Deficiencia de hierro: causas, manifestaciones clínicas y rol de enfermería en la prevención

4 marzo 2026

AUTORES

  1. Patricia Royo Tolosana. Enfermera en planta de Urología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Zaragoza, España.
  2. Nerea Angulo Atucha. Enfermera en Hospital del Mar Research Institut Barcelona. Barcelona, España.
  3. María Mercedes Murillo Vázquez. Enfermera en Hospital de día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). Zaragoza, España.
  4. Lorena García Royuela. Enfermera en DUAP Inocencio Jiménez (Zaragoza). Zaragoza, España.

 

INTRODUCCIÓN

La deficiencia de hierro es uno de los trastornos nutricionales más frecuentes a nivel mundial y constituye la principal causa de anemia, especialmente en grupos vulnerables como niños, mujeres en edad fértil y personas mayores. El hierro es un micronutriente esencial para la producción de hemoglobina y el adecuado transporte de oxígeno en el organismo. Su déficit afecta de manera directa el rendimiento físico, cognitivo y la calidad de vida de quienes lo padecen.

A pesar de ser una condición prevenible, la falta de hierro continúa representando un desafío para los sistemas de salud, debido a factores socioeconómicos, hábitos alimentarios inadecuados y enfermedades subyacentes que interfieren con su absorción. En este contexto, el profesional de enfermería cumple un rol clave en la detección temprana, la educación nutricional y la implementación de estrategias preventivas orientadas a reducir su prevalencia.

PALABRAS CLAVE

Deficiencia, hierro, anemia, micronutriente, hemoglobina, absorción, educación, estrategias, prevalencia.

ABSTRACT

Iron deficiency is one of the most common nutritional disorders worldwide and is the leading cause of anemia, especially in vulnerable groups such as children, women of childbearing age, and the elderly. Iron is an essential micronutrient for hemoglobin production and the proper transport of oxygen in the body. Its deficiency directly affects physical and cognitive performance, as well as the quality of life of those who suffer from it.

Despite being a preventable condition, iron deficiency continues to pose a challenge to healthcare systems due to socioeconomic factors, inadequate dietary habits, and underlying diseases that interfere with its absorption. In this context, nursing professionals play a key role in early detection, nutritional education, and the implementation of preventive strategies aimed at reducing its prevalence.

KEY WORDS

Deficiency, iron, anemia, micronutrient, hemoglobin, absorption, education, strategies, prevalence.

DESARROLLO DEL TEMA

El objetivo para este estudio monográfico es analizar la deficiencia de hierro, sus causas y las estrategias de prevención desde el enfoque de enfermería.

1. Describir las principales causas de la deficiencia de hierro.

2. Identificar las manifestaciones clínicas asociadas al déficit de hierro.

3. Analizar el rol del profesional de enfermería en la prevención y el abordaje temprano de esta condición.

IMPORTANCIA DEL HIERRO EN EL ORGANISMO:

El hierro es un micronutriente esencial para múltiples funciones fisiológicas. Su papel más conocido es la participación en la síntesis de hemoglobina, proteína encargada del transporte de oxígeno a los tejidos. Además, interviene en procesos metabólicos, en la función inmunológica y en el desarrollo neurológico. Cuando las reservas de hierro disminuyen, el organismo pierde la capacidad de satisfacer estas funciones de manera adecuada, lo que puede manifestarse inicialmente con fatiga, palidez y disminución de la capacidad de concentración, y progresar hacia anemia ferropénica si no se corrige oportunamente1.

CAUSAS:

Las causas de la deficiencia de hierro son multifactoriales y, en muchos casos, se superponen. Desde el punto de vista clínico y de enfermería, es fundamental identificar el origen del problema para orientar adecuadamente las intervenciones.

Una de las causas más frecuentes es la ingesta insuficiente de hierro en la dieta1. Esto suele observarse en poblaciones con acceso limitado a alimentos de origen animal, que contienen hierro de mayor biodisponibilidad, o en personas con dietas restrictivas mal planificadas. Aunque los alimentos de origen vegetal también aportan hierro, su absorción es menor y depende de la presencia de otros nutrientes.

Otra causa relevante es la disminución de la absorción intestinal1. Trastornos gastrointestinales como la enfermedad celíaca, la gastritis crónica o cirugías que afectan el tracto digestivo pueden interferir con la absorción del hierro. Asimismo, el consumo excesivo de inhibidores de la absorción, como el té, el café o alimentos ricos en fitatos, puede contribuir al desarrollo de la deficiencia.

Las pérdidas sanguíneas crónicas representan una causa importante, especialmente en mujeres2. La menstruación abundante, las hemorragias gastrointestinales y las parasitosis son ejemplos frecuentes. En estos casos, el organismo pierde hierro de forma continua, superando su capacidad de reposición.

Finalmente, existen situaciones de aumento de los requerimientos, como el embarazo, la lactancia, la infancia y la adolescencia. Durante estas etapas, el cuerpo necesita mayores cantidades de hierro para sostener el crecimiento y el desarrollo, lo que incrementa el riesgo de deficiencia si la ingesta no es adecuada.

POBLACIONES DE RIESGO:

Desde la práctica de enfermería, resulta prioritario identificar a las poblaciones con mayor vulnerabilidad. Las mujeres embarazadas son un grupo clave, ya que la deficiencia de hierro se asocia con parto prematuro, bajo peso al nacer y mayor riesgo de complicaciones maternas2. Los niños pequeños también presentan alto riesgo debido a su rápido crecimiento y a dietas inadecuadas. En los adultos mayores, la deficiencia de hierro puede pasar desapercibida y confundirse con síntomas propios del envejecimiento, retrasando el diagnóstico y tratamiento.

PREVENCIÓN:

La prevención constituye la estrategia más efectiva para reducir la prevalencia de la deficiencia de hierro y sus consecuencias. En este ámbito, la enfermería desempeña un papel central a través de la educación, la promoción de la salud y el seguimiento continuo3.

Una de las principales estrategias preventivas es la educación nutricional. El personal de enfermería debe orientar a las personas y familias sobre la importancia de una dieta equilibrada que incluya fuentes adecuadas de hierro, como carnes rojas, hígado, legumbres, verduras de hoja verde y cereales fortificados. Asimismo, es fundamental enseñar prácticas que mejoren la absorción del hierro, como el consumo de vitamina C junto con las comidas, y reducir la ingesta de sustancias que la inhiben durante las comidas principales.

La suplementación con hierro, indicada en grupos de riesgo, es otra medida preventiva ampliamente utilizada. El seguimiento de la adherencia al tratamiento y la educación sobre posibles efectos secundarios son responsabilidades clave de enfermería, ya que influyen directamente en la eficacia de la intervención.

La detección temprana mediante tamizajes y controles periódicos permite identificar la deficiencia en etapas iniciales, antes de que se desarrollen complicaciones. En este sentido, la enfermería participa activamente en la valoración clínica, la interpretación de signos y síntomas, y la derivación oportuna al equipo de salud.

ROL DE ENFERMERÍA:

El enfoque de enfermería frente a la deficiencia de hierro debe ser integral y centrado en la persona3. Esto implica no solo abordar el aspecto biológico, sino también considerar factores sociales, culturales y económicos que influyen en la alimentación y el acceso a la atención sanitaria. La relación cercana que establece el personal de enfermería con los pacientes facilita la identificación de barreras y la implementación de estrategias personalizadas de prevención.

Además, la enfermería cumple un rol clave en programas comunitarios de promoción de la salud3, contribuyendo a disminuir las desigualdades y fortaleciendo la autonomía de las personas en el cuidado de su salud.

 

CONCLUSIÓN

La deficiencia de hierro es un problema de alta prevalencia con importantes repercusiones individuales y colectivas. Comprender sus causas y aplicar estrategias preventivas efectivas es esencial para mejorar la salud de la población. Desde la enfermería, el abordaje de esta condición representa una oportunidad para ejercer un cuidado integral, basado en la educación, la prevención y el acompañamiento continuo. Fortalecer el rol de la enfermería en la detección temprana y prevención de la deficiencia de hierro contribuye de manera significativa a la promoción de la salud y al bienestar de las personas a lo largo del ciclo vital.

Las pérdidas crónicas de sangre, particularmente en mujeres con menstruaciones abundantes y en personas con patologías gastrointestinales, representaron otra causa relevante. Además, se identificaron trastornos que afectan la absorción del hierro, como la enfermedad celíaca y las cirugías digestivas, así como el consumo excesivo de inhibidores de la absorción, entre ellos el té y el café.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Anemia por deficiencia de hierro [Internet]. Mayo Clinic. [citado el 23 de enero de 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/iron-deficiency-anemia/symptoms-causes/syc-20355034
  2. H-tecnologia. Déficit de hierro – Hospital Universitario Virgen del Rocío [Internet]. Hospital Universitario Virgen del Rocío. 2024 [citado el 23 de enero de 2026]. Disponible en: https://hospitaluvrocio.es/pildoras/deficit-de-hierro/
  3. Villamediana RL. Anemia [Internet]. https://www.cun.es. Clínica Universidad de Navarra; [citado el 23 de enero de 2026]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/anemia

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos