- Itziar Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. España.
- Sonia Zaman Bibi. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría, Hospital Obispo Polanco, Teruel, España.
- Gloria Castillón Linares. Graduada en Enfermería. Servicio Cirugía, Hospital Cruces, Bilbao, España.
- Andrea Martín Sánchez. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Andrea Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. Residencia Personas Mayores IASS Javalambre, Teruel, España.
RESUMEN
Introducción: El paciente neurocrítico ingresado en la unidad de cuidados intensivos presenta un alto riesgo de desarrollar hipertensión intracraneal, situación que compromete la perfusión cerebral y el pronóstico neurológico. El drenaje ventricular externo es un dispositivo fundamental tanto para la monitorización de la presión intracraneal como para el drenaje terapéutico de líquido cefalorraquídeo.
Objetivo: Analizar los cuidados enfermeros en la UCI del paciente neurocrítico portador de drenaje ventricular externo, con especial atención a la monitorización de la presión intracraneal y al manejo seguro de accesos y medicación.
Metodología: Revisión narrativa de la literatura científica publicada entre 2014 y 2025 en PubMed, CINAHL, SciELO y Dialnet, utilizando descriptores DeCS/MeSH relacionados con drenaje ventricular externo, cuidados neurocríticos y enfermería.
Resultados: La evidencia muestra que una monitorización rigurosa de la presión intracraneal, junto con un manejo enfermero adecuado del drenaje, de los accesos vasculares y de la medicación, reduce complicaciones y favorece la estabilidad neurológica.
Conclusiones: Los cuidados enfermeros especializados son esenciales para la seguridad del paciente neurocrítico con drenaje ventricular externo, contribuyendo a la prevención del daño cerebral secundario y a la mejora del pronóstico.
PALABRAS CLAVE
Drenaje, presión intracraneal, cuidados intensivos, enfermería, hipertensión intracraneal.
Introduction: Neurocritical patients admitted to intensive care units are at high risk of developing intracranial hypertension, which compromises cerebral perfusion and neurological prognosis. External ventricular drainage is a key device for intracranial pressure monitoring and therapeutic cerebrospinal fluid drainage.
Objective: To analyze nursing care in ICU neurocritical patients with external ventricular drains, focusing on intracranial pressure monitoring and safe management of vascular access and medication.
Methodology: A narrative review of scientific literature published between 2014 and 2025 was conducted using PubMed, CINAHL, SciELO, and Dialnet databases.
Results: Evidence indicates that strict intracranial pressure monitoring and appropriate nursing management of drainage systems, vascular access, and medication reduce complications and improve neurological stability.
Conclusions: Specialized nursing care is essential to ensure patient safety and prevent secondary brain injury in neurocritical patients with external ventricular drains.
KEY WORDS
Drain, intracranial pressure, intensive care, nursing, intracranial hypertension.
El paciente neurocrítico representa uno de los perfiles asistenciales más complejos dentro de las unidades de cuidados intensivos. Patologías como el traumatismo craneoencefálico grave, la hemorragia subaracnoidea, la hemorragia intracerebral o determinadas infecciones del sistema nervioso central pueden provocar alteraciones graves de la dinámica intracraneal, con aumento de la presión intracraneal y riesgo elevado de daño cerebral secundario1.
La hipertensión intracraneal constituye una urgencia neurológica, ya que compromete la perfusión cerebral y puede conducir a isquemia, herniación cerebral y muerte. En este contexto, el drenaje ventricular externo se ha consolidado como una herramienta terapéutica y diagnóstica fundamental, al permitir tanto la monitorización continua de la presión intracraneal como el drenaje controlado de líquido cefalorraquídeo2,3.
El manejo del drenaje ventricular externo requiere una vigilancia constante y una técnica rigurosa, debido a su carácter invasivo y al riesgo de complicaciones asociadas, especialmente infecciosas y hemorrágicas. La enfermería desempeña un papel central en la atención al paciente neurocrítico portador de este dispositivo, siendo responsable de la monitorización neurológica, el control del sistema de drenaje, el manejo seguro de accesos vasculares y la administración de medicación que puede influir directamente en la presión intracraneal y la perfusión cerebral2,3.
OBJETIVO
Analizar los cuidados enfermeros en la unidad de cuidados intensivos del paciente neurocrítico portador de drenaje ventricular externo, describiendo las intervenciones relacionadas con la monitorización de la presión intracraneal y el manejo seguro de accesos y medicación.
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica con enfoque descriptivo. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en PubMed, CINAHL, SciELO y Dialnet, incluyendo publicaciones comprendidas entre enero de 2014 y junio de 2025. Se emplearon los descriptores DeCS y MeSH: External Ventricular Drain, Intracranial Pressure, Neurocritical Care, Intensive Care Units y Nursing Care, combinados mediante operadores booleanos.
Se incluyeron artículos originales, revisiones sistemáticas, guías clínicas y protocolos de cuidados intensivos relacionados con el manejo del drenaje ventricular externo desde la perspectiva enfermera. Se excluyeron estudios centrados exclusivamente en procedimientos quirúrgicos o sin aplicabilidad clínica. El análisis de la información se realizó de forma cualitativa.
La revisión de la literatura científica pone de manifiesto que los cuidados enfermeros en el paciente neurocrítico portador de drenaje ventricular externo (DVE) constituyen un elemento clave en la evolución clínica y en la prevención del daño cerebral secundario. La evidencia disponible destaca que la correcta monitorización de la presión intracraneal, junto con un manejo seguro del sistema de drenaje, de los accesos vasculares y de la medicación, se asocia a una reducción significativa de complicaciones neurológicas y sistémicas3.
Uno de los aspectos más relevantes identificados es la importancia de la monitorización continua y precisa de la presión intracraneal. Los estudios revisados coinciden en que la correcta nivelación del sistema de drenaje respecto al punto anatómico de referencia resulta fundamental para obtener valores fiables y evitar errores de medición2,3. La enfermería desempeña un papel esencial en este proceso, al ser responsable de verificar la altura del sistema tras cualquier movilización del paciente y de registrar de forma periódica los valores obtenidos. La interpretación de las tendencias de la presión intracraneal, más allá de valores aislados, permite detectar aumentos progresivos y actuar de forma precoz, mejorando el control de la hipertensión intracraneal3.
La vigilancia neurológica estrecha se identifica como otro resultado relevante del cuidado enfermero especializado. La valoración continuada del nivel de conciencia, la respuesta pupilar y otros signos neurológicos permite correlacionar los cambios clínicos con las variaciones de la presión intracraneal3. Esta observación sistemática facilita la comunicación efectiva con el equipo médico y la toma de decisiones terapéuticas oportunas, contribuyendo a una atención más coordinada y segura.
En relación con el manejo del drenaje ventricular externo, la literatura resalta la importancia de una manipulación mínima y estrictamente aséptica del sistema2. La enfermería es responsable de comprobar de forma regular la permeabilidad del catéter, la integridad de las conexiones y la correcta fijación del drenaje. Los estudios analizados señalan que una vigilancia constante del volumen y del aspecto del líquido cefalorraquídeo permite identificar precozmente signos de sangrado, obstrucción o infección2,4. Cambios en la coloración, presencia de turbidez o alteraciones bruscas en el volumen drenado se asocian a un mayor riesgo de complicaciones, siendo la detección temprana un factor determinante en el pronóstico del paciente.
La prevención de infecciones relacionadas con el DVE emerge como uno de los resultados más relevantes del cuidado enfermero2. La evidencia indica que la aplicación rigurosa de medidas de asepsia, la correcta higiene de manos y el cumplimiento de protocolos de mantenimiento reducen de forma significativa la incidencia de ventriculitis asociada al drenaje2,4. La enfermería desempeña un papel clave en la observación diaria del punto de inserción y en la detección de signos clínicos de infección, como fiebre, deterioro neurológico o cambios en las características del líquido cefalorraquídeo. La vigilancia constante y la notificación precoz de estos signos permiten una intervención rápida y eficaz.
El manejo seguro de los accesos vasculares constituye otro resultado destacado en la atención al paciente neurocrítico. La mayoría de estos pacientes requiere múltiples vías venosas para la administración de fármacos vasoactivos, sedación, analgesia y otros tratamientos específicos. La literatura revisada subraya que la correcta identificación, fijación y mantenimiento de los accesos, junto con la vigilancia de posibles complicaciones locales o sistémicas, contribuye a reducir infecciones asociadas a catéteres y eventos adversos relacionados con la administración de medicación3.
En cuanto a la administración de fármacos, los estudios analizados ponen de relieve la relevancia del conocimiento enfermero sobre los efectos de determinados medicamentos en la presión intracraneal y la perfusión cerebral3. La administración de sedantes, analgésicos, osmóticos o fármacos vasoactivos requiere una monitorización estrecha de la respuesta clínica del paciente. La enfermería, mediante la observación continuada y el registro sistemático, contribuye a ajustar las pautas terapéuticas y a prevenir efectos adversos como hipotensión, depresión respiratoria o aumentos indeseados de la presión intracraneal.
La coordinación con el equipo multidisciplinar se identifica como un factor determinante en los resultados asistenciales2,4. La comunicación fluida entre enfermería, medicina intensiva y otros profesionales permite una actuación rápida ante cambios clínicos y una planificación de cuidados más eficaz. La literatura destaca que los equipos con protocolos estandarizados y con formación específica en cuidados neurocríticos presentan menores tasas de complicaciones y mejores resultados neurológicos.
En conjunto, los resultados evidencian que la atención enfermera especializada en el paciente neurocrítico portador de drenaje ventricular externo tiene un impacto directo en la seguridad del paciente, la prevención de complicaciones y la optimización del pronóstico neurológico. La monitorización rigurosa, el manejo seguro del drenaje y de los accesos, así como la administración cuidadosa de la medicación, se consolidan como pilares fundamentales del cuidado enfermero en la unidad de cuidados intensivos.
El cuidado del paciente neurocrítico portador de drenaje ventricular externo en la unidad de cuidados intensivos exige una atención enfermera especializada, continua y basada en la evidencia científica1,2. Los resultados de esta revisión confirman que la correcta monitorización de la presión intracraneal, junto con un manejo seguro del sistema de drenaje, de los accesos vasculares y de la medicación, constituye un pilar fundamental para prevenir el daño cerebral secundario y mejorar el pronóstico neurológico3.
La enfermería desempeña un papel clave en la detección precoz de complicaciones, especialmente infecciosas y neurológicas, así como en la coordinación con el equipo multidisciplinar2,4. La aplicación rigurosa de protocolos, el cumplimiento de medidas de asepsia y la formación específica en cuidados neurocríticos contribuyen de forma directa a mejorar la seguridad del paciente1,3.
Un abordaje enfermero estructurado, centrado en la vigilancia neurológica y en la seguridad del paciente, resulta esencial en un entorno de alta complejidad como la UCI. La estandarización de cuidados y la actualización continua de conocimientos permiten ofrecer una atención de calidad, orientada a la prevención de complicaciones y a la mejora de los resultados clínicos en el paciente neurocrítico con drenaje ventricular externo.
- Brain Trauma Foundation. Guidelines for the management of severe traumatic brain injury. Neurosurgery. 2017;80(1):6-15.
- Olson DM, et al. Nursing management of external ventricular drains. Crit Care Nurse. 2019;39(3):50-61.
- Smith M. Monitoring intracranial pressure in the intensive care unit. Br J Anaesth. 2018;121(1):99-109.
- Ministerio de Sanidad. Cuidados del paciente neurocrítico en UCI. Madrid; 2021. (Madrid & 2021.)