El ejercicio físico como herramienta para la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad

10 julio 2026

 

AUTORES

  1. Patricia Alconchel Echeverría. Enfermera en CS Alhama de Aragón. Zaragoza, España.
  2. Javier Sánchez Núñez. Enfermero en CS Épila. Zaragoza, España.
  3. Elena Pilar Herrero Martín. Enfermera en CS Épila. Zaragoza, España.
  4. María Sánchez Rodríguez. Enfermera en CS Univérsitas. Zaragoza, España.
  5. María Paredes Serrano. Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria en CS Delicias Norte. Zaragoza, España.

RESUMEN

El ejercicio físico constituye uno de los principales factores protectores de la salud y tiene un papel imprescindible en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles. En las últimas décadas, múltiples investigaciones han evidenciado que la práctica regular de actividad física mejora la salud cardiovascular, metabólica, musculoesquelética y mental, además de mejorar la calidad y esperanza de vida. El objetivo del artículo es examinar los efectos del ejercicio físico sobre la salud integral y destacar su importancia como estrategia preventiva dentro del marco de la salud pública. Se realizó una revisión bibliográfica de artículos científicos publicados en bases de datos como PubMed, Scielo y Google Scholar. Los resultados esclarecen que la actividad física regular disminuye significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y trastornos psicológicos como ansiedad y depresión. Asimismo, se observó que el sedentarismo constituye un factor de riesgo importante asociado al aumento de mortalidad prematura. Es por esto que promulgar la realización de ejercicio físico debe considerarse una prioridad sanitaria y educativa, con el objetivo de implantar hábitos activos desde temprana edad que ayuden a mejorar el bienestar físico y mental de la población.

PALABRAS CLAVE

Ejercicio físico, salud, actividad física, prevención, enfermedades crónicas.

ABSTRACT

Physical exercise is one of the main protective factors for health and plays an essential role in the prevention of chronic non-communicable diseases. In recent decades, numerous studies have shown that regular physical activity improves cardiovascular, metabolic, musculoskeletal, and mental health, as well as improving quality of life and life expectancy. The aim of this article is to examine the effects of physical exercise on overall health and highlight its importance as a preventive strategy within the framework of public health. A literature review was conducted of scientific articles published in databases such as PubMed, SciELO, and Google Scholar. The results clarify that regular physical activity significantly reduces the risk of cardiovascular disease, obesity, type 2 diabetes mellitus, hypertension, and psychological disorders such as anxiety and depression. Furthermore, it was observed that sedentary behavior is a significant risk factor associated with increased premature mortality. Therefore, promoting physical exercise should be considered a health and educational priority, with the goal of establishing active habits from an early age that help improve the physical and mental well-being of the population.

KEY WORDS

Physical exercise, health, physical activity, prevention, chronic diseases.

INTRODUCCIÓN

La salud es entendida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad1. Dentro de los factores que contribuyen al mantenimiento de una buena salud, el ejercicio físico ocupa un lugar prioritario debido a sus beneficios fisiológicos y psicológicos2.

En la actualidad, el sedentarismo está considerado como uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial. Los cambios en los estilos de vida y la disminución de actividades físicas cotidianas han favorecido el incremento de enfermedades crónicas no transmisibles, como obesidad, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y enfermedades cardiovasculares3,4. Según la OMS, la inactividad física se encuentra entre los principales factores de riesgo de mortalidad global5.

Diversos estudios científicos han demostrado que practicar ejercicio físico regularmente produce adaptaciones positivas en el organismo6. A nivel cardiovascular, mejora la circulación sanguínea, disminuye la presión arterial y favorece el funcionamiento cardíaco7. En el ámbito metabólico, contribuye al control del peso corporal y mejora la sensibilidad a la insulina. Asimismo, el ejercicio tiene efectos positivos sobre la salud mental, reduciendo síntomas de ansiedad, estrés y depresión8,9.

Además de sus beneficios individuales, el ejercicio físico posee una importante dimensión social y preventiva. La promoción de hábitos saludables desde la infancia y adolescencia permite disminuir el riesgo de enfermedades en la edad adulta y reduce el costo asociado a los sistemas sanitarios10. Diferentes organizaciones internacionales recomiendan la práctica de al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada en adultos1,5.

Es por todo esto que analizar el impacto del ejercicio físico sobre la salud y comprender su relevancia como herramienta preventiva y terapéutica conlleva una gran relevancia.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Analizar el efecto del ejercicio físico en la salud integral de la población general y su papel en la prevención de enfermedades.

Objetivos específicos:

  1. Identificar los principales beneficios fisiológicos y psicológicos del ejercicio físico.
  2. Describir la relación entre actividad física y prevención de enfermedades.
  3. Analizar la importancia de promover hábitos de vida activos en la población.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica de carácter descriptivo. La búsqueda se llevó a cabo en diferentes bases de datos científicas como son PubMed, Scielo, Google académico y Elsevier.

Se utilizaron palabras clave como “ejercicio físico”, “actividad física”, “salud”, “prevención de enfermedades” y “actividad física y salud mental”, tanto en español como en inglés. Dentro de los criterios de inclusión destacan artículos científicos, revisiones sistemáticas y documentos oficiales publicados entre 2010 y 2025 en relación con los efectos del ejercicio físico sobre la salud.

Finalmente se seleccionaron los artículos más relevantes y con mayor evidencia científica, analizando sus principales hallazgos y contribuciones al tema de estudio.

 

DESARROLLO

La literatura científica nos evidencia que el ejercicio físico constituye una de las herramientas más eficaces para la promoción de la salud y prevención de enfermedades crónicas5. Diversos autores coinciden en que la práctica regular de actividad física genera beneficios significativos tanto a nivel físico como psicológico11.

En relación con la salud cardiovascular, el ejercicio aeróbico ayuda a disminuir la presión arterial, mejorar la circulación sanguínea y reducir los niveles de colesterol LDL12. Esto reduce de forma considerable el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte a nivel mundial4.

De igual forma, el ejercicio físico desempeña un papel importante en la prevención y tratamiento de la obesidad. La actividad física incrementa el gasto energético, favorece la pérdida de grasa corporal y contribuye al mantenimiento de un peso saludable. Además, mejora la sensibilidad a la insulina y reduce el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 26 .

Desde el punto de vista musculoesquelético, practicar regularmente ejercicio físico fortalece músculos y huesos, previniendo enfermedades como osteoporosis y sarcopenia, especialmente en adultos mayores. También mejora la movilidad articular, la coordinación y el equilibrio corporal9.

En cuanto a la salud mental, numerosos estudios demuestran que el ejercicio físico reduce los niveles de estrés, ansiedad y depresión gracias a la liberación de endorfinas y neurotransmisores relacionados con el bienestar emocional. Además, mejora la autoestima, la calidad del sueño y las funciones cognitivas11.

Sin embargo, a pesar de la amplia evidencia científica sobre sus beneficios, el sedentarismo continúa teniendo una prevalencia significativamente elevada.. El uso excesivo de tecnologías, jornadas laborales extensas y falta de educación en hábitos saludables son varios de los factores que contribuyen a la disminución de la actividad física en la población10.

Es por ello que resulta indispensable implementar políticas públicas orientadas a promover estilos de vida activos y saludables a través de programas educativos, actividades recreativas y campañas de concienciación. Las instituciones educativas también ejercen un papel fundamental en la formación de hábitos saludables desde edades tempranas6,7.

 

CONCLUSIONES

En conclusión, el ejercicio físico representa un componente esencial para mantener una buena salud y prevenir enfermedades crónicas. Su práctica regular no solo mejora el funcionamiento físico del organismo, sino que también favorece el bienestar psicológico y social. Promover la actividad física debe constituir una prioridad dentro de las estrategias de salud pública, fomentando hábitos activos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población11,12.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Global recommendations on physical activity for health. Geneva: WHO; 2010. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789241599979
  2. Warburton DER, Nicol CW, Bredin SSD. Health benefits of physical activity: the evidence. CMAJ. 2006;174(6):801-9. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1402378/
  3. Booth FW, Roberts CK, Laye MJ. Lack of exercise is a major cause of chronic diseases. Compr Physiol. 2012;2(2):1143-211. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4241367/
  4. Lee IM, Shiroma EJ, Lobelo F, Puska P, Blair SN, Katzmarzyk PT. Effect of physical inactivity on major non-communicable diseases worldwide. Lancet. 2012;380(9838):219-29. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22818936/
  5. Organización Mundial de la Salud. Actividad física. Ginebra: OMS; 2022. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
  6. Pedersen BK, Saltin B. Exercise as medicine – evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases. Scand J Med Sci Sports. 2015;25 Suppl 3:1-72. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26606383/
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  8. Biddle SJH, Asare M. Physical activity and mental health in children and adolescents. Br J Sports Med. 2011;45(11):886-95. Disponible en: https://bjsm.bmj.com/content/45/11/886
  9. Penedo FJ, Dahn JR. Exercise and well-being: a review of mental and physical health benefits. Curr Opin Psychiatry. 2005;18(2):189-93. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16639173/
  10. Dishman RK, Heath GW, Lee IM. Physical Activity Epidemiology. 2nd ed. Champaign: Human Kinetics; 2013. Disponible en: https://us.humankinetics.com/products/physical-activity-epidemiology-2nd-edition
  11. Guthold R, Stevens GA, Riley LM, Bull FC. Worldwide trends in insufficient physical activity. Lancet Glob Health. 2018;6(10). Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30193830/
  12. Blair SN, Morris JN. Healthy hearts and the universal benefits of being physically active. Ann Epidemiol. 2009;19(4):253-6. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19344864/

 

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