Cuidados del paciente en la unidad de ICTUS

2 julio 2024

AUTORES

  1. Alicia Molina Montaño. TCAE Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
  2. María del Pilar Ruiz Traín. Celadora Hospital General Militar. Zaragoza.
  3. Beatriz Galisteo Padillo. Celadora Hospital General Militar. Zaragoza.
  4. Yolanda Fraj Cebrino. Celadora Hospital General Militar. Zaragoza.
  5. Valeria Andrea Vergelin Pantusa. Celadora Hospital General Militar. Zaragoza.
  6. Juan Manuel Omedas Ladislao. Celador Hospital General Militar. Zaragoza.

 

RESUMEN

TCAE y celador tienen un papel significativo en la atención de un paciente que ha sufrido un ictus. Son muchas las funciones que pueden verse alteradas tras sufrir un ictus, ya que afecta al movimiento y su recuperación. Es importante señalar el papel que la recuperación, no solamente de las sesiones que puedan recibir del tratamiento, sino también de como pase el paciente el resto del día. De suma importancia es el trabajo en equipo con los fisioterapeutas, neurólogos, enfermeros, TCAES y celadores. A su vez, también es relevante conseguir la implicación de la familia en la recuperación del paciente, ya que volverá a casa para continuar las pautas necesarias de recuperación, por ello necesitará de los cuidados precisos, ya sean menores o mayores dependiendo de la gravedad.

PALABRAS CLAVE

Miedo, incertidumbre, autoestima.

ABSTRACT

TCAE and warden have a significant role in the care of a patient who has suffered a stroke. Many functions can be altered after suffering a stroke, as it affects movement and recovery. It is important to note the role that recovery, not only of the sessions you may receive from treatment, but also of how the patient spends the rest of the day. Of utmost importance is the teamwork with physiotherapists, neurologists, nurses, technicians and orderlies. In turn, it is also important to get the involvement of the family in the recovery of the patient, as it will return home to continue the necessary recovery guidelines, so it will need the necessary care, whether minor or major depending on the severity.

KEY WORDS

Fear, uncertainty, self-esteem.

DESARROLLO DEL TEMA

¿Qué es un ictus? El ictus o enfermedad vascular aguda es una enfermedad neurológica producida por la interrupción del aporte de sangre al cerebro, alterando la función de una o varias partes del cerebro de manera temporal o permanente.

Dicha enfermedad cuenta con una repercusión relevante, ya que en España se produce un ictus cada 6 minutos. Un ictus se sucede de manera inesperada y relevante, por ello es primordial actuar con agilidad y acudir cuanto antes a un centro hospitalario o avisar al servicio de emergencia lo más rápido posible, aunque los síntomas mejoren o desaparezcan. Es totalmente indispensable acudir al hospital antes de cuatro horas desde el inicio de los síntomas, ya que una vez en el hospital, las primeras horas son fundamentales para su recuperación y disminuir las posibles secuelas.

Los pacientes con ictus son ingresados en una unidad especial “unidad de ictus”, la cual funciona como una UCI, donde las veinticuatro horas cuenta con personal, enfermeros, TCAES y el celador cuando se precise. Estos pacientes requieren estar vigilados las veinticuatro horas para apreciar su evolución y reparar en las necesidades que tengan en esos momentos: ya sean de movilidad, entre otros.

El paciente con ictus en urgencias y después en planta:

Una vez el paciente se localice en Urgencias se le realizará una exploración y pruebas para confirmar que se deben a un ictus. Es relevante saber que hay dos tipos de ictus: el ictus isquémico o infarto cerebral y el ictus hemorrágico (hemorragia cerebral).

Una vez que el paciente ya se encuentra ingresado en planta en la unidad de ictus, es trascendental el trabajo del equipo que conforma dicha unidad: vigilar, diagnosticar posibles complicaciones, ayudar al paciente en todo lo que necesite, ya sea por movilidad por la falta de fuerza, alteración de la visión, afectación del lenguaje, alteración de la marcha y el equilibrio, dificultad para tragar, etc.

El papel de la TCAE consiste en ayudar en la evolución del paciente, en el día a día, haciendo a la familia participe de las labores cotidianas, de manera que el paciente sienta que con la rehabilitación que, comenzará con los fisioterapeutas, su calidad de vida mejora.

La valoración de la autoestima es de suma relevancia ya que, en estos pacientes, el miedo y la incertidumbre a lo que les ha sucedido puede producirles una baja autoestima, ansiedad, y depresión. Relevante tratar de manera precoz todos estos síntomas para adquirir una mejor recuperación1.

Rehabilitación personalizada:

Después de que un paciente sufre un ictus, pueden quedar secuelas: motores, sensoriales, cognitivos. Es fundamental la intervención rápida y precoz para su recuperación. Esta rehabilitación debe ser conjunta con todos los profesionales que participan en la unidad de ictus. Se ha demostrado que una asistencia adecuada a estos pacientes, organizada en la unidad de ictus, repercute claramente en su mejoría. En cuanto a la estimulación del paciente, tendremos especial atención en los cambios posturales, su aseo personal, movilización del paciente junto con el celador, la alimentación si el paciente traga normalmente o no, entre otros.

Para la posterior adaptación a las tareas diarias, según el estado del paciente, es conveniente dotarlo de cierta independencia dentro de sus posibilidades, reconociendo que tareas puede llevar a cabo y cuáles no, para que su autoestima no se vea afectada, facilitando su posterior recuperación2.

La vida tras sufrir un ictus:

El paciente una vez vuelve a su vida diaria, a su hogar, normalmente es la propia familia la responsable de sus cuidados, otras veces, según el estado de gravedad precisan acudir a un centro especializado neurológico o residencia hasta su posterior mejoría. Por ello, recalcamos con anterioridad el papel fundamental de la TCAE en la unidad de ictus, ya que implica a la familia para posteriormente en casa facilitar al paciente la vuelta a la vida diaria. A su vez, es trascendental mantener una vida social activa, ya que está demostrado que mejora el estado psicológico y ayuda en la recuperación del paciente. Sin embargo, hay que valorar que cada paciente cuenta con una recuperación diferente, algunos son autónomos y vuelven a su trabajo y otros necesitan ayuda diaria y constante por parte de su familiar o cuidador.

Recalcar también el papel fundamental del familiar o cuidador, quien requiere de sus tiempos de descanso, ocio, para poder cuidar al paciente de manera adecuada 3.

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, un ictus es una enfermedad grave, que detectada y tratada con rapidez antes de las cuatro horas desde los primeros síntomas, es de gran relevancia para una recuperación más rápida. El trabajo en equipo en las unidades de ictus es fundamental para una adecuada recuperación del paciente. Llevar una vida tranquila después de haber sufrido un ictus, dentro de las posibilidades de cada paciente, disfrutar de una vida social activa, pasear, viajar, estar motivado, favorece aún más en la recuperación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Programas de rehabilitación. Asociación Ictus de Aragón. [Internet]. Disponible en: https://ictusdearagon.es/centro-de-neurorehabilitacion/programas-de-rehabilitacion/
  2. SERVICIO DE REHABILITACIÓN PERSONALIZADA DEL ICTUS. Centro Neurológico Antonio Alayón. [Internet]. Disponible en: https://www.antonioalayon.com/rehabilitacion-ictus/
  3. La vida tras un ictus. Clínica Universitaria de Navarra. [Internet]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/vida-tras-ictus

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