El rol de la enfermería en la cirugía menor. Un análisis monográfico

16 mayo 2024

AUTORES

  1. Ángela Molina Sierra. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. Erica Victoria Delgado Hynes. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  3. Marina Pisonero Rivero. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  4. Sonia López Abia. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  5. Ana Belén García Garrido. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  6. Paula Pastor Morales. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

En el ámbito de la atención médica contemporánea, la cirugía menor juega un papel crucial para tratar una amplia variedad de condiciones médicas que no requieren intervenciones quirúrgicas mayores. La enfermería desempeña un rol vital en este contexto, ofreciendo cuidados integrales y actuando como un vínculo fundamental entre el paciente y el equipo médico. Si bien la legislación española contempla la participación de la enfermería en cirugía menor ambulatoria, su implementación varía entre las comunidades autónomas. Mientras que regiones como Andalucía han desarrollado normativas amplias al respecto, otras muestran reticencias o carecen de regulación específica. Esta disparidad refleja los diversos enfoques y desafíos en la integración de la enfermería en este ámbito.

PALABRAS CLAVE

Procedimientos quirúrgicos menores, enfermería, enfermería primaria.

ABSTRACT

In the field of contemporary medical care, minor surgery plays a crucial role in treating a wide variety of medical conditions that do not require major surgical interventions. Nursing plays a vital role in this context, providing comprehensive care and acting as a fundamental link between the patient and the medical team. While Spanish legislation contemplates the participation of nursing in ambulatory minor surgery, its implementation varies among autonomous communities. While regions like Andalusia have developed extensive regulations in this regard, others show reluctance or lack specific regulation. This disparity reflects the diverse approaches and challenges in integrating nursing in this field.

KEY WORDS

Minor surgical procedures, nursing, primary nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

En el panorama de la atención médica contemporánea, la cirugía menor emerge como una práctica fundamental para abordar una amplia gama de condiciones médicas que no requieren intervenciones quirúrgicas mayores. Dentro de este contexto, el papel de la enfermería adquiere una relevancia crucial. La enfermería no solo despliega habilidades técnicas y clínicas especializadas, sino que también actúa como un puente esencial entre el paciente y el equipo médico, proporcionando cuidados integrales y atención centrada en el paciente. Este análisis monográfico se adentrará en la importancia vital del rol de la enfermería en la cirugía menor, destacando su contribución en términos de seguridad del paciente, eficiencia del procedimiento y atención de calidad. En última instancia, esta monografía busca arrojar luz sobre la indispensable labor de la enfermería en el contexto de la cirugía menor y su impacto significativo en la mejora continua de la atención sanitaria.

DEFINICIÓN:

La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) define la cirugía menor como un conjunto de procedimientos quirúrgicos que se llevan a cabo de manera simple en la superficie corporal. Estos procedimientos tienen como objetivo tratar lesiones traumáticas de naturaleza benigna o alteraciones del tejido subcutáneo que, de no abordarse a tiempo, podrían desencadenar problemas de salud más graves en el futuro. Además, la cirugía menor suele requerir la administración de anestesia local para garantizar el confort del paciente durante el procedimiento2.

La práctica de cirugía menor en el centro ambulatorio facilita la labor de prevención. Los pacientes acuden al centro de salud por diversas lesiones cutáneas, desde fibromas hasta verrugas vulgares. El tratamiento de estas lesiones en un entorno cercano genera confianza en el paciente. A través de estas consultas y del seguimiento continuado, se establece una relación empática entre enfermero y paciente. Esto permite abordar otros temas como el tabaquismo, anticonceptivos y el calendario de vacunación. Se defiende la proactividad en la enfermería y se destaca la importancia de la cirugía menor como puerta de entrada a la labor de prevención del enfermero2.

 

EL PROCESO DE EXÉRESIS DE UNA LESIÓN CUTÁNEA BENIGNA:

La cirugía menor resalta como un campo crucial donde la enfermería desempeña un papel fundamental. Con una sólida preparación académica y técnica, los profesionales de enfermería no solo realizan tareas como la administración de anestesia local y la ejecución de procedimientos quirúrgicos, sino que también ofrecen cuidados integrales antes, durante y después de la intervención. Su capacitación especializada les permite desempeñarse con destreza y seguridad en esta área, realizando así su contribución al bienestar de los pacientes.

PREPARACIÓN DEL CAMPO QUIRÚRGICO:

En primer lugar, se deben tomar medidas para evitar la contaminación de la zona a intervenir. Esto implica el uso de material estéril para preparar el campo operatorio. Los pasos a seguir incluyen el lavado de manos con un jabón especial, la colocación de guantes y bata, la preparación del instrumental sobre una mesa cubierta con un paño estéril, y la instalación del campo quirúrgico, que puede implicar rasurar la zona y pincelar con un antiséptico antes de delimitar el área quirúrgica con paños estériles3,4.

TÉCNICA QUIRÚRGICA:

La técnica quirúrgica comprende varios pasos, incluyendo la infiltración anestésica, la incisión, la extirpación de la lesión y la reconstrucción anatómica. Es importante seguir los principios de mínima tensión y respetar la anatomía para lograr una cicatrización estética. La incisión ideal es fusiforme, con una relación de 3:1 entre longitud y anchura3,4.

INFILTRACIÓN ANESTÉSICA:

La elección del anestésico se basa en su potencia, duración de efecto y toxicidad. Lo más común es administrarlo mediante infiltración local del tejido subcutáneo, formando un habón o infiltrando en abanico alrededor de la lesión. Se debe aspirar antes de cada pinchazo para evitar la aplicación intravascular y tener en cuenta la dosis máxima del anestésico3,4.

EXTIRPACIÓN DE LA LESIÓN:

La extirpación debe seguir los principios de Halsted, que incluyen la disección y manipulación cuidadosa de los tejidos para producir mínima lesión tisular, evitar desplazamientos innecesarios, realizar una buena hemostasia y aproximar los tejidos sin tensión. Se utiliza un bisturí colocado verticalmente, traccionando el área a extirpar con una pinza y eliminando la lesión en bloque, incluyendo tejido sano periférico. La hemostasia se logra mediante presión directa, electrocoagulación o ligando los vasos sangrantes3,4.

CIERRE DE LA HERIDA QUIRÚRGICA:

Es crucial asegurar la falta de tensión durante el cierre de la herida. Se puede minimizar disecando los bordes subcutáneos y proceder al cierre directo o por planos para evitar espacios muertos. Se utilizan diferentes técnicas de sutura, como suturas reabsorbibles para el plano profundo y suturas no reabsorbibles para la epidermis. También se pueden usar adhesivos biológicos en zonas sin tensión. Se recomienda limpiar la zona con un antiséptico y colocar un apósito estéril después del cierre3,4.

OTRAS TÉCNICAS:

Existen otras alternativas técnicas, como el afeitado directo con bisturí o el uso de punch, que permiten la recogida de muestras para análisis histológico. Estas técnicas pueden ser útiles en casos específicos, como en molluscum o queratosis benignas3,4.

SEGUIMIENTO Y COMPLICACIONES:

Es importante realizar un seguimiento adecuado de las heridas, curándolas diariamente y realizando una revisión médica o de enfermería a las 24 horas de la intervención. Se deben tener en cuenta las posibles complicaciones, como hematoma, seroma, infección, dehiscencia, granuloma, queloide y cicatriz hipertrófica, y tomar medidas preventivas y de tratamiento según sea necesario3,4.

 

CONTRAINDICACIONES:

Se deben tener en cuenta varias contraindicaciones generales para llevar a cabo técnicas de cirugía menor en atención primaria3,4:

  • Sospecha de Lesión Maligna: Si hay sospecha de una lesión maligna, se debe derivar al paciente al especialista. En caso de confirmación de malignidad en el estudio histológico, también se recomienda la derivación para seguimiento.
  • Alteraciones de la Coagulación: La presencia de alteraciones en la coagulación es una contraindicación para la cirugía menor.
  • Enfermedades Crónicas: Condiciones como nefropatía, cardiopatía u otras enfermedades crónicas pueden ser contraindicaciones para estos procedimientos.
  • Alergia a Anestésicos Locales: La alergia conocida a los anestésicos locales es una contraindicación para su uso en cirugía menor.
  • Predisposición a Cicatrices Anormales: Pacientes con predisposición a cicatrices hipertróficas o queloides deben ser considerados con precaución para procedimientos quirúrgicos menores.
  • Presencia de Enfermedad Aguda o Infección Cutánea: En caso de enfermedad aguda intercurrente o infección cutánea en la zona de la intervención, se debe posponer el procedimiento.
  • Ausencia de Consentimiento Informado: La falta de consentimiento informado por parte del paciente constituye una contraindicación para la cirugía menor.

 

CONSIDERACIONES ESPECIALES:

Además, se deben tomar precauciones adicionales en ciertos casos3,4:

  • Lesiones que sobrepasan la aponeurosis presentan riesgo de dañar estructuras anatómicas profundas, por lo que se debe ser especialmente cauteloso al extirparlas.
  • Zonas anatómicas de alto riesgo, como la cara, regiones retroauricular, mandibular y cervical, caras anterior y lateral del codo, cara ventral de la muñeca, cara lateral de los dedos, dorso de pies y manos, así como las regiones axilar e inguinal, requieren una atención especial durante el procedimiento.

 

INFORMACIÓN AL PACIENTE:

Se recomienda proporcionar al paciente y su familia información detallada sobre el procedimiento mediante hojas informativas adecuadas. Esto asegura una comprensión completa del procedimiento y sus posibles riesgos antes de llevarlo a cabo3,4.

 

LEGISLACIÓN:

La inclusión de la enfermería en la realización de cirugía menor ambulatoria emerge como un tema de interés creciente en el panorama sanitario español. Si bien la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias contempla esta posibilidad bajo determinadas condiciones, su implementación varía considerablemente entre las distintas comunidades autónomas. Mientras Andalucía destaca por su desarrollo normativo amplio en este ámbito, otras regiones aún muestran reticencias o carecen de una regulación específica al respecto. Por ejemplo, en Asturias, la cirugía menor no está implantada como función propia de enfermería, aunque se registran casos aislados y concretos de enfermeras realizando algunas intervenciones de este tipo5.

Esta disparidad en la regulación refleja la diversidad de enfoques y desafíos que enfrenta la integración de la enfermería en la cirugía menor ambulatoria a nivel nacional. La reciente atención a este tema, avivada por la apuesta británica por el fortalecimiento del papel de la enfermería en estas intervenciones, ha reavivado el debate en España. En este contexto, la posición sindical, representada por Satse, aboga por una mayor integración de la enfermería en la cirugía menor ambulatoria como parte de una estrategia para fortalecer la atención primaria y mejorar la accesibilidad en el sistema sanitario. Sin embargo, este impulso se enfrenta a ciertos obstáculos, entre ellos cierto corporativismo y reticencias por parte de la atención hospitalaria a ceder competencias. A pesar de ello, ejemplos como el de Andalucía, donde la enfermería ya desempeña un papel destacado en este ámbito, señalan un camino a seguir para el resto del país5.

 

CONCLUSIONES

En conclusión, la enfermería desempeña un papel esencial en la cirugía menor ambulatoria, contribuyendo a la seguridad del paciente, eficiencia del procedimiento y atención de calidad. Sin embargo, la disparidad en la regulación entre las comunidades autónomas presenta desafíos en la implementación de esta práctica a nivel nacional. Es necesario abogar por una mayor integración de la enfermería en este ámbito, fortaleciendo la atención primaria y mejorando la accesibilidad en el sistema sanitario. La experiencia de regiones como Andalucía destaca como un modelo a seguir para el desarrollo de normativas amplias que promuevan el papel de la enfermería en la cirugía menor ambulatoria en toda España.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. DeCS – Descriptores en Ciencias de la Salud [Internet]. Bvsalud.org. [citado el 28 de enero de 2024]. Disponible en: https://decses.bvsalud.org/E/homepagee.htm
  2. Rodríguez D. Cirugía menor, una competencia enfermera [Internet]. Enfermería TV. 2019 [citado el 3 de abril de 2024]. Disponible en: https://enfermeriatv.es/es/cirugia-menor-una-competencia-enfermera/
  3. Ramírez Puerta D, López Abuin JMC. Cirugía menor. Manual de práctica quirúrgica y traumatológica en Atención Primaria. Fundación Instituto Upsa del Dolor. 2003.
  4. Beneyto Castelló F, Moreno Arroyo JM, Navarro Badenes J, García Torán JM, Pascual López L. Cirugía menor en atención primaria. Revista SVMFyC. 2000; 8:57-62.
  5. Enfermería puede realizar cirugías menores, pero solo 6 CCAA lo permiten [Internet]. Redacción Médica. [citado el 11 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.redaccionmedica.com/secciones/enfermeria/enfermeria-puede-realizar-cirugias-menores-pero-solo-6-ccaa-lo-permiten–7074

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