Disuria

12 mayo 2025

 

AUTORES

  1. Estefanía Flox Carballo. Enfermera SALUD. Aragón, España.
  2. Noelia Pelegrin Fajardo. TCAE SALUD. Aragón, España.
  3. Iris Beatriz Roy del Ruste. Enfermera SALUD. Aragón, España.
  4. Carmen María Ricon Freitas. TCAE SALUD. Aragón, España.
  5. María Dolores Azagra Sierra. TCAE SALUD. Aragón, España.
  6. Carolina Lucas Martínez. Enfermera SALUD. Aragón, España.

 

RESUMEN

La disuria, definida como dolor, ardor o malestar al orinar, representa un síntoma común en la práctica clínica, especialmente en la atención primaria y en los servicios de urgencias. Su etiología es multifactorial, abarcando desde infecciones del tracto urinario hasta causas ginecológicas, urológicas y sistémicas. La evaluación clínica adecuada, basada en la anamnesis, exploración física y pruebas complementarias dirigidas, es fundamental para un diagnóstico certero y un tratamiento eficaz.

PALABRAS CLAVE

Disuria, orina, síndrome miccional, dolor.

ABSTRACT

Dysuria, defined as pain, burning, or discomfort upon urination, is a common symptom in clinical practice, especially in primary care and emergency departments. Its etiology is multifactorial, ranging from urinary tract infections to gynecological, urological, and systemic causes. Appropriate clinical evaluation, based on history, physical examination, and targeted complementary testing, is essential for an accurate diagnosis and effective treatment.

KEY WORDS

Dysuria, urine, voiding syndrome, pain.

DESARROLLO DEL TEMA

La disuria es un síntoma frecuente en la consulta médica y puede afectar a personas de cualquier edad y sexo, aunque es más común en mujeres. Representa un motivo de consulta que puede ser indicativo de diversas patologías, desde afecciones benignas hasta enfermedades que requieren atención urgente. Comprender sus causas y establecer un diagnóstico preciso permite evitar complicaciones, reducir costes sanitarios y mejorar la calidad de vida del paciente.

Fisiopatología y mecanismos asociados:

La disuria se produce por la irritación o inflamación del epitelio urotelial o del aparato genital inferior, lo que desencadena una respuesta sensorial dolorosa durante la micción. Los mecanismos subyacentes incluyen:

Inflamación de la uretra, vejiga o próstata.

Infecciones bacterianas que estimulan la respuesta inmune local.

Alteraciones hormonales que afectan la mucosa urogenital, especialmente en mujeres posmenopáusicas.

Lesiones mecánicas o irritativas (uso de sondas, relaciones sexuales, productos químicos).

Causas más frecuentes de disuria:

Infecciones del tracto urinario (ITU):

Son la causa más común, especialmente en mujeres jóvenes sexualmente activas. Las cistitis no complicadas, causadas predominantemente por Escherichia coli, representan la mayoría de los casos. En hombres, la disuria suele estar relacionada con uretritis o prostatitis.

Uretritis de transmisión sexual:

Causada por patógenos como Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae, Mycoplasma genitalium o Trichomonas vaginalis. La uretritis cursa con disuria, secreción uretral y, ocasionalmente, dispareunia o prurito genital.

Patologías ginecológicas:

En mujeres, condiciones como vaginitis, vulvovaginitis atrófica, candidiasis o lichen escleroatrófico pueden manifestarse con disuria secundaria a irritación externa.

3.4. Litiasis urinaria y neoplasias

La presencia de cálculos en la vejiga o uretra puede producir disuria, hematuria y urgencia miccional. Asimismo, los tumores vesicales pueden cursar con disuria persistente.

Otras causas:

Incluyen irritación química (jabones, duchas vaginales), traumatismos, malformaciones anatómicas y enfermedades sistémicas como la diabetes mellitus o enfermedades dermatológicas.

Evaluación clínica:

Anamnesis:

Una historia clínica detallada es esencial. Se debe indagar sobre:

Inicio y duración del síntoma.

Presencia de fiebre, hematuria, polaquiuria, urgencia o dolor suprapúbico.

Actividad sexual, uso de métodos anticonceptivos, higiene íntima.

Antecedentes de ITU, litiasis o enfermedades ginecológicas.

Exploración física:

Incluye la palpación abdominal y lumbar, exploración genital externa y, si es pertinente, tacto vaginal o rectal. Permite detectar signos de infección, inflamación o masas.2

Pruebas complementarias:

Tira reactiva de orina: útil en atención primaria para identificar leucocituria, nitritos o hematuria.

Urocultivo: indicado en infecciones recurrentes, pacientes con factores de riesgo o fallo terapéutico.

Examen de secreciones uretrales o vaginales: ante sospecha de ETS.

Ecografía renal y vesical: útil en disuria persistente o cuando se sospechan complicaciones.

Diagnóstico diferencial:

Es importante distinguir entre disuria de origen urinario (cistitis, uretritis) y disuria de causa genital o extragenital. Algunas condiciones como el síndrome urogenital de la menopausia o el síndrome de vejiga dolorosa pueden simular una ITU.

Tratamiento:

Infecciones urinarias no complicadas:

El tratamiento empírico se basa en guías locales de resistencia bacteriana. Se utilizan:

Fosfomicina trometamol (dosis única).

Nitrofurantoína (100 mg cada 6 horas por 5 días).

Trimetoprim-sulfametoxazol, si se confirma sensibilidad.

Uretritis o ETS:

Requieren antibióticos específicos según el patógeno: doxiciclina, azitromicina, ceftriaxona, entre otros. Es crucial el tratamiento simultáneo de la pareja sexual y la notificación al sistema de salud pública si se trata de infecciones de declaración obligatoria.

Causas no infecciosas:

Atrofia vaginal: tratamiento con estrógenos tópicos.

Candidiasis: antifúngicos como fluconazol.

Litiasis: manejo médico o quirúrgico según tamaño y localización.

Prevención y educación sanitaria:

Educar a los pacientes sobre medidas preventivas como:

Adecuada higiene íntima.

Evitar productos irritantes.

Orinar después de las relaciones sexuales.

Beber abundante agua.

Cumplir correctamente los tratamientos antibióticos3.

En mujeres con ITU recurrentes, pueden considerarse medidas profilácticas como el uso de arándano rojo, inmunoprofilaxis o tratamiento antibiótico postcoital.

 

CONCLUSIÓN

La disuria es un síntoma frecuente que requiere un enfoque clínico sistemático para diferenciar entre causas infecciosas y no infecciosas. Un diagnóstico correcto permite instaurar el tratamiento adecuado, minimizar las complicaciones y evitar el uso innecesario de antibióticos. El papel de la educación y la prevención es clave para reducir la recurrencia y mejorar el bienestar de los pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Maddukuri G. Disuria [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. Manuales MSD; 2024 [citado el 12 de abril de 2025].Disponibleen: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-urogenitales/s%C3%ADntomas-de-los-trastornos-urogenitales/disuria?ruleredirectid=756
  2. Clemens JQ, Erickson DR, Varela NP, et al: Diagnosis and treatment of interstitial cystitis/bladder pain syndrome. J Urol 208(1):34-42, 2022. doi: 10.1097/JU.0000000000002756.
  3. Unirioja.es. [citado el 12 de abril de 2025]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9821961

 

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