AUTORES
- María Jesús Lozano Molina. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Susana Martínez Cabriada. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Almudena Brualla Rodríguez. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- Ana Cristina Bastaros Andrés. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
- David Guardiola Lafuente. Fisioterapeuta Residencia Virgen de la Peña, Calatayud, Zaragoza.
- Ana Cristina Santiago Couso. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
RESUMEN
La hipertensión intracraneal es el aumento mantenido de los valores de presión intracraneal por encima de 20 mmHg. Su causa principal es la alteración en la producción y reabsorción de líquido cefalorraquídeo (LCR). Para controlarlo, a veces es necesario colocar un drenaje ventricular externo que permita el control del LCR. Este tipo de drenajes se ponen en quirófano o bajo medidas asépticas. Enfermería es la principal implicada en su correcto funcionamiento y en la vigilancia de signos de alarma para evitar meningitis y ventriculitis, su principal complicación.
PALABRAS CLAVE
Drenaje ventricular externo, enfermería, meningitis.
ABSTRACT
Intracranial hypertension is a sustained increase in intracranial pressure values above 20 mmHg. Its main cause is alterations in the production and reabsorption of cerebrospinal fluid (CSF). To control it, it is sometimes necessary to place an external ventricular drain that allows control of the CSF. These types of drains are placed in the operating room or under aseptic measures. Nursing is the main person involved in its correct functioning and in monitoring warning signs to avoid meningitis and ventriculitis, its main complication.
KEY WORDS
External ventricular drain, nursing, meningitis.
DESARROLLO DEL TEMA
La presión intracraneal (PIC) es la presión ejercida dentro del cráneo por los componentes contenidos en su interior: masa encefálica (80 %), sangre (10 %) y líquido cefalorraquídeo (LCR) (10 %). Los valores normales de PIC oscilan entre 10-15 mmHg, por lo que se define la hipertensión intracraneal (HTIC) como el aumento mantenido de los valores de PIC por encima de 20 mmHg1.
Una de las causas más habituales de HTIC son las alteraciones en la circulación de LCR. El LCR es un líquido producido en los plexos coroideos de los ventrículos laterales. De ahí se distribuye a través del agujero de Monro a todo el encéfalo y médula espinal en el espacio subaracnoideo. Finalmente se reabsorbe por las vellosidades aracnoideas de Pacchioni pasando a la circulación sanguínea a través de los senos venosos de la duramadre. En el adulto hay aproximadamente 100-150 ml de LCR que se produce y reabsorbe de forma continua a un ritmo de 0,35 ml/min2.
Este líquido cumple diferentes funciones, entre ellas la eliminación de productos de desecho, la nutrición del tejido encefálico y la médula espinal y la protección del SNC.
Cuando la producción de LCR aumenta o disminuye en torno a los valores normales, se utilizan sistemas de drenaje para evitar la HTIC. Estos pueden ser internos (válvulas de drenaje ventrículo peritoneal) o externos (drenaje ventricular o lumbar). Para su colocación se necesita de la intervención del personal de enfermería, que será el encargado posteriormente de encargarse de sus cuidados.
Los drenajes ventriculares están indicados en pacientes con problemas neurológicos, tales como hidrocefalia, hemorragia intraventricular, tumor cerebral con edema o hipertensión craneal. Se colocan en quirófano o en servicios de UCI y urgencias. Su mayor riesgo es el riesgo de infección del SNC, meningitis o ventriculitis, con una tasa promedio de un 10%, lo que hace que aumente la mortalidad entre un 10 y un 20%3.
Para la implantación de un catéter ventricular es necesario que la zona este rasurada y previa asepsia. Se prefiere la región frontal derecha tomando como referencia el punto de Kocher, a 3 cm de la línea media y 1-2 cm anterior a la sutura coronal. El catéter se introduce con la guía mecánica hasta la salida de LCR, cuando se procede a la tunelización. Una vez terminada la inserción se conecta al sistema y se purga con suero fisiológico4.
Una vez colocado, los usos del DVE son:
- Monitorización de la PICC: Se conecta un transductor a un monitor previa colocación de un catéter intraventricular en el hemisferio afectado.
- Administración de medicación: se administran antibióticos de forma preventiva o anticoagulantes. Se utiliza un filtro antibacteriano y se diluye el fármaco de manera que el volumen a inyectar sea mínimo.
- Extracción de muestras: se cursan muestras de LCR para bioquímica y microbiología cada 48h. Para obtener la muestra se pinza media hora antes del drenaje y se realiza la extracción por la conexión más próxima al catéter para evitar la contaminación de la muestra.
Una vez que el paciente ha sido trasladado a planta, se inician los cuidados básicos por parte de enfermería. Se deberá colocar al paciente con el cabecero a 30º. Para colocarlo, se tomará como referencia el orificio auditivo externo. La altura de la cámara de recolección viene determinada por orden médica. Se deberá vigilar:
- Características físicas del líquido (color y densidad).
- Permeabilidad del catéter (LCR drenado por hora según pauta médica).
- Punto de inserción del catéter (sangrado, pérdida de líquido, edemas).
Se debe llevar a cabo además una vigilancia neurológica estrecha del paciente, determinando periódicamente nivel de conciencia (mediante la escala de Glasgow), estado de las pupilas (mióticas, midriáticas, anisocóricas o arreactivas) y déficits motores (plejia o paresia, fuerza muscular).
Se deberá avisar al médico si existen cambios en el estado de conciencia del paciente, en la coloración del LCR, aparece cefalea intensa, drena más de 20 ml/h (para evitar el colapso ventricular) o el paciente inicia con hipertermia5.
CONCLUSIONES
Los drenajes ventriculares externos son un elemento útil en el control de la PIC. Tras su colocación en quirófano por parte de personal médico especializado, cuando el paciente es trasladado a planta, es el personal de enfermería el encargado de controlar el riesgo de infección, ya que las meningitis y ventriculitis derivadas de la colocación de estos drenajes suponen un aumento importante en la mortalidad de los pacientes que lo portan.
BIBLIOGRAFÍA
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- Barea Domínguez.J, Arroyo Ruiz.L. CiberRevista. Nº 54. Marzo – abril 2017. “Drenaje ventricular externo: manejo y cuidados al paciente”. Disponible en: http://www.enfermeriadeurgencias.com/ciber/marzo2017/pagina3.html
- Hospital de Emergencias Pediátricas. “Guía de Intervención en Derivación Ventricular Externa”. 2017. Disponible en: http://www.hep.gob.pe/aplication/webroot/imgs/catalogo/pdf/1367352550GUIA%20DE%20INTERVENCION%20EN%20PACIENTES%20NEUROCIRUGIA%20NX.pdf
- Toledano Blanco R et al. Actuación de enfermería en la Hipertensión Craneal. Enfermería Global 2008; 14:1-15.