symptoms, prevent possible associated complications and slow down the progression of the disease, for which it is important to individualize the diagnosis.

KEY WORDS

Dysphagia, swallowing disorders, quality of life, primary care nursing, basic nursing care.

INTRODUCCIÓN

La disfagia es un trastorno caracterizado por la dificultad o incomodidad de llevar a cabo el proceso deglución del bolo alimenticio desde la cavidad bucal hasta la llegada al estómago, puede ser producida por elementos líquidos y/o sólidos. Dependiendo a qué altura encontremos la afectación, desde el punto de vista anatómico diferenciamos la disfagia orofaríngea, de la esofágica, y según la etiología puede ser multifactorial, destacando enfermedades neurológicas, alteraciones estructurales o fisiológicas1,2,3,4.

Encontramos una prevalencia alrededor del 60 % en pacientes institucionalizados, un 40% en hospitalizados y 11-16% en no hospitalizados. La disfagia orofaríngea tiene una incidencia mayor en personas mayores de 65-70 años, la encontramos presente en patologías de forma concomitante, tales como enfermedades neurológicas como son la enfermedad de Parkinson (35-82%), ictus (40-60%), esclerosis múltiple (24%), demencias (7-90%), e incluso relacionada con el propio proceso de envejecimiento, de todos pacientes afectados únicamente un 10%, están correctamente diagnosticados y tratados1,3,4,5.

Los síntomas más frecuentes durante la deglución son tos durante o tras la deglución, regurgitación nasal, deglución repetitiva, voz húmeda, carraspeo, residuo orofaríngeo o sialorrea1,2,4.

Las complicaciones más frecuentes que encontramos en pacientes con esta afectación son complicaciones respiratorias graves, tales como obstrucción vías aéreas, infecciones respiratorias recurrentes y neumonía por aspiración, otras de las complicaciones serían, deshidratación y riesgo de desnutrición, asociadas a una pérdida de peso, así como el desarrollo de aislamiento social y dependencia para realizar actividades básicas de la vida diaria1,3,4.

Para llegar a un diagnóstico certero y poder abordar esta patología, necesitamos realizar una anamnesis, exploración física, se valorará la posibilidad de llevar a cabo procedimientos diagnósticos instrumentales tales como la videofluoroscopia o la manometría del esfínter esofágico superior. Es muy importante utilizar métodos de cribado que sean sencillos, estén validados y sean rápidos, ya que nos ayudan a llegar a un diagnóstico precoz y así poder realizar un abordaje interdisciplinar lo antes posible, debido a su alta prevalencia y graves complicaciones, debemos mantener un alto grado de sospecha en este tipo de pacientes1,2,3,4.

En pacientes con factores de riesgo o sospecha clínica de alteraciones deglutorias, realizaremos el método de exploración clínica volumen- viscosidad (Test MECV- V), es un método seguro que se puede realizar tanto en un entorno ambulatorio, como domiciliario. Para realizarlo colocaremos al paciente en sedestación, realizando una monitorización continua de la saturación de oxígeno con ayuda de un pulsioxímetro e iremos administrando progresivamente bolos de diferentes viscosidades e incrementando cantidades. El orden de las texturas es néctar líquido, pudin y las cantidades comenzamos 5, 10 y 20 ml, aumentando según tolerancia del paciente. Es muy importante registrar si presenciamos algún signo de alteración de la seguridad, como serían descenso de la saturación mayor del 5% con respecto a la basal, aparición de tos y/o cambios en el tono de la voz, así como alteraciones en la eficacia, tales como deglución fraccionada, sellado labial insuficiente o la presencia de residuos orales o faríngeos. Si nos encontramos cualquiera de estas alteraciones, no progresaremos dando un volumen mayor, ni una viscosidad inferior, si no existe disfagia no presenciaremos estos signos de alteración en la seguridad ni en la eficacia, en ningún momento mientras se realice la prueba. El test MECV- V nos sirve para descartar disfagia de origen neurológico, ya que los pacientes con esta afectación mejoran la seguridad en la deglución cuando se disminuye el volumen del bolo y se aumenta la viscosidad1,5,6.

Como método de cribado de la disfagia complementario con MECV-V, utilizaremos la herramienta Eating- Assessment Tool- 10 (EAT- 10), consta de un instrumento analógico, verbal, autoadministrado y de puntuación directa, para llevar a cabo la evaluación de síntomas concretos que nos ayuda en el despistaje disfagia, evolución de la disfagia y la respuesta al tratamiento, si el paciente no tiene deterioro cognitivo. Es una escala en inglés, pero se validó en español, dada su utilidad, fiabilidad y sencillez para el diagnóstico de la disfagia. Consta de un cuestionario de 10 preguntas y el paciente responde forma subjetiva en una escala de tipo likert de 5 puntos (0-4 puntos), en la que 0 es ausencia de problema y 4 problema serio, finalmente se realiza el sumatorio y se obtiene la calificación final para valorar el trastorno de deglución, detección de disfagia con puntuación ≥3 y predicción riesgo de aspiración a partir de ≥ 151,5,7.

El tratamiento de la disfagia precisa de un equipo interdisciplinar e incluye distintas estrategias que deben individualizarse según las características del paciente. Los cuidados de enfermería que llevaremos a cabo serán participar en la identificación de la etiología y el abordaje de la afectación, rehabilitación en la que se desarrollarán modificaciones respiratorias y deglutorias, tratamientos posturales, medidas generales y ambientales, adaptación de la dieta y de los fármacos, eliminando aquellos que favorezcan este proceso, seleccionando consistencias y volúmenes adaptados, utilización de medios de nutrición artificial en casos muy avanzados, todos ellos con la importancia de llevar a cabo un abordaje multidisciplinar y educación para la salud tanto al paciente, como a la familia y cuidadores1,2,4,5.

OBJETIVOS

Objetivo principal: Nos planteamos conseguir una deglución segura y eficaz.

Objetivos secundarios: Disminuir la prevalencia de disfagia en la población y reducir las complicaciones a corto y largo plazo.

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica en bases de datos de alto impacto, basadas en la evidencia científica, tales como PubMed, ElSevier, Scopus, Google académico, MedLine. Las palabras clave utilizadas en su búsqueda e incluidas en los Descriptores de Ciencias de la Salud (DeCS) son: disfagia, trastornos de la deglución, calidad de vida, enfermería de atención primaria, cuidados básicos enfermería.

Los criterios de selección han sido artículos publicados en español, posteriores al año 2010 y con disponibilidad a texto completo y como criterios de exclusión artículos en Inglés, no relacionados con el tema y publicaciones con información incompleta.

RESULTADOS

Se ha observado una mejoría en la evolución de los pacientes con disfagia, cuando se ha diagnosticado precozmente la etiología de la afección.

El abordaje multidisciplinar permite disminuir el riesgo de complicaciones a largo y a corto plazo, reducir la sintomatología, y ralentizar la progresión del trastorno de deglución.

Conseguimos un buen manejo de la disfagia, individualizando las actuaciones, ya que se realizará una atención integral, adecuación de los diferentes tipos de texturas, según el nivel de afectación de cada paciente.

Un proceso de disfagia avanzado produce un deterioro del estado nutricional y general de estos pacientes, llegando a etapas de desarrollo avanzado de las patologías concomitantes y siendo capaz de causar problemas irreversibles1,3,5.

CONCLUSIONES

El abordaje protocolizado de la disfagia nos permite mejorar la calidad de vida del paciente y de la familia, ya que evita la aparición de complicaciones a corto y largo plazo.

Un pilar fundamental es incidir en la Educación para la Salud desde Atención Primaria, ya que los cuidadores, incluso los propios pacientes en la medida de lo posible colaboran en la rehabilitación diaria de sus patologías y consecución de objetivos, consiguiendo mejorar el proceso de enfermedad, así como su calidad de vida.

BIBLIOGRAFÍA

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