Nº de DOI:10.34896/RSI.2025.72.57.001
AUTOR
- Lucía González Santos. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
RESUMEN
La estenosis aórtica severa es una condición con alta prevalencia en adultos mayores y su tratamiento convencional ha sido la cirugía de reemplazo valvular aórtico. Sin embargo, en los últimos años se ha propuesto el implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) como alternativa menos invasiva. Esta revisión sistemática analiza la evidencia actual para comparar la efectividad del TAVI frente a la cirugía convencional en cuanto a morbimortalidad, secuelas postoperatorias e impacto en la calidad de vida. Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos como PubMed, Scopus y Cochrane Library, incluyendo artículos de los últimos diez años. Los resultados indican que la TAVI supone ventajas considerables en pacientes con alto riesgo en cuanto a someterse a un quirófano, aunque en aquellos de bajo riesgo los resultados sí serían comparables.
PALABRAS CLAVE
Estenosis aórtica, implante valvular transcatéter, cirugía cardíaca mortalidad, calidad de vida.
ABSTRACT
Severe aortic stenosis is a common illness in older adults, and is usually managed by surgical aortic valve replacement (SAVR). Recently, Transcatheter Aortic Valve Implantation (TAVI) has emerged as a less invasive alternative. This review intends to compare the effectiveness of this new technique against conventional surgery in terms of mortality, potential complications after the intervention, and quality of life afterwards. A literature search was done using databases such as PubMed, Scopus, and Cochrane Library, including studies from the last ten years. We found that TAVI provides significant benefits in high-risk surgical patients, while outcomes in low-risk patients are non comparable.
KEY WORDS
Aortic stenosis, transcatheter valve implantation, cardiac surgery, mortality, quality of life.
INTRODUCCIÓN
La estenosis aórtica (EA) es una de las patologías valvulares más comunes en adultos mayores, caracterizada por la obstrucción del flujo sanguíneo a la altura de la válvula aórtica1. Convencionalmente, el reemplazo quirúrgico de la válvula aórtica ha sido el tratamiento de elección, sin embargo, la TAVI ha ido ganando relevancia estos últimos años como técnica mínimamente invasiva especialmente en pacientes considerados de alto riesgo quirúrgico2.
La prevalencia de EA aumenta significativamente con la edad, estimándose que más del 3% de los mayores de 75 años la padecen. El envejecimiento de la población ha impulsado el desarrollo de tratamientos menos agresivos, como TAVI, cuyo uso se ha extendido incluso a perfiles de menor riesgo quirúrgico. Este cambio ha obligado a replantear las indicaciones tradicionales del reemplazo valvular quirúrgico, promoviendo una medicina más personalizada y centrada en la calidad de vida del paciente. Además, los avances tecnológicos en las prótesis y en las técnicas de acceso han reducido considerablemente las complicaciones periprocedimiento asociadas a TAVI.
Dado el aumento exponencial de implantes de TAVI, resulta relevante compararla con el tratamiento quirúrgico convencional, especialmente centrándonos en el postoperatorio, calidad de vida, y morbimortalidad entre otros factores.
OBJETIVO
Analizar la eficacia del implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) frente a la cirugía cardíaca convencional en el tratamiento de la estenosis aórtica severa, considerando los resultados en mortalidad, complicaciones y calidad de vida.
También se pretende observar si los beneficios clínicos de TAVI en cuanto a recuperación funcional e independencia en las actividades básicas de la vida diaria pueden ser sostenibles a medio y largo plazo, especialmente en población geriátrica con pluripatología.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión sistemática de la evidencia actual siguiendo las pautas PRISMA. Se incluyeron artículos publicados entre 2013 y 2024 en bases de datos como PubMed, Scopus y Cochrane Library. Se utilizaron los descriptores “aortic stenosis”, “TAVI”, “cardiac surgery” y “mortality”.
Criterios de inclusión:
- Estudios en humanos adultos.
- Comparativos entre TAVI y cirugía convencional.
- Estudios con medición de mortalidad, complicaciones o calidad de vida.
- Idioma español o inglés.
Criterios de exclusión:
- Cartas al editor, resúmenes de congresos o estudios sin revisión por pares.
- Casos clínicos individuales.
Se dio prioridad a ensayos clínicos aleatorizados, metaanálisis y estudios multicéntricos que evaluaran poblaciones amplias y criterios de valoración clínicos objetivos. Se valoraron también los resultados a corto (30 días), medio (1 año) y largo plazo (>2 años), además del impacto funcional en escalas como la NYHA o cuestionarios de calidad de vida tipo EQ-5D.
RESULTADOS
Los artículos estudiados, por ejemplo PARTNER 3 Trial3 y Evolut Low Risk Trial4, prueban que la TAVI disminuye considerablemente el tiempo de ingreso y fomenta una pronta recuperación. En cuanto a la mortalidad al año, las diferencias con la cirugía son mínimas en pacientes de bajo riesgo5. Por otro lado, la TAVI se relaciona con mayor riesgo de fuga paravalvular y necesidad de marcapasos permanente o provisional por las alteraciones de la conducción auriculoventricular que provocan6.
Un metaanálisis de Siontis et al.7 expuso que, en pacientes de riesgo moderado, una TAVI ofrece resultados similares en cuanto a supervivencia en un año en comparación con la cirugía convencional, pero con menor incidencia de fibrilación auricular postoperatoria.
En general se ha mostrado que, si bien TAVI ofrece una recuperación más rápida y un menor deterioro funcional inicial, en pacientes más jóvenes se han detectado tasas mayores de reintervención a partir del quinto año, posiblemente por degeneración estructural de la válvula implantada. En cambio, la cirugía convencional, aunque conlleva una recuperación más lenta, presenta una mayor durabilidad valvular en pacientes jóvenes con mayor expectativa de vida. También se ha señalado una tendencia a menor uso de recursos sanitarios con TAVI en los primeros 6 meses postimplante, aunque su coste inicial es más elevado, lo que genera debate en cuanto a su coste-efectividad.
DISCUSIÓN
TAVI ha demostrado ser un procedimiento seguro y eficaz, sobre todo en pacientes mayores y con elevado riesgo quirúrgico. Aunque presenta ciertas complicaciones específicas, como el mayor requerimiento de marcapasos, sus ventajas en cuanto a menor invasividad y recuperación temprana son de especial relevancia, ya que afectan considerablemente a la calidad de vida de estos pacientes.
En usuarios de bajo riesgo, los artículos estudiados prueban que ambas intervenciones son comparables, por lo que la elección entre una u otra debe considerarse de forma individualizada considerando comorbilidades, preferencias del paciente y disponibilidad del procedimiento, así como siguiendo los requisitos de cada centro.
Un aspecto que ha cobrado importancia en los últimos años es la preferencia del paciente. Numerosos estudios cualitativos muestran que los usuarios valoran especialmente la recuperación funcional temprana, la menor estancia hospitalaria y la posibilidad de evitar cirugía mayor. Además, en entornos rurales o con acceso limitado a cuidados postoperatorios intensivos, TAVI puede ser la opción más conveniente. Aun así, se insiste en la necesidad de un abordaje multidisciplinar (cardiólogo, cirujano, anestesista, geriatra) para seleccionar de manera óptima la intervención más adecuada para cada persona, teniendo en cuenta no solo la anatomía valvular, sino también factores funcionales, sociales y emocionales.
CONCLUSIÓN
TAVI constituye una alternativa válida y efectiva frente a la cirugía tradicional en el manejo de la estenosis aórtica severa, siendo la opción de preferencia en pacientes con limitaciones para la cirugía convencional.
Se recomienda seguir actualizando los protocolos clínicos conforme avanza la evidencia y realizar estudios de seguimiento a largo plazo que permitan valorar la durabilidad de las válvulas percutáneas. La decisión final sobre la técnica a emplear debe basarse en una evaluación integral del paciente, siempre centrada en el equilibrio entre seguridad, efectividad clínica y calidad de vida posterior.
BIBLIOGRAFÍA
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- Siontis GC, Overtchouk P, Cahill TJ, et al. Transcatheter aortic valve implantation vs. surgical aortic valve replacement for treatment of severe aortic stenosis: a meta-analysis. Eur Heart J. 2019;40(38):3143–53.