AUTORES
- Javier Sánchez Núñez. Enfermero Centro de Salud de Épila. Zaragoza, España.
- Elena Pilar Herrero Martín. Enfermera en C.S. Épila. Zaragoza, España.
- Maria Sánchez Rodríguez. Enfermera en C.S. Univérsitas. Zaragoza, España.
- María Paredes Serrano. Enfermera Especialista en Familiar Comunitaria. C.S. Épila. Zaragoza, España.
- Patricia Alconchel Echeverría. Enfermera en C.S. Alhama de Aragón. Zaragoza, España.
RESUMEN
Los efectos beneficiosos de la miel son conocidos desde la antigüedad y ha sido utilizada por su alto valor nutritivo y medicinal, siendo redescubierta por la medicina moderna en el tratamiento de heridas infectadas. Recientes estudios resaltan su implicación en el proceso fisiológico de reparación tisular del tejido dañado. Esta revisión de los estudios existentes abarca los beneficios de la misma desde su efecto antibacteriano, antioxidante, antinflamatorio sus propiedades físicas y de desbridamiento, realizando su acción a lo largo de todas las etapas del proceso morfofisiológico de reparación tisular logrando acelerar la cicatrización de las heridas.
PALABRAS CLAVE
heridas, cicatrización, miel.
ABSTRACT
The beneficial effects of honey have been known since ancient times and it has been used for its high nutritional and medicinal value, being rediscovered by modern medicine in the treatment of infected wounds. Recent studies highlight its involvement in the physiological process of repairing damaged tissue. This review of existing studies covers its benefits from its antibacterial, antioxidant, anti-inflammatory effects, its physical and debriding properties, carrying out its action throughout all stages of the morphophysiological process of tissue repair, thus accelerating wound healing.
KEY WORDS
Wounds, cicatrizacion, honey.
DESARROLLO DEL TEMA
La piel es una membrana fibroelástica, considerada la “envoltura viva del cuerpo”; es el órgano más grande del mismo y desempeña un amplio abanico de funciones que van desde la protección frente a agresiones externas, a la termorregulación, la absorción de radiaciones ultravioleta y la producción de vitamina D. Adicionalmente, tiene una importante función de reconocimiento inmunitario, es una eficaz barrera de protección contra macro organismos patógenos, y un potente receptor de estímulos sensoriales1 . Si bien las heridas han acompañado a la humanidad desde siempre y en esta evolución conjunta se han dado muchas formas de enfrentarlas, este proceso biológico, estructurado y conocido puede verse afectado por muchísimos factores y es allí donde se necesitarán coadyuvantes que cambien esta lucha.
En cuanto al tratamiento tópico de las heridas en la piel es frecuente aplicar pomadas que tienen una función antibiótica de amplio espectro. La pomada de aplicación tópica más utilizada es la crema estéril de sulfadiazina argéntica al 1 % (Flammazine®, Silvederma®), seguida de la pomada con nitrofurazona 0.2% (Furacín®) así como los geles de povidona yodada (Betadine Gel®). Otros tratamientos son apósitos hidrocoloides, hidrogeles, espumas, apósitos de plata alginatos, hidrofibras , y otros que mantengan un ambiente aséptico y que favorezca la cicatrización2,3 .
Entre los tratamientos tradicionales, así como menos convencionales, se encuentra la miel, apis melífera, cuyos efectos beneficiosos son conocidos desde hace milenios y ha sido utilizada ya en la antigüedad por su valor nutritivo y medicinal. Su uso médico era conocido ya por los sumerios en Mesopotamia, Asirios, egipcios, chinos, griegos y romanos ya la empleaban en tratamiento tópico de las heridas. En los papiros de Eberts y Smith, que datan del 1500 A.C. ya se aconsejaba tratar con miel las heridas. Hipócrates, en su obra “consideraciones sobre el tratamiento de heridas”, recomienda curarlas con miel4,5.
En cuanto a la composición de la miel es una solución azucarada viscosa que contiene fundamentalmente un 75-79% de azúcar y un 20% de agua. De los azúcares mayoritarios un 30% es de glucosa y un 40% de fructosa y en menos cantidad sacarosa, maltosa y otros azúcares complejos. Otros componentes son las vitaminas del complejo B y C, proteínas, minerales, sustancias inhibidoras de gérmenes (germicida e inhibina), antioxidantes (flavonoides, ácido ascórbico y selenio), ácidos orgánicos (siendo el ácido Glucurónico el más abundante) responsables de su pH bajo entre 3.5 y 6 aproximadamente; así como enzimas (invertasa, diastasa, catalasa y glucosa oxidasa), que juegan un papel importante en las propiedades curativas de la miel6,7,8.
Dentro de sus efectos beneficiosos se encuentran los siguientes:
Efecto antimicrobiano: aun estando la miel diluida, la acción antibacteriana es 1.000 veces más concentrada que los antisépticos de uso común gracias a su alto contenido en azúcar y su efecto osmótico que dificultan el crecimiento microbiano, por lo tanto promueve la curación sin efectos adversos7,8,9,10-11. De esta forma la miel es efectiva frete a bacterias gram positivas y gram negativas, aerobias y anaerobias incluyendo algunas cepas multirresistentes a antibióticos7,8. Las acciones antimicrobianas indirectas incluyen aumento en la producción de linfocitos, anticuerpos, citoquinas y el fortalecimiento del propio sistema inmunológico.
Desbridamiento autolítico y desodorización: La rápida desodorización de las heridas se debe a que la miel es una fuente rica en glucosa que las bacterias metabolizan produciendo ácido láctico (metabolito no oloroso)10 11.Por otra parte, el fácil desbridamiento auto lítico es debido a su acción osmótica, que disminuye el edema creando un ambiente húmedo mediante la extracción de líquido linfático de los tejidos9,10-11.
Actividad antioxidante: La actividad antioxidante intrínseca de la miel, incluyen la inactivación y la supresión de radicales de oxígeno libre por los fagocitos en los tejidos inflamados y disminución del estrés oxidativo por la injuria térmica mediante el control de los radicales libres que se forman en la quemadura de la herida. La supresión de radicales libres, inhibe a los fibroblastos y conduce a una reducción de la fibrosis y cicatrización hipertrófica. La miel al producir peróxido de hidrógeno demostraron ser inhibidores de la producción de ROS por células monocíticas (MM6)12.
Actividad antiinflamatoria: el mecanismo por el cual se reduce la inflamación está relacionado con los antioxidantes de la miel los cuales limpian los radicales libres producidos en la etapa inflamatoria, disminuyendo el estrés oxidativo y por tanto el proceso inflamatorio. Además, la miel reduce los niveles de prostaglandinas (principal sustancia favorecedora de la inflamación), que junto con la eliminación de bacterias infecciosas que estimulan la respuesta infamatoria, produce una disminución de la inflamación9,10-11.
Propiedades antivirales: Sólo existe en la actualidad un ensayo sobre el uso de miel en lesiones herpéticas (labiales y genitales) que mostró que la aplicación tópica de miel tuvo mejores resultados, sin efectos secundarios y fue efectivo frente all manejo del dolor y otros signos y síntomas. Sin embargo, hay una escasez de investigación con respecto a las propiedades antivirales de la miel7.
Actividad estimulante del crecimiento del tejido de granulación, epitelización y angiogénesis: El efecto cicatrizante de la miel es debido al resultado combinado de la creación de un ambiente húmedo (favoreciendo la multiplicación celular), del desbridamiento del tejido necrótico y desvitalizado, la absorción del edema, la promoción de la granulación y epitelización y sus propiedades bactericidas y fungicidas. Además, su acidez provoca una mayor oxigenación de la sangre, lo que favorece la reparación tisular7,8 ,9,10-11.
En este artículo se destacan algunas investigaciones que evidencian las propiedades terapéuticas del uso de la miel en la curación de las heridas y sus mecanismos de acción. Es un agente terapéutico que no provoca daño en el tejido al no adherirse, así como crear una barrera y un ambiente local húmedo que favorece el desbridamiento y eliminando el tejido necrótico favoreciendo la cicatrización de heridas. Tiene una acción antibacteriana natural, actividad antioxidante, antinflamatoria y de desbridamiento, así como estimulante del crecimiento de tejido de granulación, epitelización y angiogénesis actuando todas ellas en común para lograr una cicatrización completa de la herida. Por todas estas razones, podemos concluir que la miel es un buen agente tópico para el tratamiento de las heridas, ya que no produce efectos adversos y es de bajo costo y fácil acceso a la población.
BIBLIOGRAFÍA
- Baum C, Arpey C. Cicatrización normal de heridas cutáneas: correlación clínica con eventos celulares y moleculares. Cirugía Dermatológica. 2020; 31(6): p. 8.
- Cabello Jaime R, Del Cubo Arroyo J, Gálvez Esquinas MJ, García Díaz FJ, Martín Montañez E, Molina Alonso JM, et al. Manejo del paciente con deterioro de la integridad cutánea. Consejería de Salud. 2007: 132-136
- Jiménez García JF, Barroso Vázquez M, De Haro Fernández F, Hernández López MT. Guía de práctica clínica para la prevención y cuidados de las úlceras arteriales. Servicio Andaluz de Salud. 2009: 37-41
- Eteraf-Oskouei, T. & Najafi, M. Traditional and modern uses of natural honey in human diseases: A review. Iran J. Basic Med. Sci., 2013 16(6):731-42,
- Zbuchea, A. Up-to-date use of honey for burns treatment. Ann. Burns Fire Disasters, 2014; 27(1):22-30.
- Jull AB, Cullum N, Dumville JC, Westby MJ, Deshpande S, Walker N. Honey as a topical treatmente for wounds. The Cochrane Library Internet. 2015 Mar citado 17 Feb 2018 6(3). Disponible en:
- Mengarelli RH, Bilevich E, Belatti A, Gorosito S. Agentes tópicos tradicionales utilizados para la cura de heridas ¿mito o verdad?. Act Terap Dermatol. 2013; 36: 101
- Bitter CC, Erickson TB. Management of Burn Injuries in the Wilderness: Lessons from Low-Resource Setting. Wilderness & environmental medicine. 2016; 27: 519-525.
- Schencke C, Vásquez B, Sandoval C, Del Sol M. El rol de la miel en los procesos morfofisiológicos de reparación de heridas. Int J Morphol. 2016; 34: 385-395.
- Molan PC. The evidence and the rationale for the use of honey as a wound dressing. Wound practice and research. 2011; 19(4): 204- 220.
- Haynes JS, Callaghan R. Properties of honey: its mode of action and clinical outcomes. Wounds UK. 2011; 7(1): 50-57.
- Tonks, A.; Cooper, R. A.; Price, A. J.; Molan, P. C. & Jones, K. P. Stimulation of TNF-alpha release in monocytes by honey.Cytokine, 2001; 14(4):2-240