Demencia frontotemporal con síntomas conductuales graves en varón de 60 años. Caso clínico

24 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Rocío Esteve Ibáñez. Centro de Salud Mental Lezkairu.Navarra, España.
  2. Paula García Ozcoz. Unidad de Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela. Navarra, España.
  3. Ana Guajardo Iguaz. Unidad de Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela. Navarra, España.
  4. Laura Llovera García. Unidad de Psiquiatría Hospital Reina Sofía, Tudela. Navarra, España.
  5. María Camats Artaso. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica A del Hospital Universitario de Navarra. Navarra, España.
  6. Sandra Oliver Hernández. Unidad Psiquiatría Hospital Reina Sofía Tudela. Navarra, España.

 

RESUMEN

Se presenta el caso de un varón de 60 años con diagnóstico de demencia frontotemporal, cuyo cuadro clínico se caracteriza por síntomas conductuales graves que incluyen agitación, desinhibición e irritabilidad. El caso pone de relieve la dificultad del manejo clínico y social, así como la carga emocional y física sobre la familia. Se enfatiza el papel de la medicina y enfermería en la atención integral, la educación a los cuidadores y la implementación de estrategias no farmacológicas.

PALABRAS CLAVE

Demencia frontotemporal, síntomas conductuales, cuidadores, atención integral, estrategias no farmacológicas.

ABSTRACT

We present the case of a 60-year-old man diagnosed with frontotemporal dementia, whose clinical presentation is characterized by severe behavioral symptoms including agitation, disinhibition, and irritability. The case highlights the difficulty of clinical and social management, as well as the emotional and physical burden on the family. Emphasis is placed on the role of medicine and nursing in providing comprehensive care, caregiver education, and the implementation of non-pharmacological strategies.

KEY WORDS

Frontotemporal dementia, behavioral symptoms, caregivers, comprehensive care, non-pharmacological strategies.

INTRODUCCIÓN

La demencia frontotemporal es la segunda causa de demencia en menores de 65 años, solo superada por la enfermedad de Alzheimer. Su presentación clínica más frecuente es la variante conductual, que se manifiesta con desinhibición, apatía, comportamientos repetitivos y pérdida de la empatía, lo que conlleva un elevado grado de dependencia y deterioro de las relaciones sociales. A nivel neuropatológico, se asocia con inclusiones anormales de proteínas como la tau y la TDP-43, cuya acumulación determina la degeneración neuronal progresiva.

El impacto de la DFT trasciende al paciente, ya que la alteración del comportamiento genera situaciones de gran dificultad para las familias, con elevados niveles de estrés y depresión en los cuidadores principales. Por tanto, además del abordaje médico, resulta esencial integrar intervenciones psicoeducativas y programas de apoyo desde el ámbito de la enfermería y de los cuidados especializados.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un varón de 60 años, con estudios universitarios completos y jubilado de su actividad profesional como ingeniero, que acude a consulta acompañado por su esposa debido a cambios significativos en su conducta de los últimos dos años. Inicialmente, se observó desinhibición social, tendencia a realizar comentarios inapropiados en entornos públicos y comportamientos repetitivos como el caminar de manera estereotipada por la vivienda. En los meses previos a la valoración, la familia refirió incremento de la agitación, agresividad verbal y pérdida progresiva de la capacidad de autocuidado.

En la valoración neurológica, se constató desorientación parcial, lenguaje fluido pero con ecolalia ocasional y afectación en la planificación de tareas simples. El test de Minimental State Examination arrojó 22/30 puntos, con mayor deterioro en atención y memoria de trabajo. La resonancia magnética cerebral mostró atrofia marcada de los lóbulos frontales y temporales, hallazgos compatibles con demencia frontotemporal variante conductual.

Desde el punto de vista social, la esposa refirió sobrecarga emocional, dificultades para manejar la desinhibición y la agresividad del paciente, además de una reducción considerable de su red de apoyo familiar y social, ya que los amigos y vecinos habían reducido el contacto. Se implementaron medidas de seguridad en el hogar debido a conductas de riesgo, como salir de la vivienda sin avisar o intentar manipular electrodomésticos de forma inapropiada.

Se inició tratamiento farmacológico con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (sertralina 100 mg/día) con moderada mejoría de la irritabilidad y disminución parcial de la conducta repetitiva. Posteriormente, debido a la persistencia de la agitación, se introdujo un antipsicótico atípico (quetiapina 50 mg cada 12 h) con buena tolerancia y mejoría progresiva de los episodios de agresividad. Paralelamente, el equipo de medicina y enfermería intervino con sesiones de psicoeducación a la familia, recomendaciones sobre el establecimiento de rutinas estructuradas y técnicas de comunicación simplificadas.

DISCUSIÓN

El presente caso refleja la complejidad diagnóstica y terapéutica de la demencia frontotemporal. A diferencia de la enfermedad de Alzheimer, la DFT suele debutar con síntomas conductuales más que cognitivos, lo que con frecuencia conduce a diagnósticos erróneos iniciales de trastornos psiquiátricos¹. El manejo de los síntomas conductuales constituye un desafío terapéutico y requiere un enfoque multidisciplinar. Los fármacos como los ISRS y antipsicóticos atípicos pueden ser útiles para reducir la desinhibición y la agitación, aunque su eficacia es limitada y los efectos adversos deben ser monitorizados³.

La literatura evidencia que la intervención no farmacológica es esencial en el abordaje de la DFT. Estrategias como la estructuración de rutinas, la simplificación del entorno y el entrenamiento a cuidadores han demostrado mejorar la convivencia y disminuir los episodios de crisis conductuales⁴. Asimismo, la inclusión de la familia en los programas de psicoeducación facilita la comprensión de la enfermedad y promueve estrategias de afrontamiento más efectivas.

El impacto de la enfermedad en los familiares es considerable. Estudios recientes han evidenciado que los cuidadores de pacientes con DFT presentan mayores niveles de estrés y depresión en comparación con cuidadores de otras demencias, debido a la naturaleza disruptiva de los síntomas conductuales⁵. En este sentido, el equipo de medicina y enfermería tienen un papel clave en proporcionar apoyo emocional y psicoeducativo, facilitando grupos de ayuda mutua y diseñando planes individualizados de autocuidado.

La Guía oficial de práctica clínica en demencias de la Sociedad Española de Neurología enfatiza la necesidad de un seguimiento estrecho de los cuidadores y la importancia de establecer redes de apoyo formales e informales como parte del tratamiento integral⁶. Por ello, este caso pone en valor no solo el manejo clínico del paciente, sino también la atención al cuidador como elemento central en la calidad de vida de ambos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bang J, Spina S, Miller BL. Frontotemporal dementia. Lancet. 2015;386(10004):1672-82.
  2. Rohrer JD, Rosen HJ. Neuroimaging in frontotemporal dementia. Int Rev Psychiatry. 2013;25(2):221-9.
  3. Diehl-Schmid J, Pohl C, Perneczky R, Förstl H, Kurz A. Behavioral disturbances in the course of frontotemporal dementia. Dement Geriatr Cogn Disord. 2006;22(4):352-7.
  4. Merrilees J. The impact of frontotemporal dementia on caregivers. Alzheimer’s Res Ther. 2012;4(1):1-7.
  5. Gerstenecker A, Duff K. Behavioral abnormalities in frontotemporal dementia: a review. J Neuropsychiatry Clin Neurosci. 2014;26(4):264-71.
  6. Sociedad Española de Neurología. Guía oficial de práctica clínica en demencias. Barcelona: SEN; 2021.

 

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