Cuidados enfermeros en unidad de recuperación postanestésica (URPA) y reanimación anestésica (REA).

4 mayo 2022

AUTORES

  1. Pilar Ballesteros Magaña. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Ricardo Rojo Sainz. Enfermero Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. María Garza Castillón. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. María Isabel Cruz Abad. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Bernardo Emerson Buil Tisner. Enfermero Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Silvia Margolles Gareta. Médico. FEA Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela, España.

 

RESUMEN

Una unidad de recuperación postanestésica (URPA) o Reanimación anestésica es un área, generalmente conectada a los quirófanos, destinada a proporcionar cuidados a los pacientes que se han sometido a un proceso quirúrgico bajo anestesia general, loco-regional y/ o sedación.
Está provisto por enfermeras especialmente entrenadas. Ellas son responsables de los cuidados de los pacientes inmediatamente después de la cirugía, requiriendo un nivel avanzado de conocimientos clínicos y de experiencia. La mayoría de los problemas anestésicos graves y complicaciones previsibles suelen suceder en el postoperatorio inmediato, por lo que la enfermera debe de ser capaz de identificar las respuestas del enfermo y de reconocer las complicaciones que puedan surgir.

PALABRAS CLAVE

Anestesia, cuidados de enfermería, cuidados posoperatorios.

 

ABSTRACT

A post-anesthetic recovery unit (URPA) or Anesthetic Resuscitation is an area, generally connected to operating rooms, intended to provide care to patients who have undergone a surgical process under general, loco-regional anesthesia and/or sedation. Specially trained nurses provide it.They are responsible for the care of patients immediately after surgery, requiring an advanced level of clinical knowledge and experience. Most serious anesthetic problems and foreseeable complications usually occur in the immediate postoperative period, so the nurse must be able to identify the patient’s responses and recognize the complications that may arise.

 

KEY WORDS

Anesthesia, nursing care, postoperative care.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Las unidades de Recuperación Postanestésica están dotadas y diseñadas para monitorizar y cuidar a pacientes que se están recuperando de los efectos fisiológicos inmediatos de la anestesia y de la cirugía.

Los cuidados de la URPA son la transición desde la monitorización individualizada del quirófano hasta la monitorización de la planta. Para este periodo de transición, la URPA está equipada para reanimar pacientes inestables, además de proporcionar un ambiente tranquilo para la recuperación inmediata de los pacientes quirúrgicos.

Estas áreas deben de estar cerca del área quirúrgica, y contar con un puesto donde se pueda observar la monitorización de todas las camas. Debe de haber un carro de paradas con todo el material preparado y cada cama debe de disponer de medios para tratar situaciones de riesgo en caso de producirse. También debe de estar equipada con respiradores para pacientes que lo requieran, el número de estos dependerá del número de camas de la unidad.

Desde el quirófano a la unidad de recuperación, el paciente debe de ir acompañado por el anestesista y según la situación del paciente también por una enfermera de quirófano. El paciente será evaluado de manera continua durante el traslado.

El tiempo comprendido entre el final de la intervención quirúrgica y el alta hospitalaria del paciente se denomina periodo posoperatorio. Se pueden distinguir dos fases postoperatorias:
• Postoperatorio inmediato: es la etapa de recuperación anestésica, donde el paciente ingresa en la URPA. Se caracteriza por presentar inestabilidad de las funciones vitales debido al acto quirúrgico y anestésico.
• Postoperatorio tardío: es el momento en el que el paciente tiene el alta de la URPA para trasladarse a su habitación, debido a que se encuentra hemodinámicamente estable y con el dolor controlado. Aquí se ha de continuar observando cualquier síntoma o signo que indique una complicación de la intervención realizada.

El paciente será evaluado en la URPA de forma continuada. Debiendo prestar especial atención a la monitorización de la oxigenación, ventilación, circulación, nivel de consciencia y temperatura.

La supervisión médica general del paciente en esta área y la coordinación de la atención de los enfermos es responsabilidad del anestesista, como también del alta del paciente.

Enfermería es responsable de los cuidados del paciente, continua evaluación y registro.

 

OBJETIVOS Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN URPA/ REA:

1.Disminuir la ansiedad del paciente y de su familia. Aplicando un plan de acogida del enfermo que consiste en:

– Comprobación del box y de los equipos antes de que llegue el paciente a la unidad.

– Tener preparada la medicación de urgencia.

– Recepción del paciente: Presentación, monitorización, valoración de signos vitales y nivel de consciencia, administración de oxígeno si procede, valoración de la actividad motriz, de la piel, las vías venosas, drenajes, sondas y se registra en la gráfica.

– Atención de la familia, informando de las visitas y los circuitos de información sobre el enfermo.

2. Manejo de la vía aérea y precaución para evitar las broncoaspiraciones.

– Abrir la vía aérea mediante la técnica de elevación de barbilla o empuje de mandíbula, si procede.

– Colocar al paciente para que su potencial de ventilación sea el máximo.

– Eliminar secreciones fomentando y enseñando a toser de manera efectiva o mediante aspiración.

– Colocación de guedel, si es necesario.

-Fomentar reparación lenta y profunda. Administrar aerosolterapia prescrita.

3. Manejo ambiental, regulación de la temperatura, seguridad y confort.

– Ajustar temperatura ambiental adecuada.

– Proporcionar o retirar matas.

– Medidas de seguridad como las barandillas laterales.

– Determinar las incomodidades del paciente como sabanas mojadas, arrugas en la ropa de cama, posiciones …

– Colocar al paciente manteniendo la alineación del cuerpo, apoyo de articulaciones, uso de almohadas para mayor confort.

-Vigilar la piel.

– Ajustar la iluminación y evitar ruidos indeseables para el mejor descanso del enfermo.

4. Valoración y manejo del dolor.

– Realizar valoración de la localización, características e intensidad del dolor.

– Evaluar la eficacia de las medidas de alivio del dolor.

5. Administración de analgésicos.

– Determinar características, ubicación, calidad y gravedad del dolor.

– Comprobar órdenes médicas, historial de alergias medicamentosas.

– Controlar los signos vitales antes y después de aplicar analgésicos

– Evaluar la eficacia del efecto y registrarlo.

6. Administración de analgésicos vía raquídea/ epidural.

– Comprobar correcta colocación del catéter y de su funcionamiento.

– Asegurarnos del fármaco que está prescrito y de su correcta administración.

– Controlar los signos vitales a intervalos regulares y registrarlos.

– Vigilar si se producen reacciones adversas.

7. Administración de analgésicos vía intravenosa.

– Preparar correctamente el fármaco y el equipo con el que lo administramos.

– Etiquetar la medicación y administrar a una velocidad adecuada.

– Valorar la respuesta del paciente y registrarla.

– Verificar extravasaciones o posibles flebitis.

8.Administración de productos sanguíneos.

– Comprobar el consentimiento informado del paciente.

– Conjuntar el sistema de aplicación con filtro con el producto sanguíneo.

– Vigilar y regular el flujo.

– No administrar otro medicamento por la vía que no sea solución salina isotónica.

– Controlar signos vitales.

– Detener la transfusión si se producen reacciones adversas, manteniendo la vía venosa permeable y avisar al médico y al laboratorio.

– Registrar la transfusión y el volumen transfundido.

9. Control de infecciones.

– Mantener técnicas de aislamiento si procede.

– Lavarse las manos antes y después de cada actividad de cuidados de pacientes.

– Garantizar una manipulación aséptica de las líneas intravenosas, mantener los apósitos bien pegados, limpios.

– Utilizar técnica estéril para inserción de catéteres, sondas, cuidados de úlceras…

10. Cuidados de los drenajes.

– Vigilar la permeabilidad del tubo

– Mantener el recipiente de drenaje al nivel adecuado.

– Colocarlos bien para evitar la presión o extracción accidental por parte del paciente o del personal.

– Observar y anotar la cantidad, color y consistencia del drenaje.

– Avisar al médico si el débito no es normal.

11. Cuidados de la sonda vesical y prevención de la retención urinaria.

– Mantener el sistema de drenaje cerrado.

– Colocar al paciente y el sistema en la posición debida para favorecer el drenaje urinario.

– Anotar características y cantidad de orina.

– Observar si hay distensión de la vejiga.

– Retirar el sondaje lo antes posible.

 

COMPLICACIONES POSTANESTÉSICAS POTENCIALES:

En este periodo postoperatorio pueden aparecer diversas complicaciones, más o menos graves. Todas ellas deben de saber identificarlas enfermería, porque es el profesional más cercano al paciente. Identificar para avisar al médico y poder actuar en equipo.

Las complicaciones

podemos clasificarlas en:

– Respiratorias:

– Parada cardiorrespiratoria.

– Depresión respiratoria.

– Obstrucción de la vía aérea.

– Laringoespasmo.

– Edema laríngeo.

– Aspiración del contenido gástrico.

– Edema pulmonar.

– Neumotórax.

– Tromboembolismo pulmonar.

– Cardiovasculares:

– Shock.

– Hemorragia.

– Trastornos del ritmo cardiaco.

– Hipertensión arterial/ Hipotensión arterial.

– Neurológicas:

– Cefalea.

– Agitación, confusión o adormecimiento.

– Accidente cerebrovascular.

– Embolismo cerebral.

– Renales:

– Oliguria/ Poliuria.

– Retención urinaria.

– Insuficiencia renal aguda.

– Otras:

– Dolor.

– Desequilibrio electrolítico.

– Hiperglucemia/ Hipoglucemia.

– Náuseas y vómitos.

– Contractura muscular.

 

CONCLUSIÓN

Podemos decir que en URPA/ REA los pacientes se recuperan para poder ser trasladados a planta donde requerirán cuidados con menos vigilancia. La estancia en estas unidades puede ser muy variable dependiendo de la técnica anestésica, de la intervención y del tipo de paciente. Si el paciente no alcanza una recuperación óptima o empeora su situación puede ser trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Los criterios de alta de la unidad pueden variar, aunque hay principios generales que deben de aplicarse.

– Los pacientes deben de estar conscientes y orientados.

– Las constantes vitales deben de ser estables.

– Debe de haber podido controlar el dolor.

– La tolerancia a líquidos y la micción espontánea no son parte de un protocolo rutinario de alta.

– El uso de sistemas de puntuación pueden ser útiles para documentar o ajustar el alta como la escala modificada de Aldrete.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Asociación andaluza de Cirujanos: seguridad en la práctica anestésica. [En línea] [Fecha de acceso: 15 de marzo de 2011]. URL disponible en: http://www.asacirujanos.es/articulos/versionimprimible.php?id=276&autentificator=f21a094c804acc4e0501103e219e8bd3
  2. Debra J. Smith Cuidado postoperatorio. En: Lewis SM, Heitkemper MM, Dirksen SR. Enfermería médico-quirúrgica. Madrid: Ed. Elsevier; 2004. p. 405-426.
  3. Muñoz-Blanco F, Salmerón J, Santiago J, Marcote C. Complicaciones del dolor postoperatorio. Rev Soc Esp Dolor 2001; 8(3): 194-211. [En línea] [Fecha de acceso: 15 de marzo de 2011]. URL disponible en: http://revista.sedolor.es/articulo.php?ID=224
  4. García-Miguel, F.J., et al. «Valoración anestésica preoperatoria y preparación del paciente quirúrgico». Revista Española de Anestesiología y Reanimación, vol.60, junio de 2013, pp. 11-26.DOI.org (Crossref), doi: 10.1016/s00349356(13)70006-9

 

 

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