AUTORES
- Ylenia Caballero Casanova. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Irene Arner Dobón. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Mario Soro Arroyo. Técnico en Imagen para Diagnóstico y Medicina Nuclear del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Jorge Bárcena Ferruz. Técnico de Laboratorio Clínico y Biomédico del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Susana Serrano Gaspar. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
- María Paz Arroyo Clemente. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
La salud bucodental infantil constituye un componente esencial de la salud general y del bienestar durante el crecimiento y el desarrollo. La caries dental continúa siendo la enfermedad crónica más prevalente en la población pediátrica mundial, pese a tratarse de una patología prevenible mediante intervenciones de promoción de la salud y educación sanitaria1. La Enfermería desempeña un papel estratégico en este ámbito gracias a su contacto continuado con niños y familias desde el nacimiento y durante el seguimiento del programa de salud infantil.
Se realizó una revisión narrativa mediante búsqueda bibliográfica en PubMed/MEDLINE y Cochrane Library, complementada con documentos publicados por la Organización Mundial de la Salud y sociedades científicas internacionales. Se seleccionaron revisiones sistemáticas, guías clínicas y documentos de consenso relacionados con la salud bucodental infantil y las intervenciones preventivas desarrolladas desde el ámbito enfermero.
La evidencia disponible muestra que las intervenciones lideradas por Enfermería mejoran el conocimiento de las familias, favorecen la instauración precoz de hábitos de higiene oral, promueven una alimentación saludable, incrementa el uso adecuado del flúor y facilitan la detección temprana de factores de riesgo2,3. La incorporación de estas actuaciones dentro de los programas de salud infantil contribuye a disminuir la incidencia de caries y otras enfermedades bucodentales.
Se concluye que la Enfermería constituye un agente fundamental en la promoción de la salud bucodental infantil. El fortalecimiento de la formación específica y la integración de estrategias preventivas basadas en la evidencia pueden contribuir a mejorar la salud oral de la población infantil y reducir la carga de enfermedad prevenible.
PALABRAS CLAVE
Enfermería, salud bucodental, promoción de la salud, infancia, caries dental.
ABSTRACT
Background: Children’s oral health is an essential component of overall health and well-being. Dental caries remains the most prevalent chronic disease in childhood despite being largely preventable through health promotion and educational interventions.
Objective: To analyse the available scientific evidence regarding the role of nursing in promoting children’s oral health and to review the main preventive interventions implemented in primary healthcare.
Methods: A narrative review was conducted using PubMed/MEDLINE and the Cochrane Library, complemented by publications from the World Health Organization and international scientific societies.
Results: Nurse-led interventions improve parental knowledge, promote healthy oral hygiene habits, encourage healthy nutrition, support appropriate fluoride use and facilitate early identification of oral health risk factors.
Conclusions: Nursing professionals play a key role in children’s oral health promotion and should be actively involved in preventive programmes from the earliest stages of life.
KEY WORDS
Nursing, oral health, health promotion, child, dental caries.
INTRODUCCIÓN
La salud bucodental constituye una parte inseparable de la salud general y representa un componente esencial del bienestar físico, psicológico y social. La Organización Mundial de la Salud reconoce las enfermedades bucodentales como uno de los principales problemas de salud pública debido a su elevada prevalencia y a las importantes repercusiones que generan sobre la calidad de vida de la población1.
Entre todas ellas, la caries dental continúa siendo la enfermedad crónica más frecuente durante la infancia. El Global Oral Health Status Report estima que la caries no tratada en dentición temporal afecta aproximadamente a 514 millones de niños en todo el mundo1. Además del dolor y las infecciones, esta enfermedad puede ocasionar dificultades para la alimentación, alteraciones del sueño, disminución del rendimiento escolar y un importante impacto emocional tanto para el niño como para su familia4.
La etiología de la caries es multifactorial y responde a la interacción entre microorganismos del biofilm oral, el consumo frecuente de azúcares fermentables, la susceptibilidad individual y diversos determinantes sociales relacionados con el acceso a la atención sanitaria y los hábitos de vida2. La evidencia científica demuestra que la mayoría de estos factores son modificables mediante intervenciones preventivas desarrolladas desde edades tempranas3.
Durante los primeros años de vida se establecen la mayor parte de los hábitos relacionados con la higiene oral y la alimentación. Por este motivo, las estrategias de promoción de la salud dirigidas a niños y familias representan una oportunidad para reducir la aparición de enfermedades bucodentales antes de que se desarrollen lesiones irreversibles5.
En este contexto, la Enfermería desempeña un papel especialmente relevante. El seguimiento continuado realizado durante los controles del programa del niño sano permite establecer una relación terapéutica con las familias, identificar factores de riesgo, proporcionar educación sanitaria y reforzar conductas preventivas adaptadas a cada etapa del desarrollo infantil6.
Las revisiones sistemáticas publicadas durante los últimos años muestran que las intervenciones desarrolladas por profesionales de Enfermería mejoran significativamente los conocimientos parentales, incrementan la frecuencia del cepillado dental, favorecen la utilización adecuada de dentífricos fluorados y facilitan la incorporación de hábitos alimentarios más saludables6,7. Asimismo, la integración de la promoción de la salud bucodental dentro de Atención Primaria favorece una atención más equitativa y contribuye a disminuir las desigualdades sociales relacionadas con la enfermedad oral8.
A pesar de ello, la implantación de estas actuaciones continúa siendo heterogénea entre distintos sistemas sanitarios y depende, entre otros factores, de la formación específica de los profesionales, la existencia de protocolos consensuados y la coordinación con los servicios de Odontología6.
Por todo ello, resulta de interés revisar la evidencia científica disponible acerca del papel de la Enfermería en la promoción de la salud bucodental infantil y analizar aquellas intervenciones preventivas que han demostrado mayor efectividad para su incorporación a la práctica clínica.
OBJETIVO
Objetivo general:
Analizar la evidencia científica disponible sobre el papel desempeñado por la Enfermería en la promoción de la salud bucodental infantil y revisar las principales intervenciones preventivas aplicables desde Atención Primaria.
Objetivos específicos:
• Analizar las estrategias de educación para la salud desarrolladas por Enfermería en población infantil.
• Revisar la evidencia sobre las intervenciones preventivas dirigidas a disminuir la incidencia de caries.
• Describir el papel de la Enfermería en la adquisición de hábitos saludables relacionados con la higiene oral y la alimentación.
• Analizar la importancia de la coordinación interdisciplinar en la prevención de las enfermedades bucodentales infantiles.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica con el objetivo de sintetizar la evidencia disponible acerca del papel de la Enfermería en la promoción de la salud bucodental infantil y analizar las principales intervenciones preventivas desarrolladas desde Atención Primaria.
La búsqueda bibliográfica se efectuó entre enero y marzo de 2026 en las bases de datos PubMed/MEDLINE y Cochrane Library, complementándose con la consulta de documentos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y guías de práctica clínica elaboradas por sociedades científicas internacionales de referencia en odontología pediátrica.
Para la estrategia de búsqueda se utilizaron los descriptores MeSH “Nursing”, “Oral Health”, “Child”, “Dental Caries”, “Primary Health Care”, “Health Education” y “Prevention”, combinados mediante operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos, estudios observacionales, documentos de consenso y guías clínicas publicados en español o inglés, centrados en población infantil y relacionados con la promoción de la salud bucodental o con intervenciones preventivas desarrolladas por profesionales sanitarios. Se excluyeron aquellos estudios dirigidos exclusivamente a población adulta, trabajos centrados en tratamientos restauradores sin relación con la prevención primaria y publicaciones sin acceso al texto completo.
La información seleccionada fue analizada de forma narrativa, organizando los resultados en bloques temáticos relacionados con la epidemiología de la enfermedad, el papel de la Enfermería, las intervenciones preventivas y los retos actuales para la integración de la salud bucodental dentro de la práctica clínica.
DESARROLLO
La salud bucodental infantil como prioridad de salud pública:
Las enfermedades bucodentales representan uno de los problemas de salud no transmisibles con mayor impacto sobre la población mundial. Su elevada prevalencia, el importante coste sanitario asociado y las repercusiones funcionales, psicológicas y sociales que producen han llevado a la Organización Mundial de la Salud a considerar la salud oral una prioridad dentro de las estrategias internacionales de salud pública1.
Entre estas patologías, la caries dental continúa ocupando el primer lugar durante la infancia. Se estima que más de quinientos millones de niños presentan caries no tratada en dentición temporal, cifra que pone de manifiesto la magnitud del problema y la necesidad de fortalecer las estrategias preventivas desde edades tempranas1.
Aunque la caries es una enfermedad multifactorial, la evidencia científica coincide en que su aparición depende fundamentalmente de factores modificables relacionados con el comportamiento y el entorno. La presencia de biofilm dental, la exposición frecuente a azúcares libres, una higiene oral insuficiente y la falta de exposición adecuada al flúor constituyen los principales factores de riesgo sobre los que pueden actuar las intervenciones preventivas3,4.
A estos factores se añaden los determinantes sociales de la salud. Diversos estudios han demostrado que la enfermedad bucodental presenta una distribución desigual, afectando con mayor frecuencia a niños pertenecientes a familias con menor nivel socioeconómico, menor nivel educativo o dificultades de acceso a los servicios sanitarios8. Estas diferencias comienzan a observarse desde edades muy tempranas y tienden a perpetuarse durante la vida adulta si no se desarrollan estrategias preventivas eficaces.
Más allá de la afectación dentaria, la caries infantil puede ocasionar dolor persistente, infecciones recurrentes, dificultades para la alimentación, alteraciones del sueño y limitaciones en el rendimiento escolar. Asimismo, incrementa la utilización de recursos sanitarios y genera un importante impacto emocional y económico para las familias2.
La prevención constituye, por tanto, la estrategia más eficiente para disminuir la carga de enfermedad. En comparación con los tratamientos restauradores, las intervenciones educativas presentan un menor coste, mayor accesibilidad y un efecto mantenido cuando consiguen modificar hábitos relacionados con la higiene oral y la alimentación4.
El papel de la Enfermería en la promoción de la salud bucodental:
La promoción de la salud constituye una competencia inherente al ejercicio profesional de la Enfermería. En el ámbito pediátrico, esta función adquiere especial relevancia debido al contacto continuado que mantienen las enfermeras con los niños y sus familias desde el nacimiento hasta la adolescencia, especialmente a través de los programas de seguimiento del niño sano6.
La Atención Primaria ofrece múltiples oportunidades para incorporar actividades preventivas relacionadas con la salud oral. Cada revisión permite evaluar hábitos de higiene, alimentación, utilización de flúor y asistencia a revisiones odontológicas, facilitando además la detección precoz de factores de riesgo y el refuerzo de conductas saludables.
Las revisiones sistemáticas publicadas durante la última década muestran que las intervenciones desarrolladas por Enfermería consiguen mejorar significativamente los conocimientos de los cuidadores respecto a la prevención de la caries y favorecen una mayor adherencia a las recomendaciones preventivas6,7. Estas actuaciones resultan especialmente eficaces cuando comienzan durante el embarazo o el primer año de vida, momento en el que las familias presentan una mayor receptividad hacia los consejos relacionados con la salud infantil.
El papel de la Enfermería no se limita a transmitir información. La educación sanitaria requiere adaptar las recomendaciones a las características culturales, sociales y económicas de cada familia, favoreciendo la participación activa de los cuidadores en la toma de decisiones relacionadas con la salud de sus hijos. Este enfoque centrado en la persona incrementa la probabilidad de mantener cambios conductuales estables a largo plazo.
Asimismo, la Enfermería desempeña un papel fundamental como elemento de coordinación entre los distintos niveles asistenciales. La identificación precoz de niños con mayor riesgo de enfermedad bucodental facilita la derivación oportuna al profesional de Odontología y contribuye a mejorar la continuidad asistencial dentro de un modelo multidisciplinar orientado a la prevención9.
En los últimos años, diversos organismos internacionales han destacado la necesidad de integrar de manera efectiva la salud bucodental dentro de la Atención Primaria. Este cambio de paradigma supone una oportunidad para reforzar el liderazgo de la Enfermería en el desarrollo de programas preventivos dirigidos a disminuir la carga mundial de enfermedad oral y reducir las desigualdades en salud1.
Intervenciones enfermeras basadas en la evidencia para la promoción de la salud bucodental infantil:
La promoción de la salud bucodental constituye uno de los ámbitos donde la Enfermería puede generar un mayor impacto mediante intervenciones preventivas sencillas, continuadas y adaptadas a las necesidades de cada familia. La evidencia científica coincide en que las actuaciones desarrolladas desde Atención Primaria son más eficaces cuando se inician precozmente, se mantienen a lo largo del seguimiento infantil y combinan educación sanitaria, acompañamiento familiar y detección temprana de factores de riesgo6,7.
Educación para la salud dirigida a padres y cuidadores:
La familia representa el principal entorno de aprendizaje durante la infancia y, por tanto, el escenario donde se consolidan los hábitos relacionados con la salud oral. La educación sanitaria desarrollada por Enfermería debe orientarse no solo a transmitir conocimientos, sino también a facilitar cambios de comportamiento que puedan mantenerse a largo plazo10.
Las revisiones sistemáticas disponibles muestran que las intervenciones educativas dirigidas a padres y cuidadores incrementan significativamente los conocimientos sobre prevención de la caries, mejoran la frecuencia del cepillado dental y favorecen una utilización más adecuada de los dentífricos fluorados7. Estas intervenciones resultan especialmente eficaces cuando comienzan durante el embarazo o el primer año de vida, antes de que aparezcan hábitos difíciles de modificar.
La consulta enfermera ofrece un contexto idóneo para abordar aspectos relacionados con la higiene oral, la alimentación, la erupción dentaria y la prevención de hábitos perjudiciales. El empleo de un lenguaje comprensible, la demostración práctica de las técnicas de cepillado y la resolución individualizada de dudas contribuyen a mejorar la adherencia familiar a las recomendaciones preventivas.
Además, diferentes estudios destacan la utilidad de estrategias como la entrevista motivacional para favorecer cambios conductuales sostenidos, especialmente en familias con mayor riesgo social o con antecedentes de enfermedad bucodental precoz10.
Promoción de hábitos adecuados de higiene oral:
La instauración temprana de una correcta higiene oral constituye una de las medidas preventivas más eficaces frente a la caries infantil. Las recomendaciones internacionales coinciden en iniciar el cepillado desde la erupción del primer diente temporal utilizando un cepillo adecuado a la edad y una pasta dentífrica fluorada en la cantidad recomendada7.
Durante las revisiones del programa de salud infantil, la Enfermería debe enseñar la técnica de cepillado, insistiendo en la necesidad de realizarlo dos veces al día y, especialmente, antes del descanso nocturno. La supervisión por parte de un adulto continúa siendo necesaria durante los primeros años de vida debido a que la destreza manual del niño todavía no garantiza una eliminación eficaz de la placa bacteriana7.
No basta con explicar la técnica; resulta igualmente importante ayudar a las familias a integrar el cepillado dentro de la rutina diaria. La repetición de mensajes preventivos en las diferentes revisiones, junto con el refuerzo positivo de los hábitos correctamente instaurados, mejora la adherencia y facilita que la higiene oral se consolide como un comportamiento habitual.
Alimentación saludable como estrategia preventiva:
La relación entre alimentación y salud bucodental se encuentra ampliamente documentada. El consumo frecuente de azúcares libres favorece el desarrollo de un biofilm cariogénico capaz de producir ácidos responsables de la desmineralización del esmalte dental4.
La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de azúcares libres a menos del 10 % de la ingesta energética diaria y señala beneficios adicionales cuando dicho consumo se reduce por debajo del 5 %4.
Desde la consulta de Enfermería resulta prioritario promover patrones alimentarios saludables basados en alimentos frescos, agua como bebida principal y reducción del consumo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados. Más que prohibir determinados alimentos, la educación sanitaria debe centrarse en disminuir la frecuencia de exposición a los azúcares y fomentar alternativas saludables adaptadas a las preferencias familiares.
Asimismo, la promoción de la lactancia materna forma parte de las competencias habituales de Enfermería y debe integrarse dentro de una estrategia global de alimentación saludable, proporcionando recomendaciones individualizadas sobre higiene oral conforme aparece la dentición temporal.
Utilización del flúor:
El flúor continúa siendo una de las medidas preventivas con mayor respaldo científico para disminuir la incidencia de caries dental. Su mecanismo de acción favorece la remineralización del esmalte, aumenta su resistencia frente a los ataques ácidos e interfiere en el metabolismo bacteriano del biofilm oral8.
La evidencia disponible respalda la utilización de dentífricos fluorados desde la erupción del primer diente, ajustando la cantidad empleada a la edad del niño y manteniendo la supervisión de un adulto para evitar la ingestión excesiva de pasta dentífrica8.
Las recomendaciones sobre el uso del flúor generan con frecuencia dudas entre los cuidadores. En este contexto, la Enfermería desempeña un papel esencial proporcionando información basada en la evidencia, aclarando falsas creencias y adaptando las recomendaciones al riesgo individual de caries y a las características de cada familia.
Detección precoz y valoración del riesgo:
Además de desarrollar actividades educativas, la Enfermería participa en la identificación temprana de niños con mayor riesgo de enfermedad bucodental. La valoración realizada durante las revisiones periódicas permite detectar hábitos inadecuados, consumo elevado de azúcares, higiene oral deficiente, antecedentes familiares de caries o lesiones iniciales que requieren valoración odontológica9.
La detección precoz adquiere especial importancia porque permite intervenir antes de que aparezcan lesiones cavitadas, reduciendo la necesidad de tratamientos restauradores y mejorando el pronóstico a largo plazo. Aunque el diagnóstico definitivo corresponde al odontólogo, la observación sistemática realizada por Enfermería durante el seguimiento infantil constituye una oportunidad para identificar signos de alarma y activar los circuitos de derivación establecidos.
La literatura científica también destaca la importancia de valorar el contexto social y familiar del niño. Factores como el nivel educativo de los cuidadores, las dificultades de acceso a la atención odontológica o la presencia de necesidades especiales de salud pueden condicionar el riesgo de enfermedad y justificar intervenciones preventivas más intensivas3,8.
Educación continuada y seguimiento:
La eficacia de las intervenciones preventivas depende, en gran medida, de su continuidad. Las actuaciones aisladas producen mejoras discretas, mientras que los programas estructurados de seguimiento permiten reforzar los conocimientos adquiridos, resolver dificultades y adaptar las recomendaciones conforme evoluciona el niño6.
Por este motivo, la promoción de la salud bucodental no debe entenderse como una actividad puntual, sino como un proceso educativo continuo integrado dentro de la atención enfermera. Cada contacto con la familia representa una oportunidad para consolidar hábitos saludables y prevenir la aparición de enfermedades bucodentales antes de que generen consecuencias clínicas.
Integración de la promoción de la salud bucodental en la práctica enfermera:
La promoción de la salud bucodental alcanza su máxima eficacia cuando se integra de forma sistemática en los programas de seguimiento del niño sano y deja de considerarse una actividad aislada. La Atención Primaria constituye el escenario idóneo para desarrollar este modelo preventivo, ya que permite mantener un contacto periódico con las familias desde el nacimiento y adaptar las intervenciones a cada etapa del desarrollo infantil6.
Las consultas programadas ofrecen oportunidades para reforzar los hábitos de higiene oral, revisar la alimentación, valorar el riesgo individual de caries y resolver las dudas que surgen conforme el niño crece. Esta continuidad asistencial permite que la promoción de la salud bucodental se incorpore de forma natural al resto de actividades preventivas desarrolladas por Enfermería, evitando que la salud oral quede desvinculada de la salud general1.
La integración de estas actuaciones también favorece una atención más equitativa. Las familias con menor nivel socioeconómico o con mayores dificultades para acceder a los servicios odontológicos utilizan con mayor frecuencia la Atención Primaria como puerta de entrada al sistema sanitario. En estos casos, la intervención enfermera adquiere un valor añadido al facilitar información basada en la evidencia, identificar necesidades específicas y orientar la derivación cuando resulta necesaria2,3.
Trabajo multidisciplinar:
La prevención de las enfermedades bucodentales requiere un abordaje coordinado entre los diferentes profesionales implicados en la atención infantil. Aunque el diagnóstico y tratamiento corresponden al profesional de Odontología, la Enfermería desempeña un papel complementario e imprescindible dentro de las estrategias de promoción de la salud9.
La colaboración entre Enfermería, Pediatría, Odontología e Higiene Bucodental favorece la continuidad asistencial y permite ofrecer mensajes preventivos homogéneos a las familias. La existencia de protocolos consensuados facilita la identificación precoz de factores de riesgo, optimiza los criterios de derivación y mejora la coordinación entre niveles asistenciales.
La literatura científica pone de manifiesto que los programas preventivos desarrollados mediante equipos multidisciplinares obtienen mejores resultados que las intervenciones realizadas de forma independiente, especialmente cuando la educación sanitaria comienza durante el embarazo y continúa a lo largo de la infancia7,9.
Barreras actuales:
A pesar del creciente reconocimiento del papel de la Enfermería en la promoción de la salud bucodental, persisten diversos obstáculos que dificultan la incorporación sistemática de estas actividades a la práctica clínica.
Una de las limitaciones más frecuentemente descritas es la formación específica de los profesionales. Aunque la promoción de la salud forma parte de las competencias enfermeras, numerosos estudios señalan que muchos profesionales consideran insuficiente la formación recibida sobre prevención de la caries, utilización del flúor o valoración básica de la salud oral durante sus estudios de grado y formación continuada9.
La elevada carga asistencial constituye otra barrera importante. El tiempo disponible durante las consultas de Atención Primaria obliga con frecuencia a priorizar otros problemas de salud, relegando la educación bucodental a un segundo plano. Sin embargo, la evidencia muestra que intervenciones breves, estructuradas y repetidas en las sucesivas revisiones producen mejoras significativas en los hábitos familiares y pueden integrarse dentro de la práctica habitual sin incrementar de forma relevante la duración de la consulta10.
Por otra parte, las desigualdades sociales continúan condicionando la aparición de enfermedades bucodentales. Los menores pertenecientes a entornos socioeconómicos desfavorecidos presentan mayor prevalencia de caries, menor utilización de servicios preventivos y mayores dificultades para mantener hábitos saludables. En este contexto, la accesibilidad de la Atención Primaria convierte a la Enfermería en un elemento fundamental para reducir inequidades en salud mediante intervenciones preventivas adaptadas a las necesidades de cada familia1,2.
Perspectivas de futuro:
Las recomendaciones internacionales coinciden en que el futuro de la salud bucodental pasa por fortalecer las estrategias preventivas e integrar la promoción de la salud oral dentro de los programas de Atención Primaria1.
Para alcanzar este objetivo resulta necesario potenciar la formación específica de los profesionales de Enfermería, incorporar contenidos relacionados con salud bucodental en los programas docentes y desarrollar protocolos de actuación consensuados que faciliten la práctica clínica.
Asimismo, la utilización de recursos digitales, aplicaciones móviles y materiales educativos basados en la evidencia puede mejorar la comunicación con las familias y reforzar la adherencia a las recomendaciones preventivas. Estas herramientas no sustituyen la intervención enfermera, pero representan un apoyo útil para mantener el seguimiento entre consultas y favorecer la continuidad de los cuidados.
Finalmente, futuras investigaciones deberían centrarse en evaluar el impacto de las intervenciones enfermeras sobre indicadores clínicos a largo plazo, así como analizar estrategias dirigidas a disminuir las desigualdades sociales relacionadas con la salud oral infantil.
CONCLUSIONES
La salud bucodental infantil constituye un componente esencial de la salud integral del niño y representa un ámbito prioritario de actuación para la promoción de la salud. La evidencia científica disponible confirma que la mayoría de las enfermedades bucodentales pueden prevenirse mediante intervenciones dirigidas a modificar hábitos relacionados con la higiene oral, la alimentación y el uso adecuado del flúor.
La Enfermería ocupa una posición privilegiada para desarrollar estas actuaciones gracias a la continuidad asistencial que mantiene con las familias desde el nacimiento y a su papel como referente en educación para la salud. Las intervenciones enfermeras desarrolladas en Atención Primaria contribuyen a mejorar los conocimientos de los cuidadores, favorecer la adquisición de hábitos saludables, identificar precozmente factores de riesgo y facilitar la coordinación con los servicios odontológicos cuando resulta necesario.
Superar las barreras de acceso a medidas preventivas, requiere reforzar la capacitación en salud bucodental, promover el trabajo interdisciplinar e integrar de manera definitiva la prevención oral dentro de los programas de salud infantil.
En conclusión, la promoción de la salud bucodental debe entenderse como una competencia propia de la Enfermería y como una intervención coste-efectiva capaz de mejorar la salud de la población infantil, reducir la incidencia de caries y contribuir al desarrollo de generaciones futuras con mejores hábitos de autocuidado.
BIBLIOGRAFÍA
- World Health Organization. Global oral health status report: towards universal health coverage for oral health by 2030. Geneva: World Health Organization; 2022.
- Peres MA, Macpherson LMD, Weyant RJ, Daly B, Venturelli R, Mathur MR, et al. Oral diseases: a global public health challenge. Lancet. 2019;394(10194):249-260.
- Pitts NB, Baez RJ, Diaz-Guallory C, Donly KJ, Feldens CA, McGrath C, et al. Early Childhood Caries: IAPD Bangkok Declaration. Int J Paediatr Dent. 2019;29(3):384-386.
- Moynihan PJ, Kelly SAM. Effect on caries of restricting sugars intake: systematic review to inform WHO guidelines. J Dent Res. 2014;93(1):8-18.
- Wright JT, Hanson N, Ristic H, Whall CW, Estrich CG, Zentz RR. Fluoride toothpaste efficacy and safety in children younger than 6 years: a systematic review. J Am Dent Assoc. 2014;145(2):182-189.
- Abou El Fadl R, Blair M, Hassounah S. Integrating Maternal and Children’s Oral Health Promotion into Nursing and Midwifery Practice: A Systematic Review. PLoS One. 2016;11(11):e0166760.
- Faisal MR, Mishu MP, Jahangir F, Younes S, Dogar O, Siddiqi K, et al. The effectiveness of behaviour change interventions delivered by non-dental health workers in promoting children’s oral health: a systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2022;17(1):e0262118.
- Watt RG, Daly B, Allison P, Macpherson LMD, Venturelli R, Listl S, et al. Ending the neglect of global oral health: time for radical action. Lancet. 2019;394(10194):261-272.
- American Academy of Pediatric Dentistry. Best Practices: Caries-Risk Assessment and Management for Infants, Children, and Adolescents. Chicago (IL): American Academy of Pediatric Dentistry; última edición disponible.
- American Academy of Pediatric Dentistry. Best Practices: Fluoride Therapy. Chicago (IL): American Academy of Pediatric Dentistry; última edición disponible.